El Angora Turco, a decir de muchos entendidos, podría ser la raza felina más antigua y origen de muchas de las actuales. Lo cierto es que, de estos bellos animales, ya se tiene constancia en varios países del Oriente Próximo desde tiempos Bizantinos. Como anécdota; la leyenda de que el fundador de la Turquía moderna, Mustafa Kemal Atatürk, regresará al mundo de los vivos reencarnándose en un Angora Turco.
El Angora Turco es originario de Turquía. Su difusión entre los países vecinos empezó entre los siglos X y XII fomentada especialmente por el gran tráfico de mercaderes. A Occidente, sin embargo, no llegaría hasta el siglo XVI, una vez más, de la mano de comerciantes; ingleses y franceses. La raza empezó a ganar protagonismo entre la nobleza de la época y hoy en día sigue siendo una de las más apreciadas. La raza se oficializó en los años setenta, tanto en USA como en Europa.
El Angora Turco es un gato independiente y temperamental aunque se mostrará habitualmente dócil y cariñoso. Se trata de un gato muy inteligente y juguetón, le encantará entretenerse con pequeñas pelotas. Con un poco de práctica, será capaz de devolvérnoslas si se las lanzamos, adoptando un comportamiento más propio de un perro.
Se adaptará bien a cualquier entorno siempre que disponga de total movimiento. Con los niños suelen comportarse muy pacientemente.
El Angora Turco es un gato mediano, elegante y musculoso. La cabeza es más bien pequeña y triangular. Las orejas son grandes y puntiagudas. Respecto a los ojos; son grandes y ovalados en cualquier color o dispares. Poseen un pelaje semilargo, de textura muy sedosa y sin pelusa lanosa. A los machos adultos se les suele formar un abundante collar. En cuanto a los colores; el más apreciado es el blanco aunque se admiten todas las tonalidades excepto el factor Burmés y los colores chocolate, lila, fawn y canela.
El Angora Turco no necesitará un cuidado demasiado exhaustivo, tan sólo cepillados esporádicos. Su larga cabellera nunca se apelmaza al no poseer pelusa lanosa.
El Angora Turco suele ser un gato sano y longevo. En los ejemplares blancos existe riesgo de sordera congénita, especialmente en los ejemplares de ojos dorados y dispares. Debido al largor de su pelaje, también se podrían presentar casos de tricobezoares (bolas de pelo en el aparato digestivo), fácilmente tratables con alguna solución a base de aceite de parafina.
Datos de la razaEl Bosque de Noruega es un magnífico gato doméstico. Le debe su aspecto “abrigado”, desde las orejas hasta la punta de las patas, a la perfecta adaptación a su antiguo entorno natural, los fríos bosques nórdicos. Descendiente de ancestrales especies silvestres, el Bosque de Noruega ha protagonizado numerosas fábulas de la mitología noruega.
El Bosque de Noruega proviene de gatos domésticos aunque sus antepasados fueron animales salvajes. La raza se reconoció en 1930 pero hasta 1972 no se estableció el estándar. Su historia en cambio, se remonta a mucho más, existen mitos y leyendas escandinavos relacionándolo con los dioses del norte.
El Bosque de Noruega es el perfecto animal de compañía. Se trata de un gato muy sociable y comunicativo que agradecerá la compañía de los de su especie.
Aficionados a trepar, será habitual encontrarlos en lugares altos, observando el panorama.
Su peculiar pelaje y su gran tamaño serán su mejor identificación.
El Bosque de Noruega es un gato grande y musculoso. De cabeza triangular y características orejas con pinceles de lince. Cola larga y peluda. Pelaje denso y lanoso con collarín y calzón muy tupidos. La raza admite todas las tonalidades de manto excepto; colorpoint, chocolate, lila, canela y fawn
El Bosque de Noruega no necesita una atención demasiado meticulosa, bastaría con cepillarlo semanalmente para evitar que el pelo se le anude, especialmente la sub-capa de la zona de la barriga.
En el periodo de muda, es aconsejable suministrarle algún preparado a base de aceite de parafina para facilitar la evacuación de las bolas de pelo.
Otra de las afecciones que se pueden presentar es una enfermedad llamada GSDIV, que obliga a tener los tests al día para los criadores profesionales.
El gato Himalayo es el resultado del cruce ideado por el hombre entre gatos Persas y Siameses. En la actualidad, con el modelo bien establecido, nos encontramos con bellos ejemplares cuya morfología es la del gato Persa y el color, sin embargo, es él del Siamés.
En Europa se le considera como una subraza del Persa mientras que en Estados Unidos, las principales asociaciones felinas tratan al Himalayo como raza propia.
La historia del Himalayo empieza en Suecia. En 1924 una genetista inició los cruces entre siameses y gatos de pelo largo aunque el trabajo definitivo en este sentido, lo realizaron posteriormente, en los años 30, los investigadores Clyde Keeler y Virginia Cobb en la Harvard Medical School de Boston (USA), mientras realizaban su trabajo sobre el mecanismo de transmisión de los colores. De aquellos primeros cruces sólo se obtuvieron gatitos de pelo corto sin marcas siamesas aunque portadores del gen, tanto de pelo largo como de Siamés. Del apareo entre esos mismos ejemplares nació una única gata de pelo largo. Debutante, que así fue llamada la gatita, fue apareada con su padre. Como fruto de aquel apareo llegaría el primer ejemplar de pelo largo colourpoint.
