El Abisinio es un gato con un aspecto bastante salvaje, su mirada y el jaspeado característico de su pelaje recuerdan fácilmente a la fisonomía del puma. Aunque es un gato sociable y cariñoso, también es un animal muy activo e independiente que en algún momento puede hacer justicia de un cariz más indómito.
Se cree que el Abisinio es descendiente directo del gato doméstico del Antiguo Egipto. Los primeros ejemplares podrían haber llegado a Inglaterra hacia 1860 provenientes de Abisinia (Etiopía), setenta años después, en 1929 se establecería oficialmente la raza.
El Abisinio posee un temperamento muy activo e independiente. Escaladores natos, les gusta trepar a los árboles y en su defecto necesitarán una buena alternativa donde poder ejercitarse. De fácil adaptabilidad siempre y cuando disponga de total libertad para desplazarse.
El Abisinio es un gato mediano; compacto y flexible, con extremidades delgadas y fuertes. Ojos almendrados, rodeados con el color del Ticking. Pelo corto y denso, la variante de pelo largo es la raza Somalí. El color es el Ticking (jaspeado) característico en las tonalidades; Salvaje, Sorrel, Azul, Fawn y Silver aunque la más representativa es la Salvaje o Ruddy.
El Abisinio no necesita una atención demasiado meticulosa, por su pelaje corto, bastaría con cepillarlo de vez en cuando para evitar la acumulación de pelo muerto.
Otro aspecto es referente a su alimentación, como es un animal muy activo, su alimentación debe ser energética.
Hasta el momento no se le atribuyen al Abisinio afecciones características aunque se podrían presentar algunas alteraciones genéticas, entre las más frecuentes; Amiloidosis renal (Insuficiencia renal crónica), Luxación de rótula y Hernia umbilical.
Los gatos domésticos poseen una personalidad general que es compartida por cualquier miembro de la familia felina. Se trata de unos rasgos innatos que el proceso de evolución ha imprimido de modo indeleble en ellos y que hacen que un gato sea lo que es. Sin embargo conviene destacar que no todos ponen de manifiesto el conjunto de características en grado igual, lo cual supone decir que cada ejemplar cuenta con una personalidad propia.
Lo mismo resulta cierto de las razas caninas y así tenemos que cada una de ellas es resultado del mismo proceso de selección que intervino en la conversión de grupos diversos de gatos en razas muy diferenciadas. Precisa añadir que con carácter complementario a dicho proceso también se forjó la forma de ser de cada una de ellas. Es de todo punto obvio, por lo que las razas caninas respecta, que un perro pastor es muy diferente de uno de caza y éste, a su vez, de uno de guarda. Por lo que a los gatos concierne es evidente que no puede decirse que sus razas pongan de manifiesto una gama tan extensa y diferenciada de rasgos como en el caso de los perros pero sin embargo los poseen.
El Persa es muy diferente del Siamés, el cual a su vez es distinto del Abisinio. Las características vinculadas a la raza pueden ser algunas veces muy tenues, pero lo cierto es que se hallan presentes como cualquier aficionado a los gatos que haya poseído ejemplares de numerosas razas nos podrá confirmar. Debe señalarse, no obstante, que las características son asimismo unos rasgos subjetivos, lo cual supone decir que todos nosotros vemos en nuestros gatos unas cualidades y unas emociones que creemos que son muy especiales ya que sólo a través de una interacción constante y presidida por el cariño entre quienes poseen felinos y éstos se producirá un desarrollo pleno de las personalidades.
La del Abisinio es una raza que reclama afecto de quienes poseen algún ejemplar de la misma pero sin que ello obste a que pueda mostrarse reservada e independiente. Se le debe conceder tiempo cuando lo necesita. Es más bien adecuada para las personas adultas. Aun cuando un Abisinio es un felino excelente para vivir en un ambiente familiar, conviene señalar que probablemente como mejor se encuentra es en hogares en los que no deba competir para gozar de los favores de su dueño.
El Abisinio es muy inteligente y por ello deberemos proporcionarle la oportunidad de poder poner en práctica esta facultad. Esto se consigue a través de una interacción en los juegos y a tal fin será preciso que adquiramos unos juguetes seguros en nuestro establecimiento habitual de animales de compañía. Las pelotas fijadas al extremo de un cordel y las estructuras por las que pueda trepar constituyen el medio idóneo que ha de permitir a nuestro Abisinio concentrar su mente en algo. Con carácter paralelo tenemos que también contribuirán q quemar unas pocas calorías.
El ejercicio es importante para una raza tan activa y por consiguiente deberá permitirse que todo Abisinio pueda practicarlo con la máxima frecuencia posible. Debe recordarse que es una raza muy atlética como claramente sugiere su constitución corporal. Si en una de sus frenéticas carreras desde una habitación a otra destroza algún ornamento, nos conviene tener presente que se trata de un precio muy reducido que deberemos pagar a cambio de poseer un felino de porte tan imperial. Para un Abisinio, el mundo y el hogar de su dueño constituyen un reino que se extiende a sus pies y éste es un extremo que haremos muy bien en tenerlo siempre presente. De una raza tan noble no debe esperarse que se comporte como cualquier gato callejero, ya que después de todo fue cuidadosamente criado para ser un felino de alto estándar.
Cuanto mayor sea el espacio de que dispongamos tanto mejor, ya que un Abisinio no gusta de las restricciones. Por consiguiente, donde más cómodo se encontrará es en un hogar en el que pueda explorar y deambular por él. Un hogar, en suma, en el que le resulte posible gozar de un elevado grado de interacción con sus compañeros humanos.
No descuidemos en modo alguno nuestro trabajo diario habitual pero mostrémonos dispuestos a dedicar la mayor parte posible de nuestro tiempo libre a entretener un Abisinio, ya que ello se traducirá en un desarrollo pleno de su personalidad. No conviene olvidar que su evolución hacia la consecución de un carácter equilibrado se apoya en el afecto y en la atención que se le presta y, por tanto, no es el gato adecuado para aquellos hogares en que sus dueños potenciales no se hallan en condiciones de dedicarle un mínimo de tiempo todos los días para jugar con él y acariciarlo.
