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Carlino - Pug

Esperanza de vida12 - 14 años
PesoMacho:6 - 8 kgHembra:6 - 8 kg
AlturaMacho:25 - 35 cmHembra: 25 - 35 cm
Pedigrí
ApodosMops, Doguillo, Carlin
Características
Tamaño
Ejercicios necesarios
Fácil de entrenar
Cantidad de desprendimiento
Necesidades de aseo
Bueno con los niños
Salud de la Raza
Costo de manutención
Inteligencia
Tolera estar solo
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Introducción de la Carlino - Pug

El Carlino o Pug, aunque también conocido por Doguillo o Mops, es una de las razas caninas más antiguas y apreciadas. El término Carlino se debe a un famoso actor italiano del siglo XVIII, Carlo Bertinazzi (Carlín), probablemente porque su aspecto, al interpretar al personaje Arlequín con un antifaz negro, recordaría a la máscara del Carlino. En cambio, el origen del término Pug es más incierto, entre las teorías más fiables, impera la que apunta que Pug proviene del vocablo pugnus (en latín puño) ya que el morro del animal recordaría al puño humano. Otra teoría es la que se basa en que Pug era la forma coloquial que se utilizaba en la Inglaterra del siglo VXIII para referirse a los propios perros.

Origen

El Carlino procede de China. Ya en el siglo II A.C. existían documentos que se referían al Carlino como miembro de la realeza, con un espacio propio en Palacio y con sus propios sirvientes. Bastante después, en el siglo V, también se ha encontrado documentación asociando al Pug con los antiguos emperadores.
En cuanto a la raza, probablemente descienda de los cruces entre Pekineses y pequeños Mastines.    
También es probable que el Pug llegase a Europa con la Compañía Holandesa de las Indias en el siglo XVI aunque lo cierto es que desde entonces, no deja de ganar adeptos. La raza fue registrada por el Kennel Club inglés en 1883.

Comportamiento

El Pug es un perro bonachón y cariñoso, especialmente con los niños. Posee un temperamento equilibrado, es muy valiente, su pequeño tamaño no le impide enfrentarse o defenderse de perros más grandes. Disfrutará haciendo ejercicio al exterior aunque lo que más aprecia es la cálida temperatura de entornos interiores.

Aspecto

El Carlino es un perro pequeño y fuerte. De apariencia cuadrada y musculosa. La cabeza es grande, redonda y arrugada. Las extremidades fuertes. La cola, enroscada, en las exhibiciones es muy apreciado el doble tirabuzón. En cuanto al pelaje se admite, leonado, en tono plateado (muy escaso) o albaricoque, y negro. Los colores deben ser muy definidos, así como las zonas negras; la señal (línea desde la parte posterior de la cabeza hasta la cola), la máscara, las orejas, los lunares en los pómulos y el diamante de la frente.

Cuidados específicos

El Pug no necesita un cuidado riguroso. Por lo general, son perros glotones, habrá que controlar su alimentación para evitar el exceso de peso. Respecto al aseo, debido a las arrugas de su cabeza, será conveniente mantener la zona muy limpia para evitar la acumulación de suciedad en los pliegues.

Salud

El Carlino suele gozar de buena salud teniendo en cuenta que no tolera los excesos de calor. Derivados de su hocico chato, podrían presentarse problemas respiratorios así como algún problema ocular, ya que sus ojos saltones están especialmente expuestos a rasguños o pequeñas heridas.

Descrito por algunos aficionados a la raza como «la mezcla perfecta de atractivo canino y melancolía», el Pug mantendrá inmediatamente entretenidos a sus propietarios durante horas sin fin con su personalidad parecida a la de un payaso. La propiedad de un Pug suele transmitirse de padres a hijos y en una familia acaban siendo varias las generaciones que han tenido, muy felizmente, ejemplares de esta raza. Se trata de un perro con una gran personalidad que se encuentra tan cómodo viviendo en una casa grande como en una pequeña. Algunos propietarios les llaman «pequeñas personas», y cuando se conoce a esta raza es fácil comprender por qué.

El ladrido del Pug es sorprendentemente grave en relación con su tamaño. De hecho, suele ser un perro guardián bastante bueno, presto a ladrar cuando suena el timbre de la puerta o cuando alguien se acerca a casa. Si tiene usted el sueño ligero, será bueno tener presente que aunque no todos los Pug roncan, muchos sí lo hacen.

El Pug es un perro pequeño excepcionalmente limpio y que apenas tiene olor perruno. Algunos consideran que el Pug es una raza muy adecuada para la gente anciana y/o discapacitada, aunque no se debe olvidar que, al igual que todos los perros, necesita hacer algo de ejercicio. Teniendo todo en cuenta, el Pug parece ser feliz siendo lo que sus propietarios necesitan que sea. Puede sentirse satisfecho enroscándose y formando una bolita a sus pies mientras su propietario mira la televisión o hace calceta. Disfrutará jugando animadamente con una pelota o también puede ser un payasito amistoso, entreteniendo así a su audiencia casera.

