El perro cantor de Nueva Guinea es una de las razas de perro más raras y antiguas del mundo. Debe su nombre a sus vocalizaciones melódicas y sobrecogedoras, que lo distinguen de otros cánidos. Este animal extraordinario ocupa un lugar único en la historia del perro doméstico. No es del todo salvaje ni del todo doméstico en el sentido habitual. Por eso es como una ventana al pasado más remoto del perro.
Orígenes y situación en libertad
Se cree que el perro cantor de Nueva Guinea es una de las razas primitivas más antiguas, originaria de las tierras altas de Nueva Guinea. Está muy emparentado con el dingo australiano. Se piensa que ambos descienden de perros domésticos primitivos que llegaron a esas regiones hace miles de años. Con el paso de las generaciones, estas poblaciones quedaron aisladas y desarrollaron rasgos propios.
Durante décadas se consideró que el perro cantor de Nueva Guinea podía estar extinto en libertad. Solo se conservaba una pequeña población en cautividad, en zoológicos y programas de cría especializados. Sin embargo, en 2016 se tomaron fotografías y vídeos de perros salvajes de montaña en la región de Puncak Jaya, en Nueva Guinea Occidental. Estas imágenes indicaban que aún podía existir una población salvaje o asilvestrada. En 2020, un análisis genético confirmó que estos perros de montaña son prácticamente iguales a la población cautiva, o están muy emparentados con ella. Además, apenas muestran mezcla con los perros de las aldeas.
Características físicas
El perro cantor de Nueva Guinea es un cánido de tamaño pequeño a mediano con aspecto de zorro. Tiene la cabeza ancha y plana, orejas grandes y erguidas y ojos almendrados. Su pelaje es denso y de tonos rojizos o pardo rojizos, a menudo con marcas blancas. La raza destaca por su flexibilidad y agilidad excepcionales. Puede girar las patas mucho más que la mayoría de los perros domésticos. Gracias a ello trepa y se mueve por terrenos abruptos y empinados con una facilidad asombrosa.
Su canto característico
El rasgo más famoso de esta raza es su extraordinaria vocalización. En lugar de ladrar o aullar como otros perros, emite un aullido complejo y sostenido que sube y baja de tono. Tiene una calidad musical y armónica. Cuando varios ejemplares vocalizan a la vez, sus armónicos se superponen y se ha comparado con un canto en grupo. Esta vocalización es única entre los cánidos.
Tener un perro cantor de Nueva Guinea
Fuera de los programas de conservación especializados, es muy raro encontrar perros cantores de Nueva Guinea en cautividad. Conservan unos instintos salvajes muy marcados. Por eso necesitan dueños con experiencia y conocimientos sobre el comportamiento de los perros primitivos. No son adecuados como animal de compañía corriente. Solo deberían tenerlos personas comprometidas con la conservación de la raza y que entiendan bien sus necesidades.