En Inglaterra también se prosiguió el trabajo de selección tras la Segunda Guerra Mundial. El modelo que hoy conocemos se estableció en los años 60.
El gato Himalayo posee un carácter tranquilo y sociable, de fácil convivencia con otros animales y muy paciente con los niños. De su progenitor, el gato Siamés, a heredado su curiosidad y vitalidad y, a pesar de no ser tan comunicativos como ellos, también se hacen oír especialmente en épocas de celo. Todos estos rasgos los diferencian sutilmente de los otros Persas.
El aspecto del Himalayo es similar al del Persa con la excepción del colourpoint del manto.
Se trata de animales compactos, de tamaño medio, con patas cortas y fuertes. De cabeza redondeada y orejas pequeñas y separadas. La nariz es chata y los ojos redondos y en tonos azules.
El manto es largo y suave, con los patrones y colores del Siamés. Las tonalidades de los points pueden ser marrón foca, azul, lila, rojo, chocolate y tortie. En el color del cuerpo se admiten desde el blanco y distintas tonalidades del crema hasta el azul muy pálido.
El gato Himalayo necesitará un cuidado constante y riguroso de su pelaje. Como ocurre con todos los gatos de pelo largo, necesitarán nuestra ayuda para mantener su cabellera en perfectas condiciones ya que por ellos mismos no serán capaces. El descuido en este sentido puede originar en el gato problemas de higiene y salud.
Entre las enfermedades o lesiones más frecuentes se encuentran las producidas como consecuencia del acortamiento de su cara: alteraciones; oftalmológicas, mandibulares y faciales. Como consecuencia del largor de su pelaje, se podrían presentar casos de tricobezoares (bolas de pelo en el aparato digestivo), fácilmente tratables con alguna solución a base de aceite de parafina.
El gato Himalayo (HI) es un híbrido creado por el hombre idéntico al gato Persa, la única diferencia son los “points” en cara, orejas, cola y pies. El Himalayo es un gato tipo Persa con los ojos de un azul profundo y el patrón Siamés.
HIMALAYO (H): Pointed.
El HI ideal es un gato fuerte, con excelente osamenta y musculatura, bien equilibrado, dando la impresión de gato con energía. Con cara expresiva, grande y dulce, agradable, de ojos expresivos y redondos, debe ser equilibrado temperamentalmente hablando, apacible y dócil.
Concesiones: Las hembras son generalmente más pequeñas que los machos, pero deben ser proporcionadas y equilibradas en relación a su tamaño.
De forma redonda, amplia, de forma ancha y abovedada, tamaño medio a grande en proporción al cuerpo. Mandíbula amplia y con mordida perfecta entre la superior y la inferior. Las mejillas prominentes y de expresión dulce.
Torso corto, firme y bien redondeado en proporción, (tipo cobby), de medio a grande en tamaño, patas delanteras cortas, las traseras más cortas que las delanteras, pecho bien desarrollado con buena distancia entre los hombros, visto de frente se debe ver corto y con pecho bien desarrollado pero no con aspecto de bulldog, visto desde atrás las patas deben verse rectas.
Su complexión ósea debe ser fuerte y pesada.
Musculatura firme y bien desarrollada, no demasiado gordo.
Redondos y grandes.
Corta y recta. En proporción a la longitud del cuerpo.
El Main Coon es popularmente conocido como el Goliat de los gatos, indudablemente por su gran tamaño, aunque también se le conoce como el gato mapache por el parecido de su cola con la del pequeño mamífero especialmente en los ejemplares Silver Tabby. Se trata de un gato muy sociable y fácil de cuidar, el gato perfecto para la convivencia familiar.
Las claves del origen del Main Coon las encontramos en su nombre. Es una de las primeras razas originarias de EEUU, en 1953 se creó en el estado de Maine, el Central Maine Coon Cat Club lo que serviría para impulsar la popularidad, de la que hoy en día goza, esta magnífica raza.
El Main Coon es un excelente gato doméstico, bonachón y afectuoso. Muy sociable, agradecerá la compañía de otro compañero de su misma especie.
El Main Coon es también un amante de la naturaleza, buen cazador, necesitará escapadas al aire libre.
El Main Coon es inconfundible por su gran tamaño y denso pelaje.
En general se trata de animales grandes y fuertes. De cabeza abombada, orejas grandes terminadas en pinceles. Pelaje suave y tupido en el cuerpo aunque corto en la cabeza, cola ancha y espesa. Existe una gran tonalidad de mantos a excepción del ColorPoint, Chocolate, Canela, Lila y Fawn.
El Main Coon no necesita una atención demasiado meticulosa, bastaría con cepillarlo frecuentemente para evitar que el pelo se le anude.
Entre las enfermedades o lesiones más frecuentes se encuentran las producidas como consecuencia del exceso de peso; se han observado casos de displasia de cadera u otras pequeñas deformidades en la articulación de la cadera.
Datos de la razaEl gato Persa es para muchos, sinónimo de gato de lujo, el máximo representante de las razas nobles. Su porte tranquilo, su pelaje majestuoso y su gracioso hocico plano, lo convierten en el rey de las exposiciones. El Persa será el gato ideal siempre que se asuma como rutina diaria la dedicación al cepillado de su melena.
Todo apunta a que los primeros ejemplares llegaron a Inglaterra hacia el 1800 procedentes de Turquía y de la antigua Persia (Irán).
