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Dogo de Burdeos

Esperanza de vida5 - 8 años
PesoMacho:3 - 8 kgHembra:3 - 8 kg
AlturaMacho:60 - 69 cmHembra: 58 - 66 cm
Pedigrí
ApodosDogue de Bordeaux, Bordeauxdogge
Características
Tamaño
Ejercicios necesarios
Fácil de entrenar
Cantidad de desprendimiento
Necesidades de aseo
Bueno con los niños
Salud de la Raza
Costo de manutención
Inteligencia
Tolera estar solo
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Introducción de la Dogo de Burdeos

Esta raza se dio a conocer al público gracias al Dogo de Burdeos llamado Beasley que protagonizó la exitosa comedia familiar Socios y Sabuesos (1989). Beasley interpreta a Hooch, el único testigo del homicidio que investiga el detective Scott Turner (Tom Hanks). Debido a ello, Turner se ve obligado a convivir con el baboso animal para así poder resolver el asesinato.

Origen

El Dogo de Burdeos desciende de los Alanos, unos perros molosoides introducidos en Europa por los alanos, un pueblo iraní expulsado por los hunos que se instaló en nuestro continente. Estos perros se utilizaban básicamente para combatir y antes de su desaparición en el siglo V, en Aquitania y en el norte de España ya los habían cruzado con perros autóctonos. El resultado fue el que más adelante se conocería como Dogo de Burdeos. En la Edad Media pasó a ser un perro de guardia y en pleno siglo XVII fue el perro de moda de la burguesía francesa.

Comportamiento

A pesar de su pasado belicoso, el Dogo de Burdeos es afectuoso, tranquilo, equilibrado, agradable y bondadoso. Se muestra muy apegado a su dueño y es cuidadoso y paciente con los niños, de los que soportará toda clase de juegos y tirones de cola. Tiende ser tozudo y orgulloso, aunque una vez que aprenda una orden nunca se le olvidará.

Aspecto

El Dogo de Burdeos es un perro musculoso, atlético e imponente. Tiene una cabeza ancha y llena de arrugas y un labio colgante que le cubre la mandíbula inferior. Tiene los ojos ovalados y separados y unas orejas pequeñas y caídas. La cola es gruesa en la base y le llega a la altura del corvejón. Su pelo es fino, corto y suave. Este perro puede ser unicolor caoba o de la gama de los leonados, pero siempre con una máscara bien marcada roja o negra.

Cuidados específicos

Es recomendable educar al Dogo de Burdeos desde muy pequeño para convertirlo en un buen compañero o guardián. Eso sí, combinando siempre el adiestramiento con el juego y nunca utilizando los gritos y los castigos para intentar que obedezca.
Es muy importante que el perro obtenga una cantidad de ejercicio adecuada para que no sufra problemas de tendones y ligamentos. Se recomienda sacarlo a pasear dos veces al día.

Salud

El Dogo de Burdeos es un perro de salud frágil. Como todos los de su tamaño puede padecer displasia de cadera y tiende a verse afectado por problemas de piel o de hinchazón.

Características físicas del Dogo de Burdeos

El Dogo de Burdeos es un perro fuerte y musculoso, excelente guardián tanto de personas como de propiedades. El Dogo de Burdeos es un atleta de fuertes hechuras y compacto que tiene un tamaño que nos indica su agilidad y velocidad. Estas cualidades fueron desarrolladas en sus orígenes para el trabajo, para la protección de la propiedad y para cazar. A medida que conozca usted las características del Dogo de Burdeos, recuerde estas funciones originales.

Las mandíbulas son prominentes debido al gran desarrollo de los músculos masticadores. Ésta fue una característica necesaria para la presa de toros. El tórax es muy ancho y la distancia entre el suelo y el pecho debería ser igual o menor que la distancia existente entre la espalda y la parte inferior del pecho. El Dogo de Burdeos no debería tener el aspecto de un Bulldog varias tallas mayor.

El pelaje es corto, fino y sedoso, de un color que admite todos los tonos de rojo y amarillo, e incluso el color caoba rojo oscuro. Se prefiere la buena pigmentación de la piel. Se toleran las manchas blancas sobre el pecho y los pies. El Dogo de Burdeos debería tener una máscara facial roja o negra bien marcada. El color de la trufa se corresponde con el de la máscara.

Temperamento

Al igual que todos los perros molosos, el Dogo de Burdeos es un perro con mucha sangre fría que no se pone nervioso fácilmente. Su personalidad es equilibrada, tranquila y calmada. No es muy ruidoso, y es raro oír al Dogo de Burdeos ladrar escandalosamente sin una razón suficiente (como por ejemplo si un intruso entrara en la casa). Es una raza con mucha confianza que no necesita probar nada ante los otros perros, a no ser que se vea retado.

El Dogo de Burdeos es una raza encantadora, muy cálida y amistosa con las personas y los animales pequeños. Es un perro muy bueno con los niños debido a dos razones: la primera es que al Dogo de Burdeos le encanta estar con la gente (una familia nunca le resulta demasiado grande). En segundo lugar, el Dogo de Burdeos tiene mucha paciencia y tolerará los típicos juegos, que le tiren de la cola, y otras molestias que tienden a provocar los indisciplinados niños. Los Dogos de Burdeos están encantados de jugar a los más tontos juegos de niños, como por ejemplo ponerse sombreros y disfrazarse.