Aunque el origen de la raza se encuentra en China, su personalidad difiere bastante de la de muchas otras razas del Lejano Oriente, ya que no muestra ningún aire de superioridad. El Pug es una raza única en muchos aspectos y tiene numerosos admiradores debido, en parte, a su pícaro sentido del humor y a su forma de ser tan irresistible y atractiva.

Características físicas

El Pug es pequeño, cuadrado, rechoncho y tiene unas proporciones bien combinadas, además de una musculatura compacta, lo que hace que sea un animal pequeño y fuerte bastante diferente de la mayoría de los perros pertenecientes al grupo de razas miniatura. Su peso ideal es de 6,3-8,1 kg, aunque algunos tienen un peso algo mayor y, seguramente, pocos machos habrá que pesen menos de 8,1 kg. Aunque el estándar no diferencia entre la talla de los machos y las hembras, aquellos suelen ser algo mayores que las hembras.

Siempre debería recordar que los Pug suelen disfrutar mucho con su comida y pueden ser bastante glotones. Así, es necesario tener un control suficientemente estricto de su dieta para que no acabe con sobrepeso. Una vez el Pug haya adquirido un peso excesivo, será extremadamente difícil que lo pierda.

El tórax del Pug es amplio y el cuerpo se encuentra implantado sobre unas extremidades fuertes. La cabeza, que es grande, redonda, arrugada y con unos ojos oscuros y globulares se ve compensada en la parte trasera por la cola, que es de implantación alta y fuertemente enroscada por encima de la cadera, siendo muy deseable que tenga un doble tirabuzón.

  • Colores y capa

Podemos encontrar Pug de color plateado, albaricoque, leonado y negro, aunque actualmente los de color plateado escasean. Aunque no se menciona en el estándar de la raza, los Pug leonados tienen una doble capa, que consiste en una capa externa resistente a la intemperie y en una subcapa suave y aislante. En los Pug negros la capa es sencilla.

Los colores están claramente definidos y deberían disponer de una línea negra (también llamada «señal») que se extienda desde la parte posterior de la cabeza hasta la cola. La máscara (u hocico) también debería ser lo más negra posible, al igual que las orejas, los lunares de los pómulos y el «diamante» (o «mancha de pulgar») de la frente.

Muchos criadores consideran que la calidad general de los Pug negros actuales no es tan buena como antaño. De todas formas, sigue habiendo un puñado de ejemplares negros de excelente calidad capaces de hacer la competencia a los mejores y que están a la altura de los ejemplares de antes. Desgraciadamente existen pocos criadores que se dediquen a los Pug negros en la actualidad, ya que la capa debería ser negra azabache y sin manchas de ningún otro color. Debido a su color, las deseables arrugas de la cabeza deben ser profundas y marcadas, y deben apreciarse con claridad.

El pelaje del Pug es de fácil cuidado, ya que es liso, fino y suave. Se trata de una capa corta y lustrosa que no debería ser ni áspera ni lanosa al tacto. El pelaje del Pug muda, aunque no tanto como el de muchas otras razas. La gente que padezca alergia debería comprobar, antes de adquirir un Pug, que su pelo no les cause molestias. Debe tener muy presente que el perro permanecerá a su lado de por vida, así que debe asegurarse de haber tomado una buena decisión y haberse informado bien antes de decidirse por una cierta raza.

En cuanto a las alergias, algunos Pug sufren alergia a las pulgas, así que es muy importante que mantenga al suyo libre de estos parásitos.

Debido a las arrugas de su cabeza, se debe tener un especial cuidado para mantener esta zona limpia y así evitar cualquier acumulación de suciedad que podría provocar irritaciones cutáneas.

  • Cola

La cola enroscada del Pug es natural y no se corta para que tenga este aspecto. De hecho, no es tan corta como pudiera imaginarse con una primera impresión; lo que pasa es que está muy enroscada.

Hace poco se ha visto que unos pocos Pug sufren un problema vertebral que parece que está provocado por la cola enroscada. Esto suele apreciarse antes de que cumplan los 12 meses y puede provocar, desgraciadamente, que el perro quede lisiado.

Personalidad

Ésta es una raza que tiene un gran encanto, dignidad e inteligencia, aunque al igual que otras razas inteligentes puede ser bastante terca. El Pug es una raza con un temperamento equilibrado y un talante alegre y vital. La amistad que muestra suele ser efusiva; de hecho, la mayoría de Pug parecen estar constantemente encantados de conocer a personas y muestran un especial afecto por los niños. De todas formas, aunque se muestra amistoso con los extraños, dedica la máxima fidelidad a su propietario y su familia.

El Pug es una raza valiente que, a pesar de su diminuto tamaño, disfruta haciendo ejercicio fuera de casa y tiene un cierto instinto osado y deportivo que puede hacer que a veces se meta en problemas con otros perros. Con esto no se pretende decir que los Pug suelan ser agresivos, aunque puede que a veces lo sean debido a los celos.

