La cardiomiopatía hipertrófica (CMH) es una enfermedad cardíaca hereditaria común en gatos, caracterizada por el engrosamiento anormal de las paredes musculares del corazón, especialmente los ventrículos. Este engrosamiento reduce el tamaño de las cámaras cardíacas y afecta el volumen de sangre que se bombea en cada latido, pudiendo derivar en insuficiencia cardíaca, tromboembolismo (coágulos que bloquean vasos sanguíneos) y, en ocasiones, muerte súbita.
La CMH puede afectar a gatos de cualquier raza, incluidos los mestizos. Sin embargo, estudios señalan que los factores genéticos son importantes, con algunas razas más predispuestas debido a mutaciones hereditarias. Comprender estos riesgos ayuda a propietarios y futuros adoptantes a tomar decisiones informadas y promueve prácticas de crianza responsables para reducir la prevalencia de esta enfermedad.
Las razas Maine Coon y Ragdoll son las más estudiadas en relación con la CMH, puesto que se han identificado mutaciones genéticas específicas vinculadas a esta enfermedad. Hasta un tercio de estos gatos pueden portar el gen mutado, pudiendo transmitirlo a su descendencia sin mostrar siempre síntomas.
Cada raza presenta una mutación única asociada a la CMH, heredada de forma autosómica dominante con penetrancia incompleta. Los gatos con dos copias de la mutación (homocigotos) tienden a desarrollar síntomas severos a edad temprana y enfrentan mayores riesgos, incluyendo muerte súbita. Los portadores con una sola copia (heterocigotos) pueden presentar síntomas leves o estar asintomáticos, pero aun así transmitir el gen.
Los criadores responsables de Maine Coon y Ragdoll implementan pruebas genéticas para identificar portadores y evitar cruces con gatos afectados. Esto contribuye a disminuir el impacto de la enfermedad y fomenta generaciones más saludables.
Además de los Maine Coon y Ragdoll, hay varias otras razas que se consideran con mayor riesgo, aunque la evidencia genética concluyente es menor y la investigación continúa:
Si bien algunos criadores y fuentes mencionan una prevalencia mayor de CMH en estas razas, los propietarios deben ser cautelosos con tales afirmaciones y confiar en el asesoramiento veterinario y cribados cuando sean recomendados.
La CMH puede ser asintomática en sus primeras etapas, por lo que la evaluación veterinaria es fundamental, especialmente para razas en riesgo. Los signos comunes incluyen debilidad, letargo, respiración rápida, tos o desmayos, aunque a menudo los síntomas pasan desapercibidos hasta que la enfermedad progresa.
Las pruebas más comunes son:
Los criadores responsables examinan a todos los gatos reproductores para excluir individuos afectados o portadores de los programas de cría. En España, aunque no existe un registro nacional específico como el registro de la Veterinary Cardiovascular Society británica, la comunidad veterinaria y asociaciones felinas recomiendan la realización de pruebas para mantener la salud de las razas.
Si planeas adquirir un gatito de una raza predispuesta a CMH, asegúrate de que el criador realice pruebas sanitarias y disponga de documentación de cribado. Esto minimiza el riesgo de adquirir un gato afectado y apoya la cría ética.
Para propietarios actuales, especialmente de razas predispuestas, las visitas veterinarias regulares y la vigilancia de signos pueden facilitar diagnósticos tempranos y manejo adecuado, mejorando la calidad de vida de tu mascota.
La cardiomiopatía hipertrófica es una enfermedad cardíaca hereditaria grave pero manejable, que afecta principalmente a razas como Maine Coon y Ragdoll. Gracias a avances en pruebas genéticas y cribados veterinarios, los criadores responsables combaten activamente esta enfermedad mediante la selección en la cría.
Los futuros propietarios deben priorizar los análisis de salud al elegir un criador y mantenerse informados sobre los síntomas y cuidados relacionados con la CMH. Este conocimiento contribuye a que tu compañero felino disfrute de una vida más larga y saludable.