El Dogo de Burdeos es inteligente, dócil y generalmente no muestra inclinación hacia la pelea. Los machos tienden a ser más dominantes y, ocasionalmente, pelearán contra otros perros para establecer el dominio. La dominancia es un rasgo hereditario del Dogo de Burdeos, y debe ser aceptado y tratado por su propietario.

Recuerde que uno de los trabajos originales del Dogo de Burdeos era el de proteger, lo que en muchos casos significaba pelear. Como resultado, el Dogo de Burdeos es agresivo por naturaleza, no se retirará de una pelea (aunque es difícil que instigue una) y protegerá lo que sea suyo y de sus propietarios. La sociabilización adecuada de su Dogo de Burdeos es de la máxima importancia, e incluso los que están bien sociabilizados deben ser vigilados cuando estén con otros perros.

El Dogo de Burdeos tiende a ser una raza muy tozuda y arrogante, aunque muy adiestrable. Una vez que el Dogo de Burdeos aprenda una orden, nunca la olvidará. Debido a su gran inteligencia, es necesario continuar más allá del adiestramiento básico de obediencia. Si no va a utilizar a su Dogo de Burdeos para la caza, las pruebas de trabajo u otras competiciones, entonces manténgale ocupado con otras tareas y trabajos en casa. Se sorprenderá de lo mucho que puede aprender y ayudarle en sus tareas diarias, y su mascota nunca se aburrirá.

Cuando adiestre a su Dogo de Burdeos, recuerde siempre que se trata de una raza con mucha confianza en sí misma, arrogante, independiente y tozuda. Así pues, no tiene sentido chillar, castigarle y gritar como un sargento. Llegará usted más lejos combinando el adiestramiento con los momentos de juego. Nada resulta más fácil a un perro (y a un propietario) que aprender jugando. Debe usted usar los elogios más que los aspectos negativos para adiestrarle. Los elogios son la ayuda más importante para la educación, y darán como resultado la convivencia más adecuada. Alabe todo aquello que haga bien, desde hacer sus necesidades correctamente hasta traerle el periódico.

Adiestrar a su Dogo de Burdeos requiere paciencia, cariño y una bolsa llena de golosinas para tener éxito. Si el proceso de aprendizaje se ve apoyado con trozos de carne, queso u otras cosas suculentas, el Dogo de Burdeos aprenderá rápidamente. El olor de la comida tiene la mágica propiedad de eliminar su ego. Su baza más eficiente debería ser el refuerzo positivo, y no el castigo físico. Cuando sea necesario, la mejor reprimenda será darle unos tirones de la piel del cuello.

La constancia es otro elemento esencial para el éxito del adiestramiento. Si no puede usted soportar la mirada lastimera y le permite sentarse en el sofá, entonces el sofá pronto pasará a ser de él y no de usted. Permitir que el cachorro duerma en la cama y darle de comer mientras están ustedes sentados a la mesa son cosas parecidas. Recuerde que el precioso cachorro con cara parecida a la de un Carlino que se acomoda a su lado se convertirá, en poco tiempo, en un perro enorme, de mucho peso (50 kg como mínimo) y baboso que ocupará todo el sofá o toda la cama y que no se mostrará dispuesto a apartarse de estos lugares tan cómodos.

Muchos creen que la inteligencia y la personalidad independiente del Dogo de Burdeos hacen que no responda a las instrucciones que se le repiten. No se desanime. Cada año, muchos Dogos de Burdeos superan con éxito exámenes de obediencia y compiten bien en esas pruebas. Practique la paciencia, use recompensas y sea mentalmente más fuerte que su perro, y así estará usted por encima.

El Dogo de Burdeos en casa

El Dogo de Burdeos es un trabajador voluntarioso que se muestra contento estando al lado de la gente y que es bastante cooperativo. Es una maravillosa incorporación en un hogar feliz. Los Dogos de Burdeos se llevan bien con las otras mascotas familiares, y si son presentados pronto, pueden hacerse amigos de gatos, pájaros y otros perros, dependiendo de la compatibilidad de las personalidades colectivas. Podría haber problemas si tenemos dos machos con personalidades dominantes, y suele recomendarse que se tengan perros de sexo opuesto compartiendo un hogar. Si ha de tener usted dos machos en casa, intente que la diferencia de edad entre ellos sea la máxima posible. Pocos cachorros jóvenes tratarán de retar la autoridad de un macho maduro, y aprenderán rápido bajo la guía y la figura del perro mayor.

Todo esto también es válido para las hembras. En ambos casos es aconsejable presentar el cachorro al perro viejo y observar sus reacciones. No fuerce la integración del cachorro si el perro viejo muestra una reacción defensiva o agresiva. Si el perro anciano no acepta al cachorro, sería mejor reconsiderar la adquisición, ya que si no quizá tuvieran ustedes que vivir en un constante estado de conflicto.

Al igual que con otras mascotas, el Dogo de Burdeos se llevará bien con los niños si son presentados pronto y de manera adecuada. Generalmente no habrá problemas si el niño estaba ahí antes que el cachorro. Asegúrese siempre de que el niño no se comporte como un abusón con el perro: puede ser muy tentador para un niño pequeño molestar a un tolerante Dogo de Burdeos. Esto puede ser difícil de creer, pero la supervisión por parte de las personas adultas es más necesaria por la seguridad del Dogo de Burdeos que por la del niño. El Dogo de Burdeos es dócil y clemente por naturaleza y adora el cariño humano. Un Dogo de Burdeos que sea agresivo hacia las personas sin haber sido instigado a ello es algo muy atípico de esta raza.