Otro rasgo de la mayoría de los Abisinios es que conservan en elevado grado el carácter de cachorros, lo cual significa que mientras muchos felinos manifiestan una mayor madurez y una actitud más adulta en su comportamiento a medida que van creciendo, el Abisinio retiene por así decir ciertas trazas de Peter Pan en su personalidad. Se desarrolla física y emocionalmente pero nunca pierde el talante travieso y juguetón que ponía de manifiesto cuando era un atractivo cachorro. Siempre movido por la curiosidad y preparado para participar en cualquier juego, un Abisinio sólo tiene la edad que siente y siempre se considera joven de corazón.
El aspecto negativo de esta característica viene representado por el hecho de que para un Abisinio, las cortinas y los estantes son objetos que sólo se hallan presentes para que pueda distraerse con ellos. Sin embargo, con un poco de adiestramiento, un Abisinio es lo bastante inteligente como para transigir y sobre esta base aceptará el que se nos otorguen algunas concesiones si a cambio proporcionamos todas las otras cosas buenas de la vida que esta raza espera y que resultan apropiadas para su status en la jerarquía social del mundo felino.
No necesitamos estar en presencia de la suave fluidez del pelaje de un Persa o la brillante estructura multicolor de algunas razas para captar de modo instantáneo el significado de la cualidad a la que damos el nombre de elegancia. El Abisinio es un auténtico sangre azul que fue desarrollado por la aristocracia para su propio placer. Es posible que los tiempos hayan cambiado, pero el porte regio y el aspecto majestuoso de Abisinio rezuman superioridad sin necesidad de apoyarse en otros efectos que no sean los que de forma innata caracterizan a la raza.
Se trata de uno de los gatos con menos rasgos exagerados y resulta por ello imposible señalar cualquier peculiaridad anatómica que sea llamativa. Es la forma intrínseca en que se combinan todos sus rasgos la que permite decir: «he aquí un felino auténticamente magnífico». Es este hecho el que quizá represente la verdadera quintaesencia de lo que constituye un felino natural pero al mismo tiempo noble.
Por supuesto existen aquellos que aseguran que el Abisinio es de aspecto corriente pero cualquier entendido responderá que sólo cuando se han probado los vinos de inferior calidad se está en situación de apreciar la del que ha sido objeto de un envejecimiento cuidadoso en las debidas condiciones para que adquiera una fragancia apropiada y un sabor delicado. A algunos, el Abisinio les produce de inmediato la impresión de que se trata de una raza muy especial. A otros les exige tiempo y experiencia junto a otras razas antes de que puedan valorar un felino tan elegantemente constituido en todos los aspectos.
A pesar de su porte regio, el Abisinio no es un gato faldero mimado. La raza fue desarrollada para que fuese lo más natural posible y adquiriese todos los rasgos necesarios para vivir en el hogar de los humanos pero reteniendo, sin embargo, la fortaleza que caracterizaba a sus antepasados silvestres. Es por dicho motivo que no cabe asociarlo con ningún aspecto débil en su temperamento o en su constitución física, ni tampoco con problemas genéticos que resultan evidentes en otras razas.
No muestra predisposición a las enfermedades si recibe los cuidados correctos y es muy capaz de cuidar de sí mismo si algún gato callejero se cruza en su camino e inicia una pelea. No obstante, cabe esperar que nunca deba enfrentarse a agresiones de este tipo en torno a nuestro hogar. De hecho se valdrá, si la ocasión surgiese, de su superior intelecto y capacidad atlética para evitar tales confrontaciones.
Al ser una raza tan inteligente, el Abisinio puede poner de manifiesto una sensibilidad considerable con relación a los estados de ánimo de sus compañeros humanos. Se muestra juguetón cuando en nosotros prevalece el mismo espíritu pero sosegado y cariñoso cuando observa que es lo sentimental lo que en un momento dado prevalece. Es esta misma sensibilidad lo que lo convierte en un gato muy despierto, lo cual hace que rápidamente perciba cualquier ruido inusual o el rumor de personas que se aproximan a sus dominios, es decir, nuestro hogar. Procede destacar que todos los gatos poseen esta facultad que conservan de su origen silvestre y que en esta raza se mantiene a un nivel muy elevado.
El Abisinio, incluso hoy en día, atrae principalmente a quienes saben apreciar una delicada perfección en un gato. En resumen, se trata de un ser de carácter reposado que concebido hace muchos años acabó convirtiéndose en una realidad. Si preferimos la seda a la lana o el cava a la cerveza, entonces no encontraremos un felino mejor que el Abisinio.
Si deseas saber más sobre el Abisinio te recomendamos la publicación de la editorial Hispano Europea El Abisinio:
Datos de la razaEl American Shorthair es una encantadora raza natural y como su nombre sugiere, provienen de los Estados Unidos. Las hembras tienden a ser más pequeñas que sus contrapartes masculinas, pero ambas tienen abrigos extremadamente resistentes a la intemperie que son bastante ásperos al tacto. Son conocidos por ser compañeros maravillosos y mascotas familiares gracias a sus naturalezas cariñosas y fáciles de llevar, lo que ha hecho que el American Shorthair se convierta en una de las razas más populares en los Estados Unidos. Sin embargo, cualquier persona que desee compartir su hogar con uno de estos encantadores gatos tendría que registrar su interés con los criadores, ya que no hay muchos gatitos American Shorthair bien criados disponibles en España cada año.
Datos de la razaEl Azul Ruso es considerado el más aristocrático de los gatos. Su hermoso pelaje, sus brillantes ojos verdes y su elegante caminar son sin duda alguna sus mejores atributos físicos y, si además sumamos su carácter tranquilo y su suave voz, hallaremos la respuesta a tan bien merecido título.
El origen del Azul Ruso es incierto, se cree que se trata de una antigua raza de pelo corto, su piel era utilizada en Rusia para adornar cuellos y mangas de abrigos. En el siglo XVIII unos comerciantes ingleses compraron en Arkhangelsk, norte de Rusia, unos ejemplares de gatos azules iniciando de esta manera el interés por ellos en Inglaterra, en 1880 fueron exhibidos por primera vez. En los años cuarenta se tuvo que recurrir a hibridaciones con Siameses porque la raza corría serio peligro de extinción como consecuencia de la Segunda Guerra Mundial. No fue hasta la década de los sesenta cuando se empezó a trabajar en la recuperación del tipo original. En 1984 la raza fue oficialmente reconocida.
