Perros pastores

Elegir un perro de pastoreo exige un compromiso real con su actividad física y mental. Estas razas, diseñadas originalmente para el trabajo pesado con el ganado, poseen una inteligencia superior que debe ser estimulada a diario para evitar problemas de conducta. En este listado analizamos aspectos fundamentales como la necesidad de espacio, la facilidad de adiestramiento y la compatibilidad con otros animales. Si busca un compañero leal y altamente funcional, aquí encontrará los datos técnicos necesarios para tomar una decisión informada basada en las realidades del cuidado diario.
Pastor Maremmano-Abruzzese
Pastor Maremmano-Abruzzese

En un principio, esta raza no existía como tal sino que los pastores italianos diferenciaban dos razas bastante parecidas físicamente: el Pastor Maremmano y el Pastor Abruzzese (de pelo más largo). En 1951, las dos razas se fundieron en una sola dando paso al que hoy conocemos como Pastor Maremmano-Abruzzese.

Origen

Al igual que otros perros de pastor blancos como el Kuvasz, el Tchuvatch Eslovaco o el Pastor Polaco de Podhale, el Pastor Maremmano-Abruzzese podría descender del los dogos del Tíbet que siguieron a los hunos y a los mongoles en sus invasiones. En Italia, los pastores utilizaron este perro para conducir y defender el rebaño y para guardar la propiedad.

Comportamiento

El Pastor Maremmano-Abruzzese es un perro discreto, vivo, valiente, inteligente, protector y alerta. Aunque no le gusta que lo traten como un juguete es bastante tolerante y paciente con las travesuras de los niños. Es un perro amable y afectuoso con sus dueños y muy distante con los extraños.

Aspecto

El Pastor Maremmano-Abruzzese es un perro grande, robusto, de constitución sólida y con un dorso ancho y recto. Está cubierto por una larga capa blanca, algo áspera y ligeramente ondulada. Tiene unas orejas pequeñas, de inserción alta y en forma de “V”. La cola, insertada baja y bien provista de pelo, le llega hasta por debajo del corvejón.

Cuidados específicos

El Pastor Maremmano-Abruzzese no puede estar encerrado dentro de casa. Necesita un jardín en el que correr y un dueño que lo saque a diario a dar largos paseos. No soporta bien el calor, es recomendable que en el jardín haya un espacio con sombra en el que pueda protegerse del sol.
Es un perro poco sumiso por lo que el dueño debe educarlo con firmeza desde cachorro.
Para evitar potenciales problemas de piel y mantener su pelaje en buen estado, es recomendable cepillar al perro con regularidad, sobre todo en época de muda.

Salud

Como en la mayoría de las razas, los problemas de huesos son los más preocupantes. A pesar de ser un perro fuerte, el Pastor Maremmano-Abruzzese puede sufrir displasia de cadera, acondroplasia y luxación de rótula.

Pastor Polaco de las Llanuras
Pastor Polaco de las Llanuras

El Pastor Polaco de las Llanuras, como su nombre sugiere, es nativo de Polonia, donde siempre han sido perros de trabajo muy apreciados. Son perros cariñosos y divertidos de tamaño mediano que han existido durante mucho tiempo, siendo una de las razas polacas más antiguas. Están clasificados como perros de pastoreo y, a lo largo de los años, el Pastor Polaco de las Llanuras ha encontrado una gran base de fans en España gracias no solo a su aspecto encantador, sino también porque tienen naturalezas leales y amables.

Perro Pastor de las Shetland
Perro Pastor de las Shetland

Al Perro Pastor de las Shetland, más conocido como Sheltie, a menudo se lo confunde con un Collie de Pelo Largo reducido y no sin razón, ya que el Sheltie parece una miniaturización del Collie.

Origen

Como su nombre indica, este perro es originario de las islas Shetland, un archipiélago situado al norte de Escocia. A principios del siglo XIX, sus ancestros fueron apareados con los recién llegados Collies y otras razas pastoras procedentes de Noruega e Islàndia. En los primeros años del siglo XX se volvieron a realizar más cruces (con perros Spitz y probablemente con Border Collies) que acabarían por fijar el estándar de la raza.