Actividad

Durante los momentos de juego, adiestramiento o ejercicio, debería usted estar atento a su cachorro. A los cachorros se les debería permitir descansar cuando lo necesiten. No debería resultar difícil darse cuenta, ya que los cachorros suelen ser muy ansiosos, inquisitivos y están llenos de energía. Cuando un cachorro parezca cansado, necesita, desde luego, reposar. El crecimiento del cachorro es tan rápido que los tendones y los ligamentos (al igual que en el caso de todas las razas grandes) tienen que soportar grandes tensiones. Cuando salga con el cachorro a dar un paseo, impóngase usted un ritmo. Aumente poco a poco el tiempo y la distancia durante los primeros meses. Se puede dar un paseo largo cuando hayan pasado entre ocho y nueve meses, pero manténgase en sintonía con el estado físico de su cachorro. Recuerde que la mayor parte del proceso de crecimiento tiene lugar durante el primer año. No debería suponer un problema para un Dogo de Burdeos salir a dar un paseo de 10-20 km, pero no en un día de verano en el que haga calor.

Al Dogo de Burdeos le encanta jugar y siempre está listo para la diversión, incluso cuando es ya mayor. Ir a recuperar un palo o correr detrás de un balón quizá les parezca mucho trabajo a la mayoría de los Dogos de Burdeos, pero el mismo perro será incansable cuando se trate de conquistar una toalla vieja o un saco vacío.

¿Puede un Dogo de Burdeos correr al lado de una bicicleta? Sí y no. Siempre que no se esté usted entrenando para el Tour de Francia, esto no debería suponer un problema para un ejemplar adulto. Un paseo en bicicleta a un ritmo tranquilo por el parque será un ejercicio bueno y divertido para los dos. Igual que con los paseos, asegúrese de comenzar lentamente y vaya aumentando el ejercicio hasta llegar a un ritmo que ambos puedan sostener sin dificultad.

Aspectos de la salud a tener en cuenta

El Dogo de Burdeos vive una media de ocho a diez años. Igual que la mayoría de los perros con una osamenta grande, la displasia de cadera es el problema más frecuente en la raza. Los buenos criadores someten a sus Dogos de Burdeos a pruebas para descartar que padezcan esta anomalía. Desgraciadamente, la popularidad de la raza ha dado lugar a la presencia de muchos criadores incompetentes que han criado Dogos de Burdeos con problemas, de calidad inferior y con caderas defectuosas. Eliminar este problema supone una batalla constante.

Hubo un tiempo, en Francia, en el que se sometió al Dogo de Burdeos a pruebas para descartar la displasia de cadera. Esto se llevó a cabo de la siguiente manera, tal y como relata el experto en razas de perros raras Carl Semencic:

«A los dos años de edad, a cualquier Dogo de Burdeos que muestre las características físicas y de temperamento que se requieren para su posible uso en un programa de cría, se le hace saltar una valla de 90 cm de altura. Cualquier Dogo de Burdeos que no la pueda saltar con facilidad es excluido de todo programa de cría».

Esto puede parecer un método bastante falto de rigor científico, pero tiene mucho sentido. Se supone que el Dogo de Burdeos es un perro atlético y en forma, que tiene unas extremidades posteriores fuertes y musculosas. Cualquier Dogo de Burdeos que no encaje en esta descripción no debería ser tenido en cuenta para criar.

Los murmullos cardiacos y las enfermedades de la piel son también un problema para el Dogo de Burdeos. Los murmullos cardiacos pueden atribuirse al pequeño grupo de genes que forman parte de nuestros ejemplares actuales. La sarna demodécica es un problema de la piel del cual los criadores suelen hablar poco, aunque parece ser un problema para el Dogo de Burdeos. Esta irritación es el resultado de un ácaro que vive sobre el perro y que le pone en aprietos cuando el sistema inmunitario tiene problemas. Estos ácaros se alimentan más rápidamente que la velocidad de reproducción de las células corporales, y acaban triunfando. Frecuentemente se suele confundir esto con una infección por estafilococos, a no ser que al perro se le hagan unos raspados de piel.

El Dogo de Burdeos es un perro que crece rápidamente. Los cachorros pueden engordar una media de 1-2 kg por semana y experimentar una panosteítis eosinofílica (pano), más conocida con el nombre de «dolores del crecimiento» o cojera errante. El pano es una cojera aguda que no tiene relación alguna con un traumatismo. Cambia de una extremidad a otra y suele venir acompañada de fiebre.

