El Grifón Leonado de Bretaña es un perro todoterreno dotado de un gran olfato que, gracias a su duro y áspero pelaje y a su gran resistencia, puede perseguir con gran entusiasmo a una presa durante toda la jornada, sea cual sea el clima, sin dar la más mínima señal de agotamiento o desgana.
Se sabe que el Griffon Fauve de Bretagne era uno de los principales perros en las jaurías de los duques y señores de la Bretaña durante la segunda mitad del siglo XVI. Hasta el siglo XIX fue muy utilizado en la caza del jabalí y del zorro, pero con la desaparición de este predador, la raza también fue menguando, llegando casi a extinguirse en la primera mitad del siglo XX. El Grifón Leonado logró sobrevivir gracias al duro trabajo de recuperación de algunos criadores.
El Leonado de Bretaña es un perro activo, ingenioso, muy decidido, intrépido e inteligente. Es paciente con los niños y afectuoso, sociable y dócil cuando está en familia. Tiene un fuerte carácter y si desde pequeño se lo ha educado de manera firme, de adulto será un perro obediente.
El Grifón Leonado de Bretaña es un perro huesudo, musculoso, de pecho profundo y ancho y de espalda corta y también ancha. La cabeza es aplanada, con el stop poco marcado y el hocico recto o ligeramente abultado. Las orejas están implantadas a la altura de los ojos y acaban en punta. La cola es de longitud mediana y afilada en la punta. Su pelo es liso, muy duro, no demasiado largo y de color leonado.
El Grifón Leonado se adapta fácilmente a todo tipo de climas y terrenos, aunque un perro tan activo y robusto como este prefiere vivir en el campo más que en la ciudad. Viva donde viva, necesita mucho espacio, hacer ejercicio y que el dueño lo haga trabajar a menudo.
Es recomendable cepillar su pelo con regularidad y revisar orejas y pies para evitar posibles infecciones.
El Leonado de Bretaña es un perro bastante resistente, no se conocen enfermedades específicas de esta raza.
El Grifón de Muestra Korthals de Pelo Duro a veces se llama Griffon de Pelo de Alambre, especialmente en los Estados Unidos. Originalmente fueron desarrollados en los Países Bajos, sin embargo, el fundador de la raza se trasladó a Alemania donde continuó criando y desarrollando estos perros de caza, punta y recuperación. Siempre han sido muy apreciados por sus habilidades de caza en muchos países europeos y poco a poco se están volviendo más conocidos aquí en España, aunque todavía se ven bastante raramente en el país y especialmente en un entorno doméstico.
Dicho esto, en el entorno adecuado, el Grifón de Muestra Korthals de Pelo Duro se convierte en un gran compañero y mascota familiar, siendo particularmente bueno con los niños y otros animales. Debido a que el número de la raza sigue siendo bajo, con muy pocos cachorros de pedigrí siendo criados e inscritos en el Kennel Club cada año, cualquier persona que desee compartir su hogar con un Grifón de Muestra Korthals de Pelo Duro tendría que registrar su interés con los criadores para poder hacerlo.
El Jack Russell Terrier suele confundirse con el Parson Russell Terrier. Las dos razas tienen el mismo origen y son casi iguales excepto por la longitud de sus patas, el Jack Russell tiene las patas cortas (tipo Basset) y el Parson Russell las tiene más largas, midiendo unos 10 cm más que su compañero.
El Jack Russell Terrier y el Parson Russell Terrier deben su existencia al inglés John (Jack) Russell, un reverendo aficionado a la caza. A principios del siglo XIX, Russell compró una Terrier de tipo Fox casi completamente blanca para utilizarla en la caza de zorros, liebres y tejones. Russell consagró su reputación como cazador de zorros y como criador de unos Fox Terrier que no pesaban más de 7 kg en temporada de caza. Con los años, estos perros fueron diferenciándose en cuanto a tamaño y formación del clásico Fox Terrier y, antes de 1900, ya se desvincularon de la raza. A estos ejemplares les pusieron el nombre de Jack Russell Terrier pero poco a poco, dentro de esta nueva raza, se fueron desarrollando dos variedades. Una con las patas bastante largas para correr detrás de los caballos y los galgos (Parson Russell Terrier) y otra con las patas más cortas adaptadas para al rastreo (Jack Russell Terrier).
El Jack Russell Terrier es valiente, inteligente, alegre, curioso y dinámico. No es mordedor ni hipernervioso, aunque necesita que se le eduque con mano firme. Se lleva bien con niños, adultos y otros animales. A pesar de ser de pequeño tamaño, es muy activo y requiere que sus dueños también lo sean, necesita compartir largas excursiones y sesiones de juego.
El Jack Russell Terrier es ágil, resistente y con unas extremidades cortas, fuertes y musculosas. Tiene las orejas pequeñas en forma de “v” caídas hacia delante. La cola es fuerte, recta y la lleva implantada alta. Su pelo puede ser liso o duro y de color blanco con marcas fuego, limón o negras, preferiblemente limitadas a la cabeza o a la raíz de la cola.
De origen cazador, el Jack Russell Terrier es tan vital que necesita hacer mucho ejercicio para estar contento y sano, preferiblemente en espacios abiertos. Lo ideal sería que pudiese correr a sus anchas por un jardín y así agotar gran parte de su energía.
Hay que tener cuidado con los Jack Rusell Terrier que viven en la ciudad. Si de repente el perro detecta un rastro, en un segundo puede desaparecer tras él sin tener en cuenta el tráfico o las órdenes del dueño.
El Jack Russell Terrier es una raza muy resistente y sana, aunque puede padecer luxación de retina y cataratas.
Los aspectos esenciales del Parson Jack Russell Terrier están bien resumidos en las descripciones de los distintos estándares para esta raza. El estándar del Kennel Club usa adjetivos como competente, activo, ágil, valiente y amistoso para ilustrar el temperamento y la personalidad generales de estos perros. El estándar del American Kennel Club para el Jack Russell Terrier dice que «el Terrier debe tener un aspecto vital, activo y atento. Debería impresionar con su talante valiente y alegre. Debería recordarse que el Jack Russell es un Terrier de trabajo y que debería conservar ese instinto. El nerviosismo, la cobardía o la agresividad excesiva deberían desalentarse y siempre debería parecer lleno de confianza ». En todo el mundo, el Jack Russell es conocido por ser una raza activa y llena de confianza, y siempre se enfatiza la conservación de su instinto de trabajo.
Tenga en cuenta muy cuidadosamente estas descripciones de la raza, si quiere añadir un Jack Russell a su familia. Se debe prestar especial atención a los adjetivos normalmente asociados con esta raza: vital, activo, atento, valiente y lleno de confianza.
De todas las razas de Terrier, el Jack Russell es el que más cerca ha permanecido del objetivo para el que fue criado: para cazar, perseguir a los zorros y sacar a los tejones de sus madrigueras. Le encantan el campo y los espacios abiertos, y puede correr durante todo el día, estando a la altura de los sabuesos. Es un perro fuerte y saludable al que no le gusta estar encerrado. Es resistente, adaptable y muy veloz.
Se trata de una raza llena de energía que se hará el amo de su hogar, si le da sólo media oportunidad. Una advertencia importante es que nunca se le debe permitir pensar que está al mando. Debe recibir un liderazgo intenso y constante por parte de su propietario. Le encanta escarbar en el jardín, colarse por debajo de la valla –rememorando así los tiempos en que escarbaba para hacer salir a los tejones de las madrigueras–, y mostrará tendencia a vagabundear si no se lo confina en una zona. No se le debería dejar solo con aves ni roedores, aunque puede llevarse bien con los gatos, si son presentados de manera adecuada.
Aunque esta raza tiene puntos negativos, la propiedad de un Jack Russell Terrier tiene aspectos muy positivos. Es un perro muy adaptable que puede modificar con facilidad sus hábitos de vida. Es muy inteligente y resistente, y un compañero cariñoso y alegre que se suma rápidamente a la diversión familiar. Se trata de un compañero excelente y trabaja sin dificultades y bien como perro de terapia. Además, el Jack Russell es fácil de acicalar y tiene un tamaño muy adecuado.
El Jack Russell puede adaptarse de ser un perro de caza a uno casero bien educado, pero debe ser adiestrado constantemente para comportarse como todo un caballero. Un criador muy experimentado escribió: «Si es un perro muy inteligente y además muy cariñoso, y la capacidad mental que necesita para hacer su bien trabajo va ligada a su cariño por su amo o su dueña, y si todo el adiestramiento puede llevarse a cabo como un juego con una enorme paciencia por parte del propietario y muchos elogios para el animal, el resultado será de lo más beneficioso para todos».
Los cachorros deben estar bien sociabilizados, y esto es un factor importante al seleccionar al criador de su Jack Russell. El comportamiento agresivo con otros perros o personas no debe tolerarse. No se deje engañar por un Jack Russell que pueda ver en la televisión o las películas.
La obediencia para su Jack Russell debería ser tenida en cuenta, al igual que en el caso de muchas otras razas. Seis sesiones de obediencia enseñarán al perro por lo menos los rudimentos del «quieto», «ven», «siéntate» y «andar al paso». Todos los Terrier pueden suponer un verdadero reto en el ring de las pruebas de obediencia, ya que no es fácil trabajar con estos perros la obediencia, pues su inteligencia y su espíritu independiente pueden hacer que a veces sean más difíciles de adiestrar de lo que se hubiera podido prever. En las clases de obediencia podrá ver Golden Retriever, Caniches y Schnauzer Miniatura en abundancia, ya que se trata de razas con las que es fácil trabajar. No sólo son inteligentes, sino que, aun más importante, tienen la voluntad de complacer a sus propietarios.
El Jack Russell se distrae con facilidad y se interesa por otras cosas, pero es un perro inteligente y responde al adiestramiento. Por supuesto, al disciplinar a un perro listo e independiente, el presentador o handler aprenderá humildad al tiempo que el animal aprende sus ejercicios de sentarse y quedarse quieto.
Si es usted una persona activa –debería serlo si tiene un Jack Russell–, las pruebas de Agility pueden resultar muy adecuadas para usted y su perro, pues los Jack Russell han tenido mucho éxito en esa actividad.
El Jack Russell es un perro muy sano, y aunque en general todos los Terriers tienen una buena salud, casi todas las razas padecen uno o más problemas genéticos. Pero el Jack Russell sufre pocos trastornos de origen genético. Alguna vez aparecerán la luxación del cristalino y las cataratas en algunas líneas, y quizá la luxación rotuliana aparecerá en otras. Asegúrese de preguntar al criador si se ha visto afectado por problemas hereditarios que aparezcan en sus perros.