El gato Persa posee un carácter tranquilo y sociable, de fácil convivencia, acepta muy bien a otro compañero de su misma especie.
El Persa es perfectamente reconocible por su largo pelaje y su cara plana (debida a su morfología branquicéfala).
En general se trata de animales de tamaño medio, de cabeza y orejas redondeadas, nariz corta y ancha, ojos redondos. Pelaje largo, denso y sedoso con gran variedad de tonos; blanco, negro, smoke, bicolores, etc.
El gato Persa exige un cuidado constante y meticuloso de su pelaje. Como ocurre con todos los gatos de pelo largo, por ellos mismos no serán capaces de asear su cabellera, van a necesitar de nuestra ayuda. Para para evitar nudos y enredos y mantenerla en perfecto estado, es necesario cepillarlos a diario y bañarlos regularmente ya que el descuido puede originar problemas de higiene y salud.
Entre las enfermedades o lesiones más frecuentes se encuentran las producidas como consecuencia del acortamiento de su cara (alteraciones oftalmológicas, mandibulares y faciales) y la enfermedad poliquística renal (PKD). En el momento de la adquisición de un gato Persa, es importante solicitar al criador el certificado del test de la enfermedad, tanto del gato como de sus progenitores ya que se trata de una enfermedad hereditaria.
En menor medida también se encuentran casos de Cataratas y de Síndrome de Chediak-Higashi (inmunodeficiencia genética asociada al color azul ahumado).
Antes de describir al gato Persa, deberían hacerse algunas aclaraciones sobre el nombre de esta raza en Gran Bretaña. Durante los primeros años de la afición por los gatos, existían varias razas de pelo largo. Fueron desapareciendo, una a una, y la última fue el Angora. Llegados a ese punto se perdió el nombre «Persa», que fue sustituido por el de «Gato de Pelo Largo». Este término general abarcaba todos los colores, que se convirtieron en razas por derecho propio, lo que también significaba que tenían su propio estándar. La misma situación se daba en EE.UU.
Con el paso de los años aparecieron otras razas de pelo largo, lo que hizo que el término «pelo largo» utilizado por el Governing Council of the Cat Fancy (GCCF) de Gran Bretaña resultara bastante desorientador. En EE.UU., con buen criterio, se dejó de utilizar ese término durante la década de 1960. El GCCF superó la situación llamando al resto de razas de pelo largo gatos de «pelo semilargo». Éstos fueron divididos en las diferentes razas que existen actualmente. Posteriormente, el GCCF reintrodujo el nombre Persa.
Actualmente, la FIFe (Federación Internacional Felina) reconoce al Persa dentro de la categoría 1, junto al Exótico de pelo corto. El Persa es considerado por la FIFe como una única raza y los patrones o dibujos de colores suponen meras variedades.
Las descripciones de la raza y el color del Persa se basan en el estándar oficial de la FIFe. Este estándar puede variar respecto a los de otras asociaciones felinas.
Los que estén planeando criar y/o exponer deberían obtener el estándar racial adecuado para la(s) asociación(es) en la(s) que decidan inscribir a sus animales. Las palabras de todos los estándares oficiales para una cierta raza, aunque similares, nunca son exactamente iguales.
La impresión general que nos da el gato Persa es la de un animal de tamaño mediano a grande, de cuerpo robusto y macizo, y con un pelaje muy largo.
Su expresión facial debería mostrarnos su porte aristocrático y su naturaleza majestuosa. Más que en el caso de cualquier otra raza, la cara del Persa es muy variable. Puede oscilar entre el tipo más tradicional y el extremadamente achatado. A éstos últimos se les llama Peke-face (cara de Pequinés) en EE.UU. y ultra-Persas en el Reino Unido.
Cabeza. Redonda, maciza, abombada. Implantada sobre un cuello corto y fuerte. Cráneo ancho y redondo. La frente es redondeada y los pómulos son fuertes y prominentes. Hocico corto y ancho, maxilares anchos y potentes. Mentón fuerte, lleno, bien desarrollado. La nariz debe ser corta y ancha con un stop marcado entre los dos ojos.
Ojos. Grandes, redondos, bien abiertos, separados. El color, intenso y brillante, está en consonancia con el del pelaje.
Orejas. Pequeñas y redondeadas en la punta. No excesivamente abiertas en la base. Deberían estar muy separadas y de inserción baja en la cabeza. Deberían poseer penachos de pelo que crecen desde dentro hacia fuera.
Cuello. Corto, fuerte, musculoso.
Cuerpo. De tamaño mediano a grande, de tipo «cobby» (macizo), fuerte y compacto. Pecho ancho y profundo, hombros y espalda macizos. Abdomen corto. Osamenta corta y maciza. Musculatura firme y bien desarrollada.
Extremidades. Cortas, fuertes y rectas. Osamenta fuerte, musculatura bien desarollada. Pies redondos y anchos, con largos mechones de pelo entre los dedos.
Cola. Corta, proporcionada con respecto al cuerpo. Bien recubierta de pelos muy largos, que forman penacho. Se lleva bastante baja.
Pelaje. Capa de gran fineza, con pelo y pelusa largos. Pelaje denso, sedoso y largo en todo el cuerpo (largo promedio de 10 cm, y hasta 20 cm en la gorguera), no lanoso. Una buena orla de pelo debería cubrir los hombros y extenderse hacia el pecho, entre las patas delanteras.