El Azul Ruso es un gato tranquilo y tímido. Se muestra muy reservado con personas y situaciones desconocidas. Necesitan un ambiente sosegado, con poco ruido y agitación. Suelen llevarse bien con otros animales, en cuanto a los niños, los tolerará si lo tratan suavemente, el Azul Ruso es fácilmente perturbable.
El Azul Ruso es un gato mediano y alargado, de extremidades largas y finas. Esbelto, de movimientos elegantes. La cabeza es corta con el cráneo chato. La nariz sin stop y las orejas grandes dirigidas hacia adelante. Los ojos verdes, de forma almendrada. El pelaje es corto, denso y muy suave, con pelusa abundante. El color ha de ser azul gris uniforme, con reflejos plateados.
El Azul Ruso no necesita una atención demasiado meticulosa, por su pelaje corto, bastaría con cepillarlo de vez en cuando para evitar la acumulación de pelo muerto.
Ocasionalmente se le limpiaran las orejas con algún producto específico.
Hasta el momento no se le atribuyen al Azul Ruso afecciones características, la selección natural ha convertido a este gato en una de las razas más sanas.
Datos de la razaEl Bengalí es popularmente conocido como el gato leopardo, sin lugar a dudas, por el parecido físico con el salvaje felino. Se trata de animales de gran inteligencia, curiosos y juguetones. Les agrada el agua, herencia de sus antepasados selváticos. El porte es elegante, aunque de aspecto fuerte, debido a su musculatura y a la robustez de sus huesos.
El gato Bengalí se originó a partir del cruce entre un gato doméstico y otro salvaje; el gato leopardo de Asia (Felis bengalis). Hacia 1963, una experta en genética, la norteamericana Jean Mill, inició el programa de cría. La consolidación de la raza se produciría en la década de 1970 tras cruces posteriores con otras razas como , , y .
El Bengalí es un gato de carácter fuerte. Suele adaptarse bien a la convivencia familiar, aunque no hay que descartar comportamientos puntuales de inestabilidad producidos por su legado salvaje. Puede vivir en distintos ambientes, sin embargo, es preferible que dispongan de jardín o terraza.
El Bengalí es un gato mediano; compacto y musculoso, con extremidades fuertes. Ojos grandes y ovalados, nariz larga y ancha con la punta rojiza, característica de los tonos Tabby. Pelo corto de textura muy suave. El manto ha de ser Tabby (atigrado), el color de base puede ser marfil, crema, naranja o dorado. Las manchas del moteado serán oscuras, en tonos negros, chocolate o canela.
El gato Bengalí no necesita una atención demasiado meticulosa, por su pelaje corto, bastaría con cepillarlo de vez en cuando para mantener el pelaje brillante y también para evitar la acumulación de pelo muerto.
Aunque no es habitual, pueden aparecer cuadros puntuales de inestabilidad emocional. Esto es debido a sus genes primarios más salvajes. Las organizaciones competentes recomiendan más de cuatro generaciones de cruces con gatos domésticos para afianzar los genes de la domesticación.
Datos de la razaAl Bombay siempre se le compara con una pantera en miniatura. Este parecido no es gratuito, la “madre” de la raza, la criadora norteamericana Nikki Horner, se empeñó en crear un gato lo más parecido posible a su personaje preferido; Bagheera, la entrañable pantera negra de “El libro de la Selva” de R. Kipling.
El Bombay, a pesar de ser un gato extraordinario; de carácter afable y fácil mantenimiento, no goza, en la actualidad, de su antigua popularidad durante la década de los ochenta. Especialmente en Europa, son pocas las ocasiones en las que aparecen en las Exposiciones Felinas.
El origen del Bombay lo encontramos en Kentuky (Estados Unidos). En los años cincuenta la criadora N. Horner empezó a trabajar firmemente con el propósito de conseguir “su” gato negro. Finalmente lo consigue, la raza se produce del cruce entre Burmés sable/marrón y American Shorthair de color negro.
Años después y con la raza bien establecida, en algunas camadas, de manera esporádica, aparece algún gatito de color marronoso que se presenta en las exposiciones como Burmés.
La raza fue oficialmente reconocida por la CFA (Cat Fanciers Association) en 1970.
El Bombay es un gato afectuoso y tranquilo. También es característico su frecuente parloteo, es muy parlanchín. Afortunadamente poseen una voz dulce de bajo tono.
Son gatos muy sociables, no soportan bien la soledad; buscan constantemente el contacto con su dueño. Es un gato familiar, aceptará sin problemas la convivencia con otros animales y con niños. Podremos sacarlo a pasear con correa, no suelen ofrecer resistencia al arnés.
El Bombay es también muy inteligente; aprenderá con facilidad pequeñas acrobacias y órdenes sencillas como traer objetos o saltar a nuestros brazos cuando se lo pidamos.
Se trata de un gato mediano; musculoso y compacto. La cabeza es redondeada con el rostro ancho. Los ojos redondos, grandes y separados en colores cobrizos y dorados. El pelaje es corto y brillante, de textura satinada. El color del manto será absolutamente negro en toda su longitud, hasta la raíz. Las almohadillas de las patas también han de ser todas negras.
El Bombay no necesita apenas mantenimiento, por su pelo corto bastará con cepillarlo de vez en cuando para mantenerlo brillante y para evitar la acumulación de pelo muerto.
Hasta el momento no se le atribuyen al Bombay afecciones características, la selección natural ha convertido a este gato en una de las razas más sanas y longevas.
Datos de la razaEl British Shorthair o Británico de pelo corto a alcanzado altas cuotas de popularidad en los últimos años gracias a su carácter afable y a su cara de muñeco de peluche; de grandes ojos y mejillas mofletudas. La variedad más conocida es la , semejante a la , aunque se reconocen al menos 17 colores de manto.
