El hipertiroidismo, que es la sobreproducción de la hormona tiroidea, es una condición común que afecta principalmente a gatos mayores. Aunque las razones de su creciente incidencia no están del todo claras, sus síntomas son bien conocidos, incluyendo pérdida de peso, aumento del apetito y frecuencia cardíaca, y pelaje en mal estado. Sin tratamiento, el hipertiroidismo puede provocar complicaciones graves y potencialmente mortales. Una vez diagnosticado mediante análisis de sangre, el veterinario discutirá las opciones de tratamiento adecuadas.
Existen varias opciones para manejar el hipertiroidismo en gatos, cada una con sus beneficios y consideraciones.
Manejo Dietético: Una dieta prescrita baja en yodo puede reducir la producción de hormona tiroidea limitando la ingesta de yodo. Sin embargo, esta dieta debe administrarse exclusivamente, lo que puede resultar complicado, especialmente en hogares con varios gatos, ya que algunos pueden rechazar el alimento.
Medicación: Los fármacos antitiroideos comúnmente se recetan para inhibir la producción excesiva de hormona tiroidea. Requieren administración diaria de por vida, junto con análisis de sangre regulares para ajustar la dosis. Algunos gatos pueden resistirse a tomar medicación, y métodos alternativos, como gel en el oído, pueden ser complicados. Los efectos secundarios varían y, lo más importante, el tumor tiroideo subyacente no se trata, pudiendo crecer y generar más riesgos.
Cirugía: La tiroidectomía, o extirpación quirúrgica del tejido tiroideo afectado, puede curar el hipertiroidismo. Sin embargo, no es adecuada para todos los gatos, especialmente aquellos que tienen afectación en ambas glándulas tiroideas o tumores en ubicaciones inaccesibles como el tórax. La cirugía conlleva riesgos, como daño a las glándulas paratiroides responsables de la regulación del calcio, y en algunos casos puede no ser posible operar.
Yodo Radiactivo: Reconocido como el tratamiento estándar para el hipertiroidismo felino en España, el yodo radiactivo (I-131) ofrece una cura casi completa con efectos secundarios mínimos. Este tratamiento proporciona una dosis cuidadosamente medida de yodo radiactivo que destruye selectivamente el tejido tiroideo anormal, preservando las glándulas tiroideas y paratiroideas sanas. Consigue una tasa de cura en aproximadamente el 95% de los casos, llegando a citarse hasta el 99% en algunos estudios.
El yodo radiactivo se administra mediante una única inyección subcutánea, frecuentemente en la nuca del gato. El yodo se acumula preferentemente en las células tumorales tiroideas hiperactivas, que son destruidas en días o semanas. Generalmente, los gatos responden en pocas semanas, aunque los efectos completos pueden tardar varios meses. En ocasiones, puede ser necesaria una segunda dosis si el hipertiroidismo persiste.
Debido a la naturaleza radiactiva del tratamiento, los gatos deben ser atendidos en centros especializados como IODOCAT y permanecer hospitalizados entre uno y tres días hasta que los niveles de radiación disminuyan a un nivel seguro para liberar al gato. Durante la hospitalización, los gatos se alojan en habitaciones individuales con acceso a comida y agua, y se limita el contacto bajo estrictas medidas de protección. Tras el alta, los gatos pueden conservar una ligera radioactividad durante algunas semanas, por lo que se recomienda confinamiento en un área segura de la casa, precauciones estrictas para el manejo y la eliminación cuidadosa de residuos hasta que la radiación sea segura.
La terapia con yodo radiactivo se considera ampliamente el tratamiento más efectivo y seguro para el hipertiroidismo en gatos, especialmente en aquellos con buena salud general. Su capacidad para proporcionar una cura permanente con riesgos mínimos la convierte en la opción preferida dentro de la comunidad veterinaria en España. Aunque implica una molestia temporal por la hospitalización y cuidados post-tratamiento, la mayoría de los propietarios reportan excelentes resultados y satisfacción con esta elección.
Si tu gato ha sido diagnosticado con hipertiroidismo, consulta con un veterinario de confianza sobre la idoneidad de la terapia con yodo radiactivo. Tomar decisiones responsables e informadas puede mejorar significativamente la calidad y duración de vida de tu gato.