Entre todas las características del gato Persa, la que más seduce es, sin ninguna duda, su precioso manto, tanto por su extrema suavidad como por las cerca de 100 variedades de color que podemos encontrar.
Podemos encontrar gatos Persas con todo tipo de colores y dibujos que complacerán cualquier preferencia. Algunos de ellos han estado presentes en esta raza desde la primera exposición felina de belleza y, de hecho, desde que la raza existe.
Otros han sido añadidos gradualmente a lo largo del tiempo, y han sido fruto de innumerables esfuerzos y pruebas de cruces entre distintas variedades de color. Algunos son muy populares y otros son más raros.
Los que exponemos a continuación son los colores y dibujos (marcas) reconocidos actualmente por la FIFe para esta raza.
Se dividen en grupos para su mejor comprensión.
Éstos aparecen de forma uniforme por todo el cuerpo del gato. En realidad, esto puede ser bastante difícil de conseguir.
Un bicolor consiste en cualquier color más el blanco. Este dibujo o marca se remonta a los primeros Persas. Durante muchos años fue considerado como carente de valor. Sin embargo, con la revisión del estándar, que permitió una mayor flexibilidad respecto a la cantidad de blanco en la capa, este dibujo tiene ahora un interés creciente.
Se distinguen: bicolores en sentido estricto (el blanco cubre entre un 30 y un 50% del cuerpo); arlequines (el blanco cubre entre un 50 y un 75% del cuerpo); van (todo el cuerpo es blanco excepto la cola y el capuchón que engloba los ojos y la base de las orejas).
Los colores pueden ser los siguientes, cada uno de los cuales se combina con blanco: negro, azul, chocolate, lila, rojo, crema, tortuga negro, tortuga azul, tortuga chocolate, tortuga lila.
Todas estas combinaciones pueden encontrarse también con dibujos tabby (mackerel, blotched y spotted), llamados «torbies»; con pelajes smoke (humo); y con pelajes silver tabby (donde la base del pelo es blanca plateada).
El color de los ojos puede ser, en el caso de las variedades van y arlequín: azul, cobre, un ojo de cada color («odd-eyed»). Para el resto de bicolores, color cobre exclusivamente.
El concha de tortuga (o tortuga o tortie), es un patrón en el que se entremezclan dos colores, bien definidos y repartidos por todo el cuerpo. Las variedades de color son: tortuga negro (negro y rojo), tortuga azul (azul y crema), tortuga chocolate (chocolate y rojo), tortuga lila (lila y crema); el color que aparece detrás del término «tortuga» es el que corresponde a la base de los pelos. El color de los ojos es cobre/naranja intenso.
El Tortuga es un patrón ligado al sexo, normalmente ligado a las hembras. Esto significa que los machos con este motivo son extremadamente raros e invariablemente estériles.
La adición de zonas blancas al tortuga transforma inmediatamente este patrón y le convierte en un tricolor muy atractivo y popular. Es conocido como tortuga y blanco; en EE.UU. se le llama «calico».
Se trata de un dibujo muy antiguo, aunque no es tan popular en la actualidad como lo fue durante los primeros tiempos de la afición por los gatos. Existen tres tipos: el atigrado (mackerel), el clásico (blotched o veteado) y el moteado (spotted).
El mackerel tabby se compone de rayas finas y perpendiculares a la línea de la columna vertebral; el blotched tabby consta de anchas rayas oscuras que forman como vetas en los flancos, una ala de mariposa en la paletilla, tres anchas rayas que van desde la cruz hasta la base de la cola, y anillos en cola y patas; el spotted tabby se caracteriza por las manchas redondeadas, regulares y bien delimitadas.
Estos son gatos tabby con una capa de pelaje tortuga. Ambas partes, el tabby y el tortuga, deben ser claramente visibles. Los colores posibles, indicándose en primer lugar el color tabby, son: negro/rojo, azul/crema, chocolate/rojo y lila/crema. En cada una de estas variedades el color de los ojos es cobre/naranja.
El patrón tabby tortuga también puede combinarse con el blanco para dar lugar al tabby concha de tortuga y blanco. Lo podemos encontrar en los mismos colores que el tabby tortuga.
Podemos encontrar también el patrón tabby en las variedades silver y golden. En la variedad silver, los colores son los descritos para el patrón tabby incluyendo los pelajes tortuga; en este caso, la base del pelo es de color blanca plateada.
En la variedad golden sólo se dan los colores negro y azul, sobre una base de pelo dorada. Es imposible encontrar tonalidad alguna diferente.
En cuanto al color de los ojos, éstos pueden ser de color cobre o verde para la variedad silver, y verdes o verdes azulados para la variedad golden.
Para mucha gente, las numerosas variedades de capas con tipping se aprecian en todo su esplendor en las razas de pelo largo, y especialmente en el Persa. En los pelajes con tipping, sólo la punta (tip) del pelo es de color; la base del pelo está despigmentada y es de color claro, mientras que la punta tiene una pigmentación oscura que puede darse en muchos colores. Existen tres niveles de tipping según la proporción de la parte oscura sobre el largo total del pelo.
Se trata de un patrón de contrastes. El tipping afecta a 2/3 del largo total del pelo, y la base es silver (blanca plateada). El smoke es la más oscura de las tres variedades de capas con tipping.