Comportamiento

El Sheltie es inteligente, atento, estable y fácil de enseñar. Se siente muy apegado a sus dueños, a los que obedece encantado pero sin ser servil. Es un perro con carácter, que sabe lo que quiere y toma la iniciativa cuando lo considera oportuno. Es muy afectuoso con los niños (siempre que lo respeten y no lo traten como un juguete), juega con ellos y vela por su seguridad.

Aspecto

El Pastor de las Shetland tiene una cabeza refinada que se va estrechando desde las orejas hasta la trufa. Las orejas son pequeñas y flexibles, colocadas bastante cerca la una de la otra en lo alto de la cabeza. Tiene unos ojos almendrados y un hocico largo y bien redondeado. La cola, provista de abundante pelo, le llega al corvejón y se curva ligeramente hacia arriba. Tiene un doble pelaje: el pelo exterior es largo, lacio y áspero y el subpelo interno es corto, suave y denso. La crin y el pecho están bien provistos de pelos. El color puede ser arena, tricolor, azul mirlo, negro y blanco, y negro y fuego.

Cuidados específicos

El Shetland es un perro de gran vitalidad, por lo que necesita mucha actividad y juegos. Es aconsejable llevarlo a menudo al campo o a un parque donde pueda corretear a sus anchas.
Para mantener su pelo en buen estado se debe cepillar dos o tres veces por semana, y más a menudo en época de muda.
Tiene un ladrido muy agudo, hay que enseñarle desde cachorro que no debe ladrar por todo.

Salud

El Pastor de las Shetland es un perro resistente. Los problemas que más preocupan son los de piel y los oculares (atrofia progresiva de retina, cataratas, síndrome de ectasia y triquiasis). En menos incidencia se pueden dar casos de displasia de cadera, deficiencia tiroidea, epilepsia, sordera o Von Willebrand.

Conocido en todo el mundo como Sheltie, el Shetland es atento y protector por naturaleza, dados sus antecedentes como pastor. Como perro pastor, plenamente consciente de las necesidades de su amo, el Shetland es capaz de coordinar un rebaño siguiendo las órdenes y señales del pastor. El Sheltie posee actualmente todas las cualidades de plena consciencia y obediencia de sus antepasados que trabajan con rebaños, pero combina esta fidelidad con una firme devoción y un cordial afecto hacia sus dueños. Por supuesto, la vida del Sheltie es hoy mucho más fácil, sin rebaño que guiar ni terreno quebrado que recorrer un día tras otro. No obstante, el Sheltie disfruta cuando se le da una tarea para realizar, una orden para obedecer, y un objetivo que debe alcanzar. Son animales muy orientados hacia el objetivo, que viven para hacer caso a las señales de sus dueños y para complacerles por medio de la obediencia. No todas las razas de perros se preocupan por obedecer a sus propietarios. La predisposición afectuosa del Sheltie para hacer lo que usted le indica es un rasgo innato. Pastores desde hace muchas generaciones son responsables de criar selectivamente para conservar esta característica altamente deseable.

Los pastores también crían por otra valiosa característica, el deseo de permanecer cerca de casa y del amo. Este rasgo protector era prioritario para un pastor, dado que un perro que se alejase del rebaño implicaba un riesgo importante. Un Sheltie debe poseer un gran autocontrol y no ceder a la tentación de satisfacer su curiosidad. Un Sheltie muy curioso, que quisiera cazar a un conejo o una ardilla que pasase cerca y abandonase su rebaño, estaría relativamente alerta, por lo que no sería útil para su amo. Sin embargo, ¿quién discutiría que la mayor parte de los Shelties de hoy fallarían en el test de curiosidad y cazarían la ardilla? Pero de nuevo, actualmente pocos Shelties tienen verdaderos rebaños que guardar, y los perros serán perros.

El punto de discusión es que los Shelties instintivamente permanecerán cerca de su dueño. Los propietarios agradecen que los perros no se alejen de su lado cuando quitan la correa o abren la puerta de la casa. Puede contarse con esta fiabilidad, que también salva muchas vidas de perros. A muchas razas se les tiene que enseñar la orden de “heel” (de pie, cerca), pero de algún modo el Sheltie sabe instintivamente la importancia de permanecer al lado de su amo y cerca de su “rebaño”, el cual en el mundo actual es su familia.