Todo indica que los primeros gatos llegaron a Escocia desde el antiguo Egipto. Durante más de dos mil años, estos gatos camparon y se reprodujeron libremente por la isla. No fue hasta finales del siglo IX cuando se empezaron los trabajos de selección para obtener el Británico de Pelo Corto actual utilizándose estos mismos gatos comunes y gatos Persas. En 1870, uno de los propulsores de la raza, el británico Harrison Weir, los presentó oficialmente en el Crystal Palace de Londres. Posteriormente, durante el siglo XX, muchos criadores holandeses y alemanes empezaron a dedicarle especial atención a la raza. Hoy en día, el British, se encuentra entre las razas más populares.
El British Shorthair es un gran cazador, equilibrado e independiente, poco emocional y reservado aunque muy afectuoso. Suele adaptarse perfectamente al entorno ya sea en el campo o en la ciudad. Se trata de animales de temperamento tranquilo aunque no perezoso, pueden mostrarse muy activos en situaciones determinadas.
Algunos expertos opinan que el carácter de los British va en función del pelaje; a los se les atribuye la tozudez a los plateados la sensibilidad y de los tabbys se dice que siempre tienen ganas de jugar.
El Británico es un gato grande y musculoso de lomo ancho y patas cortas y fuertes. La cabeza grande y maciza con mejillas llenas, las orejas redondas y pequeñas. Los ojos son grandes y redondos, de color acorde con el manto. La cola corta y gruesa. Su pelo es corto, tupido y afelpado, al tacto recuerda a una moqueta. Existe gran variedad de tonalidades; unicolores, bicolores, tricolores, colorpoints y tabbys, entre los más populares el y el Silver.
El British Shorthair no necesita una atención demasiado meticulosa, bastaría con cepillarlo de vez en cuando especialmente durante los periodos de muda, para evitar la acumulación de pelo muerto.
Hasta el momento no se le atribuyen al British Shorthair afecciones características, la selección natural ha convertido a este gato en una de las razas más sanas.
Datos de la razaEl Burmés es una antigua raza proveniente de Birmania. Se trata de un gato muy sociable y cariñoso, de ahí el merecido sobrenombre de “gato de compañía”. Se dice que su personalidad es comparable a la de un perro, ya que le encanta vivir en familia y no le gusta que lo dejen solo mucho tiempo.
Existen numerosas leyendas del siglo XV que relacionan a este gato con el que existía en los monasterios birmanos, aunque estaba muy difundido también por Tailandia. Ya en nuestros días, todo apunta a que la primera gata Burmés, la trajo a San Francisco (USA) un psiquiatra procedente de Birmania y empezó a trabajar en los primeros apareamiento para depurar la especie. La raza quedó oficialmente reconocida hacia los años 50, tanto en USA como en Europa
El Burmés es un gato curioso e inteligente. Posee un carácter encantador; juguetón y comunicativo aunque poco vocalizador. Disfruta mucho de la compañía humana, reclamará su dosis diaria de juegos y mimos. Perfecto para la convivencia con niños y otros animales.
El Burmés es un gato mediano; musculoso y compacto. La cabeza es redondeada, de pómulos salientes. Los ojos muy separados y expresivos, preferiblemente en color dorado. Su pelo es corto y brillante, de textura sedosa. Los colores admitidos son; marrón, azul, chocolate, lila, rojo, crema y tortugas. La pigmentación debe ser máxima en los points y atenuada en el vientre.
El Burmés no necesita una atención demasiado meticulosa, bastaría con cepillarlo de vez en cuando para evitar la acumulación de pelo muerto.
Hasta el momento no se le atribuyen al Burmés afecciones características, la selección natural ha convertido a este gato en una raza muy sana y longeva.
Datos de la razaSe puede decir que el Cornish Rex es un capricho de la genética, una mutación espontánea originó su curioso pelaje ondulado. Desde este hecho, allá por los años 1950 en Inglaterra, el Cornish Rex no ha parado de ganar adeptos, su carácter cariñoso y su fácil cuidado lo convierten en un excelente y excéntrico animal doméstico.
El nombre de Rex proviene de una raza de conejos con la mutación que origina el pelo rizado.
El primer Cornish Rex, de nombre Kallinbunker, nació en Cornualles (Inglaterra) hacia 1950. Aquella primera camada constaba de 5 gatitos aunque sólo Kallinbunker mostraba el característico pelaje. La raza se reconoció oficialmente en 1960 en Inglaterra y en 1970 en USA.
El Cornish Rex es un gato juguetón y afectuoso, muy sociable, le encanta el contacto con los niños. Inteligente e independiente, si convive con otros gatos es fácil que acabe liderando al grupo. Suele adaptarse fácilmente a distintos ambientes aunque preferirá espacios interiores cálidos y confortables.
El Cornish Rex es un gato mediano, esbelto y musculoso de patas largas y delgadas. La cabeza es triangular de perfil recto y alargado, las orejas grandes y cónicas. Ojos ovalados en tonos acordes al manto. Su pelaje es rizado con ondulaciones, corto y denso, el tacto recuerda al astracán. El manto, admite todos los colores y points.
El Cornish Rex no necesita una atención demasiado meticulosa, bastaría con pasarles un guante de franela de vez en cuando para arrastrar el pelo muerto y mantener el pelaje brillante aunque también es recomendable habituarlos al baño esporádico con algún champú específico para evitar el exceso de grasa.
Por su alta temperatura corporal habrá que prestar atención a la limpieza frecuente de orejas, uñas y cola en el caso de los machos.
Se trata de un gato fuerte y sano. Durante los primeros años de vida se puede presentar algún catarro originado por la alta temperatura de su cuerpo y la escasa protección que ofrece frente a las inclemencias meteorológicas debido a la falta de pelo de guarda.
Otro aspecto a tener en cuenta es el relativo a su alimentación, en la edad adulta son animales de gran voracidad con tendencia a la obesidad si no les procuramos una dieta sana y equilibrada.
El Devon Rex pertenece a una de las razas felinas más singulares. A pesar de su parecido con el Cornish Rex, ambos poseen el peculiar pelaje Rex; pelo muy corto y ondulado, el Devon proviene de un gen distinto, descubierto diez años más tarde. Desde entonces, el Devon Rex no ha dejado de sumar simpatizantes gracias a su dócil carácter y su fácil mantenimiento.