Cuando el gato está en reposo el color parece uniforme, pero cuando se mueve, los pelos se separan y se puede ver la base blanca plateada. Los flancos tienen un tono que tiende al plateado (silver). La máscara y los pies son de color. La pechera y los penachos de las orejas son plateados. SHADED (SOMBREADO) En este patrón el tipping (coloración de las puntas) se extiende, a diferencia del smoke, a una tercera parte de la longitud del pelo (esto es, no tanto como en el caso del smoke).
Con este patrón tenemos algunas variedades de lo más atractivas. En todos los casos, el tipping cubre la parte más exterior del pelo, 1/8 de su longitud total, con lo que el color es más suave que el de las variedades shaded. Una de las variedades más apreciadas es el Persa chinchilla: es un silver shell con la base de color blanco y tiene las puntas negras, lo que le da un aspecto blanco plateado. El cameo shell (a veces llamado chinchilla rojo) tiene un aspecto plateado delicadamente espolvoreado de rosa.
Debe mencionarse que para mucha gente el término «chinchilla» se aplica en sentido amplio a todas las variedades shaded y shell, tanto en coloración silver como golden. En EE.UU. se engloban todas estas variedades bajo los términos «silver» y «golden».
Otras bonitas variedades son el crema shell y el cameo azul-crema.
El colourpoint es un patrón de coloración muy popular. En EE.UU. es conocido como Himalayo. Es el resultado del cruce del gato Persa con el Siamés. Esto se realizó hace muchos años en muchos países: el Himalayo estadounidense fue creado experimentalmente hacia 1936.
Aunque en sus orígenes era un híbrido, cualquier relación genética con el Siamés ya desapareció hace mucho tiempo, excepto en lo referente al patrón de colores. Tal y como sugiere su nombre, el color se limita a las marcas distales (points) del gato: máscara (cara), orejas, patas y cola. El gen himalayo hace más denso el color en los points. Los machos tienden a desarrollar unas máscaras más extensas que las hembras. Debería existir un buen contraste entre el color más oscuro de los points y el más claro del resto del cuerpo. Ciertamente, esto resulta menos llamativo en los colores diluidos que en los sólidos.
El colourpoint es un dibujo termosensible. Esto significa que a una temperatura ambiental alta el color tiende a suavizarse. A temperaturas más bajas oscurece. No obstante, existen límites en cuanto al rango de estas variaciones. A medida que el gato envejece, la circulación sanguínea de los points no es tan buena. El resultado es que el color se oscurece. Los gatitos nacen sin coloración en los points, y ésta empieza a aparecer al cabo de unos pocos meses.
En todas las variedades de color, los ojos deberían ser de color azul intenso.
Si deseas saber más sobre el Persa te recomendamos la publicación de la editorial Hispano Europea Gato Persa:
Datos de la razaEl Ragamuffin es un gato grande de pelo semilargo derivado de la raza Ragdoll que se ha desarrollado en una variedad completamente separada como resultado de un grupo disidente que se formó a mediados de la década de 1990 a partir del programa original de cría de Ragdoll en América. Al igual que sus primos Ragdoll, el RagaMuffin también se cría por su excelente temperamento y es un gato cariñoso y mimoso con una naturaleza totalmente relajada que puede tardar hasta cuatro años en madurar por completo. Una de las primeras preocupaciones del grupo disidente fue la salud genética de su stock, que ya estaba en su quinta generación de endogamia, por lo que se cruzó con Persas, Himalayos y gatos de pelo largo domésticos, lo que aumentó la distinción del Ragamuffin con respecto a sus ancestros Ragdoll. Un RagaMuffin es ahora una raza por derecho propio y no es un cruce entre un Ragdoll y un British Shorthair (o similar). Ahora no hay cruces con Ragdolls y el Club RagaMuffin del Reino Unido, formado en 2008, está afiliado al Grupo Asociado RagaMuffin Americano y ha acordado criar siguiendo las mismas pautas en este país. Los Ragamuffins fueron reconocidos por primera vez en Gran Bretaña por el Consejo de Gobierno del Cat Fancy (GCCF) en 2010.
Datos de la razaEl Ragdoll fue durante muchos años una de las razas más cuestionadas en Norteamérica, donde se originó la cría. Algunos criadores de Sagrados de Birmania veían en él a un “Birmano de imitación”. Los rumores de que era un gato insensible al dolor, tampoco ayudaban a su consolidación.
Afortunadamente, todas estas especulaciones forman parte del pasado, el Ragdoll, hoy en día, es una de las razas más apreciada.
Esta raza se originó hacia 1960 en Riverside, una pequeña localidad de California (USA). Ann Backer, creadora de la raza, obtuvo los primeros ejemplares de un cruce entre su gata Josephine (tipo Angora) con un macho Sagrado de Birmania. La raza se reconoció en la década de 1970.
El Ragdoll es un excelente animal doméstico. Posee un carácter sociable y tolerante. Apenas maúlla, sólo emite una voz debilísima. Es sumamente dócil, al tomarlo en brazos suele relajarse completamente, de ahí, el bien merecido nombre de “muñeca de trapo”, traducción literal del inglés Ragdoll.
El Ragdoll es un gato grande y sólido, de aspecto fuerte. La cabeza es ancha y triangular. Los ojos suelen ser en distintas tonalidades de azul. Cola larga y tupida; frondosa en la base y más ligera en la punta. Pelaje semilargo; denso y suave, con textura sedosa, largo en el cuello y corto en la cara. Los colores admitidos son: seal, azul, chocolate, lila, rojo y crema, en cuanto a dibujos: bicolor, colourpoint y mitted.