Dentro de casa, al Pug no hay nada que le guste más que una temperatura templada y la comodidad, además del cariño y las caricias que le proporcionan sus propietarios.

Los Pug y los niños

Los Pug parecen ciertamente felices cuando están con niños y, generalmente, el sentimiento es mutuo. Ésta es una raza que parece estar siempre dispuesta a un pequeño revolcón, aunque, cuando estén con perros, los adultos siempre deberían vigilar a los niños. Si se les enseña a respetar a los perros, tanto ellos como los Pug podrán pasar muchas horas alegres en compañía mutua. De todas formas, los adultos nunca deberían permitir que ninguno de los dos se excite.

Preocupaciones relacionadas con la salud

Debido al hocico chato del Pug, éste puede padecer problemas respiratorios y no tolera fácilmente el calor excesivo. De todas formas y en general, el Pug es una raza razonablemente sana y puede vivir muchos años. Vale la pena también tener presente que no tolera bien la anestesia, así que será bueno que se lo comente al veterinario si el perro está pendiente de una operación.

Los Pug, al igual que cualquier otra raza braquicéfala, pueden ser susceptibles a la elongación del paladar blando. Esta raza ha sido criada durante siglos para que tenga un hocico chato y la piel arrugada y, como resultado, el paladar blando tiende a ser ancho y laxo. A medida que el perro jadea, el paladar blando retrocede hacia la laringe, con lo que el aire no puede llegar a los pulmones. Es esto lo que provoca que los Pug se muestren muy inquietos cuando el clima es muy cálido o después de hacer mucho ejercicio.

Así, es necesario que vigile cuidadosamente a su Pug cuando el clima sea caluroso y que esté atento a cualquier síntoma de fatiga mientras esté haciendo ejercicio. Los síntomas de peligro son los ojos saltones, la mirada fija y la cabeza llevada alta en un esfuerzo por inspirar más aire. El perro puede perder el conocimiento y dejar de respirar, aunque a veces volverá a hacerlo después de unos pocos segundos, aunque no siempre.

No hace falta mencionar que cualquier perro puede sufrir e incluso asfixiarse si se le deja dentro de un coche en un día cálido, incluso con la ventilación en marcha. Los Pug tienen una mayor tendencia a verse afectados que la mayoría de las razas, así que esté atento. Nunca deje al Pug en el coche y así quizá evite esta tragedia.

Si su perro tiene la desgracia de sufrir un agotamiento por calor o insolación, debería colocarle hielo sobre la cabeza, la cara y el cuerpo inmediatamente. El perro debería ser mantenido tan fresco y tranquilo como sea posible. Cualquier Pug que parezca especialmente susceptible a padecer las consecuencias de un paladar blando elongado no debería ser utilizado como reproductor.

Vale la pena mencionar que tanto si su Pug padece problemas respiratorios como si no, y lo mismo se puede aplicar a cualquier otra raza, nunca se le debería dar comida inmediatamente antes o después de un ejercicio agotador. Las opiniones difieren, pero cuando ejercito a mis perros me gusta darles una hora de descanso antes de ofrecerles comida.

El Pug siempre debería tener unos ojos perfectamente descritos como de forma globular, aunque sin ser demasiado abultados. Unos ojos así pueden conllevar varios problemas ya que, debido a su prominencia, son más propicios a sufrir heridas o rasguños debidos al polvo y la suciedad que pueden quedar pegados en ellos. Los buenos propietarios de un Pug se asegurarán de que no haya rosales ni ninguna otra planta con espinas en el jardín.

Ante cualquier signo de heridas en el ojo se debería buscar ayuda veterinaria, aunque, en caso de emergencia, un par de gotas de aceite de ricino tibio aliviarán el dolor. Si el Pug ha pillado frío en un ojo, se puede aplicar sobre éste leche tibia o té frío. Si los ojos del Pug están llorosos, esto significará que algo no va bien y se deberá investigar la causa sin demora para evitar daños crónicos.

Otro problema ocular que puede sufrir el Pug es el entropión. Esto implica que uno o los dos párpados están vueltos hacia dentro, con lo que contactan con el globo ocular. Como consecuencia se provoca una irritación en la córnea que puede ser dolorosa. El entropión puede conllevar pestañas vueltas hacia dentro, aunque en una raza con la piel arrugada como el Pug, esto también puede suceder de forma leve si el perro pierde peso repentinamente.

Ante cualquier síntoma de entropión, cualquiera que sea la causa que se sospeche, se debería buscar ayuda veterinaria. En algunos casos es necesaria la cirugía.

La luxación patelar, que consiste en la dislocación de la rótula, está provocada porque ésta se desplaza sobre una hendidura poco profunda. Se trata de un defecto hereditario que puede darse en los Pug. Los perros con malas caderas o con luxación patelar no deberían ser utilizados como reproductores.