El primer Devon Rex se descubrió casualmente en los años 60, en el británico condado de Devon. Su característico pelaje se debe a una inicial mutación genética natural del pelo liso al pelo rizado, aunque también ha influido el constante trabajo humano para mantener y mejorar las cualidades originales.
El Devon Rex es un gato muy afectuoso y juguetón. No le gusta la soledad, agradecerá la convivencia con otros gatos y, sobre todo, el contacto con seres humanos, de los que podrían crear verdadera dependencia. Se adaptará sin problema a cualquier entorno aunque suele preferir los espacios interiores.
El Devon Rex es un gato mediano, alargado y musculoso. Tienen las patas ligeramente torcidas respecto al cuerpo. Cuando más se evidencia este hecho, es en una posición muy característica que suele llamarse en “forma de O”. Los ojos son ovalados en colores luminosos y las orejas muy grandes. El pelo es corto, fino y rizado, al tacto recuerda a un melocotón. Se admiten todos los colores y dibujos.
El Devon Rex no necesita una atención demasiado meticulosa, como no pierden mucho pelo durante la muda, bastaría con pasarles un guante de franela de vez en cuando para arrastrar el pelo muerto y mantener el pelaje brillante aunque también es recomendable habituarlos al baño esporádico con algún champú específico para evitar el exceso de grasa.
A pesar de la fragilidad que puede presentar su aspecto, el Devon Rex es un gato fuerte y sano y suele disfrutar de una longeva existencia.
Se podría presentar algún problema con las orejas relacionado con el exceso de cerumen. En estos casos, habrá que prestar atención a la limpieza frecuente e incluso, si fuese necesario, aplicarles regularmente un producto específico que normalice la secreción.
Se podría decir que el Europeo de Pelo Corto es el gato doméstico por antonomasia. A pesar de sus extraordinarias dotes para la vida junto a los humanos, es muy capaz de desenvolverse sin la ayuda de éste gracias a su gran fortaleza y notable inteligencia. Estos antiguos felinos de sencilla belleza, han sabido adaptarse perfectamente a su entorno y ganarse la estima del hombre sin necesidad de lucir un ostentoso aspecto.
El origen certero de estos gatos se desconoce aunque la teoría más factible sería la que establece que los primeros ejemplares llegaron a Europa provenientes de África hace dos mil años, de la mano de los Romanos. Los antecesores africanos serían el gato montés africano “Félix líbica” y el gato de la jungla o “Félix chaus”. El cruce de estos felinos con el “Félix silvestri” o gato montés Europeo habría dado origen a el Europeo que hoy conocemos.
Muchos siglos después, serían los conquistadores los que introdujeron en el Nuevo Continente a los Europeos, originándose de esta manera una nueva raza, los Americanos de Pelo Corto.
El Europeo es sobre todo un gato inteligente, de gran personalidad. Muy cariñoso y buen cazador, legendario caza-ratones en las casas. Pueden adaptarse perfectamente a entornos interiores aunque prefieren vivir en la semilibertad que brinda una vivienda con jardín. No hay que sorprenderse si nuestro gato “desaparece” durante algún tiempo, especialmente al alba y al anochecer, es muy posible que esté cazando. El instinto de perfecto predador sigue intacto en muchos animales.
El Europeo de Pelo Corto es un gato mediano; alargado y robusto. La cabeza grande y ancha, de contornos redondeados. Los ojos redondos, expresivos y ligeramente oblicuos, acordes con el color del pelaje. La cola de longitud media, con la punta redondeada. Su pelo es corto y brillante, sin apenas pelusa. Se aceptan todas las tonalidades excepto el chocolate, el lila y el colourpoint.
El Europeo no necesita una atención demasiado meticulosa, bastaría con cepillarlo y bañarlo esporádicamente.
Hasta el momento no se le atribuyen al Europeo afecciones características, la selección natural lo ha convertido en un gato sano y robusto.
Datos de la razaEl Siamés, procedente del antiguo reino de Siam (Tailandia) produce controversia desde su primera aparición en Europa hacia el 1870. Desde entonces y hasta nuestros días para unos es un simple gato con máscara de enormes orejas mientras que para otros, los más, se trata del gato más elegante del mundo, en cualquier caso, sus intensos ojos azules no dejan a nadie indiferente.
El gato Siamés procede del antiguo Siam (Tailandia). Existe documentación que indica que se trata de una de las razas más antiguas, la primera descripción de un Siamés data del 1350. A Europa llegaron sobre el 1870 y a USA hacia 1880. Los antiguos gatos Siameses se veneraban como gatos de templo y eran muy populares entre la nobleza.
El Siamés es un gato muy afectuoso y suele demostrarlo frecuentemente, la convivencia con un gato de esta especie implica acostumbrarse a sus maullidos continuos tanto sean de alegría como los más graves característicos del celo.
El Siamés es un gato de tamaño medio, de cuerpo esbelto y extremidades largas. La cabeza triangular con hocico fino, grandes y puntiagudas orejas y ojos almendrados de color azul intenso. Su pelaje es corto y sedoso, los colores más habituales son las distintas gamas del marrón/beige en la tonalidad característica que produce el gen cs de la línea albina; coloración oscura en extremidades, cola, cara y orejas y coloración clara en el resto del cuerpo.
El gato Siamés no necesita una atención demasiado meticulosa, su pelo corto sólo requiere un buen cepillado de vez en cuando para evitar la acumulación de pelo muerto.
Entre las enfermedades o lesiones más frecuentes se encuentran; el Estrabismo (alteración del nervio óptico producida por el gen cs) y los nudos en la cola (alteración en los cartílagos del esternón). En menor medida también se encuentran casos de Carcinoma mamario e Hidrocefalia.
La siguiente descripción del Siamés no es la específica de ninguna sociedad felina concreta. Se trata de una guía general que se basa en la revisión de un cierto número de estándares vigentes y que satisfará las necesidades de la mayoría de los propietarios. El aspirante a criador o a exhibidor debería hacerse con el estándar específico de la sociedad felina en la que inscriba a su Siamés.