Los instintos de pastoreo del Sheltie no se han perdido por completo, y frecuentemente “pastores” a los niños de la familia en el patio, especialmente cuando percibe que se desmandan. Sin darnos cuenta, aprovechamos las cualidades innatas de nuestro Sheltie, los resultados de generaciones de cría selectiva de los pastores escoceses, ¿y acaso no estamos contentos de la mayoría de estas notables características… y sorprendentemente de las pocas de ellas que tienen que ver con las ovejas reales?

Hasta hace pocos años los propietarios de Shelties solían reírse acerca del hecho de que sus perros no hubieran visto nunca una oveja, y creían que ni siquiera reconocerían a un lanudo cordero si lo encontrasen en un callejón oscuro. Actualmente nuestros pequeños y notables Shelties de compañía nos han demostrado que ese concepto era erróneo y que no sólo reconocen a las ovejas, sino que incluso pueden conducir a algunas de ellas sin instrucción ni experiencia previa. Esto se ha comprobado por medio de tests de instinto, patrocinados por clubs locales de Shetland y por el American Kennel Club. Los propietarios de Shelties se quedaron francamente sorprendidos cuando vieron cómo sus queridas mascotas interactuaban con el ganado y lo hacían de modo asombrosamente eficaz.

Puede describirse correctamente al Shetland como un perro a los pies, llevando quizás al extremo la lección de estar de pie cerca del dueño. La mayoría de propietarios confiesan que sus perros les siguen por toda la casa, de una habitación a otra, y de una tarea a otra. (¿Por qué no implicarle en esas tareas? ¡Demostrará que es sorprendentemente eficaz y rápido!). Afortunadamente el Sheltie conoce al instante cuando se le necesita, y se apartará cuando se lo indiquen, aunque prefiera estar cerca y sentirse necesario (como cualquier otra persona en el mundo).

La obediencia en un perro es una virtud más allá de toda ponderación, y la tarea más difícil de todas para el dueño de un perro es mantenerle bajo control en todo momento. ¡Podemos sentirnos de que aquellos pastores enseñasen a sus perros a obedecer sus señales manuales y sus silbidos! El hecho de que el Sheltie obedezca en todo momento es valiosísimo y puede salvar su vida en muchas ocasiones. En el tráfico, con la muchedumbre, o en cualquier situación extraña, puede tener tranquilidad de saber que su Sheltie cumplirá sus órdenes exacatamente.

¿Es inteligente el Shetlan? La mayor parte de los perros son inteligentes por naturaleza, pero estudios recientes han demostrado que las razas de pastores son, con mucho, las más inteligentes de todos los perros como grupo. Si ha visto trabajar a un Sheltie junto con su amo en una pradera o en una colina, no podrá en duda su inteligencia. ¡Los Shelties piensan! Algunos sostendrán que también razonan, y que toman decisiones después de considerar las opciones. Observar a un perro de pastor permite apreciar su espera, planificación y reflexión de una operación. Algunas veces el perro es más listo que su dueño –algunas veces tiene razón–. Estas cualidades en la raza actual permiten una interesante y activa coexistencia en el hogar. Los Shelties se adaptan rápidamente a nuevas situaciones, ajustándose a personas y cosas nuevas de notable facilidad.

Sabemos que el perro pastor, aunque desempeñaba funciones de pastoreo, no tenía responsabilidad de proteger el rebaño tanto como la de mantenerle unido. Generalmente se utilizaba un perro de mayor tamaño como guardián del ganado, el cual era más agresivo y poderoso de los perros pastores. Parece ser que en las islas Shetland había pocos predadores que pudieran amenazar el bienestar del rebaño. El Sheltie, por consiguiente, no era un luchador y raramente se enfrentaba a un contrario. Un perro de pastor más pendenciero habría mostrado más propensión a alejarse del rebaño, y sabemos que permanecer cerca es una muestra de fiabilidad. Pocos Shelties llegan a enfrentarse con otros perros. No les temen, sino que sencillamente no les interesa demostrar su dominio. Por supuesto, a los propietarios les encantan estas características, y están satisfechos por no tener que preocuparse porque su perro busque pendencia con un Pequinés que pase por el lado ni se enrede con un poderoso Dobermann de la vecindad.