Otro problema que ha afectado al Pug está generalmente asociado con razas de gran tamaño. Se trata de la displasia de cadera, en la que la articulación de la cabeza femoral con el acetábulo de la cadera no encaja bien, lo que provoca cojera y dolor. Afortunadamente, la displasia de cadera no es tan frecuente en esta raza como lo era antaño.

  • Buena salud general en casa

Las glándulas anales del Pug pueden provocar problemas si no son vaciadas periódicamente. En la naturaleza, el perro las vacía regularmente para marcar el territorio, pero en el caso de los perros domésticos esta función ya no es necesaria, con lo que su contenido puede acumularse y provocar una obstrucción, causando molestias y dolor al perro. Las glándulas anales, que se encuentran situadas a ambos lados del ano, necesitarán ser vaciadas si vemos que el Pug arrastra su trasero por el suelo o si va dando varias vueltas para aliviar el dolor.

Aunque se debe tener cuidado para no hacerle daño, se pueden vaciar estas glándulas presionando suavemente a ambos lados del ano y utilizando una gasa o bola de algodón o un pañuelo de papel para recoger su pestilente contenido. Si permitimos que las glándulas anales se hinchen, se pueden formar abscesos, lo que provocará dolor al perro y la necesidad de atención veterinaria.

Los Pug pueden hacer todo tipo de travesuras, así que no es raro que pudieran tragarse, inadvertidamente, alguna sustancia venenosa en el curso de sus investigaciones. Obviamente, será necesaria una visita urgente al veterinario si esto sucede, pero, si es posible, cuando le telefonee, debería decirle qué sustancia ha ingerido,ya que pueden ser necesarios tratamientos específicos. Si fuera necesario hacer vomitar al perro (y éste no es siempre el caso cuando se sufre un envenenamiento), un pequeño terrón de carbonato sódico administrado por vía oral surtirá un efecto inmediato. Como alternativa, una pequeña cucharada de sal o de mostaza disueltas en agua tendrán un efecto similar, aunque puede que resulten un poco más difíciles de administrar y su efecto no será tan rápido.

No es infrecuente que los cachorros de esta raza padezcan ataques espasmódicos mientras les están saliendo los dientes. No suelen ser graves y son muy breves: están provocados simplemente por el dolor que les provoca la dentición. Por supuesto, debe asegurarse de que la causa no sea más grave, aunque dar al cachorro algo duro para que lo muerda generalmente solucionará este problema.

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Historia de la Carlino - Pug

Las teorías acerca del origen del Pug han provocado grandes debates a lo largo de los años. Algunos creían que la raza era originaria del Lejano Oriente, mientras que otros pensaban que fue en Europa. Actualmente se acepta, mayoritariamente, que el Pug tuvo su origen en China, desde donde pasó a Japón y más tarde a Europa. Es también bastante probable que el chato Pug, cruzado con otras razas europeas dolicocéfalas (de cráneo largo), sea antepasado de muchas otras razas braquicéfalas (de cráneo redondo).

En China existe, desde hace mucho tiempo, una raza canina llamada Happa (a veces se escribe Ha-pa), que es similar a un Pequinés con el pelo liso. De hecho, mucha gente cree que el Happa podría ser el antepasado del Pug. Los perros chatos son conocidos en China con el nombre de Lo-sze y, aunque puede que fueran conocidos en tiempos tan remotos como en el año 1115 a.C., no existen pruebas de su existencia hasta el año 663 a.C. El Lo-sze poseía unas características que lo distinguían claramente del Pequinés: su hocico era diferente, la capa era corta y las orejas eran pequeñas y en forma de hoja de parra. Hacia el año 732 d.C. leemos acerca de la existencia de un can pequeño y chato llamado perro Suchuan pai que fue enviado, junto con otros regalos, de Corea a Japón.

El nombre «Pug»

La palabra «Pai» fue utilizada para designar a este tipo de perro y es posible que a los oídos europeos este nombre se pareciera al que se utiliza actualmente en Occidente: «Pug». En 1731, se definía la palabra «pug» como el apodo de un mono o un perro. Los titís eran mascotas populares en esa época y es probable que la cara chata del Pug hiciera que compartieran ese nombre.

Otra posibilidad es que el nombre derive de la palabra latina pugnus, que significa «puño», ya que había gente que pensaba que la cara del Pug se parecía a un puño cerrado. La palabra «pug» o «pugge» era también un término cariñoso, aunque puede que también derivara de «Puck», lo que evoca imágenes shakesperianas de una cara traviesa.

En algunos países europeos, el Pug sigue siendo conocido con el nombre de «Mops», que procede de la palabra holandesa Mopshund. El verbo mopperen significa «refunfuñar» y puede que el nombre «Mops» se comenzara a utilizar debido al aspecto arrugado y con el ceño fruncido de este perro.