Debe decirse que los Siameses de tipo tradicional y clásico llamados Thai disponen de un estándar propio, para separarlo del Siamés de exposición. En la Exposición Mundial de Barcelona 2000, organizada por ASFEC y ASFEGA participaron cuatro ejemplares de este tipo, reconocidos ya como raza Thai, optando alguno de ellos al Campeonato del mundo de la WCF (World Cat Federation). Cualquier ejemplar perteneciente a estos tipos que participara en una exposición sería valorado según el estándar vigente de cualquier sociedad felina concreta.
Aspecto general. El Siamés es un gato con un cuerpo alargado y unas líneas esbeltas, y con unas patas largas y delgadas. Su capa es corta. La cabeza se compone de líneas rectas, mientras que las orejas son más grandes que en el caso de muchas razas felinas. La cola es larga y fina. Los ojos tienen una forma oriental y deben ser de color azul.
Cabeza. Larga y en forma de cuña. Es portada sobre un cuello largo y elegante. Las líneas de la cara, desde la nariz hasta la base de las orejas, deberían ser rectas y no verse interrumpidas en la zona de los bigotes. Al observarlo de perfil, el cráneo será plano. La nariz es recta y sin desviaciones desde la frente hasta la punta de la misma.
Orejas. Muy grandes y en punta. Deberían ser anchas en la base y deben suponer una continuación de las líneas de la cuña facial.
Ojos. Típicamente orientales, lo que significa que son almendrados y que están inclinados en dirección hacia la nariz, en armonía con las líneas de la cuña facial. No deberían estar ni hundidos ni ser saltones. El tercer párpado o membrana nictitante no debería exte derse más allá de ángulo ocular. Deberían ser de un claro color azul brillante o azul intenso.
Mandíbula. La punta de la mandíbula y la nariz deberían estar en línea, con lo que ninguna de ellas debería sobresalir sobre la otra. El cierre debería ser nivelado, lo que significa que los incisivos del maxilar superior y el inferior deben, simplemente, tocarse. No debe tener un cierre avanzado ni retrasado. Esto significa que ninguno de los maxilares debería sobresalir respecto al otro.
Cuerpo y extremidades. De tamaño mediano, largo y esbelto, aunque con una musculatura adecuada. Las caderas no deberían ser más anchas que los hombros. Las extremidades son largas y las posteriores son ligeramente más largas que las anteriores. Las almohadillas de los pies son pequeñas y ovaladas, mostrando su equilibrio con las extremidades. Tienen cinco dedos en los pies delanteros y cuatro en los traseros.
Cola. Larga, se estrecha hasta acabar en punta y no da muestras de estar torcida, lo que supondría una falta grave.
Capa. Lustrosa y pegada al cuerpo. Los pelos son muy cortos y de textura fina.
La esencia del Siamés tradicional o Thai es que nada en él es excesivamente exagerado. La cabeza es bellamente redondeada, y de aquí el otro apelativo que recibe este tipo: de cabeza en forma de manzana. Las orejas tienen un tamaño moderado, aunque siguen estando abiertas en su base. Están insertadas formando un cierto ángulo con la cara, pero son más verticales que en el caso del tipo moderno. Las puntas de las orejas están agradablemente redondeadas. Los pómulos están llenos y la barbilla es un tanto roma.
Existe una ligera desviación (indentación) en el punto en el que la frente contacta con la nariz. Los ojos son menos orientales que en el tipo moderno. La mitad superior del reborde ocular tiene una forma almendrada, y la mitad inferior es ligeramente redondeada. El cuello es más corto y tiene más sustancia que el del tipo moderno. Del mismo modo, el cuerpo tiene mucha más sustancia y es más musculoso. Las extremidade tienen una longitud media y un aspecto un tanto más corto que en el caso del tipo moderno. Esto se debe a que el tipo tradicional tiene un tórax más profundo y unos hombros con más sustancia que el tipo moderno.
La capa del tipo tradicional es mucho más densa y áspera que la del tipo moderno. Tiene una subcapa densa y lanosa sobre la que se encuentran unos pelos de guarda más ásperos y se combinan para dar lugar a un excelente pelaje resistente a las condiciones climáticas. El tipo tradicional es el del Siamés original. Fue el tipo preferido hasta mediados de la década de 1940, cuando comenzó a perder protagonismo en favor del tipo moderno.
Este tipo recibe este nombre debido a que fue el dominante en el periodo en el que el Siamés se ganó su mayor seguimiento. Comenzó a aparecer a mediados de la década de 1940. Había desaparecido, en gran medida, de las exposiciones de belleza hacia mediados de la década de 1970. Es una versión más aerodinámica del tipo tradicional. La cabeza tiene forma de cuña pero no excesivamente. Las orejas tienen un tamaño mayor que en el caso del tipo tradicional, pero son más pequeñas que en el tipo moderno. El cuerpo tiene menos sustancia que en el tipo tradicional, pero aún así tiene bastantes carnes y musculatura. Es, en todos los aspectos, una versión menos extremada del Siamés, aunque es claramente más oriental que el tipo tradicional.
Independientemente de su tipo, todos los Siameses emanan ese algo especial en su carácter que siempre les ha diferenciado del resto de los felinos domésticos. Cada persona tiene su propia opinión sobre lo que considera hermoso. En el caso del Siamés, los propietarios son muy afortunados. Pueden escoger entre tres tipos muy distintos entre sí, cada uno de ellos con su encanto especial.
Es el singular patrón de coloración del Siamés el que hizo que esta raza sobresaliese respecto al resto. Fue la base del Siamés. Actualmente, este patrón puede verse en muchas otras razas (recibe recibe el nombre de Colourpoint o Himalay en el caso del Persa) habiéndoles sido transmitida mediante hibridación con el Siamés. Esto significa que el encanto del Siamés se basa actualmente tanto en su forma corporal como en su temperamento encantadoramente travieso y en su patrón de coloración. No obstante, dicho patrón sigue siendo su principal rasgo.
La máscara, las orejas, los pies y la cola son de un determinado color, y el resto del cuerpo tiene un tono más claro de este mismo color. El color debería ser lo más denso posible. Debería haber un claro contraste entre el color de los extremos corporales y los del cuerpo. La máscara debería ser completa, lo que significa que debe ser lo más homogénea posible sobre toda la cara. Debería conectar con las orejas mediante trazos de color finos y a juego que pueden no ser evidentes en los gatitos.
