Inicio » Perros »

Razas de Perros

»

Razas de perros pequeños

»

Bichón Frisé

»

Historia del Bichón Frisé

Historia del Bichón Frisé


Bichón FriséLas teorías acerca del origen del Bichon Frisé varían bastante, pero se acepta, generalmente, que el antepasado es la raza francesa conocida con el nombre de Barbet o Spaniel de Aguas. Del Barbet se originó el nombre «Barbichon», que más tarde fue abreviado, quedándose en «Bichon». La palabra «Barbichon» probablemente vino de la palabra francesa barbiche, que significa perilla. Se reconocieron cuatro tipos diferentes de perros llamados todos ellos «Bichon» y que eran originarios de la región mediterránea: el Bichon Maltés, el Bichon Boloñés, el Bichon Habanero y el Bichon Tinerfeño, que más tarde se convertiría en el Bichon à Poil Frisé y conocido popularmente hoy en día como Bichon Frisé.

Todos estos perros eran apreciados por su disposición y su carácter, y frecuentemente eran usados como bienes con los que hacer trueques. Así pues, estos pequeños perros viajaron mucho y eran transportados de un continente a otro por los marineros.

El Bichon en España

Se suele aceptar que fueron los marineros que viajaban desde las regiones mediterráneas orientales hasta las islas Baleares y las islas Canarias, los que introdujeron el Bichon en Tenerife. Se usó mucho el nombre de la isla, ya que potenciaba el valor comercial del perro, ya que el nombre de «Tenerife» sonaba a algo muy exótico en aquellos tiempos.

El Bichon Tinerfeño fue especialmente popular en las cortes españolas durante el siglo XVI, y los pintores de la escuela española incluyeron a estos perros en sus cuadros. Se pueden encontrar varios de ellos, especialmente en las obras de Goya (1746-1828). Goya era tanto pintor como grabador al aguafuerte y fue contratado como pintor de la corte de Carlos IV en 1789.

El Bichon en Italia

Aunque se conocía desde el siglo XI, fue en el siglo XIV cuando el Bichon se volvió un perro especialmente apreciado por la nobleza y, al igual que pasó con muchas otras razas que eran tenidas en Italia en esos tiempos, a muchos de ellos se les cortaba el pelo de tal manera que parecieran leones. Se volvieron bastante populares en la ciudad de Bolonia, en el norte de Italia, y así se transformó en la raza que actualmente conocemos con el nombre de Boloñés.

Hace siglos, los Boloñeses eran muy apreciados por su excelente oído y, aunque su tamaño era pequeño, eran frecuentemente usados como perros de vigilancia. A finales del siglo XVII, los Bichon Boloñeses eran enviados como regalos de los aristócratas italianos a la nobleza francesa y belga, haciendo así que se difundieran todavía más.

El Bichon en Francia

El Bichon, al que se conocía con el nombre de Bichon Tinerfeño, apareció bajo el reinado de Francisco I (1515- 1547). Unas pocas décadas más tarde se volvería muy popular. Fue en la corte de Enrique III (1547-1589), donde este cautivador y pequeño perro se vio mimado, hasta el extremo de que, según los estándares de esos tiempos, llevaba lazos y perfumes.

Se ha constatado que los reyes franceses y sus mujeres sentían tanto cariño por sus pequeños perros blancos, que los llevaban consigo a todas partes «en unas cestas en forma de bandeja que llevaban sujetas alrededor de su cuello mediante unas cintas». Se dice que bajo el reinado de Luis XIV, que estuvo en el trono desde 1643 hasta 1715, este pequeño perro fue nombrado la «mascota oficial» de la corte debido a que era fácil llevarlo de un lugar a otro.Bichón Frisé

Muchos cuadros franceses nos muestran a perros de tipo Bichon, que también aparecen frecuentemente en tapices antiguos, especialmente los tejidos en el siglo XV. De todas formas, parece ser que a partir de 1789, durante la Revolución Francesa, eran menos populares, pero resurgieron durante la época de Napoleón III, que se autoproclamó emperador en 1852.

El Bichon Habanero

Las teorías acerca del verdadero origen del Bichon Habanero son muchas y variadas. Se trata de la raza que hoy día conocemos con el nombre de Habanero, aunque, al igual que el Boloñés, es mucho menos conocido que su pariente cercano, el Bichon Frisé.