En Francia, el nombre utilizado fue el de Carlino, en honor a un conocido actor del siglo XVIII famoso por su papel como Arlequín. Se cree que en Francia se utilizó y se sigue utilizando el nombre Carlino debido a la máscara negra de esta raza.

La raza en China

En China, los perros eran frecuentemente tratados casi como miembros de la realeza, e incluso a algunos se les conferían títulos. Eran celosamente vigilados y muchos disponían de sirvientes que les cuidaban y procuraban que dispusieran de todas las comodidades. Por ello, el Pug era poseído, principalmente, por el círculo de la corte o por los miembros de las clases gobernantes y, con frecuencia, estos perros eran tratados como objetos preciosos.

El Pug disfrutó de una gran popularidad en China, por lo menos hasta el siglo XII, pero a partir de ahí el interés pareció decrecer y existen pocas menciones de esta raza hasta principios del siglo XVI.

El Pug llega a Occidente

Actualmente se acepta generalmente que el Pug tuvo su origen en Oriente y que acabó por llegar a Europa. Se parecía mucho a la raza que conocemos hoy día. Mucha gente creía que el Pug procedía de las razas de tipo Mastiff, con antepasados tales como los perros de pelea de la antigua Grecia. Ciertamente, en Europa se dieron algunos cruces extraordinarios, tiempo ha, con el Bulldog, entre otros, pero en China el objetivo era, claramente, criar perros tan fieles al tipo como fuera posible. Son estos perros los que supusieron una firme base para el Pug actual.

Antes de llegar a Occidente, el Pug era popular en toda Asia y parece que llegó hasta Europa pasando por Rusia. Se dice que la zarina Catalina la Grande de Rusia tenía un gran número de Pug y de loros en una misma habitación. Uno no puede sino imaginarse tal escena. Lo que es quizá igualmente fascinante es la imagen que nos podemos hacer al saber que varios de los perros de esta zarina la acompañaban siempre a la iglesia.

El Pug ha estado muy relacionado con Holanda, ya que ha sido muy popular en ese país, y al principio eran llamados «Mastiff Holandeses». Este nombre podría explicar la confusión que surgió acerca del origen de la raza. Los Pug holandeses estaban, ciertamente, destinados a tener una gran influencia en su difusión por toda Europa.

La Compañía Holandesa de las Indias Orientales jugó un papel importante en el comercio con Oriente. Está claro que en muchos de los viajes de vuelta de los barcos se trajeron tanto Pug como Pequineses como preciado cargamento. Se dice que un Pug salvó la vida de Guillermo I de Nassau (llamado el Taciturno) cuando en Hermigny, alrededor de 1572, este rey se encontró con un ataque por sorpresa de las tropas españolas. Cuando el Pug escuchó el rumor de las tropas, armó mucho escándalo, rascando y lloriqueando, y saltó encima del monarca para despertarle. A partir de entonces, Guillermo I siempre tuvo perros de este tipo y, como consecuencia, los Pug fueron la raza favorita en la corte holandesa.

El Pug llega a Inglaterra

Un nieto de Guillermo I de Nassau era Guillermo de Orange, y llegó a Inglaterra con su mujer, María, en 1688, para ocupar el trono inglés. Junto con la pareja vinieron muchos Pug. Cada uno llevaba un lazo naranja en torno a su cuello para denotar que pertenecían a la casa real de Orange. Esta raza pronto encontró aceptación en Inglaterra, donde fue conocida como el Pug holandés, aunque más tarde el nombre que se utilizó con mayor frecuencia fue el de Pug o Pug-dog.

En la Gran Bretaña dieciochesca el Pug se puso muy de moda no sólo en la corte, sino también entre la gente con un cierto rango social. De hecho, cuando las mujeres salían de casa era bastante frecuente que fueran acompañadas por un sirviente ataviado con un turbante y por un Pug. La reina Carlota, esposa del rey Jorge III (1760- 1820), era también muy aficionada a la raza y poseía muchos ejemplares, uno de los cuales aparece en un cuadro que se puede ver en Hampton Court. De todas formas, al final del reinado de Jorge IV, en 1830, el Pug ya no estaba de moda, y hacia mediados del siglo XIX su popularidad ya había declinado.

El declive del Pug no pasó desapercibido, en forma alguna, por el escritor Taplin, que escribió acerca de esta raza: «...no es útil para practicar ningún tipo de deporte, no apropiado para nada útil, susceptible a no tener pasiones dominantes...». Estos comentarios no habrían servido, con toda seguridad, para potenciar la popularidad de esta raza que fue conocida, con enorme rapidez y bastante despectivamente, como «mascota para señoras mayores».

Pero el Pug no quedó falto de aprecio por mucho tiempo, gracias en parte a la reina Victoria, que era una gran aficionada a los perros y que tenía Pug, además de perros de muchas otras razas. Es probable que sus primeros Pug le fueran entregados por parientes de familias reales de la Europa continental. Parece que tuvo estos perros como perros de guardería, cosa de lo más apropiada para esta raza, que se lleva muy bien con los niños.