Los Dogo de Burdeos tienden a padecer hinchazón (o torsión gástrica), que consiste en que el estómago da la vuelta sobre sí mismo y que puede llevar a la muerte del animal. Aunque los expertos no se ponen de acuerdo acerca de sus causas exactas, el ejercicio excesivo y la excitación después de comer y beber pueden provocar esa hinchazón. Es más probable que sea debida a que el perro traga aire (aerofagia), que queda atrapado en el estómago. Para prevenir esto, evite dar de comer a su Dogo de Burdeos inmediatamente antes o después de hacer ejercicio, y déle de comer varias raciones pequeñas a lo largo del día. No le llene el plato, dejándolo ahí todo el día. En lugar de eso, haga que las horas de la comida no varíen, y retire el plato de la comida del alcance del perro cuando éste haya terminado. Déjele agua a su alcance durante todo el día, pero no a la hora de la comida. Muchos criadores recomiendan usar una plataforma como base para el plato para evitar que el perro tenga que doblar su cuello para comer.

El Dogo de Burdeos necesita hacer mucho ejercicio para desarrollar su musculatura. Igual que con todas las razas grandes y las de gran peso, pueden surgir problemas de tendones y ligamentos durante los periodos de crecimiento rápido. Durante estas etapas, no se debería forzarle. Los cachorros jóvenes suelen efectuar gran parte de su ejercicio a partir del juego regular y no tanto a partir del ejercicio vigoroso, pero a medida que se va haciendo mayor, es muy importante que obtenga una cantidad de ejercicio adecuada. Su Dogo de Burdeos conseguirá obtener el ejercicio necesario si lo incluye en su rutina diaria y le lleva con usted en sus aventuras especiales tales como excursiones, caza, jogging, etc. Debería sacar a pasearlo como mínimo dos veces diarias y encontrar tiempo para ir a hacer una carrera larga o para jugar unas pocas veces por semana.

Nota especial: El Dogo de Burdeos es muy sensible a la anestesia. Una dosis «normal» puede ser mortal para él. Vaya usted con mucho cuidado y escoja a un veterinario que esté familiarizado con la raza y con su idiosincrasia: esto puede salvar la vida de su Dogo de Burdeos.

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Historia de la Dogo de Burdeos

Presentación

Caracterizado por poseer la cabeza más grande y magnífica de todo el mundo canino, por las arrugas de su cara y por sus pies exageradamente fuertes, el Dogo de Burdeos (Dogue de Bordeaux) llega al corazón de las personas de todo el mundo. Usado en sus orígenes para conducir las manadas de ganado vacuno y para guardar los viñedos bordeleses, este belicoso guerrero francés de cara parecida a la de un Carlino se ha librado, por los pelos, de su extinción y ha vivido para ver una revolución nacional, dos guerras mundiales y una película hollywoodiense: «Turner and Hooch (Socios y Sabuesos)».

A veces la gente se refiere a él como el moloso Francés, el Bulldog de Burdeos o, sencillamente, el «DDB». El Dogo de Burdeos ha tenido unos orígenes y un desarrollo interesantes a lo largo de estos últimos cinco siglos. El Dogo de Burdeos es un gigante extremadamente cooperativo, inteligente y valiente que ha resistido varias ocupaciones a lo largo de los siglos, siendo esto toda una declaración de la versatilidad y la adaptabilidad de la raza. Desde el siglo XV el Dogo de Burdeos ha desempeñado muchos trabajos: pastor de ganado vacuno, guardián de rebaños, cazador de animales fieros, presa de animales, peleas de perros y su actuación en películas. El Dogo de Burdeos, que es fuerte y sorprendentemente atlético, nunca se ha intimidado y es un excelente guardián. Pero bajo esa dureza tenemos a un personaje dulce, sincero, cariñoso y que babea: un maravilloso compañero.

Historias y antecedentes del Dogo de Burdeos

El Dogo de Burdeos pertenece a un grupo de perros clasificados como molosos, que son descendientes del molossus, un tipo de perro que vivió, aproximadamente, hacia el año 700 a.C. Basándose en las antiguas tallas y pinturas, parece que los molossus eran tenidos como perros de guarda y de caza por los asirios.

El primer registro de un perro de tipo moloso se encuentra en una carta del año 326 a.C. que menciona a unos perros grandes y fuertes que poseían unos dientes cortos y anchos. Sus osamentas han sido encontradas entre los muchos otros restos de las expediciones arqueológicas por todo el mundo, en lugares tales como Tíbet, China e India. Estos perros se incluyeron en el ejército de Alejandro Magno, y viajaron desde Mesopotamia hasta Epiro en varias guerras. En Epiro había un rey mítico que gobernaba en la región de Molossus y que se ocupaba de estos perros. Desde allí viajaron a Roma, las Galias y a otros países conocidos, incluyendo a Hispania.

Existen documentos contradictorios que dicen que este perro de gran tamaño vivió primero en España bajo el nombre de Alano, un perro extinto cuya descripción se acerca a la del actual Dogo de Burdeos. Se supone que el Alano fue traído a Europa por los alanos, una tribu oriental. El Alano fue descrito en el siglo XIV por Gastón Phoebus (o Febus), conde de Foix, en su Livre de Chasse. «Sujeta lo que ha mordido con más fuerza que tres sabuesos de caza». También existen referencias acerca de que el moloso derivó de los Molósidos, unos canes grecorromanos que vivieron en la época de Julio César y que fueron utilizados para la guerra.