Debería proporcionar al perro una zona limpia para dormir, un buen alimento para perros y darle abundante agua fresca. Si su Jack Russell se mantiene activo todo el día, jornada tras jornada, probablemente querrá darle de comer más cantidad de la recomendada por el fabricante, ya que quemará muchas más calorías debido a su activa vida. Llévele a correr a diario y asegúrese de curar cualquier herida que pudiera hacerse. Acuda al veterinario para un chequeo anual y las vacunaciones. Quizá quiera que le sometan a un examen coprológico periódico, si sospecha que pudiera tener parásitos intestinales. No deje que el Jack Russell corra suelto, ya que podría atropellarle un coche, y vigílele si está cerca de una piscina, ya que podría caer dentro e, incapaz de salir, ahogarse. Siga estos consejos y su Jack Russell Terrier debería vivir entre doce y catorce años.
Si deseas saber más sobre el Parson Jack Russell Terrier te recomendamos la publicación de la editorial Hispano Europea Parson Jack Russell Terrier Serie Excellence:
Los Terrier cazador alemán son perros pequeños que provienen de Alemania, donde originalmente fueron criados para trabajar tanto en la superficie como bajo tierra rastreando a su presa. Siempre han sido muy apreciados por sus habilidades de caza en su tierra natal y en Europa en general, donde los Terrier cazador alemán todavía se utilizan para cazar presas más grandes como jabalíes y presas más pequeñas como tejones, zorros y comadrejas.
Aunque menos conocido aquí en España, el Jagdterrier es un perro pequeño de aspecto inteligente y muy inteligente, con la ventaja adicional de que forman fuertes lazos con sus familias y propietarios, lo que significa que no solo son muy buenos perros de trabajo, sino que también son excelentes compañeros y mascotas familiares. Dicho esto, la raza no está reconocida por el Kennel Club y muy pocos cachorros bien criados están disponibles cada año, lo que significa que cualquier persona que desee compartir un hogar con un Jagdterrier tendría que registrar su interés con los criadores para poder hacerlo.
El Labrador Retriever está dotado de un gran olfato, característica que ha hecho que la policía, el ejército y aduanas se interesen por él. Tiene una gran capacidad para detectar cualquier tipo de objetos y sustancias, por ello se le utiliza para localizar drogas y explosivos. También ha prestado sus servicios como perro lazarillo o para buscar supervivientes entre los escombros.
Se especula que el Labrador Retriever proviene de la isla de Terranova, en la que hacia el siglo XVIII los antepasados de este perro se usaban para la caza. Un siglo más tarde se exportó a Gran Bretaña y los aristócratas lo usaron principalmente como perro cobrador y de pelea. A principios del siglo XX el estándar de la raza se acabó de establecer y hoy en día se ha convertido en una mascota bastante común. Sus antepasados cazadores no se han perdido y este perro ha estado mucho tiempo ejerciendo el trabajo de perro de caza de faisanes, de patos y de otras aves salvajes.
El Labrador Retriever es un perro enérgico, complaciente y cariñoso con su gente. Es obediente y se adapta bien a la vida familiar, necesita estar integrado a ella. Está dotado de una gran memoria y es fácil de adiestrar. Disfruta el juego con los niños y chapotear en el agua. No le gustan la soledad y la indiferencia, si se pasa muchas horas solo puede causar algún destrozo.
El Labrador Retriever es fuerte, compacto, ancho y de lomo corto. Tiene unas extremidades bien desarrolladas y de fuerte osamenta. Sus pies compactos y redondos le ayudan a ser un buen nadador. Las orejas le caen junto a la cabeza y tiene una cola gruesa en la base que se va afilando progresivamente. Está recubierto por un pelo corto, denso, áspero e impermeable que puede ser de color negro, amarillo o marrón.
El Labrador Retriever es una raza muy activa y hace falta proporcionarle paseos y juegos regulares. El ejercicio forma parte de su bienestar tanto físico (tiende al sobrepeso) como mental. Si el perro se aburre esto se puede manifestar en forma de conducta destructiva.
El cepillado es efectivo para arrancar el pelo muerto y mantener el pelaje saludable y brillante. Al Labrador Retriever hace falta cepillarlo con frecuencia.
Algunos problemas de salud del Labrador Retriever han surgido debido a su popularidad y por consiguiente a la cría en exceso de la raza. La displasia de cadera y de codo, la atrofia progresiva de retina y la epilepsia son las afecciones más comunes.
La respuesta a la pregunta de «¿Por qué el Labrador Retriever?» parece ser muy frecuentemente «¿Y por qué no?» Como hay, literalmente, millones de felices amantes de los Labradores por todo el mundo, ¿por qué no debería amar todo el mundo a un Labrador? Dados su buen aspecto, adiestrabilidad, lealtad, inteligencia, etc., ¿por qué no es un perro para todos los que en el mundo amen a los perros? Empecemos haciendo una lista de los tipos de personas que deberían no tener en cuenta al ubicuo Labrador para que forme parte de sus vidas. Después examinaremos el carácter del Labrador Retriever y los tipos de personas ideales para ser las propietarias de este compañero con talento.
El Labrador no es un perro faldero. Seguro que él querrá sentarse en su regazo y besarle constantemente, pero es demasiado grande como para sentarse en su regazo mientras está usted leyendo o enfrente del televisor. A los Labradores les gusta estar cerca de usted, eso es seguro; pero veintisiete kilogramos son demasiado para el regazo de cualquiera.
A los Labradores les encanta jugar, preferiblemente teniendo cerca de ellos a sus propietarios, en los que confían. Ya que la raza está diseñada para perseguir a las aves en los humedales o para nadar para cobrar un pato al que se ha abatido, tiene mucha «energía que quemar». Como la mayoría de los propietarios de un Labrador no tienen ni la inclinación ni el tiempo para llevárselos fuera un fin de semana para cazar patos, los Labradores necesitarán válvulas de escape para su abundante energía.
El Labrador necesita de un trozo de terreno suficiente donde hacer ejercicio, y se requiere una valla. Como perro de caza, el Labrador no tiene un fuerte sentido del territorio y no protegerá su propiedad de la misma forma en que lo harían un Rottweiler o un Dobermann. Esto no quiere decir que no sea protector: él es muy protector de su familia y de su hogar. De todas formas, es más que probable que salga a perseguir a una paloma a la que vea aletear o a cualquier paseante que pase silbando.
Al Labrador Retriever, debido a su belleza natural y a su encanto, no le gustará un dueño que no quiera estar cerca de él y al que no le guste pasar algo de tiempo con él dentro de casa. Al igual que la mayoría de los perros de caza, al Labrador le gusta estar cerca de su familia dentro de casa. Es cierto que los ancestros del Labrador eran «perros de perrera», pero el Labrador actual se siente fuertemente inclinado a estar dentro de casa con su amo y con aquellos a los que quiere. Tener a un Labrador siempre fuera de casa será una tortura para el pobre perro, y sus propietarios deberían inclinarse por un ejemplar de raza diferente o renunciar a cualquier perro. Dado que la raza es famosa por su adaptabilidad a cualquier estilo de vida, de hecho está mejor dentro de casa. Un Labrador feliz es el verdadero Labrador, y es cerca de usted donde querrá estar.
El Labrador pierde pelo, pero aunque tenga un pelaje corto y denso, no muda menos que cualquier otro. Además, como regla, el Labrador no es un animal «señorito» e indolente, sino que es un perro-perro y le gusta jugar dentro y fuera de casa. Los propietarios tendrán que enseñarle a cumplir las normas de la casa inmediatamente, cuando el perro sea cachorro, o si no él pensará que puede jugar sin freno en cualquier lugar. Los Labradores pueden ser estridentes, bulliciosos y alborotadores. Ésta es una característica de los Labradores con la que quizá tengan que vivir sus propietarios.
Si ha leído la primera parte de este capítulo y piensa que es un buen candidato para un Labrador, entonces exploremos con mayor profundidad el carácter de esta raza para comprender mejor qué tipo de perro es.
A pesar del talento de los Labrador Retrievers, que siempre son los mejores competidores tanto en las pruebas de campo como en las de obediencia, esta raza sólo es «canina». Con esto queremos decir que el Labrador no es un «superperro». Mary Feazell, una admiradora y adiestradora de Labrador Retriever, afirma que el 95 % de aquello que puede llegar a ser un Labrador depende del propietario, y que sólo el 5 % depende del propio perro. Es una enorme responsabilidad para el propietario de este perro tan fabulosamente talentoso. Hay pocas cosas que un Labrador no pueda aprender. Algunos reconocen centenares de palabras y pueden ejecutar docenas de órdenes. Feazell dice que «Siendo realistas, los Labradores nadan bien, pero no pueden caminar sobre el agua».
Un Labrador Retriever necesita un propietario que se preocupe de él, tanto si el objetivo es la obediencia básica (como «Siéntate», «Quieto», «Ven», que serían las órdenes básicas para tener a un compañero de hogar bien adiestrado), como si se persiguen metas más elevadas, como las pruebas de obediencia, de campo, las de Agility, de trabajo, etc. Muchos Labrador Retriever son tan inteligentes y tienen un deseo tan fuerte de complacer, que acaban siendo «autoadiestrados». Los Labradores son excelentes «resuelve-problemas» y comprenden rápidamente lo que les gusta a sus propietarios y lo que no les gusta. Tales habilidades autoaprendidas incluyen el venir cuando se les llama, quedarse allá donde se les dice, no escaparse por la puerta cada vez que la abrimos, no saltar encima de las visitas, permitir a la gente que le toque y acaricie, no armar escándalo dentro de casa, etc. No malinterprete esto. Los Labradores son listos, pero usted debe enseñarle lo que está bien y lo que está mal. Esto no es muy diferente de educar a un niño. Los padres deben estar a su lado si quieren que el niño crezca y madure de forma adecuada. Los padres ausentes no disciplinan, ayudan ni enseñan a sus hijos. Los Labradores deben recibir suficiente adiestramiento para controlarse, obedecer las órdenes y complacer al propietario.