El Ragdoll no necesita una atención demasiado meticulosa, bastaría con cepillarlo de vez en cuando para evitar que el pelo se le anude.
El Ragdoll suele ser un gato robusto y sano. Debido al largor de su pelaje, se podrían presentar casos de tricobezoares (bolas de pelo en el aparato digestivo), fácilmente tratables con alguna solución a base de aceite de parafina.
Datos de la razaSe dice del Sagrado de Birmania que crea adicción.
Su dócil carácter y su fácil adaptabilidad serían las causas más justificadas, aunque también influye su buen temperamento; nunca protestan, en vez de maullar, emiten un suave ronroneo, se divierten con pequeñas acrobacias domésticas y sobre todo, se relacionan perfectamente con los niños.
Existe una leyenda que cuenta que los gatos venerados en los antiguos templos budistas, eran Sagrados de Birmania. Sin embargo, el origen se encuentra en el resultado de cruces entre Siameses y gatos de pelo largo; Persa y Angora.
La Raza fue reconocida por la FIFE en 1926. Hacia 1950, se empezaron a exportar ejemplares a Inglaterra adoptándose en esta época el nombre actual, Sagrado de Birmania, hasta entonces se le denominaba Birmano lo que creaba confusión con Burmés (Birman en inglés). Diez años después, en la década de 1960, vendría la exportación a USA y Alemania.
El Sagrado de Birmania posee un carácter tranquilo y tolerante. Se trata de un gato muy inteligente, dócil y juguetón; les gusta entretenerse haciendo pequeñas acrobacias.
Les agradan los niños y vivir con otros animales, especialmente de su especie.
Gracias a su buena adaptabilidad, vivirán felices en cualquier entorno.
El Sagrado de Birmania es un gato mediano y sólido, de patas cortas y fuertes. La cabeza es ancha, ligeramente triangular. Los ojos grandes y almendrados en distintas tonalidades de azul. Cola media, de pelaje abundante. Pelo semilargo, de textura sedosa, con densa capa inferior lanosa. La capa suele ser en tonos claros; del blanco al crema y los points en tonos oscuros contrastando con el resto del cuerpo. Los extremos de las patas (guantes) deben ser blanco puro.
A pesar de su pelaje semilargo, el pelo del Sagrado de Birmania no requiere un cuidado muy riguroso, es tan suave que rara vez se le hacen nudos. Aunque esto, no quiere decir que descuidemos su arreglo, al Birmano le gusta que lo acicalen y estén por él.
El Sagrado de Birmania suele ser un gato sano aunque podría sufrir alguna anomalía hereditaria de la raza como; cataratas, dermoides córneo (pequeña verruga con pelo en la córnea) o pérdida de pelos. Debido al largor de su pelaje, se podrían presentar casos de tricobezoares (bolas de pelo en el aparato digestivo), fácilmente tratables con alguna solución a base de aceite de parafina.
Entre las muchas razas de gatos, los Birmanos destacan por ser extremadamente sociables, fiables y domesticables. Los criadores y los propietarios los describen como amables, tranquilos, cariñosos, buenos compañeros y fieles. Tienen un porte gentil y noble y les gusta estar con las personas. Aunque pueden relacionarse con un miembro de la familia más que con otro, no son necesariamente gatos de una sola persona. Si no está presente una que los acaricie, se dirigirán a otra en su lugar. Algunos Birmanos desean ser gatos falderos, otros prefieren acomodarse en el brazo de un sillón cerca de usted, pero otros desean estar cerca de su gente.
Los Birmanos están siempre allí cuando de les llama, tiernos, amistosos y moderadamente activos. En realidad, “moderado” es otra de las palabras que se usan frecuentemente para describir al Sagrado de Birmania: juguetón, pero no revoltoso; sociable, pero no el centro de atención. Nunca verá a un Birmano que trepe por sus cortinas o que suba a lo alto de una puerta, aunque algunos les gusta sentarse en la parte alta de una librería para observar el mundo debajo de ellos.
Una de sus características especiales es el contacto visual que mantienen con sus dueños. Un Sagrado de Birmania le mirará directamente a los ojos como medio para mostrar su afecto y cautivarle con su mirada sentimental. Pronuncie sosegadamente su nombre y verá que su Sagrado de Birmania cierra lentamente ambos ojos y los abre de nuevo, lo cual es equivalente a enviar un beso volando desde el otro extremo de la habitación.
Hay que esperar también que su Sagrado de Birmania manifieste de algún modo un comportamiento individual. Aunque los gatos sean cariñosos, algunas veces pueden mostrarse distraídos. Cuando desean obtener atención, los Birmanos se le acercarán y propiciarán que les acaricie o les proporcione lo que deseen.
Si usted es sensible y le gusta pasar tiempo con un buen amigo y valora la belleza y la herencia de este fantástico felino, entonces el Sagrado de Birmania es su gato. Sin embargo, no esté fuera de casa demasiado tiempo o demasiado frecuentemente, a menos que el Birmano tenga la compañía de otro gato ya que a ellos les gusta la compañía. Los Birmanos son corteses y no tienden a ser exigentes, pero necesitan amor y atención para ser verdaderamente gatos felices. Si es una persona mayor, comprobará que los modales gentiles y de buena educación del Sagrado de Birmania hacen que sea una mascota excelente.