  • El desarrollo de un tipo de dogo

La palabra «dogo» apareció por primera vez a finales del siglo XIV. Antes del siglo XIX estos perros no tenían un estándar, pero eran muy similares en cuanto a su aspecto y a su utilidad. Eran perros de guarda usados para proteger los hogares, las carnicerías y los viñedos. Los perros que iban en jaurías para la caza apresaban a los toros y perseguían a los jabalíes, los osos y a otros animales de caza, y los perros pastores vigilaban a los animales de granja como las ovejas y las vacas. Finalmente, el moloso se desarrolló para dar lugar a una variedad de mastines que incluyen al Mastín Tibetano, el Mastín Español, el Mastín Italiano (Mastino Napolitano) y el Bullmastiff actuales, por sólo nombrar unos pocos.

Un tipo de perro que existía en Francia a principios del siglo XIV era el llamado Dogue o Doguin d’Aquitaine, que era una raza basada en el moloso francés y criada para pelear contra otros perros, osos y jabalíes. Existían bastantes variantes del Doguin d’Aquitaine, dependiendo de la región y de los trabajos que tuvieran que acometer. Como resultado de ello, su aspecto general no era constante. Existían varios colores y variedades de pelaje, diferentes patrones en cuanto a los maxilares y al cierre (retrasado y adelantado) y otras ligeras variaciones. En su mayoría, de todas formas, estos perros tenían una estructura corporal, un peso y un tamaño similares. Finalmente un tipo sobresalió como perro preferido: el «perro del carnicero », que era usado para proteger las carnicerías y que era muy codiciado por los nobles franceses y por las familias ricas, como guardián de sus hogares.

La primera referencia escrita sobre el «Dogo de Burdeos» se dio en 1863, en la primera exposición canina en el Jardin d’Acclimatation en París. Ésta no era una exposición de belleza, sino más bien un catálogo de razas de perros. La ganadora de la exposición fue una hembra llamada Magentas y que fue identificada de acuerdo con la capital del departamento de donde era originaria, esto es, como Dogo de Burdeos.

Hacia finales del siglo XIX, el Dogo de Burdeos viajó hasta Inglaterra para pelear y para competir en las exposiciones de belleza. En 1895, John Proctor publicó un artículo en la revista The Stock Keeper (El Cuidador de Animales), describiendo su experiencia mientras juzgaba a los «perros de pelea del sur de Francia». Cuando las leyes inglesas prohibieron las peleas de perros, el Dogo de Burdeos fue criado casi exclusivamente fijándose en su belleza y en su temperamento para la competición en las exposiciones caninas.

En 1896, el veterinario Pierre Meguin publicó el estándar para el Dogo de Burdeos en su revista L’Éleveur (El Criador de Animales). Creó un estándar a partir de la combinación entre los mejores Dogos de Burdeos expuestos desde que Magentas se hizo con todos los honores en el Jardin d’Acclimatation. Este estándar fue redactado por Meguin, Mr. Brooke, el Dr. Wiart y un grupo de autoridades francesas en la materia. Un año más tarde, el estándar fue publicado en The Breeds of Dog (Las razas de perros), por Henry de Bylants.

Hasta la llegada del estándar de Meguin, hubo mucha controversia acerca del tipo del Dogo, y persistió la diversidad en el tipo de la raza. El tamaño de la cabeza y del cuerpo fluctuaron según cada criador concreto; se podían encontrar cierres tanto de tijeras como retrasados y el color de la máscara era muy variable. Durante estos tiempos de incertidumbre hubo como mínimo tres tipos diferentes de Dogo de Burdeos: el Toulouse, el París y el Burdeos. El Toulouse tenía una capa leonada o atigrada de varios colores, pero aparte de eso se parecía mucho al Dogo de Burdeos actual. El París también se parecía al estándar actual, pero el cierre variaba: mientras unos tenían un cierre de tijera, otros lo tenían casi 2,5 cm retrasado. Después de mucho discutir, los criadores se decidieron por el cierre retrasado, que viene reflejado en el estándar actual del Dogo de Burdeos. En 1910, después de tres años de investigaciones, J. Kunstler, un profesor de anatomía comparada de la Facultad de Ciencias de Burdeos, escribió Étude critique du dogue de Bordeaux, un estudio crítico de la raza que incluía un estándar más preciso que el original publicado por Meguin. El estándar de Kunstler se usa hoy día (aunque ha sido actualizado dos veces por el Dr. Raymond Triquet y por Mr. Tim Taylor), aunque existen algunas variantes dentro de la raza y que han sido identificadas como el tipo Burdeos, el tipo París y el tipo Mediterráneo. Las diferencias entre estos tipos son ligeras y tienen que ver, sobre todo, con la altura y la cabeza.

El estándar de la raza evolucionó a medida que creció el interés por el Dogo de Burdeos. El primer estándar («caractère des vrais dogues»), escrito por Pierre Meguin apareció en Le dogue de Bordeaux en 1896. El segundo estándar fue desarrollado por J. Kunstler y apareció en el Étude critique du Bordeaux en 1910. El tercer estándar fue elaborado por Raymond Triquet, con la colaboración del Dr. Maurice, un veterinario, en 1971. El cuarto estándar fue reformulado en la Asamblea general de la Fédération Cynologique Internationale de 1993 en Jerusalén por el experto en la raza Raymond Triquet, con la colaboración de Philippe Serouil, presidente del Club Francés del Dogo de Burdeos.