El propietario es el que controla en qué tipo de perro se convierte su Labrador. El propietario le proporciona adiestramiento, orientación, ánimos y válvulas de escape para su energía y laboriosidad. El Labrador que no obtiene una correcta orientación por parte de sus «padres» puede desarrollar problemas de conducta, entre los que se incluyen los hábitos destructivos, la agresividad y el morder debido al miedo, sólo por mencionar unos pocos. El propietario debe moldear a su Labrador para que se convierta en el perro con el que quiere vivir. La inversión de tiempo, dinero y amor a su perro le puede reportar inmensos beneficios. Escatimar el tiempo y la educación que requiere un perro tan inteligente como el Labrador puede ser el peor error que se podría cometer. No se precipite en ser el propietario de un Labrador. Esta raza merece un propietario de máxima calidad, y si no está seguro de la adquisición, retrase su decisión. Lea más acerca de la raza, hable con los criadores, propietarios y adiestradores, asista a exposiciones y conozca personas dedicadas a los perros, y así estará mejor preparado para introducirse en la propiedad de un perro.
Para aquellos que estén seguros de que el Labrador Retriever es el perro con el que quieren compartir la vida, este maravilloso perro puede suponerle todo un mundo. Tanto si es una mascota compañera, un perro de exposición de belleza o un perro de campo y trabajo lo que usted desea, el Labrador Retriever puede convertirse en todo lo que usted quiere de un fiel amigo.
Si deseas saber más sobre el Labrador Retriever te recomendamos la publicación de la editorial Hispano Europea Labrador Retriever Serie Excellence:
Los Lurchers son una "cruza" con sus razas parentales típicamente siendo el Terrier Collie o Sheepdog cruzado con el Greyhound. El diccionario describe a un Lurcher como un perro de caza que a menudo es utilizado por "cazadores y furtivos" aunque esto no es el caso en absoluto. Un Lurcher es un perro de caza de uso general y es el resultado de cruzar un lebrel con una raza de perro pastoral y no solo son populares entre los cazadores, sino que también son muy apreciados como mascotas familiares y compañeros.
Los Lurchers son perros altamente adaptables, sintiéndose igual de cómodos en un entorno familiar que cuando están trabajando en el campo, por lo que se han convertido en uno de los perros más populares en el Reino Unido, a pesar de que los perros de tipo Lurcher han existido durante siglos y siempre han sido muy valorados por sus habilidades de caza. Originalmente se les conocía como "perros de furtivos" porque son tan silenciosos cuando persiguen a su presa. Por el momento, los Lurchers no son reconocidos como una raza por The Kennel Club u otras organizaciones internacionales, pero a lo largo de los años, estos elegantes y encantadores perros han encontrado su camino en los corazones y hogares de muchas personas aquí en España gracias a su naturaleza amable y leal.
El Gran Munsterlander no solo es un perro guapo y atlético que proviene de Alemania, sino que también son personajes leales y cariñosos que forman fuertes lazos con sus familias y dueños. Originalmente criados para trabajar con cazadores como perros de caza, también son muy apreciados como compañeros y mascotas familiares en su Alemania natal.
Aunque los Munsters son menos conocidos en el Reino Unido, están ganando popularidad entre las personas que llevan una vida activa al aire libre y que les gustaría tener un compañero canino leal a su lado y que cuente con una tremenda cantidad de resistencia. La razón es que son conocidos por ser compañeros y mascotas familiares confiables y amantes de la diversión. Dicho esto, cualquier persona que desee compartir un hogar con un Gran Munsterlander tendría que registrar su interés con los criadores para poder hacerlo, ya que pocos cachorros son criados y registrados en el Kennel Club cada año.
El Pequeño Münsterländer (Kleiner Münsterländer), que de pequeño no tiene nada, es un perro cazador polivalente: no sólo muestra piezas de pluma y pelo sino que también cobra en terrenos llanos y en aguas profundas.
Se cree que el Pequeño Münsterländer desciende del Spaniel Francés o del Epagneul Bretón, aunque no se puede asegurar. Lo que sí sabemos es que es un perro de muestra alemán que se ha utilizado durante siglos en la caza con escopeta y con red. En el siglo XIX, existían en el país una gran variedad de perros de muestra de diferentes tamaños y tonalidades diversas y hacia 1870, los cinófilos germánicos decidieron fijar las características de cada uno. Los criadores de Münster empezaron a criar sus Epagneuls como raza distinta y a raíz de cruces con Perros de Muestra Alemanes de Pelo Largo, nacieron el Gran Münsterländer y el Pequeño Münsterländer.
El Kleiner Münsterländer es sociable, equilibrado, alerta, leal, afectuoso y siente un gran apego por su familia. Es inteligente y fácil de adiestrar, siempre y cuando el dueño se muestre firme y coherente durante su educación. Le gusta nadar y caminar.
El Pequeño Münsterländer es un perro de proporciones equilibradas, de cuerpo fuerte y armónico y pecho bien descendido y amplio. Tiene la cabeza ligeramente arqueada, el stop poco marcado y el hocico largo y recto. Sus orejas, implantadas altas, son ancha y las lleva bien pegadas a la cabeza. La cola es de longitud mediana y está cubierta de flecos. Tiene un pelo liso, apretado, de longitud mediana y levemente ondulado que es de color marrón y blanco jaspeado.
El Kleiner Münsterländer necesita un dueño que le pueda dedicar tiempo, que juegue con él y que lo saque a dar largos paseos, haga el tiempo que haga. También sería ideal que pudiese campar a sus anchas por un jardín.
Si se deja al perro solo durante largos períodos de tiempo puede que se vuelva escandaloso y destructivo.
Su pelo es fácil de cuidar, basta con cepillarlo cada dos o tres días y con más frecuencia en épocas de muda. También es recomendable inspeccionar los ojos y oídos a menudo para comprobar que el perro no ha cogido ninguna infección.
Durante años el Kleiner Münsterländer ha tenido una cría muy selectiva por lo que la raza no presenta enfermedades hereditarias graves. Existe una baja incidencia de cataratas y de displasia de cadera.
El nombre de este Retriever de Nueva Escocia proviene de la utilización que se le ha dado en la caza del pato. Tolling es una palabra inglesa que significa atraer o señuelo, función que el Nova Scotia Duck ejecuta a la perfección.
El Nova Scotia Duck Tolling Retriever es inteligente, dulce, obediente, juguetón, activo, trabajador y muy observador. Disfruta estando en familia, se lleva de maravilla con niños ya mayores y con otros perros y animales. Acostumbra a desconfiar de los extraños, pero una vez comprueba que son conocidos de su dueño, se muestra muy amigable. Le gusta nadar y jugar a que le tiren la pelota.
El Nova Scotia Duck Tolling Retriever es un perro potente, compacto, de pecho profundo y de extremidades musculosas. La cabeza es ancha y las orejas triangulares, de tamaño mediano y de implantación alta. Su cola, provista de flecos, es gruesa en la base y le llega a la punta del corvejón. Tiene una doble capa de pelo impermeable: la exterior es suave, de longitud mediana y ligeramente ondulada, y la interior es más suave y densa. Puede ser de cualquier tonalidad de color comprendida entre el rojo y el naranja.
El Tolling Retriever es un perro muy enérgico, necesita espacio y hacer una gran cantidad de ejercicio físico diario.
Es fácil de adiestrar siempre y cuando el dueño sea firme y le deje claro desde un principio quién es el líder de la manada. Para que el perro no de aburra, las sesiones de formación deben ser cortas y ligeras, divertidas y desafiantes.
Hay que cepillarlo y peinarlo con regularidad.
El Nova Scotia Duck Tolling Retriever es un perro sano y resistente aunque como muchos otros, puede padecer displasia de cadera, atrofia progresiva de retina o la enfermedad de Addison.
El Parson Russell Terrier a menudo se confunde con el Jack Russell Terrier. Las dos razas tienen el mismo origen y son casi iguales excepto por la longitud de sus patas, el Parson Russell tiene las patas largas y el Jack Russell las tiene más cortas (tipo Basset).
El Parson Russell Terrier y el Jack Russell Terrier deben su existencia al inglés John (Jack) Russell, un reverendo aficionado a la caza. A principios del siglo XIX, Russell compró una Terrier de tipo Fox casi completamente blanca para utilizarla en la caza de zorros, liebres y tejones. Russell consagró su reputación como cazador de zorros y como criador de unos Fox Terrier que no pesaban más de 7 kg en temporada de caza. Con los años, estos perros fueron diferenciándose en cuanto a tamaño y formación del clásico Fox Terrier y, antes de 1900, ya se desvincularon de la raza. A estos ejemplares les pusieron el nombre de Jack Russell Terrier pero poco a poco, dentro de esta nueva raza, se fueron desarrollando dos variedades. Una con las patas bastante largas para correr detrás de los caballos y los galgos (Parson Russell Terrier) y otra con las patas más cortas adaptadas para al rastreo (Jack Russell Terrier).
El Parson Russell Terrier es ágil, resistente y con unas extremidades largas, fuertes y musculosas. Tiene las orejas pequeñas en forma de “v” caídas hacia delante. La cola es fuerte, recta y la lleva implantada alta. Su pelo puede ser liso o duro y de color blanco con marcas fuego, limón o negras, preferiblemente limitadas a la cabeza o a la raíz de la cola.
De origen cazador, el Parson Russell Terrier es tan vital que necesita hacer mucho ejercicio para estar contento y sano, preferiblemente en espacios abiertos. Lo ideal sería que pudiese correr a sus anchas por un jardín y así agotar gran parte de su energía.
Hay que tener cuidado con los Parson Rusell Terrier que viven en la ciudad. Si de repente el perro detecta un rastro, en un segundo puede desaparecer tras él sin tener en cuenta el tráfico o las órdenes del dueño.
El Parson Russell Terrier es una raza muy resistente y sana, aunque puede padecer luxación de retina y cataratas.
Los aspectos esenciales del Parson Jack Russell Terrier están bien resumidos en las descripciones de los distintos estándares para esta raza. El estándar del Kennel Club usa adjetivos como competente, activo, ágil, valiente y amistoso para ilustrar el temperamento y la personalidad generales de estos perros. El estándar del American Kennel Club para el Jack Russell Terrier dice que «el Terrier debe tener un aspecto vital, activo y atento. Debería impresionar con su talante valiente y alegre. Debería recordarse que el Jack Russell es un Terrier de trabajo y que debería conservar ese instinto. El nerviosismo, la cobardía o la agresividad excesiva deberían desalentarse y siempre debería parecer lleno de confianza». En todo el mundo, el Jack Russell es conocido por ser una raza activa y llena de confianza, y siempre se enfatiza la conservación de su instinto de trabajo.
Tenga en cuenta muy cuidadosamente estas descripciones de la raza, si quiere añadir un Jack Russell a su familia. Se debe prestar especial atención a los adjetivos normalmente asociados con esta raza: vital, activo, atento, valiente y lleno de confianza.