Con respecto a su personalidad, a los Birmanos se les compara más a menudo con los perros que con los gatos. En las casas donde haya diversas mascotas, son sociables y orientados hacia el grupo. Por tal razón, los Birmanos son magníficas mascotas en una familia donde una persona quiere a los gatos y otra prefiere a los perros. Si tiene un cónyuge que prefiere un perro a un gato, comprobará que cambia de opinión ante el mágico encanto, amable disposición y cariñosos modales del Sagrado de Birmania.
A los Birmanos les gusta estar con sus familias humanas en medio de cualquier actividad familiar. Debido a que son pacientes, amables y de temperamento muy equilibrado, son una buena elección para las familias con niños. Son extremadamente tolerantes con ellos y con los miembros más jóvenes de la familia y se adaptan bien a las vidas ocupadas de las personas. Si necesitan un descanso cuando las actividades resultan un poco agitadas, es probable que desaparezcan y se mantengan al margen durante cierto tiempo.
Si tiene niños pequeños, se les debe enseñar a tratar a los gatos con respeto y a cogerlos amablemente. Los gatos son criaturas vivas, no muñecos de peluche y hay que manejarlos con cuidado y permitirles que dispongan de su propio tiempo y espacio cuando deseen.
Si tiene otras mascotas, su Birmano se adaptará correctamente a ellas. No son impresionables ni tienen miedo de otros animales. Convivirán bien con otros perros, otros gatos e incluso pájaros. En vez de esperar que se esconda de su perro, comprobará que cultiva una relación rozándose con él, o que ambos se involucran en un acicalado mutuo.
Los gatitos Birmanos son juguetones, pero generalmente tranquilos y no revoltosos como otras razas, tales como los Siameses. Son activos, constantemente inquisitivos y aprenden rápidamente. Los Birmanos establecen enseguida lazos de confianza con los otros gatitos de la camada. Pronto corretean o se persiguen mutuamente o juegan con los juguetes seguros que se les proporcione. Cuando usted esté ocupado en otras tareas, su gatito Sagrado de Birmania encontrará actividades para entretenerse.
A los gatitos Birmanos también les gusta que les acaricien y les mimen. Son capaces de reptar por sitios inesperados para dormir si su regazo no está disponible, por lo cual hay que mantenerlos alejados de lugares potencialmente peligrosos, tales como secadoras de ropa abiertas.
Debido a su naturaleza sociable, los Birmanos desarrollan buenas habilidades sociales. No espere que su Sagrado de Birmania se esconda debajo de la cama cuando llegue alguna visita ya que a ellos les gusta la compañía y corren hacia la puerta cuando suena el timbre para ver quién es. En realidad, quizá su Birmano piense que el visitante viene especialmente para verle a él y así puede dejarse caer en el regazo de un extraño.
Los Birmanos adultos son más tranquilos que los gatitos, aunque todavía quieren jugar y estar cerca de sus compañeros humanos cada día. A su Birmano le gustará estar implicado en todas las actividades humanas en su casa, aun cuando eso signifique descansar sobre un periódico o un libreo que usted esté leyendo, o supervisar sus actividades mientras cocina.
Arrimarse es lo que más les gusta a algunos de ellos, por tanto es de esperar que su Sagrado de Birmania quiera compartir la cama de su dueño durante la noche, acurrucándose debajo de las mantas para estar caliente o durmiendo sobre la almohada a su lado. Aunque algunos Birmanos no son grandes falderos, generalmente les gusta estar al alcance manual de su amo, o sentarse cerca de usted en el brazo del sofá mientras mira la televisión, o simplemente siguiéndole de una habitación a otra para ver lo que usted hace. Raras veces tendrá que preguntarse dónde está su Birmano.
A los Birmanos les gusta jugar con su dueño; por tanto, sus juguetes favoritos serán aquellos que requieran que usted esté al otro extremo. Los Birmanos más jovencitos jugarán solos, pero a medida que crezcan les gustará realmente que usted les entretenga. Cuando su Birmano entra en la fase matutina o vespertina de correrías alocadas, puede parecer durante algunos momentos como si fuera un artista del trapecio circense. Sin embargo, pronto recuperará su digna calma.
A los Birmanos les encanta cazar cosas que usted lance y, en consonancia con sus personalidades similares a las del perro, algunas veces aprenden a buscar y traer. Un juego predilecto al que puede jugar con su Birmano consiste en proyectar un foco de luz sobre el suelo y las paredes y observar cómo intenta atraparlo cuando lo dirige de un lado a otro. A su Sagrado de Birmania le gustarán los juguetes interactivos, tales como los que lanzan destellos, los ovillos, las pelotas y todos los susceptibles a ser atrapados. Su Sagrado de Birmania puede agarrar esos juguetes y golpearlos con sus patas posteriores, como si fueran un objeto de presa. Recuerde que cuanto más juegue con su gatito, más querrá jugar él cuando sea adulto.
