Todos los gatos arañan de forma natural para mantener sus uñas saludables, fortalecer sus patas y ejercitar sus músculos. Aunque el arañar es esencial, a veces puede dañar tus muebles o incluso provocar arañazos involuntarios a personas. Es fundamental permitir que tu gato exprese este comportamiento natural de formas seguras y adecuadas que protejan tu hogar y mantengan un buen vínculo con él.
La eliminación quirúrgica de las uñas, conocida como onicectomía, está prohibida en España por razones de bienestar animal y está desaconsejada en todo el mundo. En su lugar, existen muchas alternativas seguras que redirigen y controlan el comportamiento de arañar de manera eficaz.
En este artículo aprenderás métodos seguros para ayudar a tu gato a arañar y rascar de forma adecuada sin causar daño a tu hogar o a tus seres queridos.
Los rascadores ofrecen a tu gato un lugar específico para expresar sus instintos naturales. Cada gato prefiere diferentes texturas, formas y ubicaciones:
Si tu gato ignora el rascador, prueba a moverlo a una zona que frecuente más, espolvorear hierba gatera o añadir juguetes para estimular su uso.
Para proteger tus muebles, asegura bien los bordes sueltos de las alfombras y repara o cubre cualquier tejido roto. Usar cubiertas protectoras o cinta adhesiva doble cara en las patas de los muebles puede disuadir a las garras sin causar estrés.
Los disuasores seguros para gatos, como sprays de manzana amarga o cítricos, pueden desalentar el arañazo en zonas específicas por su olor desagradable. Escoge siempre productos explícitamente etiquetados como seguros para gatos y combínalos con alternativas adecuadas como rascadores.
Si tu gato insiste en arañar ciertas zonas del mobiliario, considera colocar protectores diseñados para soportar arañazos sin dañar el tejido subyacente. Esta estrategia suave ayuda a preservar tus pertenencias y respetar el comportamiento del gato.
Mantener las uñas recortadas regularmente evita que se vuelvan demasiado afiladas o largas, reduciendo daños en muebles y arañazos accidentales a personas. Recorta cada 3–4 semanas con tijeras específicas para gatos y acostumbra al gato gradualmente al proceso.
Las fundas para uñas son coberturas plásticas blandas que se adhieren a la punta de las uñas. Descartan la punta afilada y permiten que el gato arañe sin dañar muebles ni personas. Estas fundas requieren reemplazo cada 4–6 semanas y suelen ser recomendadas solo para gatos de interior, pues pueden afectar la capacidad para trepar y defenderse.
Si el arañado de tu gato parece agresivo o excesivo, considera posibles causas como estrés, aburrimiento o marcaje territorial. Usar difusores de feromonas, ofrecer enriquecimiento ambiental y consultar con un veterinario o especialista en comportamiento felino puede mejorar su bienestar y reducir el arañado no deseado.
Estas soluciones amables y seguras fomentan el comportamiento natural de tu gato respetando su bienestar, mientras protegen tu hogar y a los tuyos. Con comprensión y cuidado, arañar puede formar parte positiva de la vida compartida.
Si estás pensando en dar la bienvenida a un nuevo amigo felino, considera adoptar en protectoras o buscar criadores responsables que promuevan buenas prácticas y el bienestar animal.
Para explorar opciones de rascadores y otros accesorios para gatos, puedes visitar tiendas especializadas en España o en línea. También, para adoptar, consulta refugios locales o páginas como Mundo Animalia, que ofrece un listado de gatos y criadores responsables en España.