De todas las razas de Terrier, el Jack Russell es el que más cerca ha permanecido del objetivo para el que fue criado: para cazar, perseguir a los zorros y sacar a los tejones de sus madrigueras. Le encantan el campo y los espacios abiertos, y puede correr durante todo el día, estando a la altura de los sabuesos. Es un perro fuerte y saludable al que no le gusta estar encerrado. Es resistente, adaptable y muy veloz.
Se trata de una raza llena de energía que se hará el amo de su hogar, si le da sólo media oportunidad. Una advertencia importante es que nunca se le debe permitir pensar que está al mando. Debe recibir un liderazgo intenso y constante por parte de su propietario. Le encanta escarbar en el jardín, colarse por debajo de la valla –rememorando así los tiempos en que escarbaba para hacer salir a los tejones de las madrigueras–, y mostrará tendencia a vagabundear si no se lo confina en una zona. No se le debería dejar solo con aves ni roedores, aunque puede llevarse bien con los gatos, si son presentados de manera adecuada.
Aunque esta raza tiene puntos negativos, la propiedad de un Jack Russell Terrier tiene aspectos muy positivos. Es un perro muy adaptable que puede modificar con facilidad sus hábitos de vida. Es muy inteligente y resistente, y un compañero cariñoso y alegre que se suma rápidamente a la diversión familiar. Se trata de un compañero excelente y trabaja sin dificultades y bien como perro de terapia. Además, el Jack Russell es fácil de acicalar y tiene un tamaño muy adecuado.
El Jack Russell puede adaptarse de ser un perro de caza a uno casero bien educado, pero debe ser adiestrado constantemente para comportarse como todo un caballero. Un criador muy experimentado escribió: «Si es un perro muy inteligente y además muy cariñoso, y la capacidad mental que necesita para hacer su bien trabajo va ligada a su cariño por su amo o su dueña, y si todo el adiestramiento puede llevarse a cabo como un juego con una enorme paciencia por parte del propietario y muchos elogios para el animal, el resultado será de lo más beneficioso para todos».
Los cachorros deben estar bien sociabilizados, y esto es un factor importante al seleccionar al criador de su Jack Russell. El comportamiento agresivo con otros perros o personas no debe tolerarse. No se deje engañar por un Jack Russell que pueda ver en la televisión o las películas.
La obediencia para su Jack Russell debería ser tenida en cuenta, al igual que en el caso de muchas otras razas. Seis sesiones de obediencia enseñarán al perro por lo menos los rudimentos del «quieto», «ven», «siéntate» y «andar al paso». Todos los Terrier pueden suponer un verdadero reto en el ring de las pruebas de obediencia, ya que no es fácil trabajar con estos perros la obediencia, pues su inteligencia y su espíritu independiente pueden hacer que a veces sean más difíciles de adiestrar de lo que se hubiera podido prever. En las clases de obediencia podrá ver Golden Retriever, Caniches y Schnauzer Miniatura en abundancia, ya que se trata de razas con las que es fácil trabajar. No sólo son inteligentes, sino que, aun más importante, tienen la voluntad de complacer a sus propietarios.
El Jack Russell se distrae con facilidad y se interesa por otras cosas, pero es un perro inteligente y responde al adiestramiento. Por supuesto, al disciplinar a un perro listo e independiente, el presentador o handler aprenderá humildad al tiempo que el animal aprende sus ejercicios de sentarse y quedarse quieto.
Si es usted una persona activa –debería serlo si tiene un Jack Russell–, las pruebas de Agility pueden resultar muy adecuadas para usted y su perro, pues los Jack Russell han tenido mucho éxito en esa actividad.
El Jack Russell es un perro muy sano, y aunque en general todos los Terriers tienen una buena salud, casi todas las razas padecen uno o más problemas genéticos. Pero el Jack Russell sufre pocos trastornos de origen genético. Alguna vez aparecerán la luxación del cristalino y las cataratas en algunas líneas, y quizá la luxación rotuliana aparecerá en otras. Asegúrese de preguntar al criador si se ha visto afectado por problemas hereditarios que aparezcan en sus perros.
Debería proporcionar al perro una zona limpia para dormir, un buen alimento para perros y darle abundante agua fresca. Si su Jack Russell se mantiene activo todo el día, jornada tras jornada, probablemente querrá darle de comer más cantidad de la recomendada por el fabricante, ya que quemará muchas más calorías debido a su activa vida. Llévele a correr a diario y asegúrese de curar cualquier herida que pudiera hacerse. Acuda al veterinario para un chequeo anual y las vacunaciones. Quizá quiera que le sometan a un examen coprológico periódico, si sospecha que pudiera tener parásitos intestinales. No deje que el Jack Russell corra suelto, ya que podría atropellarle un coche, y vigílele si está cerca de una piscina, ya que podría caer dentro e, incapaz de salir, ahogarse. Siga estos consejos y su Jack Russell Terrier debería vivir entre doce y catorce años.
Si deseas saber más sobre el Parson Jack Russell Terrier te recomendamos la publicación de la editorial Hispano Europea Parson Jack Russell Terrier Serie Excellence:
Los Terriers de Patterdale fueron criados por primera vez en el Distrito de los Lagos, donde eran apreciados por sus habilidades de caza gracias a su tamaño pequeño y sentidos agudos. Con el tiempo, estos pequeños terriers se convirtieron en una elección popular tanto como perros de compañía como mascotas familiares para muchas personas aquí en el Reino Unido y en otras partes del mundo, y con buena razón, ya que estos pequeños terriers presumen de tener naturalezas leales y amigables.
El Patterdale no está reconocido como una raza por el Kennel Club, aunque ha sido reconocido por el UKC y la American Rare Breed Association, aunque vale la pena señalar que el Patterdale no es una raza vulnerable, ya que ha encontrado seguidores tanto en entornos domésticos como en el campo. Como tal, no hay un estándar de raza establecido para los Patterdales, aunque los criadores responsables están trabajando arduamente para establecer uno.
El Perro de Agua Frisón debe el nombre a su provincia de origen: Frisia (Holanda). En su país de origen y en los países de habla inglesa se lo conoce como Wetterhoun, que significa perro de agua en el idioma frisón.
Los orígenes del Perro de Agua Frisón son bastante inciertos, se cree que tanto este perro como el resto de perros de agua y épagneuls nacieron en el noroeste de Europa y con los años, se fueron adaptando a los diferentes estilos de caza. El Wetterhoun es un buen cazador de animales acuáticos y en especial, se lo utilizaba en la caza de la nutria.
El Perro de Agua Frisón es amigable, valiente, un poco testarudo, inteligente, alerta y un tanto independiente. Reservado con los desconocidos es cariñoso con su familia y los niños, siempre y cuando éstos lo traten con respeto. Es un perro de carácter fuerte, es conveniente que el dueño lo eduque con firmeza, de otro modo el animal puede ignorar las órdenes. Como buen perro de agua, le encanta nadar, ya sea en la playa, en un lago o en un río.
El Wetterhoun es cuadrado, compacto, de pecho ancho y de espalda corta y recta. Su pelaje es grueso, denso y rizado y le cubre todo el cuerpo a excepción de la cabeza y las piernas, que están revestidas de un pelo más corto. La capa puede ser negra, marrón y blanca o azul y blanca. Tiene las orejas implantadas algo bajas, son de longitud mediana y están cubiertas por un pelo rizado bastante largo. La cola es larga y la lleva enroscada por encima o al lado de la grupa.
El Perro de Agua Frisón no es un perro para tenerlo encerrado dentro de casa, su temperamento activo le hace preferir un jardín en el que poder hacer el suficiente ejercicio para quemar todas sus energías. Es recomendable proporcionarle largas caminatas y alguna que otra excursión en la que pueda darse un buen chapuzón.
Su pelo grueso y denso no necesita muchos cuidados, basta con cepillarlo y peinarlo con regularidad. Hay que ir controlando y limpiando el interior de las orejas para evitar posibles infecciones.
Los principales problemas que puede padecer el Wetterhoun son epilepsia y displasia de cadera.
El Perro de muestra alemán de pelo largo, como su nombre sugiere, fue desarrollado por primera vez como perro de caza en Alemania, donde siempre han sido extremadamente valorados no solo como perros de trabajo, sino también como compañeros y mascotas familiares. Son perros amigables, leales e inteligentes, sintiéndose igual de cómodos en un entorno hogareño que en el campo. Como tal, los Pointers Alemanes de Pelo Largo están empezando a ganar seguidores en España y otras partes del mundo.
Sin embargo, cualquier persona que desee compartir su hogar con un Perro de muestra alemán de pelo largo necesitaría tener suficiente tiempo para dedicar a estos perros de alta energía y vale la pena señalar que no son la mejor opción para dueños primerizos. Dicho esto, no se crían muchos cachorros de GLP en el Reino Unido cada año y, como tal, a menudo pueden costar mucho dinero y cualquier persona que desee compartir su hogar con un Perro de muestra alemán de pelo largo debería registrar su interés con los criadores primero.
El Perro de San Huberto, conocido como Bloodhound o Chien de Saint-Hubert, posee un excelente sentido del olfato, aptitud que le ha hecho sobresalir en su trabajo como rastreador, ya sea para localizar una pieza de caza herida como para encontrar personas desaparecidas.
El Perro de San Huberto desciende de los perros de caza de color negro o negro y fuego que, ya en el siglo VII, usaba el monje Hubert en sus cacerías. Durante siglos, los monjes de Saint-Hubert, criaron esta raza en el Monasterio de Andain (Bélgica). Debido a su gran olfato, lo utilizaban para encontrar a los peregrinos que se perdían en sus bosques. En el siglo XI, estos perros fueron importados a Inglaterra y fueron cruzados con otros perros (entre ellos, se cree que el Mastiff), dando como resultado al Bloodhound que hoy conocemos.
El Chien de Saint-Hubert es tranquilo, tenaz, perseverante y decidido. Le encanta la gente, es amable y muy paciente. Es muy sensible a la relación con su dueño, le será fiel y afectuoso siempre que lo trate bien. Este perro es más profundo que rápido de pensamiento. Su carácter es dulce, equilibrado y en ocasiones algo tímido. A veces puede mostrarse vengativo con otros perros.
El Perro de San Huberto es un perro grande y pesado. Tiene una cabeza larga, estrecha y adornada con abundantes arrugas. La piel le cae, sobre todo, por encima de la frente y los laterales de la cabeza. Las orejas son largas y de inserción baja. Su pelo es corto y bastante duro en el cuerpo y suave y sedoso en las orejas y el cráneo. Puede ser de color negro y fuego, fuego o castaño y fuego.