El príncipe de Gales regaló un Pug llamado Bully a su esposa, la reina Alejandra, antes de partir hacia un viaje por la India. Por supuesto, la reina Alejandra también era muy conocida por su afición a los perros y mostró un gran interés por los certámenes caninos de belleza, actividad crecientemente popular, especialmente entre los propietarios de Pug.

Existían dos líneas o estirpes principales en Gran Bretaña en las primeras décadas del siglo XIX. Un tabernero llamado Mr. Morrison crió Pug de color leonado claro en Waltham Green, y Lord y Lady Willoughby d’Eresby utilizaron ejemplares importados para mejorar el tipo. Existen algunas conjeturas acerca de si los d’Eresby obtuvieron dos Pug de manos de un funámbulo ruso o si se hicieron con un ejemplar de manos de una condesa húngara que vivía en Viena. De todas formas, los Pug de Morrison desempeñaron un importante papel en el desarrollo de esta raza en Gran Bretaña en sus primeros tiempos. Se ha sugerido que los perros del criadero Willoughby procedían directamente del criadero real de la reina Carlota. Con el tiempo, las dos líneas se unieron y así, hasta cierto punto, perdieron su individualidad, aunque hoy día estas características líneas todavía se nos muestran de vez en cuando.

Aunque su leyenda no tiene, necesariamente, ninguna base, los Pug de color albaricoque-leonado Lamb y Moss también tuvieron un papel destacado. Se dice que sus padres fueron capturados durante el sitio del palacio de verano en China durante la década de 1860 y parece que fueron traídos a Inglaterra por el marqués de Wellesley, donde fueron entregados a una señora llamada Mrs. St. John. Puede que esto no sea del todo cierto, ya que hay varios hechos que no concuerdan con la historia, pero lo que sí es cierto es que estos dos perros fueron los padres de Click, uno de los ejemplares más famosos de la historia de esta raza. Fue un valiosísimo semental que procreó algunas hembras excelentes y también tuvo una gran influencia sobre la raza en los EE.UU.

Pug Negros

En 1877, el color negro fue considerado como un color «nuevo» en esta raza. Siempre se ha debatido acerca del origen de los Pug negros de Lady Brassey, quien exhibió algunos ejemplares de este color en la exposición canina de belleza de Maidstone en 1886. Uno de ellos era Jack Spratt, que puede que hubiera sido adquirido por Lady Brassey durante su corto viaje a China.

De todas formas, aunque entonces se consideró que el negro era un color nuevo, sabemos, gracias a los cuadros de William Hogarth, que los ejemplares negros eran anteriores a esa época. El cuadro de Hogarth House of Cards, pintado en 1730, muestra a un Pug negro. Cien años más tarde, la reina Victoria tuvo uno con manchas blancas. Puede que éste llegara a Inglaterra procedente de China como regalo para la reina.

Se ha dicho que los Pug negros habían sido criados en Inglaterra mucho tiempo atrás, pero como habían sido criados a partir de ejemplares de color leonado y albaricoque, se consideró que se trataba de mutaciones y, por ello eran sacrificados al nacer. De todas formas, también es posible que estos perros «negros» no fueran negros verdaderos (ébano), sino tiznados, y que como resultado no fueran considerados atractivos.

En 1896, se hicieron esfuerzos por exhibir al Pug negro como si se tratara de una variedad obtenida en Inglaterra, pero a pesar del considerable apoyo, no fue permitido. Un famoso Pug negro llamado Nigger Sam era también conocido como «el Pug cantor». Parece ser que cuando se le daba un acorde con el piano o tarareando, captaba la nota y cantaba totalmente afinado. El Pug negro tenía, ciertamente, sus admiradores y se ha escrito que en 1900 dos de ellos fueron vendidos y llevados a Nueva York por un total de 350 libras esterlinas.

El Pug en el arte

Muchos artistas han incluido al pequeño y encantador Pug en sus cuadros y, gracias a ellos, contamos con un buen indicador de los ejemplares en cada época. Goya retrató algunos hermosos ejemplares de esta raza, y a partir de ellos podemos decir que su calidad era alta en España.

William Hogarth (1697-1764) era propietario de un Pug. Su Autorretrato es muy conocido y muestra al artista con su perro. También incluyó a Pug en otros retratos y cuadros de familia.

Reingale es otro artista conocido por pintar animales y que retrató al encantador Pug en sus obras. Muchos libros antiguos de perros incluyen grabados de esta adorable raza, aunque no todos ellos han sido apreciados por los aficionados al Pug. Aunque existen otros muchos retratos dignos de mención, Blonde and Brunette, pintado por Charles Burton Barber en 1879, es uno de mis favoritos y muestra a una joven dama absorta en su libro mientas su Pug descansa cómodamente apoyado sobre su brazo.