  • La exportación del Dogo de Burderos

Después de que el estándar fuera conocido en todo el mundo, sólo fue cuestión de tiempo que hubiera una demanda para los programas de cría del Dogo de Burdeos en el extranjero. Durante los años 30, su impresionante tamaño y su carácter atrajeron a ciertas personas, que incorporaron la raza dentro del Perro de Pelea Japonés. El incremento del tamaño de la cabeza y del cuerpo del Perro de Pelea Japonés dio lugar al Tosa Inu actual. De forma similar, los hermanos Martínez, de Argentina, importaron varios Dogos de Burdeos para introducirlos dentro de su programa de cría. Su objetivo era conseguir un superperro que necesitaba el tamaño de cabeza, tamaño general, fuerza, poder de maxilares y valentía del Dogo de Burdeos. Estas mismas características son elementos esenciales del Dogo Argentino actual, la creación de color totalmente blanco de los hermanos Martínez ideada para perseguir piezas de caza mayor.

En los años 60, el Dr. Philip Todd importó al Dogo de Burdeos a los EE.UU., luego se fue con sus Dogos de Burdeos a Holanda y así dio a conocer la raza a los holandeses. Hacia finales de los años 60, el Dr. Todd ayudó a Steve y a Wendy Norris a implantar un programa de cría en los EE.UU.

El Dogo de Burdeos es reconocido como perro de pura raza en todo el mundo por muchas organizaciones caninas: la FCI, el Kennel Club (Reino Unido) y el United Kennel Club (EE.UU.). El American Kennel Club (AKC), que es la asociación con el libro de orígenes más importante en los EE.UU. todavía no reconoce a la raza.

Los Dogos de Burdeos en el mundo

En el siglo XIX la raza casi no era conocida fuera de su Francia natal, aunque hubo algunas exportaciones a Inglaterra hacia 1885 con la idea de que actuaran como perros de pelea y más tarde para su exhibición en exposiciones de belleza. El primer criador del Dogo de Burdeos en Escandinavia fue H. Kröller, de Aalborg (Dinamarca), a principios del siglo XX.

  • Reino Unido

Después de cinco años de apoyo activo por parte del British Dogue de Bordeaux Club, el Kennel Club británico aceptó finalmente al Dogo de Burdeos en noviembre de 1998. Este movimiento por parte del Kennel Club se produjo unos pocos meses después de que Raymond Triquet, conocido por muchos como «el padre del Dogo de Burdeos », hablara en una conferencia en Ascot. Su presentación ensalzando a la raza fue un elemento clave para persuadir al Kennel Club para que la aceptara. Su presentación fue celebrada en una pequeña exposición de varios Dogos de Burdeos en Earls Court, el lugar donde se celebraba en sus orígenes la exposición canina Crufts. También se debería dar el mérito a los miembros más influyentes y activos del British Dogue de Bordeaux Club, y que incluyen a Ann Sutton, a Karen Watson, a Alan y a Henry Bates y a Paul y Karen Harris.

  • Estados Unidos

El Dogo de Burdeos fue introducido en los EE.UU. por el Dr. Philip Todd en los años 60, y más tarde, Steve y Wendy Norris trabajaron duro con la raza e hicieron campaña en su favor. La raza pronto encontró buenos amigos en los EE.UU. De todas formas, el mundo canino americano no había llegado a conocer a fondo a este moloso francés quintaesencial, y durante los primeros veinte años hubo muy pocos Dogos de Burdeos en los EE.UU., y muy pocos, si es que había alguno, criadores serios se comprometieron con la raza. En los años 80, el Dogue de Bordeaux Club of America, dedicado a la mejora y a la importación de ejemplares de calidad desde Europa, logró causar un gran impacto. Estableció buenas relaciones con los criadores y expertos franceses, y los Dogos de Burdeos que llegaron a América fueron siempre los mejores. Más y más aficionados a los perros se dieron cuenta de la existencia del Dogo de Burdeos, y se estaba despertando un considerable interés por la raza. En 1989 la raza ganó en popularidad después de la exhibición de la película Turner and Hooch (Socios y Sabuesos), donde actuaba Tom Hanks como actor principal y donde aparecía un Dogo de Burdeos bien adiestrado, entretenido y muy hermoso. A medida que la película se hizo popular, lo mismo le pasó a la raza (un arma de dos filos para el Dogo de Burdeos). Era bueno que los norteamericanos conocieran, por fin, a esta magnífica raza, pero esta inyección de popularidad fue, desgraciadamente, un azote para ella. Demasiados criadores incompetentes movidos por el afán de lucro criaron Dogos de Burdeos muy rápidamente, no eran perros firmes y no se ajustaban al tipo de la raza. Criaron Dogos de Burdeos con displasia de cadera o con otras enfermedades genéticas conocidas. La consanguinidad era frecuente, y dio como resultado a muchos Dogos de Burdeos con mal temperamento y con problemas de comportamiento.

En los años 90, siete criadores responsables de Dogo de Burdeos han mantenido el tipo racial adecuado del Dogo de Burdeos intacto. La Dogue de Bordeaux Society ha realizado un excelente trabajo de conservación del tipo, y ha fundado una sociedad protectora que les proporciona hogares adoptivos que cumplen con el código ético de la organización a los Dogos de Burdeos vagabundos o que estén abandonados. Esta protectora ayuda también a los propietarios de Dogos de Burdeos que, por cualquier razón, no puedan tener con 17 ellos a su perro durante un espacio de tiempo más prolongado.