Es recomendable tener al Bloodhound en un terreno amplio y vallado. Al ser un perro tan grande, el espacio del interior de una vivienda se le quedará pequeño. Tenemos que procurar que haga ejercicio con moderación pero regular.
Para evitar posibles irritaciones, este perro requiere que regularmente se le controlen los pliegues de la piel.
El Chien de Saint-Hubert no acostumbra a tener graves problemas hereditarios y congénitos, aunque se dan casos de displasia de cadera y codo. Los problemas más comunes son los relativos a los ojos: conjuntivitis seca y ectropión. También puede sufrir torsión de estómago.
El Harrier es una raza antigua nativa del Reino Unido con registros de estos hermosos perros de tamaño mediano que datan de tan atrás como el siglo XIII. Se parecen mucho a los Foxhounds ingleses, solo que son bastante más pequeños en tamaño. Siempre han sido muy apreciados por sus excelentes habilidades de caza tanto aquí en el Reino Unido como en los Estados Unidos, donde son oficialmente reconocidos por el American Kennel Club. Sin embargo, en tiempos recientes, más personas están optando por tener Harriers como mascotas en lugar de perros de trabajo, y sí son buenos compañeros y mascotas familiares, pero solo si se mantienen en el tipo correcto de entorno y son entrenados por personas que entienden las necesidades muy específicas de este tipo de perro, aceptando cómo son en lugar de tratar de cambiar a un perro.
Dicho esto, encontrar un Harrier de raza pura puede resultar desafiante, aunque muchos criaderos de caza eligen permitir que las personas se hagan cargo de cachorros durante la etapa de "paseo de cachorros" de sus vidas antes de ser puestos a trabajar en el campo. También es posible adoptar un Harrier jubilado y, con el manejo y la dirección adecuados, se convierten en maravillosos compañeros y mascotas familiares.
El Podenco Ibicenco, conocido en su tierra natal como Ca Eivissenc, tiene un oído extremadamente fino y más que a galope, corre a saltos.
El Podenco Ibicenco es originario de las islas de Mallorca, Ibiza, Menorca y Formentera. Se cree que sus ancestros fueron llevados a las islas por los fenicios, los cartagineses y, posiblemente, por los romanos. Es una de las razas más antiguas que existen, en las tumbas faraónicas hay indicios de que por esa época existía un perro con características muy parecidas. Actualmente el Ca Eivissenc se emplea, sobre todo, en la caza sin escopeta del conejo y de la liebre.
El Podenco Ibicenco es un perro inteligente, astuto, de carácter templado y un gran compañero. Es bastante independiente y no le gustan los mimos. Es obediente pero hay que educarlo desde pequeño, ya que es un perro de ideas fijas y fuerte voluntad.
El Ca Eivissenc es un perro ligero, ágil y robusto a la vez. Tiene una cabeza larga y estrecha y unas orejas grandes, rígidas y en forma de rombo alargado. Sus patas son largas y sólidas y su cola es de implantación baja y larga. Hay tres variedades de Ibicenco: el de pelo liso (resistente y brillante), el de pelo duro (áspero y bien tupido) y el de pelo largo (más suave).
El Podenco Ibicenco necesita hacer mucho ejercicio para que esté en forma y sea feliz.
Este perro tiende a contraer enfermedades de piel, por ello es recomendable mantenerlo limpio y cepillar su pelo a menudo.
Durante los paseos es recomendable llevarlo con correa, ya que su instinto cazador lo hará salir corriendo detrás de cualquier posible presa.
El Ca Eivissenc es una raza bastante fuerte aunque puede padecer problemas de piel.
El Podenco Ibicenco tiene un contorno sorprendentemente hermoso y unas líneas bien definidas y, con su ligera pigmentación y sus orejas grandes y tiesas, tiene un aspecto único. Pero el aspecto no lo es todo. Los aspirantes a propietarios deben ser conscientes de que el Podenco Ibicenco es un perro de caza y que sigue conservando este instinto. Esto significa que no es una raza que debamos tomarnos a la ligera y que no suele considerarse una raza adecuada para una persona amante de la ciudad. Necesita hacer mucho ejercicio y, debido a su deseo de perseguir a las presas, sólo se le debería permitir correr en libertad en una zona vallada y completamente segura, a no ser que haya recibido un adiestramiento completo de Obediencia, de modo que acuda al instante cuando lo llamemos. No obstante, los Lebreles rara vez suelen acudir al ser llamados, y casi nunca lo hacen al instante.
El Podenco Ibicenco también es conocido por sus grandes habilidades como escapista y puede saltar alturas de unos dos metros sin tomar carrerilla. Muchos de estos perros también son muy buenos escarbando y muchos consiguen abrir las manecillas de las puertas, así que vaya con cuidado. Tenga también presente que los Podencos Ibicencos pueden acelerar a gran velocidad largas distancias.
El Podenco Ibicenco, que es una raza astuta, es muy serio e independiente. Se trata de un animal que se comporta de forma reservada con los desconocidos, por lo que se lo considera un tanto frío, pero quiere mucho a sus propietarios. Esta raza es muy sensible y no tolera bien las regañinas severas. Podrá apreciarlo en la expresión de su perro, y posiblemente se arrepienta después de haberlo castigado. No hace falta decir que no se debería castigar nunca a un perro físicamente: alzar la voz para reprenderlo suele ser suficiente a fin de evitar travesuras futuras, los ladridos excesivos o cualquier otro comportamiento no deseado.
Ésta es una raza que madura lentamente y se pueden dar comportamientos típicos de cachorro hasta la edad de, aproximadamente, tres años. El Podenco Ibicenco tiene una constitución tal que puede alcanzar cualquier cosa que tenga a la vista, así que no podemos asumir que no llegará a una mesa alta.
El Podenco Ibicenco no es una raza nerviosa ni agresiva, pero le encanta disponer de oportunidades para perseguir cualquier cosa que se mueva. Al igual que muchas otras razas de Lebreles, rara vez ladra mientras persigue a una presa o caza.
Algunas personas tienen a sus Podencos Ibicencos en el exterior, pero esto sólo resulta posible en regiones de clima templado, y es esencial que cuenten con un buen lecho. La mayoría de los propietarios cree que esta raza no está adaptada, física ni psicológicamente, a vivir en el exterior, así que muchos tienen al Podenco Ibicenco como mascota hogareña. Parece, realmente, que disfruta de la vida dentro de casa, y a menudo aprovecha para tumbarse en la butaca o el sofá más cómodo. A los Podencos Ibicencos les gusta formar parte de la vida familiar, a cambio, pagarán con cariño y devoción a sus propietarios.
Aunque no es un perro guardián protector, el siempre atento Podenco Ibicenco puede ser un buen perro de vigilancia que seguramente ladrará en voz alta cuando se acerque un desconocido. Sin embargo, no es recomendable que adiestre a su perro para que sea un animal de vigilancia, ya que entonces podría incluso advertir a sus propietarios, con ladridos, de que pasa un ave volando. No obstante, algunos Podencos Ibicencos parecen ser más silenciosos que otros, así que en este sentido también desempeña un papel destacado la personalidad de cada can. Siempre es importante permitir que un Podenco Ibicenco disponga de muchas cosas en las que ocupar su tiempo, incluyendo la compañía de personas, de otros perros y juguetes interactivos. Un perro dejado solo durante largos períodos de tiempo hallará la manera de mantenerse ocupado, y puede provocar destrozos considerables.
Las presentaciones a los niños deben llevarse a cabo bajo una supervisión atenta, ya que el Podenco Ibicenco es un animal de manada. Es importante que el perro comprenda que las personas son sus líderes.
Lo ideal será haberlo presentado a los niños y a otras mascotas a la edad de 8-12 semanas. Si las primeras presentaciones se hicieran más tarde, resultarían más complicadas; pero normalmente, una vez que el Podenco Ibicenco haya conocido y aceptado a los niños y a las otras mascotas, se llevará bien con ellos. Naturalmente, los propietarios deben enseñar a los perros y a los niños a respetarse desde sus primeros contactos, y siempre debería vigilar de cerca a los niños pequeños que deje con perros.
Debe tener en cuenta que, aunque los Podencos Ibicencos pueden llevarse bien con las mascotas de su hogar, si no están sujetos lo más seguro será que empiecen a perseguir a cualquier gato del vecindario o a los conejos, o a cualquier cosa que corra, vuele o salte.
El Podenco Ibicenco es un Lebrel alto, estrecho, de constitución fina y un cazador ágil, incansable y excelente. Además de ser un cazador, cobrará presas y se las dará en la mano.
Sus patas delanteras son largas y rectas, los metacarpos tienen una buena longitud y los pies tienen los dedos bien arqueados, las almohadillas gruesas y las uñas de color claro. En esta raza, los pies delanteros pueden estar ligeramente vueltos hacia fuera. Al contrario que en otras razas, en el Podenco Ibicenco debe existir cierta distancia entre la caja torácica y los codos. Las extremidades posteriores son largas, fuertes, rectas y enjutas. No debe haber espolones traseros.
El cráneo es largo, fino y plano, y el occipital es prominente. Entre los ojos, el stop (depresión frontonasal) no está bien definido y el hocico es ligeramente convexo. La longitud del hocico, desde la trufa hasta los ojos, es igual que desde los ojos hasta el occipital.
La trufa, de color carne, que tiende a armonizarse con el color de la capa, sobresale por delante de los incisivos, perfectamente perpendiculares y blancos. Los incisivos superiores quedan ligeramente por delante y en estrecho contacto con los inferiores en lo que se conoce como cierre de tijera. Los dientes deberían estar implantados perpendiculares con respecto a los fuertes maxilares, y los labios no tendrán papada.
Los expresivos ojos son de color ámbar claro, de forma almendrada y ni prominentes ni redondeados. El estándar de esta raza describe el color de los ojos como «entre ámbar claro y caramelo». El reborde de los ojos puede estar pigmentado total o parcialmente.
El Podenco Ibicenco tiene unas características orejas grandes, finas, tiesas y muy móviles. Cuando el perro está atento, las orejas están tiesas, creando una línea continua con el arco que forma el cuello, al mirar de perfil. La base de la oreja está a la misma altura que los ojos. La oreja, que es muy móvil, puede señalar hacia delante, hacia los lados o hasta plegarse hacia atrás, dependiendo del estado de humor del perro. No obstante, nunca debería caer, ni estar doblada ni arrugada.