Los Birmanos son relativamente tranquilos en lo referente al lenguaje gatuno. Algunos tienen una voz chillona, pero la mayoría maúllan con suavidad y finura. Sin embargo, si quieren algo no tienen problema en hacérselo saber, pero incluso entonces sus voces son bastante tranquilas. Cuando estén dedicados a una actividad felina favorita –tal como observar a los pájaros– los Birmanos emitirán un pequeño chirrido o un chasquido, tal como hacen la mayoría de los otros gatos. Cuando desean que les dejen solos, pueden emitir un bufido, como se dijeran: “Estoy cansado de esta actividad y necesito tiempo para mí”. No intente disuadirle. Su Sagrado de Birmania estará dispuesto a interaccionar de nuevo con usted tan pronto como haya pasado algo de su tiempo aislado.
Si deseas saber más sobre el Sagrado de Birmania te recomendamos la publicación de la editorial Hispano Europea El Sagrado de Birmania:
Datos de la razaEl Siberiano, junto al Maine Coon y al Bosque de Noruega, es uno de los integrantes de los llamados “gatos de bosque”. Al igual que sus compañeros, este gato está provisto de una exuberante y gruesa cabellera, densa e impermeable, imprescindible para la supervivencia en los climas más gélidos.
El origen de estos gatos se encuentra en las grandes zonas boscosas de Rusia y Ucrania. A pesar de no ser excesivamente conocidos en el resto de Europa y USA, en Rusia llevan varios siglos ejerciendo de gatos domésticos. Ya en tiempos de los Zares, los Siberianos eran los gatos palaciegos, encargados de mantener a raya a los ratones.
En 1987 se estableció la raza en la mayoría de las federaciones felinas occidentales.
El Siberiano es un gato tranquilo y afectuoso aunque no especialmente sumiso, herencia de sus antepasados salvajes. Pese a todo, se trata de un excelente gato doméstico, sociable y comunicativo que se entenderá perfectamente con niños y otros animales.
De carácter activo, le encanta trepar. También agradecerá accesos al exterior para poder ejercitar sus dotes de cazador.
El Siberiano es un gato grande y macizo; patas musculosas, de largada media. Pies robustos y redondos, con mechones de pelo entre los dedos. Pelaje semilargo; denso y brillante, más largo en el cuello y patas traseras. En cuanto al color del manto, son admitidos todos los colores excepto el chocolate, canela, lila y fawn. Asimismo, se distingue a los ejemplares colorpoint llamándolos Neva Mascarade.
El Siberiano no necesita una atención demasiado meticulosa, bastaría con cepillarlo frecuentemente para evitar que el pelo se le anude, especialmente las sub-capas de la barriga. Conviene bañarlo en seco, con productos apropiados, ya que el agua le haría perder la impermeabilización del manto.
El Siberiano es el gato ideal para las personas alérgicas. Su dander (polvo o caspa producida por el cuerpo del gato), no contiene la proteina de Fel D1, causante del 80% de las alergias a los animales. El Siberiano no suele padecer ninguna anomalía específica de la raza. Son gatos saludables y vigorosos, resultado sin duda, de la propia selección natural a lo largo de los siglos.
Datos de la razaSe dice del Somalí que es el pariente de pelo largo de una de las razas más populares, el Abisinio. Estas dos razas están emparentadas desde sus inicios, en muchas camadas de Abisinios se daba, para malestar de los criadores, algún ejemplar de pelo semilargo al que se apartaba de la cría y se cedía sin pedigrí. Afortunadamente hoy en día, hay que considerar al Abisinio como raza independiente ya que posee un genotipo y un carácter propio y genuino.
El origen de la raza lo encontramos en los años 50 en Canadá, Estados Unidos, Australia y Nueva Zelanda. En todos estos países hacía años que se trabajaba con Abisinios siendo muy posible que se utilizasen cruces con gatos Siameses y Persas para depurar la raza. Esa misma hibridación de varias razas, provocaría que en algunas camadas de Abisinios apareciesen, cada vez con más frecuencia, gatitos de pelo largo. Ya en los años 60, a un criador canadiense se le ocurrió separar a estos gatos de pelo largo y empezar a trabajar con ellos para su reconocimiento como raza propia. Y el reconocimiento oficial llegó en 1979 por la Cat Fancier Association (CFA) y en 1982 por la Fédération Internationale Féline (FIFe).
El Somalí posee un temperamento extrovertido y juguetón. Necesitará juguetes o un árbol para gatos donde poder ejercitarse. Se adapta bien a espacios interiores, no es muy amante del frio, aunque debido a su instinto cazador, puede necesitar alguna escapada al exterior. Es muy inteligente, comprenderá y aceptará fácilmente sencillas órdenes que le indiquen lo que está permitido o no.
Se trata de un gato mediano, corpulento y majestuoso con la espalda ligeramente arqueada. La cabeza es triangular aunque de formas redondeadas. Las orejas son grandes y separadas, se pueden presentar pinceles de lince en algunos ejemplares. Los ojos almendrados y expresivos de color ámbar o verde bordeados por una línea (eye liner) del color del ticking. La cola es larga, de base ancha y muy tupida, muy similar a la de un zorro. El pelaje es semilargo, denso y suave; corto en la cabeza y la parte delantera de las patas, semilargo en la espalda, vientre y pecho y largo en la gorguera, calzones y cola. El color del manto será ticking en las variedades; salvaje, azul, sorrel, fawn y silver.
El Somalí no necesita unos cuidados específicos, por su pelaje semilargo habrá que cepillarlo con regularidad para evitar que el pelo se le enrede y anude.
Hasta el momento no se le atribuyen al Somalí afecciones características, la selección natural ha convertido a esta raza en una de las más sanas y robustas.
Datos de la raza