Para aclararlo todo, debería decirse que la referencia a una máscara completa no significa que toda la cabeza tenga que ser de color oscuro. De hecho, una cabeza completamente coloreada supone una falta. Esto significa, obviamente, que no existiría un contraste entre el color de la cara y el del pelaje que la separa de las orejas.
Actualmente existen 34 variedades de color en el Siamés aceptadas en Gran Bretaña por el Governing Council of the Cat Fancy (GCCF). Podemos dividirlas en dos tipos: unicolores, lo que quiere decir que los points (extremos corporales) son del mismo color en toda su superficie, y aquellos que implican un patrón de colores. De las 34 variedades de color, sólo 4 son propias del Siamés, habiendo sido introducido el resto mediante cruces con otras razas.
Existen otras muchas variedades de colourpoint teóricamente posibles. En Australia, el número total de variedades supera actualmente las 50. En breve, estos nuevos colores/patrones serán probablemente reconocidos en Gran Bretaña, donde algunos se encuentran en fase experimental.
En condiciones ideales, el color del cuerpo debería ser homogéneo, pero esto rara vez suele suceder y están invariablemente presentes tonos más oscuros. Esto debería restringirse al dorso y a los lados del cuerpo, y nunca deberían aparecer en el antepecho, el tórax o en la parte inferior del cuerpo. En las variedades con patrones de coloración, los tonos serán los propios de cada variedad.
En todas las variedades de color lo que exponemos a continuación supone una falta: manchas blancas, color incorrecto en la piel de la truza y en las almohadillas plantares, y falta de contraste entre los points y el color corporal. Además, cada variedad tiene sus propias faltas específicas. Éstas se encuentran más allá del alcance de este libro para ser detalladas. Se recomienda a los lectores interesados que consulten el estándar de la raza correspondiente.
Finalmente, se puede decir que los muchos criadores del tipo tradicional aceptan sólo como propios del Siamés los cuatro colores originales: seal (castaño), azul, chocolate y lilac (gris rosado). No obstante, nada es inmutable. Sin duda, se aceptarán más colores/patrones en los próximos años.
Seal Point. Es el color original y el que sigue estando más asociado a esta raza. Genéticamente es negro. No obstante, el gen responsable conocido como Siamés degrada el negro a un marrón muy oscuro. El cuerpo es de color crema. Las tonalidades, si están presentes, deberían ser leonado claro. La piel de la nariz y las almohadillas de los pies deberían estar en consonancia con los points.
Blue Point (azul). Aunque este color existía desde los primeros tiempos de la afición por los gatos, fue considerado durante muchos años como un Seal Point de calidad inferior. Fue oficialmente aceptado en Gran Bretaña alrededor de 1939, y en EE.UU. fue reconocido en 1934.
Aunque se llamaba azul claro en Gran Bretaña y azul oscuro en EE.UU., esto no son más que exageraciones. Dista mucho de poder compararse con el azul del Korat o del azul Ruso, que se define mejor como un azul-gris o pizarra. La mejor forma de describir este color es decir que se trata de un castaño foca diluido de forma variable con tonos grises en algunos ejemplares. Está causado por la presencia de un par de genes de dilución recesivos. El color del cuerpo debería ser el blanco glacial, que variará hacia una tonalidad «azul» en el dorso. La piel de la nariz y las almohadillas plantares deberán tener el mismo color que los points.
Chocolate Point. Al igual que el azul, ese color también estaba presente en los primeros tiempos de la afición por los gatos. También fue considerado como un Seal Point de calidad inferior y fue inscrito en el libro de orígenes genealógico como Seal Point. Acabó obteniendo el reconocimiento en Gran Bretaña en 1950, y en EE.UU. en 1946. Al contrario que el azul, no se trata de un color diluido. Se creó mediante una mutación que se conoce con el nombre del locus del gen negro.
La mutación reduce la cantidad de melanina en la capa, con lo que el color en los points pasa a ser un chocolate con leche. El cuerpo es de color marfil, y en un buen ejemplar no habrá tonalidades o sombreados, o éstos serán mínimos. La piel de la nariz y las almohadillas plantares se describen de varias formas: como de color chocolate, chocolate rosado o canela-rosa. Uno de los problemas de este color es que las versiones más oscuras podrían confundirse con un Seal Point pálido.
Lilac Point (gris rosado). Éste es un color chocolate que es portador de genes de dilución que reducen la cantidad de melanina marrón (feomelanina) en las células capilares. Este color apareció por vez primera en la década de 1950 y obtuvo su reconocimiento en Gran Bretaña durante la década posterior. En EE.UU. fue reconocido oficialmente en 1955.
Su origen es oscuro, ya que algunos dicen que derivó de la propia raza siamesa a partir de cruces entre las variedades chocolate y azul. Otros dicen que los genes de dilución necesarios fueron introducidos a partir del azul Ruso. En condiciones ideales debería ser de un color gris rosado. En EE.UU. recibe a veces el nombre de Frost Point. El color del cuerpo es magnolia. La piel de la nariz y las almohadillas plantares son de color gris rosado.
Sorrel Point (canela). Hasta donde se sabe, este color se remonta a un cruce entre un Siamés y un Abisinio sorrel durante la década de 1960. De esta camada surgió una gatita que fue inscrita en el libro de orígenes genealógico con el nombre de Havana. Creció para convertirse en un ejemplar de un hermoso color rojo pálido que recibe genéticamente el nombre de canela. El gen que crea este color es el mismo (uno recesivo simple) que da lugar al Chocolate Point. La diferencia en el color se debe a los modificadores genéticos rojizos heredados del Abisinio.
Este color consiguió el reconocimiento oficial en 1993. Los points son de un color marrón canela cálido. Las patas pueden mostrar un color algo más claro. El cuerpo debería ser de color marfil, mientras que la piel de la nariz y las almohadillas plantares son canela.