La cola es larga, fina y de inserción baja, y llega hasta debajo de los corvejones. Si la hacemos pasar por el flanco, llega hasta la columna vertebral. Si el animal está emocionado, puede portar la cola en alto, pero nunca debería enroscarse ni quedar baja por encima del dorso. El estándar del AKC describe la cola como «portada en forma de hoz, aro o sable, según el estado de humor y de cada perro».
En la patria de esta raza su tamaño varía considerablemente, entre los 56 y los 74 cm, pero el equilibrio es el aspecto principal. En Estados Unidos, la orientación con respecto a la altura de esta raza hasta la cruz es de entre 57 y 66 cm, pero también se aportan indicaciones relativas al peso, 23 kg para los machos y veinte para las hembras. El estándar del AKC especifica que es ligeramente más largo que alto. Es una raza con una musculatura fuert e y enjuta, y sin signos de pesadez.
Sus zancadas cubren mucho espacio, con una ligera inmovilidad en el aire antes de posar el pie en el suelo, en esencia, un trote suspendido.
Existen dos tipos de pelaje: el liso y el duro. Siempre es áspero, denso y pegado al cuerpo, y es más largo en la cola y en la parte posterior de las piernas. Ninguno de estos dos tipos de pelaje se recortará.
El más largo de estos dos pelajes (el duro), puede oscilar entre los 2,5 y los 7,5 cm de longitud y los perros pueden, en ocasiones, tener un generoso bigote.
El color siempre debe ser blanco, castaño o leonado, ya sea en forma de un único color o de cualquier combinación entre ellos. El estándar menciona, simplemente, el blanco o el rojo, pero el rojo puede oscilar entre una tonalidad clara, de un rojo amarillento (llamado leonado) a un rojo intenso, ya sea en forma de un único color o formando combinaciones.
Los Podencos Ibicencos son buenos persiguiendo un señuelo, y lo persiguen por la mera atracción de darle caza. Al observar a un Podenco Ibicenco volando por un circuito, se dará cuenta, de inmediato, de la tremenda capacidad atlética de esta raza. La persecución de señuelos es una forma divertida y emocionante de imitar una verdadera cacería, aunque no da al perro la oportunidad de hacer giros y maniobrar, como sucedería en el caso de que cazara a una presa viva.
Si participa en pruebas de persecución de señuelos, será buena idea que permita que los Podencos Ibicencos efectúen un calentamiento y unos estiramientos antes de correr a plena velocidad. Después, si los paseamos un rato, tendrán la oportunidad de estirar la musculatura, evitando así las agujetas. Se les debería animar a beber mucha agua para que se hidraten y orinen, eliminando así el acido láctico.
El Podenco Ibicenco suele ser una raza con una buena salud, y el número de problemas hereditarios hallados en ella es relativamente pequeño en comparación con muchas otras. Los Podencos Ibicencos, al igual que otros Lebreles, no toleran bien algunos anestésicos, así que debería mencionárselo a su veterinario antes de una operación. Existen anestésicos adecuados para el Podenco Ibicenco y su veterinario sabrá cuáles son.
La siguiente sección destaca algunos problemas que se dan en esta raza y otros más generales que debería conocer, de modo que cualquiera de ellos con los que se encuentre pueda tratarse lo antes posible.
En ocasiones se ha visto que hay Podencos Ibicencos con sordera unilateral o bilateral. Los cachorros de cualquier raza nacen sordos y ciegos. Sus canales auditivos están cerrados y suelen empezar a abrirse entre los 12 y los 16 días de vida. No obstante, en el caso de los cachorros sordos, hay un grupo de células nerviosas en el oído que detecta los sonidos que empiezan a deteriorarse, proceso que suele completarse para cuando el perrito tiene 6 semanas; y es irreversible.
La prueba BAER (o RAETC, de respuesta auditiva evocada por el tallo cerebral) es rápida y sencilla y puede llevarse a cabo sin anestesia en cachorros muy jóvenes. Aunque también se puede someter a esta prueba a los machos y las hembras reproductores, no debería tomarse como algo que nos dé la absoluta certeza de que los cachorros no vayan a sufrir este problema.
Los ataques de tipo epiléptico no son algo raro en esta raza, y se cree que los problemas que provocan este tipo de ataques son de origen genético. Las causas son muchas y variadas, y desgraciadamente, no se dispone de pruebas de detección.
Al igual que todas las razas caninas, algunos Podencos Ibicencos pueden verse afectados por alergias, aunque otros pueden estar completamente libres de ellas. A veces es difícil determinar su causa. Existen muchas posibilidades, que van desde la alfombra del cuarto de estar, el champú y, con bastante frecuencia, ciertas hierbas y mohos. En caso de una alergia cutánea, es buena idea cambiar de champú, de acondicionador o de cualquier otro producto para rociar sobre el pelaje, ya que seguramente son los factores más fáciles de eliminar antes de investigar otros.
Tampoco son raras las alergias alimentarias pero, una vez diagnosticadas, pueden controlarse con una buena dieta. Este tipo de alergia suele notarse en forma de puntos calientes en la piel, a pesar de no haber signos de la presencia de parásitos externos. Una dieta baja en proteínas parece ir bastante bien para solucionar los problemas cutáneos.
Al igual que otros Lebreles, los Podencos Ibicencos pueden sufrir reacciones a las inyecciones modernas. La razón parece consistir en que carecen de una buena capa protectora de grasa debajo de la piel (que sí poseen otras razas). Esto es algo de lo que debería hablar con su veterinario cuando sea necesario administrar inyecciones, y es de especial importancia en el caso de los anestésicos. Algunos Podencos Ibicencos pueden mostrar también sensibilidad a los insecticidas, así que debería tenerlo en cuenta al escoger los productos para el control de los parásitos.
Se cree que el Podenco Ibicenco tiene una propensión genética a padecer la distrofia axonal, un extraño problema neurológico que afecta a los músculos y al movimiento en los cachorros jóvenes. La enfermedad recibe su nombre de la consecuencia de estos síntomas, y se ha hallado en algunas camadas de esta raza, pero parece ser que no se han reportado casos en los últimos años. Los criadores experimentados comprobarán los pedigríes en busca de los portadores conocidos antes de usarlos como reproductores.
El criptorquidismo unilateral se da cuado un testículo queda retenido en el interior de la cavidad abdominal, generalmente debido a un acortamiento del cordón testicular, no permitiendo así que el testículo descienda hasta el escroto. El criptorquidismo unilateral suele recibir, erróneamente, el nombre de monorquidismo, pero no se trata de lo mismo, ya que el segundo caso se da cuando sólo existe un testículo. Aunque los perros afectados pueden seguir produciendo espermatozoides, nunca deberían ser usados como reproductores.
El veterinario debería aconsejarle si resulta recomendable extirpar o no el testículo que no ha descendido.
La luxación rotuliana consiste en una estructura incorrecta de la articulación de la rodilla que afecta a algunas razas, aunque con más frecuencia a las de tamaño pequeño. En los casos leves, puede que no haya signos evidentes del problema pero, si son más graves, la luxación rotuliana puede ser dolorosa y dejar al perro lisiado. Uno de los síntomas consiste en que el perro lleva una pata levantada intermitentemente. Las extremidades posteriores pueden arquearse al igual que se altera el paso, y a largo plazo puede desarrollarse una artritis. En ocasiones es necesaria una operación quirúrgica, y no se debería usar como reproductor a un animal afectado por este problema.
La displasia de cadera es un problema que implica la malformación de la articulación formada por la cabeza del fémur y el acetábulo de la cadera; se trata de un problema del desarrollo que implica a muchos genes. Esto provoca que la articulación de la cadera sea laxa, y aunque esto no siempre provoca dolor, puede producir cojera y alterar el movimiento normal del perro.
Aunque el entorno del perro no provoca displasia, sí que puede tener alguna relación con el grado de inestabilidad que llegue a tener la articulación de la cadera. Esta inestabilidad puede acabar desarrollando una osteoartritis.
En muchos países se dispone de pruebas para detectar o descartar la displasia de cadera. Se valoran ambas caderas y se les da una puntuación individual: cuanto menor sea la puntuación, menor el grado de displasia. No se debería incluir a los ejemplares con una puntuación alta en los programas reproductivos.
Existen muchos problemas oculares que afectan a los perros, y se pueden llevar a cabo distintas pruebas. Como las recomendaciones y las necesidades para las pruebas varían entre los distintos países, es buena idea ponerse en contacto con una sociedad canina dedicada al Podenco Ibicenco y preguntar qué pruebas deben llevarse a cabo.
Si deseas saber más sobre el Podenco Ibicenco te recomendamos la publicación de la editorial Hispano Europea Podenco Ibicenco Serie Excellence:
Se dice que el Pointer es el mejor de los perros de muestra, ya por la perfección de sus líneas adaptadas a lo que se le pide en el terreno como por su velocidad, resistencia y finura de olfato.
El Pointer, a pesar de ser un perro continental, se le considera inglés. Hay diversidad de opiniones en cuanto a su origen, unos dicen que es francés, otros que italiano y la mayoría que es español. Se cree que sus antepasados habrían sido importados de nuestro país a Gran Bretaña entre 1705 y 1713 y que los cazadores ingleses los mejoraron.
El Pointer tiene una extraordinaria memoria y una gran capacidad de aprendizaje. Es noble, obediente y a menudo cariñoso. Es muy fiel con su amo y se lleva bien con los niños. Es un perro de caza muy enérgico y necesita estar siempre en movimiento.
El Pointer es armonioso, esbelto, elegante y da la impresión de fuerza y flexibilidad. Tanto los miembros traseros como delanteros son musculosos y de fuerte osamenta. Las orejas están implantadas altas y le caen pegadas a la cabeza. La cola, de longitud mediana, es gruesa en la base y se va estrechando gradualmente. Tiene un pelo fino, corto, duro, liso y brillante que puede ser de color limón y blanco, naranja y blanco, marrón y blanco y negro y blanco. En algunos casos el perro también puede ser unicolor o tricolor.
Los cuidados del Pointer son mínimos. Se tiene que tener en cuenta que este perro es un cazador muy atlético y si se tiene dentro de casa es necesario sacarlo a diario a dar largos paseos. No es un perro de ciudad, necesita derrochar toda su energía en el campo.
También es aconsejable cepillarlo a menudo para evitar problemas de piel.
El Pointer es un perro fuerte y no tiene muchos problemas congénitos. Lo más común es que padezca displasia de cadera y más inusual es que se vea afectado una enfermedad un poco rara llamada osteopatía neurotrópica.