Sin embargo, esto no quiere decir que el Sheltie no defienda a su dueño o a su familia cuando se presente la necesidad. Muchos Shetland han hecho frente a emergencias y se han comportado heroicamente ante el peligro, llegando incluso a matar serpientes y otras criaturas malignas que amenazaban el camino de su amo. Por supuesto, el Sheltie es demasiado pequeño para ser un perro guardián, pero puede estar seguro de que hará todo lo posible para proteger a si familia cuando se presente el caso.

Si deseas saber más sobre el Shetland te recomendamos la publicación de la editorial Hispano Europea Manual Práctico del Shetland:

Puli
Puli

El Puli es una masa de pelo redonda de la que solo distinguimos una trufa negra y una lengua colgando. No le vemos ni los ojos ni las orejas y parece que no tenga cuello ni cola.

Origen

Tanto el Puli como sus compañeros pastores (Komondor, Pumi, Mudi y Kuvasz) son unos perros húngaros con un origen incierto. Se cree que sus ancestros llegaron a Hungría en el año 896 cuando las tribus magiares del príncipe Arpad se instalaron en la puszta (estepa húngara). Por otra parte, se afirma que fueron llevados por los mongoles cuando éstos invadieron el país en el siglo XIII. Durante el siglo XIX, el Puli se empleó en pueblos y granjas como perro de guarda.

Comportamiento

El Puli es un perro muy vivaz, descarado, amistoso, testarudo, observador e inteligente. Es independiente y selectivo, no aprobará un castigo injusto o ejercicios largos y repetidos. Le gusta jugar y salir a la calle haga el tiempo que haga. Es bastante desconfiado con los extraños pero cariñoso con sus dueños y los niños.

Aspecto

Con la capa completamente desarrollada (a los tres o cuatro años de edad) el Puli parece una masa peluda cubierta de cordones y con cuatro patas. Tiene una cabeza pequeña y redonda, unos ojos medianos y unas orejas colgantes. Su pelo es basto, lanoso y apelmazado y puede ser de color negro, negro rojizo, gris o blanco.

Cuidados específicos

La tendencia del pelo del Puli a formar cordones y trenzas en completamente natural. Lo único que tiene que hacer el dueño es evitar que las trenzas que se forman a partir del año de edad (o antes) se mezclen y se enreden. No es recomendable bañarlo con frecuencia, ya que esto podría modificar la textura del pelo.
Es un perro que se adapta bien a la vida de ciudad a condición de que se lo saque a menudo. Si se le deja solo durante todo el día, puede ser que el Puli adopte una actitud ladradora para combatir el aburrimiento.

Salud

El Puli es bastante resistente a las enfermedades. Los ejemplares con el pelo descuidado pueden padecer problemas de piel.

Welsh Corgi Cardigan
Welsh Corgi Cardigan

Al Welsh Corgi Cardigan a menudo se lo confunde con el Welsh Corgi Pembroke. El Cardigan es un poco más largo y grande, tiene una cola larga y tupida y unas orejas grandes y redondeadas. En cambio, el Pembroke es un poco más pequeño y ligero, con unas orejas más pequeñas y puntiagudas y con una cola muy corta.

Origen

Los ancestros del Welsh Corgi descienden del perro que los visigodos introdujeron en Gales hacia el siglo IX. Bajo este nombre podemos distinguir dos razas distintas: el Welsh Corgi Cardigan  y el Welsh Corgi Pembroke. El Cardigan es el más antiguo de los dos y el que se ganó la fama por ser un excelente guía de rebaños. El Pembroke nació del cruce de estos Corgis ya instalados en Gales con los perros nórdicos traídos por los tejedores flamencos a finales del siglo XI. Ambas razas se utilizaban para dirigir las vacas hacia el establo, guardar los ponis o las ovejas, gracias a sus patas cortas se podían mover por debajo de los animales sin ningún problema.

