Los perros grandes destacan por su tamaño, fuerza y capacidad de trabajo, con un peso habitual entre 23 y 45 kilos y una altura notable a la cruz. Muchas de estas razas se desarrollaron para tareas como la guardia, el pastoreo o la caza, lo que se refleja en su resistencia y facilidad de adiestramiento. Con el ejercicio y la educación adecuados, suelen ser perros equilibrados y fiables en el entorno familiar. Los perros grandes son una opción popular para personas activas que disponen de espacio y están preparadas para mayores necesidades de cuidado y actividad.