La porcelana de Meissen, o la de Dresde, es también famosa por sus figuras de Pug. Los perros tienen unas poses maravillosas y reales, como por ejemplo rascándose o unos cachorros mamando de su madre. Ciertamente, el Pug debe encontrarse entre las razas más populares plasmadas en porcelana y en otros objetos coleccionables. La mayoría de los del siglo XVIII alcanzan precios muy altos e incluso los del siglo XIX son cada vez más escasos. A veces se ven piezas de porcelana en las que los Pug tienen las orejas cortadas y muchos llevan campanillas en sus collares, lo que hace que resulten todavía más encantadores.

Por otro lado, el Pug aparece en cajitas de rapé, recipientes para el tabaco y en pisapapeles, además de en topes de puertas. De una forma un tanto diferente, el Pug también fue retratado por los francmasones alemanes. La imagen del Pug fue utilizada como símbolo de testarudez cuando el Papa excomulgó a los francmasones en 1736.

Citas en las que aparece el Pug

El Pug es una raza tan singular y encantadora que muchos autores notables han escrito en verso y en prosa acerca de ella. En 1685 Tate habla del Pug en Cuckholds-Haven cuando Clogg se compara a sí mismo, entre otras cosas, con un Pug. Cuando entregaba una carta decía: «Querida y delicada dama, soy su pequeño periquito, su gorrión, su melenudo, su Pug, su ardilla». (Un «melenudo» era un perro Maltés).

En 1728, el poeta Gay escribió: El pobre Pug fue capturado y llevado a la ciudad, Allí fue vendido. Como se envidió su suerte, Hecho cautivo en la habitación de una señora.

Y poco después, en 1740, David Garrick habla del Pug en Lethe AEsop in the Shades. A Mrs. Tatoo se le describe como a alguien que «tiene un perro Pug y odia a los clérigos».

Gente famosa y sus Pug

Muchas personas muy respetadas y famosas fueron devotos propietarios de Pug durante los siglos XIX y XX. Entre ellos se encontraban la reina Victoria, que tuvo 36 Pug a lo largo de su vida, la reina Alejandra y el duque y la duquesa de Windsor.

Sotheby’s, de Nueva York, vendió una fabulosa colección de objetos del hogar parisino del duque y la duquesa, y en la sala de licitaciones aparecieron unos 120 Pug para ser subastados. Muchos objetos de recuerdo en los que aparecía este perro alcanzaron precios espléndidos, y un cuadro de un Pug con una muñeca japonesa alcanzó los 36.800 dólares. Incluso una almohada bordada que mostraba la cabeza de un Pug se adjudicó por más de 13.000 dólares y por un grabado de plata del duque de Windsor con el Pug Dizzy se pagaron 18.400 dólares. Un cuadro de un Pug negro sentado en una silla amarilla se vendió por 26.450 dólares.

El Pug en los EE.UU.

En los EE.UU. el Pug fue aceptado para su inscripción en el libro de orígenes genealógico del American Kennel Club en 1885. Allí, al igual que en otros países, se encuentra clasificado en el grupo de perros miniatura. Para la FCI esta raza forma parte del grupo de perros de compañía. La raza es popular como mascota en los Estados Unidos, donde también ha sobresalido en el ring de los certámenes caninos de belleza. En 1981 Ch. Dhandys Favorite Woodchuck (propiedad de Robert A. Hauslohner) fue el primer ejemplar de esta raza en ganar el premio al Mejor de la Exposición en el certamen canino de belleza del Westminster Kennel Club. Hasta la fecha éste ha sido el único Pug que ha conseguido este gran triunfo.

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Apariencia de la Carlino - Pug

Aspecto general

Es indudablemente un perro cuadrado y regordete, "multum in parvo" (mucha sustancia en pequeño espacio) que lo muestra en su estructura compacta, sus proporciones bien construidas y la dureza de sus músculos.

Temperamento/ Comportamiento

Gran encanto, dignidad e inteligencia. Equilibrado, alegre y vivaz.

Cabeza

Grande, redonda, no debe tener forma de manzana.

Región craneal

  • Cráneo: Sin hendidura. Las arrugas deben estar claramente definidas.

Región facial

  • Hocico: Corto, obtuso, cuadrado, no encorvado hacia arriba.
  • Mandíbulas/ Dientes: Con un ligero prognatismo inferior. Es muy indeseable el hocico torcido y que se vean los dientes y la lengua. El maxilar inferior es ancho con los incisivos colocados casi en línea recta.
  • Ojos: Oscuros, muy grandes, de forma globular, de expresión dulce y preocupada, muy brillantes, y cuando está excitado llenos de ardor.
  • Orejas: Delgadas, pequeñas y suaves como de terciopelo negro. Las hay de dos tipos: "Oreja en rosa", que es una oreja pequeña colgante que se dobla hacia atrás para mostrar el canal auricular. "Oreja de botón", que es una oreja que se plega doblándose hacia adelante, la punta se adhiere al cráneo para cubrir el orificio auricular y apunta hacia el ojo. Se prefieren las últimas.