Pudiera ser que el Bichon Habanero descendiera del Boloñés y que hubiera sido llevado a Argentina por los italianos. Allí podría haber sido cruzado con un pequeño caniche sudamericano, con lo cual se habría creado, efectivamente, otra raza.

Otra teoría quizá más plausible es que el Bichon Habanero descendió del Bichon Maltés. Estos Malteses, tal y como los conocemos hoy día, fueron llevados a las Antillas por los españoles. Allí se les conoció con el nombre de Blanquito de la Habana o Perros Sedosos de la Habana, y fueron los predecesores de los Habaneros que conocemos hoy día.

También hay otras dos teorías que vale la pena tener en cuenta. Los perros podrían haber llegado a Cuba durante los tiempos de la colonización y exploración española, o quizá los italianos podrían haberlos llevado a Cuba como regalos. Cualquiera que fuera su origen, los Bichon Habaneros se convirtieron en mascotas muy apreciadas por los cubanos acaudalados. Los cubanos entregaban estos perros como regalos y, de alguna forma, estos animales volvieron a Europa.

Aunque el Bichon Frisé que conocemos actualmente es una raza diferente a las demás, no siempre ha sido así. De hecho, un estudio publicado en una revista francesa en 1935 citaba siete nombres pertenecientes a los que se describía como «el mismo nombre que la raza Bichon». Estos nombres eran el Perro Tinerfeño, el Perro Habanero, el Perro Boloñés, el Perro Balear, el Perro Peruano, el Perro Holandés y el Pequeño Perro León, tal y como lo describía Buffon, cuyos trabajos fueron publicados en varios volúmenes entre 1755 y 1789.

El pequeño perro león

Debido a que ha estado unido al Bichon Frisé durante la historia, es también interesante resaltar la conexión existente entre el Pequeño Perro León, al que se conoce más familiarmente con el nombre de Löwchen o con el nombre francés de Petit Chien Lion. La conexión entre ambos probablemente no es cercana. La línea externa o contorno de estas dos razas nos muestra unas formas bastante diferentes, y el pelaje no se parece. Es muy probable que en el Löwchen haya algo de sangre terrier, y aunque puede que haya también un poco en el caso de las razas de Bichon, desde luego no llega al mismo extremo.

Para confundir más las cosas, el hoy día familiar corte de pelo «en forma de león» del Löwchen había sido usado con muchas otras razas en el pasado y esto no puede sino acrecentar el dilema acerca de qué razas eran las retratadas en los antiguos cuadros.

Bichón FriséEl Coton de Tuléar

Tampoco se puede pasar por alto al poco conocido Coton de Tuléar, ya que se puede seguir el rastro de su historia hasta llegar al Bichon Tinerfeño. A medida que se abrían nuevas rutas para el comercio, el Bichon Tinerfeño llegó a la isla de Reunión, en el océano Índico. Allí, este pequeño Bichon desarrolló un pelaje parecido al algodón, lo que probablemente fue el resultado de una única mutación genética. A este perro se le conoció a partir de entonces con el nombre de Coton de Reunión, pero al final esta raza se extinguió en aquella isla.

Por suerte, y de alguna forma, el Coton reapareció en Tuléar (hoy Toliara), en la costa sudoeste de Madagascar. Éste era un puerto comercial activo y, de nuevo, los marineros desempeñaron un importante papel en el traslado de una raza emparentada con la nuestra a otro país.

El declive del Bichon

A pesar de haber sido una mascota mimada durante siglos, hacia finales del siglo XIX el Bichon pareció pasar de moda. No es fácil entender las razones de esto, ya que Francia es una región próspera. De todas formas, se podían ver algunos de estos perros en los circos y en las ferias y frecuentemente recibían el nombre de «perro callejero» o, a veces «pequeño perro ovejero». Sus vidas transcurrían alejadas de los lujos que habían conocido anteriormente. A veces se les podía ver vagabundeando por las calles, y a veces hacían de lazarillos.