Algunas características destacables del Pointer son el grado de energía excepcionalmente alto de la raza, su forma de ser directo a la hora de conseguir un objetivo y su pasión por la vida. De todas formas, existen detalles más sutiles que hacen que este perro sea lo que es. Vivir con un ejemplar de esta raza nos revelará su inteligencia innata y su extraordinaria capacidad para solventar las cosas.
El Pointer corriente no «necesita» a la gente: la acepta. Si fuera posible preguntar si necesita algún tipo de ayuda, su respuesta podría muy bien ser: «Me las puedo arreglar solo y muy bien, gracias». Puede que un Pointer piense que esto es así. De todas formas, este perro debe ser guiado y disciplinado. No hay que olvidar que se trata de un perro criado cuidadosamente a lo largo de la historia en pos de velocidad, resistencia e inteligencia: cualidades admirables aunque letales si no son canalizadas adecuadamente.
Su aspecto llamativo ha supuesto, en muchos casos, la razón de la elección de la raza como mascota familiar. Desgraciadamente, y con excesiva frecuencia, se pasan por alto las necesidades de esta raza. El propietario de un Pointer debe satisfacer las capacidades atléticas de esta inteligente raza.
Si el propietario de un Pointer no puede garantizarle como mínimo una hora diaria de ejercicio, entonces debe haber alguien en casa que sí pueda hacerlo. Sólo entonces el Pointer podrá convertirse en un perro familiar ideal. Si no es así, el propietario debería pensar en una raza diferente y menos activa.
Si se le pueden proporcionar estos cuidados y este adiestramiento, sigue siendo importante no actuar a la ligera. En el caso de que se trate de un ejemplar destinado a ser un perro familiar y casero, será mejor escogerlo de manos de un criador que haya seleccionado a sus animales teniendo en cuenta las características propicias para el ring de las exposiciones de belleza y el compañerismo, y no tanto de manos de un criador que se concentre únicamente en la caza. Los perros de caza puede que resulten demasiado activos para una familia normal, aunque también resulta importante investigar bien a los criadores que crían Pointer destinados a las exposiciones de belleza.
La gente se siente atraída por el Pointer debido a muchas razones: su belleza y su porte son legendarios. Otros propietarios elogian la inteligencia y las habilidades de esta raza en el campo e incluso en la vida diaria. Aparte de estos atributos, existe una amplia gama de colores hermosos y de manchas entre los que escoger.
De todas formas, todas estas características no constituyen razón alguna para que alguien adquiera un Pointer sin que se evalúe también un poco a sí mismo.
No se trata de una raza a la que se pueda dejar encerrada en casa durante todo el día para sacarle a pasear cinco minutos solamente por la tarde. Cientos de generaciones de cría selectiva hacen que éste sea un perro que necesita correr. Sin importar de qué líneas proceda, tendrá el deseo innato de conocer el mundo exterior y de desempeñar su labor como cazador.
El Pointer puede ser un gran compañero y un buen amigo durante toda su vida, pero sólo si el propietario quiere dedicarle tiempo, paciencia y hacer ejercicio fuera de casa, cosas necesarias para que la raza muestre todo su potencial.
Los cachorros de Pointer son muy hermosos. Sus orejas caídas, su físico elástico y su manera de mover la cola los hacen irresistibles. De hecho, los cachorros de esta raza aparecen en los calendarios y tarjetas de felicitación que se imprimen cada año en todo el mundo. De todas formas, es importante darse cuenta de que el cachorro de Pointer sólo pasará una pequeña parte del día sentado y ofreciendo una hermosa imagen. Durante la mayor parte del tiempo se dedicará a investigar, escarbar, morder, comer, hacer sus necesidades y necesitará salir de casa, sólo para insistir inmediatamente en que le vuelvan a dejar entrar. Cualquiera que desee comprar un ejemplar debería recordar que los cachorros sufren muchos de los problemas que experimentaría un niño en crecimiento.
Se requiere tiempo y programación para satisfacer las necesidades diarias de un cachorro o de un perro adulto. Esto por no hablar del tiempo necesario para que el propietario le enseñe las muchas lecciones que el perro debe recibir para aprender lo que puede y lo que no puede hacer.
A algunas razas les gusta, sencillamente, complacer a sus amos, ya que siempre parecen dispuestas, deseosas y capaces de responder a las órdenes. De todas formas, el Pointer debe saber que usted le exige seriamente lo que le pide, y puede que también tenga que pensárselo. Lo vital es recordar que su Pointer (ya sea un cachorro o un adulto) dependerá plenamente de usted en cuanto a todo lo que necesita y a todas las lecciones que debe aprender. Si no está usted dispuesto a aceptar esta responsabilidad, no está usted preparado para ser el propietario de un Pointer. El resultado no sería sino daños en su hogar y un trabajo penoso para usted, y lo que debería ser una relación feliz desembocará a una situación frustrante para usted y para su perro.
El fracaso a la hora de comprender la cantidad de tiempo y cuidados que necesita un perro bien atendido es una de las principales razones de la existencia de un número tan alto de perros no deseados que acaban en las protectoras. Si se piensa bien en todo esto antes de la adquisición del perro, su compra puede aportarnos muchos años de compañerismo y bienestar, además de un cariño incondicional y una fidelidad que ningún otro animal podrá igualar.
Antes de que cualquier familia traiga un perro a casa, deberían pensar muy seriamente en tres cuestiones extremadamente importantes:
1. ¿Quiere realmente tener un perro la persona que será responsable de sus cuidados diarios?
Los niños de la familia pueden decir a voces que quieren, desesperadamente, tener un perro. De todas formas, ¿harán algo más que simplemente jugar con él una vez éste llegue a casa? El cuidado de una mascota puede ser una forma excelente de enseñar a los niños a ser responsables, pero no se debería olvidar que, debido a su entusiasmo por tener un cachorro, pueden prometer casi cualquier cosa. Lo que deberemos tener en cuenta será lo que pasará una vez se haya desvanecido la novedad que supone tener un perro.
En el seno de muchas familias activas, la responsabilidad última de ocuparse del perro recae sobre una persona. Éste parece ser el caso incluso en los hogares en los que ambos padres trabajan fuera de casa. Puede que a esta persona no le apetezca tener más trabajo del que ya tiene.
2. ¿Se adaptan el ritmo de vida y la rutina hogareños a las exigencias de un cuidado correcto del perro?
Siempre debe haber alguien disponible para satisfacer las necesidades fisiológicas del perro: alimentarle, hacer ejercicio, adiestrarle, etc. Si usted y su familia no están en casa desde la mañana hasta la noche, o si viajan ustedes con frecuencia y no están en su hogar durante largos periodos de tiempo, alguien debe seguir cuidando del perro. A un Pointer no se le puede dejar solo en casa un día tras otro. ¿Tiene usted la voluntad y puede cambiar su rutina o está usted preparado para pagar el coste de alojar a su perro frecuentemente en una residencia canina mientras no está usted en casa?
3. ¿Es esta raza concreta, el Pointer, adecuada para la persona o el hogar?
¿Hay niños en su hogar? Los Pointer son maravillosos con los niños bien educados y son excelentes compañeros de juegos, pero no se debería esperar de ningún perro que tolerara los abusos de un niño sólo porque éste no sepa comportarse mejor. Al mismo tiempo, un cachorro de Pointer emocionado puede tirar al suelo y hacer daño a un niño pequeño mientras está jugando.
Quien desee tener un perro debería pensar muy seriamente en las particularidades de su ritmo de vida y de su hogar. Todos los implicados deben darse cuenta de que el nuevo perro no comprenderá la rutina doméstica y que se le debe enseñar todo lo que usted quiera que sepa y haga. Esto conlleva tiempo y paciencia y, frecuentemente, las lecciones más importantes que debe aprender un perro son las que le costará más tiempo asimilar.
No existe diferencia alguna entre el cariño, la fidelidad y el compañerismo que puede ofrecer a su propietario un perro mestizo y uno de pura raza. De todas formas, existen algunos aspectos que este último satisface mejor.
No todos los cachorros crecerán para convertirse en adultos particularmente atractivos, o puede que sólo les gusten a alguien con gustos un tanto exóticos. Si tiene usted una idea concreta del aspecto que tiene el perro de sus sueños, lo mejor será que no se arriesgue con un perro cruzado. Por ejemplo, el aspecto peludo del Bobtail puede que no satisfaga a alguien que crea que el perro perfecto debería tener unas líneas afiladas como las de un Dobermann. Predecir el aspecto que tendrá un cachorro mestizo al llegar a la madurez es poco menos que imposible. La talla, la longitud del pelo y el temperamento pueden cambiar drásticamente entre la infancia y la edad adulta y puede que no sea, en absoluto, lo que el propietario esperaba. ¿Y qué pasará luego con el perro?
Al adquirir un cachorro de Pointer bien criado, el comprador tendrá una muy buena idea del aspecto que tendrá el perro al llegar a la madurez, además de cómo se comportará con la educación adecuada. Si su idea del perro perfecto es la de un Setter Inglés o la de un Cocker Spaniel, que viven esperando recibir su atención y su afecto, las razas más independientes como el Pointer no estarán a la altura de este ideal. Naturalmente, existen diferencias entre las razas al igual que existen diferencias entre familias y entre personas. Al mismo tiempo, el carácter general de una raza concreta es más predecible que la de un perro cuyos orígenes desconocemos.
Cuando esté escogiendo un cachorro, uno debe tener presente al perro adulto, ya que será durante más tiempo adulto que cachorro. El perro adulto debe ajustarse al ritmo de vida del propietario y a sus expectativas estéticas.
Un propietario quisquilloso puede que se lo piense dos veces antes de tener una raza grande que babee o una que mude su pelaje a lo largo de todo el año. Todos los perros mudan su pelaje en mayor o menor grado. El pelaje del Pointer es más corto y será más difícil apreciarlo sobre su ropa y los muebles, pero será bastante más difícil de recoger con la aspiradora o con un cepillo que el pelo largo.
El precio de compra del Pointer podría suponer una importante inversión, pero el mantenimiento de un perro de pura raza no costará más que el de uno cruzado, a no ser que posea el pelaje de un Maltés o un Caniche, y éste no es el caso del Pointer. Si el precio por obtener exactamente el tipo de perro que quiere y con el que se siente orgulloso se ve amortizado por los años durante los cuales disfrutará de él, deberá admitir que el coste inicial no es tan importante.