Cuello

Ligeramente arqueado que se asemeje a una cresta, fuerte, grueso, con suficiente longitud para llevar la cabeza orgullosamente.

Cuerpo

Corto y compacto.

  • Espalda: Línea superior nivelada; no debe ser ni cóncava ni inclinada.
  • Pecho: Amplio, con buenas costillas.

Cola

De inserción alta, enroscada lo más apretada posible sobre la cadera. El doble enroscamiento es altamente deseable.

Extremidades

Miembros anteriores

Muy fuertes, rectos, de largo moderado y bien colocados bajo del cuerpo.

  • Hombros: Bien inclinados hacia atrás.

Miembros posteriores

Muy fuertes, de largo moderado, bien colocados debajo del cuerpo, rectos y paralelos cuando se les mira desde atrás.

  • Rodilla: Buena angulación de las articulaciones fémoro tibio rotulianas (rodillas).

Pies

Ni tan largos como el pie de la liebre ni tan redondos como el pie del gato; con los dedos bien separados; las uñas deben ser de color negro.

Movimiento

Visto desde el frente deberá levantar los miembros delanteros y dejarlos caer bien rectos debajo de los hombros, manteniendo los pies directamente hacia adelante, sin desviarlos hacia adentro o afuera. Desde atrás, la acción debe ser igualmente correcta. Los miembros anteriores los utiliza con fuerza llevándolos bien hacia adelante y los posteriores moviéndolos libremente y doblando bien las rodillas. Un ligero balanceo de los cuartos posteriores caracteriza la andadura.

Pelaje

Pelo

De textura fina, liso, suave, corto y brillante. Ni áspero ni lanoso.

Color

Plata, albaricoque, leonado claro o negro. Cada uno de estos colores debe estar claramente definido para subrayar el contraste entre el color, la estría (una línea negra que se extiende desde el occipucio hasta la enroscadura de la cola) y la máscara. Las marcas tienen que estar bien definidas. El hocico o la máscara, las orejas, los lunares en las mejillas, la marca del pulgar o el rombo de la frente y la estría deben ser lo más negro posible.

Peso

El peso ideal es entre 6,3 y 8,1 kg.

Faltas

Cualquier desviación de los criterios antes mencionados se considera como falta y la gravedad de ésta se considera al grado de la desviación del estándar y de sus consecuencias sobre la salud y el bienestar del perro.

Cualquier perro monstrando claras señales de anormalidades físicas o de comportamiento debe ser descalificado.

Nota: Los machos deben tener dos testículos de apariencia normal completamente descendidos en el escroto.

Consejos de compra

Buscar un cachorro por Internet conlleva riesgos. Para tener clara la profesionalidad del criadero con quien contactéis, os recomendamos que...

  • Os aseguréis de que responde vuestras dudas, que se descubre conocedor de la raza (que asiste a exposiciones caninas), y que se ofrece a realizar un seguimiento del cachorro después de la venta. ¿Se implica, o se limita a fijar un precio?
  • Veáis si está recomendado por otros criadores, o si tiene referencias de clientes satisfechos.
  • Os aseguréis de que tiene afijo, que sus perros están inscritos en el LOE y tienen pedigree en regla. Tened en cuenta que tramitar el pedigree de un cachorro no es nada caro, desconfiad de frases tipo "si te lo doy con pedigree te va a salir mucho más caro"
  • Os dé garantías en relación a problemas de salud, físicos, hereditarios... ¿Entrega el cachorro con cartilla veterinaria, chip, vacunas, desparasitaciones y revisiones veterinarias al día?
  • Le pidáis que os muestre sus instalaciones y os deje ver a los ejemplares ¿Están éstos libres de enfermedades?
  • Y por último, recordad que los cachorros necesitan un mínimo de dos meses junto a su madre antes de ser entregados. Desconfiad de quien quiera acelerar el proceso.
Además, siempre hay que tener muy en cuenta los cuidados que requiere vuestra futura mascota. Tomad nota:
En el caso de los Carlino  su mantenimiento estético no es tan exigente comparado con otras razas, sin embargo no hay que descuidarlo.
  • Cepillado semanal.
  • Se debe bañar cada seis u ocho semanas, y hay que cuidarle las uñas.
  • No requiere corte.
  • Limpiar las arrugas de su piel.
  • Hay que cuidar sus ojos, orejas y dientes.
  • Se debe acudir al veterinario con la frecuencia que se requiera, y tener siempre al día sus vacunas. 
Por otro lado, la raza Carlino no requiere de mucho ejercicio. Sin embargo no hay que descuidar sus paseos diarios y jugar con ellos. 
De igual forma no hay que olvidar las posibles patologías de la raza:
  • Problemas respiratorios
  • Problemas oculares

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