Los perros de caza son razas desarrolladas para ayudar al ser humano en tareas como rastrear, localizar, levantar o cobrar presas. Destacan por su resistencia, sus sentidos muy desarrollados —especialmente el olfato— y un fuerte instinto de trabajo. Aunque brillan en actividades cinegéticas, también pueden ser perros familiares leales y cariñosos si reciben suficiente ejercicio, educación y estimulación mental. Los perros de caza son más adecuados para dueños activos que puedan canalizar correctamente sus instintos naturales.