La United States Bordeaux Corporation es una organización similar que tiene un código ético específico y el objetivo de mejorar la raza. Los propietarios de Dogos de Burdeos deberían conocer también a la American Rare Breed Association (ARBA), que patrocina varios eventos donde participa el Dogo de Burdeos.

Lo cierto es que al Dogo de Burdeos le queda todavía un largo camino que recorrer para convertirse en una mascota popular o en una raza conocida por todos. En los EE.UU. sigue siendo considerada como una «raza rara». Aunque una exposición canina para razas raras puede atraer hasta 25 Dogos de Burdeos de calidad, este despliegue no indica, en modo alguno, que la raza se esté volviendo tan popular como el Dogo Alemán o el Bullmastiff, por ejemplo. Afortunadamente hay muchos criadores que continuarán promocionando a la raza y que darán lugar a un seguimiento entusiasta de la misma.

  • España

Actualmente existen unos pocos criadores que están desarrollando ejemplares excelentes de la raza, y el Dogo de Burdeos está ganando en popularidad por todo el país. La raza no tiene ninguna organización nacional específica, pero es reconocida por el Club Español de los Molosos de Arena, un club para perros de tipo moloso similar al club alemán Club für Molosser e.V.

  • Alemania

El Dogo de Burdeos llegó a Alemania en la segunda mitad del siglo XIX por muchas de las mismas razones por las cuales consiguió popularidad en Francia. En Alemania el Dogo de Burdeos era un valioso perro de trabajo en las granjas conduciendo al ganado vacuno y vigilando los rebaños. Sin rival como protector y como cazador, también era usado para la caza y para evitar que los jabalíes destrozaran los viñedos, las cosechas y el ganado.

En 1908 se fundó un club para el Dogo de Burdeos: el Allgemeiner Deutscher Bordeauxdoggen. Después de la segunda guerra mundial este club fue uno de los miembros fundadores de la Verband für das Deutsche Hundewesen (VDH). Hasta el año 1978 este club fue conocido con el nombre de Club für Bordeauxdoggen und Mastiffs e.V. Cuando el Mastín Napolitano, el Bullmastiff, el Fila Brasileiro, el Tosa Inu y el Mastín Español se unieron a la organización, fue renombrado como Club für Molosser e.V. (Club para las razas de molosos).

Las razas estaban bajo la supervisión de varios grupos de trabajo (Arbeitsgemeinschaften = AG). Cada raza tenía su propio grupo de trabajo con su presidente, que es elegido cada dos años.

  • Italia

El Dogo de Burdeos está comenzando a disfrutar de la popularidad por toda Italia. Se ha visto beneficiado por el Club Italiano del Molosso (CIM), cuya misión es animar, apoyar y educar a los criadores para que conserven una línea superior en cada una de las razas siguientes: Bullmastiff, Dogo de Burdeos, Dogo Argentino, Fila Brasileiro, Mastín Español, Mastín Tibetano, Mastín del Pirineo y Tosa Inu. Su objetivo es reforzar la selección de razas de perros molosos que no están representadas de forma específica en ninguna otra asociación de criadores.

El CIM es una excelente organización que publica una hoja informativa (I nostri cani, Nuestros perros) y un boletín trimestral. También organiza exposiciones bajo las reglamentaciones del ENCI y con su colaboración. Ser miembro del CIM está abierto a los ciudadanos italianos, además de a los extranjeros que se muestren de acuerdo con el cumplimiento de los estatutos, cuya aplicación es aceptada por el consejo. Las personas interesadas en averiguar más cosas acerca del Dogo de Burdeos en Italia deberían ponerse en contacto con el ENCI en Milán o con el CIM en Felino (Parma).

  • Países Bajos

En julio de 1975 nació la primera camada de Dogos de Burdeos de los Países Bajos en el criadero de Mr. Van den Doel, en Berg en Dal. Lo único que se sabe de esta camada es que fueron inscritos en el NHSB (el libro de orígenes de los Países Bajos).

Cuatro años más tarde nació la segunda camada, una excelente camada de Dogos de Burdeos «Van de Ircomara», en el criadero de Mrs. F. Schietekatte. La madre era una importación de Francia llamada Lia de Ker Saint Mesmes. El padre era Lex de la Berse du Loup, de Alemania. El desarrollo fue lento y a partir de aquí el tipo no fue constante.

Las exposiciones holandesas de belleza han comenzado a incluir, recientemente, a muchos Dogos de Burdeos. La calidad de la raza ha mejorado drásticamente desde los años 80 y, como resultado, la valoración de los animales ha sido más constante. Antes de los años 80 los jueces buscaban, sencillamente, el tipo adecuado, lo cual era una táctica común con las nuevas razas. Ahora que los participantes en el ring se están ajustando al estándar aceptado, los jueces pueden concentrarse en los aspectos específicos tales como hallar el equilibrio adecuado entre el tipo y otras cualidades tales como el cuerpo y el movimiento. Los criadores holandeses han triunfado con bastante rapidez en su objetivo de crear Dogos de Burdeos con una fuerte osamenta, un tamaño impresionante, más arrugas y unas trufas más llenas que se comparan favorablemente respecto de las de los mejores Dogos de Burdeos franceses. El juez Mr. Bas Bosch N’Agor, que pasó la mayor parte de los años 80 estudiando a la raza en Francia, ha tenido una fuerte influencia en el desarrollo de forma positiva del Dogo de Burdeos en los Países Bajos.