Comportamiento

El Welsh Corgi Cardigan es vivaracho, astuto, franco, directo y un poco payaso. Es muy inteligente y fácil de adiestrar, ya que le encanta aprender y disfruta con ello. Le gusta nadar, pasear y cualquier otro deporte. Es leal y cariñoso con sus dueños y reservado con los extraños.

Aspecto

El Welsh Corgi Cardigan es un perro más largo que alto; pequeño, de pata corta, de osamenta pesada y de pecho profundo. Tiene unas orejas grandes, erguidas, ligeramente redondeadas e insertadas en lo alto de la cabeza. La cola, parecida a la de un zorro, es larga (tocando el suelo o casi) y de inserción baja. Su pelaje es corto o mediano, de textura dura. Puede ser de color rojo, arena, atigrado, negro o negro y fuego y azul mirlo.

Cuidados específicos

El Welsh Corgi Cardigan se adapta fácilmente a todos los ambientes y no necesita hacer grandes dosis de ejercicio, puede pasar todo el día en casa a condición que la salida que haga sea de calidad. Hay que hacerlo correr y jugar.
Su pelaje espeso no requiere ningún cuidado especial, con cepillarlo una vez a la semana con un cepillo de cerdas duras ya es suficiente.

Salud

El Welsh Corgi Cardigan es un perro fuerte al que se le tiene que controlar el peso. Debido a la estructura de la raza, un Cardigan con sobrepeso es propenso a problemas de columna y articulaciones, sobre todo en hombros y “muñecas”. El subir escaleras y hacer ejercicios de fuerte impacto también pueden propiciar estas dolencias. La displasia de cadera, los cálculos de vesícula y las afecciones oculares también pueden ser un problema.

Welsh Corgi Pembroke
Welsh Corgi Pembroke

Al Welsh Corgi Pembroke a menudo se lo confunde con el Welsh Corgi Cardigan. Este último, es un poco más largo y grande, tiene una cola larga y tupida y unas orejas grandes y redondeadas. En cambio, el Pembroke es un poco más pequeño y ligero, con unas orejas más pequeñas y puntiagudas y con una cola muy corta.

Origen

Los ancestros del Welsh Corgi descienden del perro que los visigodos introdujeron en Gales hacia el siglo IX. Bajo este nombre podemos distinguir dos razas distintas: el Welsh Corgi Pembroke y el Welsh Corgi Cardigan. Esta segunda es la más antigua de las dos y la que se ganó la fama por ser un excelente guía de rebaños. El Pembroke nació del cruce de estos Corgis ya instalados en Gales con los perros nórdicos traídos por los tejedores flamencos a finales del siglo XI. Ambas razas se utilizaban para dirigir las vacas hacia el establo, guardar los ponis o las ovejas, gracias a sus patas cortas se podían mover por debajo de los animales sin ningún problema.

Comportamiento

El Welsh Corgi Pembroke es franco, directo, muy equilibrado, cariñoso e inteligente. Es un perro valiente y a veces, para mostrar su entusiasmo, puede que se pase con los ladridos. Le gusta hacer el payaso pero puede estar tranquilo y calmado, razones por las que es un compañero ideal para las personas mayores y los niños.

Aspecto

El Pembroke es un perro robusto, fuerte, bajo, largo y de extremidades cortas. Su cabeza parece la de un zorro y sus ojos son redondos. Tiene unas orejas medianas y erguidas y una cola corta. Su pelo es duro, recto y corto y puede ser de cualquier color con o sin mezcla de blanco.

Cuidados específicos

El Welsh Corgi Pembroke se adapta fácilmente a todos los ambientes y no necesita hacer grandes dosis de ejercicio, puede pasar todo el día en casa a condición que la salida que haga sea de calidad. Hay que hacerlo correr y jugar.
Su pelaje espeso no requiere ningún cuidado especial, con cepillarlo una vez a la semana con un cepillo de cerdas duras ya es suficiente.

Salud

El Welsh Corgi Pembroke es un perro fuerte al que se le tiene que controlar el peso. Debido a la estructura de la raza, un Pembroke con sobrepeso es propenso a problemas de dorso y articulaciones. El subir escaleras y hacer ejercicios de fuerte impacto también pueden propiciar estas dolencias. La displasia de cadera y las afecciones oculares también pueden ser un problema.