Al igual que el propietario debería disponer de una lista que le conduzca hacia un criador responsable, los buenos criadores deben tener una serie de requisitos que el comprador debe satisfacer. Éstos son sólo algunos de los aspectos obligatorios con los que el aspirante a propietario tendrá que lidiar si intenta adquirir un cachorro de manos de un criador responsable:
1. El comprador debe disponer de un jardín vallado y de un lugar seguro y protegido en el que el perro pueda permanecer si el propietario está fuera de casa.
2. Los niños deberían tener, como mínimo, cinco años. Aunque los Pointer parecen mostrar una afinidad natural hacia los niños, puede que un Pointer adolescente sea algo torpe y pueda, inintencionadamente, hacer daño a un niño pequeño.
3. Los Pointer suelen ser demasiado vigorosos para la gente mayor.
4. Toda la familia debe querer tener un Pointer.
5. El comprador debe, desde el punto de vista económico, poder proporcionar al perro cuidados veterinarios adecuados y cuidados en casa.
6. Ningún Pointer será vendido a gente que quiera hacer criar a animales con calidad como mascotas o que quiera convertirse en una «fábrica de cachorros».
7. El comprador debe tener presente que a los Pointer les hace falta hacer mucho ejercicio.
Un Pointer joven debe comenzar a comprender las normas de su casa desde el momento en que entre en ella. Para ello deberá usted mostrarle paciencia, cariño y una mano amable aunque firme. Incluso el cachorro de Pointer más joven comprende la diferencia entre una corrección y los malos tratos.
Los Pointer son totalmente capaces de ser el mejor amigo y compañero casero de cualquier persona pero, al igual que sucede con cualquier buena relación, ambas partes deben ser compatibles. Los Pointer fueron criados para cazar. En ningún momento de la historia del desarrollo de esta raza se hizo intento alguno por hacer que el Pointer fuera un perro faldero o un compañero de tocador. El Pointer estará mejor con alguien que se dé cuenta de que el trabajo puede venir en forma de casi cualquier actividad estructurada: llevando a cabo la rutina diaria de obediencia o incluso jugandocon una pelota.
A los Pointer se les deben asignar sus tareas diarias y oportunidades para hacer ejercicio, ya que, si no, puede que utilicen su tiempo inventando cosas que hacer. Lo que su Pointer decida hacer por su cuenta podría consistir en morder las patas de una mesa, escarbar un túnel para llegar al jardín de su vecino o comunicarse, ladrando, con cualquier otro perro. Por otra parte, si usted no se impone cuando él deba dejar de hacer algo, su falta de determinación será interpretada como carta blanca o libertad para continuar con lo que estaba haciendo. Los Pointer aprenden rápidamente, pero eso no significa que les importe siempre lo que usted trata de inculcarles. Además, si no asume usted el necesario liderazgo, su perro le dejará claro que es capaz de convertirse en el líder por sí mismo.
El Pointer tiene un pelaje corto y una gran resistencia, soporta especialmente bien el calor y, teniendo en cuenta que sólo tiene una capa, también tolera bastante bien el frío. De todas formas, el Pointer debe disponer de una sombra cuando las temperaturas sean muy altas y debe poder resguardarse dentro de casa si son muy bajas.
El Pointer es curioso y querrá vagabundear si no dispone de un jardín vallado. Se puede adiestrar al Pointer para que haga cualquier cosa de la que sea capaz un perro, especialmente si la tarea implica agilidad y entusiasmo, tomando siempre recauciones para que no haga algo arriesgado.
Aunque hay gente que tiene preferencias personales acerca del sexo de sus cachorros, tanto el macho como la hembra de Pointer son compañeros igual de buenos y su adiestramiento es el mismo. La decisión tendrá más que ver con el ritmo de vida y los planes del propietario que con las diferencias entre sexos en esta raza.
Los Pointer que proceden de líneas criadas exclusivamente para que trabajen en el campo suelen ser de menor tamaño y tener una osamenta más fina. También parecen poseer una mayor energía.
Los Pointer que proceden de animales de exposición suelen ser de mayor tamaño y tener una osamenta más robusta que sus hermanos cazadores. El macho suele ser mayor y suele tener una osamenta más pesada que la hembra al llegar a la madurez.
A los machos les suele llevar más tiempo crecer tanto física como mentalmente. Algunos pueden, durante una etapa de la adolescencia, no dar importancia alguna al alimento y puede resultar difícil mantenerlo dentro de un margen de peso razonable. Con esto no queremos decir que las hembras de esta raza no se vean afectadas por estas modificaciones de su apetito, pero la experiencia ha probado que los machos tienden más a ello.
Las hembras no están exentas de problemas. Tendrán el celo dos veces por año (lo que a veces puede resultar molesto) tras haber cumplido los ocho o nueve meses de edad. Durante estos periodos deben ser vigiladas de cerca para evitar que cualquier macho pueda montarlas y dejarlas preñadas.
La esterilización en el caso de la hembra o la castración del macho pueden modificar la personalidad de su mascota. Consulte antes de una intervención quirúrgica de este tipo con varios veterinarios; piense que no es reversible y que aparte de que jamás podrán ser utilizados para la cría, estos ejemplares no pueden participar en eventos cinófilos.
Con un poco de suerte, un Pointer bien cuidado puede vivir hasta 12-14 años, estando activo y sano durante la mayor parte de su vida. Desgraciadamente, todas las razas domésticas sufren algunos problemas hereditarios. A pesar de eso, los problemas que aquejan al Pointer son relativamente escasos.
Probablemente, la principal preocupación entre los criadores de Pointer es la displasia de cadera (DC). Se trata de un problema relacionado con el desarrollo que afecta a la articulación de la cadera. Una o las dos caderas del perro afectado sufren una deformación. Puede que algunos ejemplares muestren flojedad en la cadera, que caminen cojeando o con un movimiento de balanceo o que tengan dificultades para levantarse. Los síntomas pueden ir de una cojera leve y temporal a una cojera grave en los casos extremos. El tratamiento puede implicar la cirugía. Aunque la displasia no es muy frecuente en el Pointer, se han detectado suficientes casos como para que valga la pena preguntar al criador de su cachorro el tipo de pruebas que ha llevado a cabo para descartar este problema.
Se han documentado en esta raza algunos casos de una enfermedad relativamente rara llamada osteopatía neurotrópica. Lo que parecen ser heridas en el esqueleto se dan a una edad que oscila entre los tres y los nueve meses como resultado de la degeneración de la médula espinal.
Existen descripciones de ciertos problemas cutáneos, entre los que se incluye la sarna demodécica. El acicalado periódico es importante para evitar que estos problemas avancen mucho más allá de su etapa inicial.
Los problemas oculares como el entropión y la atrofia progresiva de retina han sido notificados por los criadores solventes, pero tampoco en un grado alarmante. En este caso, una vez más, es extremadamente importante la compra de un cachorro de manos de un criador reputado.
Si deseas saber más sobre el Pointer te recomendamos la publicación de la editorial Hispano Europea Pointer Serie Excellence:
El Podengo es el perro nacional de Portugal y se considera un verdadero tesoro. Hay tres tamaños de estos atractivos perros inteligentes, siendo pequeño, mediano y grande. Sin embargo, solo el Podengo pequeño es reconocido como raza por The Kennel Club. Originalmente criados para mantener bajo control a los roedores y para cazar y proteger sus hogares, el Podengo también es una mascota familiar maravillosa, siendo especialmente bueno con los niños.
Son perros robustos que presumen de ser un poco más largos en el cuerpo que en la altura. Aunque rara vez se ven en el Reino Unido, el Podengo portugués está ganando seguidores gracias a su aspecto encantador y a sus naturalezas amables y leales, y como tal, el número de ejemplares de la raza en el Reino Unido está aumentando, aunque lentamente. Por lo tanto, cualquier persona que desee compartir su hogar con un Podengo portugués debería registrar su interés con los criadores para poder hacerlo con gusto.
Lo que da nombre a la raza es el Ridge (la cresta) que este perro acostumbra a tener en la espalda, con los pelos implantados en el sentido contrario a los del cuerpo. Al Rhodesian Ridgeback se le conoce también como Perro Crestado Rodesiano o Perro León de Rhodesia.
Esta raza desciende de los perros cazadores de leones utilizados por los hotentores, una tribu nativa africana. Cuando los colonos europeos se establecieron en África, cruzaron estos perros con otros traídos de su continente, como diversos perros de rastro, mastines o dogos. El resultado fue una raza veloz, fuerte y resistente entusiasmada por encontrar a su presa y facilitar su captura.
El Rhodesian Ridgeback es fiel, obediente y listo a la vez que tozudo y distante. Es un perro guardián, territorial y sólo ladrará en caso necesario. De cachorro es juguetón sin llegar a ser hiperactivo. Es muy paciente con los niños y cuando se canse de ellos, simplemente se alejará.
El Rhodesian Ridgeback es un perro grande de pelo corto y denso. Tiene una cresta bien definida que le recorre todo el dorso. Es de color trigo claro o rojizo. Su cabeza es larga y su cráneo es ancho y plano. Tiene unas orejas de tamaño mediano insertadas bastante altas. La cola es ancha en la base y va afilándose en su extremo.
Desde bien pequeño hay que enseñar al Rhodesian a respetar la autoridad y las normas. Es muy inteligente y siempre intentará salirse con la suya, hay que ponerle límites.
Es aconsejable dar al cachorro juguetes para morder y hacerlo dormir en un lugar tranquilo.
Es un perro que necesita hacer mucho ejercicio y que prefiere la vida del campo a la de ciudad.
El Rhodesian Ridgeback es un perro muy sano aunque se dan casos de Dermoid Sinus, afección genética que afecta a la piel.
Los Sabueso de Sangre de Baviera son elegantes perros que provienen de Alemania, donde siempre han sido muy apreciados por sus habilidades de rastreo en el campo. La raza es relativamente desconocida en el Reino Unido, pero estos encantadores sabuesos son populares en muchas regiones de Europa, que incluyen Eslovaquia y la República Checa, gracias a su naturaleza leal y afectuosa, así como por sus habilidades de caza. La raza se conoce frecuentemente como el Bayrischer Gebirgsschweishund, especialmente en su Alemania natal.
Los Sabueso de Sangre de Baviera están ganando lentamente una base de seguidores en España y con buena razón. No solo son estos perros de tamaño mediano muy guapos, sino que también son maravillosas mascotas familiares de confianza, aunque cualquiera que quiera compartir un hogar con un BMH tendría que registrar su interés con los criadores y ponerse en una lista de espera para poder hacerlo.