La llegada de un bebé al hogar puede ser estresante para tu gato. Una preparación adecuada facilita la transición.
Introduce gradualmente los sonidos y olores de bebé. Permite que el gato explore la habitación del bebé bajo supervisión antes de que llegue.
Lleva una manta del bebé del hospital para que el gato se familiarice con el olor. La primera presentación debe ser calmada y controlada.
Nunca dejes al gato y al bebé solos sin supervisión. Con el tiempo y la experiencia positiva, la mayoría de gatos se adaptan bien.