El renacimiento de la raza

Pasada la primera guerra mundial, un puñado de criadores franceses y belgas decidieron instaurar un programa de cría para el Bichon Tinerfeño o Bichon à Poil Frisé. Esperaban que esto hiciera renacer la raza y que la llevara más allá de su estatus como perro de circo o perro callejero.

El entusiasmo de este pequeño grupo de fervientes aficionados fue tal que hacia 1933 se había progresado suficiente como para redactar un estándar para la raza. Fue escrito por Mme. Bouctovagniez, que era la presidenta del Club Francés de Razas Miniatura, con la ayuda de «Los Amigos de las Razas Belgas». De todas formas, cuando surgió la cuestión de dar un nombre a la raza, fue Mme. Nizet de Leemans, directora del Comité de Estándares de Razas de la Fédération Cynologique Internationale (FCI) la que tomó esta importante decisión.

La historia dice que durante un encuentro en 1933 hubo una acalorada discusión acerca del nombre que se daría a la raza. Sencillamente desesperada, Mme. Nizet de Leemans preguntó a qué se parecía la raza. Ésta fue descrita como un perro lanoso, pequeño y de color blanco, así que ella dijo, sin más, que se le llamaría Bichon Frisé, que significa perro pequeño y lanoso. Así que el 18 de octubre de 1934 el Bichon Frisé fue inscrito en el Livre des Origines Françaises. A pesar de esta decisión histórica, mucha gente siguió usando los nombres de Bichon Tinerfeño o Bichon à Poil Frisé incluso hasta principios de los años 50.

Consanguinidad

Durante los años del renacimiento de la raza, sólo se disponía de un número limitado de animales fundadores, así que era comprensible que tuviera que recurrirse a la consanguinidad. Definimos la consanguinidad como un cruce entre perros con un alto grado de parentesco como, por ejemplo, entre una madre y un hijo o un padre y una hija. Entre los primeros pioneros de la raza estaban M. y Mme. Bellotte, propietarios del afijo Milton y cuyo primer Bichon Frisé inscrito nació en 1929. Para garantizar la inscripción, este perro debe haber sido de pura raza durante, por lo menos, cuatro generaciones.Bichón Frisé

El Bichon Frisé en EE.UU.

Teniendo en cuenta que el Bichon Frisé había llegado a un ocaso tan considerable hasta su renacimiento después de la primera guerra mundial, esta raza ha dado unos pasos agigantados en estas últimas décadas. La raza se tornó activa por primera vez en EE.UU. en 1956 y, al Bichon Frisé le llevó 17 años obtener el pleno reconocimiento por parte del American Kennel Club (AKC). Para los que no estén familiarizados con la aceptación oficial de «nuevas» razas en Estados Unidos, puede que 17 años parezcan mucho tiempo, pero dada la fragmentada historia del Bichon, éste no es el caso en absoluto.

Aunque hubo Bichon que llegaron a Estados Unidos entre los años 20 y los 40, habían sido introducidos, simplemente, como mascotas familiares por personas que habían viajado a Europa. Con el objetivo de su introducción oficial al país, se debe decir que los sucesos que llevaron a la entrada de la raza en EE.UU. comenzaron en 1952, cuando Helene y Français Picault adquirieron su primer Bichon en Dieppe (Francia). Las hijas de la pareja se casaron con unos americanos y, en 1956, M. y Mme. Picault, junto con siete Bichon, se reunieron con una de sus hijas en Milwaukee (Wisconsin). Seis meses más tarde se les unieron otros dos Bichon.

Parece ser que a los Picault se les dijo que harían una «fortuna» criando Bichon en EE.UU., pero esto no fue tan fácil como se les hizo ver. Aunque se pensaba que la raza era encantadora, no fue registrada, y se vendieron pocos cachorros en esos primeros tiempos tras su llegada. Azelia Gascoigne, de Wisconsin, ya había estado implicada en otras razas, y compró su primer Bichon en 1956 creyendo que la raza tenía potencial. Otro de los primeros propietarios de Bichon fue Mrs. Fournier, una criadora de Collie.