El apoyo para la idea de que los holandeses podían criar excelentes Dogos de Burdeos llegó en 1994, cuando la perra Nike de Legeane, criada por J. Dijkstra y propiedad de Erik Planting, se convirtió en Campeona Mundial (World Champion) de la FCI. También en 1994, la perra Fitou Appelation Controlee, criada por y propiedad de Erik Planting, fue nombrada Mejor Perra Joven en la competición de clubes en Alemania (UBX).

En 1996, la perra Lady Boss de la Maison de Hollande, criada por y propiedad de Gerard van ‘t Hul, consiguió dos títulos para perros jóvenes: Campeón Joven Mundial y Campeón Joven de Luxemburgo, y también ganó en la competición de clubes en Italia. Otras victorias de los Dogos de Burdeos holandeses tuvieron lugar en el National d’Élevage (exposición monográfica) en Francia, donde el macho Mike, criado por F. Van Tuyl se convirtió en el Mejor Macho Joven, Lady Boss de la Maison de Hollande se convirtió en la Mejor Perra Joven, y Arlet van de Amilja, criada por J. Bosma, se convirtió en la Mejor Perra.

A pesar de todos estos logros, los holandeses continúan concentrándose en conservar el aspecto atlético, el movimiento, la personalidad y otras cualidades tales como la conservación de un buen tipo. El peor miedo entre los criadores de los Países Bajos es que el Dogo de Burdeos se haga demasiado grande, pesado y gordo, características que son también despreciadas en el resto del mundo.

Gran parte del éxito de los Países Bajos puede ser atribuido a Belmondo the Red Powerpack, un espectacular Dogo de Burdeos rojo que tenía una gran estatura y una fuerte osamenta, aunque conservaba el tipo atlético tan deseable en la raza. Belmondo fue importado de Alemania por Mrs. Antonissen-van Strien. Era grande y tenía una maravillosa osamenta, una cabeza enorme y clásica con una trufa perfecta, una raramente perfecta línea superior y unas extremidades anteriores y posteriores muy fuertes. Su mejor resultado en el extranjero fue en 1994, cuando ganó el Mejor de la Raza (Best of Breed) en la Exposición Canina Mundial, en Suiza, ante el «padre del Dogo de Burdeos», Raymond Triquet. A Belmondo se le atribuyen 18 camadas entre 1988 y 1997 que dieron como resultado numerosos campeones. Antes de Belmondo, el Dogo de Burdeos más importante fue N’Agor de la Maison des Coqs x Lutteur du Gorge d’Or, que era la base de toda la cría en Holanda en los años 80.

Si deseas saber más sobre el Dogo de Burdeos te recomendamos la publicación de la editorial Hispano Europea Dogo de Burdeos Serie Excellence:

Consejos de compra

Buscar un cachorro por Internet conlleva riesgos. Para tener clara la profesionalidad del criadero con quien contactéis, os recomendamos que...

  • Os aseguréis de que responde vuestras dudas, que se descubre conocedor de la raza (que asiste a exposiciones caninas), y que se ofrece a realizar un seguimiento del cachorro después de la venta. ¿Se implica, o se limita a fijar un precio?
  • Veáis si está recomendado por otros criadores, o si tiene referencias de clientes satisfechos.
  • Os aseguréis de que tiene afijo, que sus perros están inscritos en el LOE y tienen pedigree en regla. Tened en cuenta que tramitar el pedigree de un cachorro no es nada caro, desconfiad de frases tipo "si te lo doy con pedigree te va a salir mucho más caro". Más información sobre los precios de un cachorro
  • Os dé garantías en relación a problemas de salud, físicos, hereditarios... ¿Entrega el cachorro con cartilla veterinaria, chip, vacunas, desparasitaciones y revisiones veterinarias al día?
  • Le pidáis que os muestre sus instalaciones y os deje ver a los ejemplares ¿Están éstos libres de enfermedades?
  • Y por último, recordad que los cachorros necesitan un mínimo de dos meses junto a su madre antes de ser entregados. Desconfiad de quien quiera acelerar el proceso.
Además, siempre hay que tener muy en cuenta los cuidados que requiere vuestra futura mascota. Tomad nota:
En el caso de los Dogo de Burdeos su mantenimiento estético no es tan exigente comparado con otras razas, sin embargo no hay que descuidarlo.
  • Cepillado semanal. 
  • Se debe bañar cada seis u ocho semanas, y hay que cuidarle las uñas.
  • No requiere corte.
  • Hay que cuidar sus ojos, orejas y dientes.
  • Se debe acudir al veterinario con la frecuencia que se requiera, y tener siempre al día sus vacunas. 
Por otro lado, la raza Dogo de Burdeos requiere de mucho ejercicio. Por lo que no hay que descuidar sus paseos diarios y jugar con ellos. Además, son perros que requieren de mucho espacio por lo que es imprescindible contar ocn un jardín o un terreno donde pueda correr y sentirse libre.
De igual forma no hay que olvidar las posibles patologías de la raza:
  • Displasia de cadera
  • Torsión de estómago
  • Problemas respiratorios 
  • Ectropión 
  • Esternodid aótica
  • Conjuntivitis
  • Cardiomiopatía 

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