Caramel Point (caramelo). Consiguió el reconocimiento oficial en 1993 y está provocado por un gen que modifica los points azul, gris rosado o leonado. Afecta a cada uno de estos colores porque modifica la acción del gen de dilución para dar lugar a un efecto similar en cada uno de estos colores. Los points son de color gris amarronado, aunque las patas pueden mostrar un tono algo más claro. El cuerpo es de un color blanco marfileño (magnolia). La piel de la nariz y las almohadillas plantares son de color gris rosado.
Fawn Point (leonado). Este color es otro de los que fue aceptado en 1993. Está provocado por el gen de dilución que ejerce su efecto sobre el canela. Los points son de color champiñón rosado pálido aunque, una vez más, las patas pueden tener un tono algo más claro. El cuerpo es de color blanco marfileño (magnolia). La piel de la nariz y las almohadillas plantares son de color leonado rosado.
Red Point (rojo). Existen varias opiniones respecto al tiempo que hace que este color apareció en la raza. Algunos informes dicen que se remonta a 1934, pero aquellos que están documentados de forma más fiable remontan su origen a 1948. Fue visto en un macho (Somerville Scarlet Pimpernel), que era hijo de un Siamés Seal Point cruzado con un medio Siamés tortoiseshell (carey o concha de tortuga) doméstico.
El Red Point se desarrolló a partir de esta base. Después de mucho trabajo duro y de su rechazo inicial por parte del GCCF para aceptar este color, acabó siendo reconocido en 1966.
Los points de esta variedad deberían ser de un color rojo-dorado intenso. Las patas pueden ser de un color más pálido, aunque la zona que se encuentra por debajo de los corvejones de las extremidades posteriores debería ser del mismo color que los points. Es aceptable el barrado en la máscara, las patas y la cola. También pueden ser evidentes pequeños puntos o pecas en la nariz, las almohadillas de los pies, los labios, los párpados y las orejas. El cuerpo es de un color blanco cálido. Puede haber tonos heterogéneos en el cuerpo. La piel de la nariz, los bordes de los ojos y las almohadillas plantares son rosados.
Cream Point (crema). Se trata de otro color que obtuvo el reconocimiento de la GCCF en 1966. Está creado por el gen de dilución, que actúa sobre el color rojo. Los points son de un color crema de tonos fríos, aunque normalmente las patas serán de un color más pálido que el resto de points. Los comentarios efectuados en el caso del Red Point respecto al barrado, las pecas y el color de las patas traseras también se aplican al Cream Point. El color del cuerpo es el blanco cremoso. La piel de la nariz, los bordes de los ojos y las almohadillas plantares son rosados.
Apricot Point (albaricoque). Se trata de la última adición a la gama de colores. Se le garantizó un reconocimiento preliminar en una fecha tan reciente como 1998. Se crea mediante la acción de un gen de dilución modificado sobre el color crema. Los points son de color crema cálido con un brillo metálico. El cuerpo es de color crema-blanco cálido. La piel de la nariz, los bordes de los ojos y las almohadillas plantares son rosadas. Los comentarios efectuados en el caso del Red Point respecto a las pecas, al barrado y al color de las patas traseras también aplica al Apricot Point.
Tabby Point. Este patrón de coloración está descrito desde principios del siglo XX. No fue presentado en las exposiciones hasta 1961. Obtuvo su reconocimiento en 1966. Durante los primeros años fue conocido con el nombre de Lynx Point, y conserva este nombre en la mayoría de los libros de orígenes genealógicos estadounidenses. Es aceptable cualquiera de las tres formas de tabby, que son la abisinia o ticked (moteada), la clásica o blatched (manchada) y la mackerel (atigrada, que es la más frecuente). Además, puede ser de la variedad punteada o spotted, que es considerada como una variedad de la mackerel en la que las franjas son discontinuas para así dar lugar a puntos y manchas.
Todos los points deberán mostrar manchas tabby obvias que deben ser del mismo color. No obstante, es aceptable un tono un poco más claro en las piernas. Los principales points del tabby son los siguientes: una «M» claramente definida en la frente, franjas en los pómulos, zona de los bigotes con un moteado oscuro y franjas alrededor de los ojos y la nariz. En las orejas debería haber un punto central pálido que puede no ser evidente en el caso de los colores más claros.
Las patas tendrán unas franjas discontinuas en forma de brazalete. La parte posterior de las patas traseras será monocolor. La cola debería tener varios anillos oscuros completos que deberían comenzar en el nacimiento de la cola, teniendo ésta una punta monocolor. El tono del cuerpo (si es diferente) mostrará uno de los patrones tabby ya comentados. Se dispone de ejemplares Tabby Point en cualquiera de los diez tipos unicolores.
Tortie Point. En este patrón de coloración el color de base consta de manchas dispuestas al azar o entremezcladas con rojo o crema. No es necesario que las manchas sean homogéneas, pero los points deben mostrar una cierta diferencia de color. Es aceptable un color heterogéneo en las almohadillas plantares, ya que supone ese mismo color en esa pata. Las zonas grandes de color rojo/crema pueden mostrar franjas.
El color del cuerpo debería ser igual que en el caso del patrón monocolor equivalente. No obstante, el tono diferente, si está presente, puede mostrar un manchado o mezcla de rojo/crema. Esto recibirá una penalización que no será ni mayor ni menor que en el caso del individuo monocolor equivalente. La piel de la nariz, los bordes de los ojos y las almohadillas de los pies serán del color de base rosados.
El Tortie Point puede encontrarse en siete colores: seal con tonos rojos, azul con tonalidades crema, chocolate con tonos rojos, lila con tonalidades crema, canela con tonos rojos, caramelo con tonalidades crema y leonado con tonos crema.
Tortie Tabby Point. Este patrón también recibe el nombre de torbie. Los patrones tortie y tabby se hallan combinados: el patrón tabby de base tiene manchas o está entremezclado con el color rojo o el crema. La piel de la nariz, los bordes de los ojos y las almohadillas de los pies son de los colores adecuados respecto a los points rosados. Las orejas pueden mostrar un cierto moteado. Los colores en los que podemos encontrar ejemplares tortie tabby point son los mismos siete que en el caso del tortie point.
Si deseas saber más sobre el Siamés te recomendamos la publicación de la editorial Hispano Europea Gato Siamés:
Datos de la raza