Aunque el proceso para hacer que el gran público conociera a la raza fue lento, Mrs. Fournier intentó, esforzadamente, promocionar la raza y anunció al Bichon en una revista canina nacional. Finalmente, en mayo de 1964, se discutió acerca de la formación de un club nacional en San Diego (California). Este club recibiría el nombre de Bichon Frisé Club of America, y Mrs. Gascoigne fue su primera presidenta y Mrs. Fournier su archivera y secretaria.

A través del club, varios grupos de aficionados al Bichon se fusionaron y la posibilidad de conseguir que la raza fuera inscrita en el AKC estaba en labios de todos. De todas formas, el Bichon Frisé no fue tomado en serio por el resto de aficionados a los perros. Algunos estadounidenses que habían viajado a Europa se habían fijado en el Bichon Frisé en las exposiciones caninas de la Europa continental, observando la falta de un acicalado cuidadoso y de una presentación para la exposición que parecían haber afectado a toda la raza.

En 1969, Frank Sabella, presentador profesional y aficionado a los Caniches, asistió a un encuentro anual del club de la raza, aportando sus propias ideas y sugerencias acerca de cómo se podía mejorar la imagen de la raza mediante la presentación. Mostró cómo bañar y secar con un secador a un Bichon, además del importante proceso del corte de pelo y de la presentación. Otra persona que fue de gran ayuda para promocionar la nueva imagen de la raza fue Richard Beauchamp, que por aquellos tiempos era editor de una importante revista canina y que, actualmente, es juez internacional y autor. Se mostró de acuerdo en unirse con otras personas en la lucha para el reconocimiento de la raza, y sin duda alguna, esto fue de gran ayuda.

Bichón FriséEl resultado final es que el Bichon Frisé fue aceptado en la Clase Miscelánea del AKC en 1971 y fue inscrito en el Libro de Orígenes del AKC en 1972, consiguiendo el total reconocimiento en el año 1973.

El Bichon Frisé en Gran Bretaña

En una fecha tan tardía como a principios de los años 70, aún no se conocía la existencia de Bichon en Gran Bretaña, aunque uno había sido tenido como mascota y había sido inscrito en el Kennel Club en 1957. A pesar de ello, este perro no fue activo de ninguna otra forma, aunque debido a su inscripción, la raza podía ser inscrita inmediatamente a su llegada a principios de los años 70.

Los inicios reales de la raza en Gran Bretaña fueron en 1973, cuando Mr. y Mrs. Sorstein, de EE.UU., fueron a vivir a Gran Bretaña, trayéndose consigo a dos Bichon Frisé, un macho y una hembra.

Los Bichon de los Sorstein, Rava's Regal Valor of Reenroy y Jenny-Vive de Carlise fueron cruzados y la primera camada que nació en Gran Bretaña lo hizo en 1974. De esta camada, tres cachorros volvieron a EE.UU., pero dos fueron exhibidos en Gran Bretaña. El perro Carlise Cicero of Tresilva se convertiría, más tarde, en Campeón australiano. Este mismo macho fue el padre de Ch. Int. Tresilva Don Azur, que tuvo una gran influencia sobre la raza en Suecia. El cruce se repitió en 1975 y nacieron cinco cachorros, que ayudaron en la fundación de otros criaderos de Bichon.

Pasados los años 70, el encantador Bichon Frisé se había, sin duda, ganado muchos admiradores por todo el mundo y su fama se extendió. Desde entonces se han intercambiado líneas de un país a otro gracias a las numerosas exportaciones. La raza es ahora, ciertamente, tomada muy en serio. Su presentación es de primera categoría y se han conseguido grandes triunfos, incluyendo títulos de Best in Show (Mejor de la Exposición) y primeras plazas en el Grupo de Perros Miniatura en la prestigiosa Exposición Canina Crufts en 1999.

Si deseas saber más sobre el Bichon Frisé te recomendamos la publicación de la editorial Hispano Europea Bichon Frisé Serie Excellence:

Bichon Frisé (Excellence) - Editorial Hispano Europea





Registrate para saberlo todo sobre el Bichón Frisé x

Recibe consejos sobre los mejores cuidados, consulta tus dudas en el foro, conoce adiestradores especializados, comparte las fotos de tu mascota, etc.

La necesitarás para acceder a tu perfil de MundoAnimalia

Close¿Tienes mascotas?

¡Comparte sus fotos!

Regístrate ya