Cuando un veterinario diagnostica cáncer a tu querido gato, puede ser abrumador. Una de las preguntas más prácticas que probablemente te hagas es: ¿qué debo darle de comer ahora? La nutrición juega un papel importante en el apoyo al tratamiento del cáncer y en el mantenimiento de la calidad de vida del gato.
Los gatos con cáncer, especialmente durante la quimioterapia o la radioterapia, son propensos a la pérdida de peso y de masa muscular (caquexia). Mantener un peso corporal adecuado es fundamental: los gatos que mantienen su peso durante el tratamiento suelen tolerarlo mejor y tienen mejores pronósticos. La nutrición también puede influir en la respuesta inmunitaria y en la capacidad de recuperación.
Los células tumores dependen principalmente de la glucosa para crecer. Por ello, muchos oncologists veterinarios recomiendan una dieta alta en proteinas de calidad y moderada en grasas, con baja presencia de hidratos de carbono. Las proteinas de alta digestibilidad (pollo, pavo, pescado, huévos) ayudan a preservar la masa muscular. Los ácidos grasos omega-3 (EPA y DHA), presentes en el aceite de pescado, tienen propiedades antiinflamatorias que pueden ser beneficiosas.
Evita los alimentos ricos en azúcares simples y harinas refinadas. También es mejor prescindir de alimentos grasos o muy procesados que puedan provocar malestar gastrointestinal, especialmente si el gato está en tratamiento. No le des suplementos sin consultarlo con el veterinario: algunos antioxidantes en dosis altas pueden interferir con la quimioterapia.
La inapetencia es común en gatos con cáncer. Estrategias útiles incluyen calentar ligeramente la comida para intensificar el aroma, ofrecer raciones pequeñas con mayor frecuencia, y probar diferentes texturas o proteinas. Si el gato lleva más de 24-48 horas sin comer, contacta con el veterinario: puede ser necesaria la estimulación del apetito o nutrición asistida.
Cada caso de cáncer es diferente. Lo que funciona para un gato puede no ser adecuado para otro. Trabaja con tu veterinario o un especialista en nutrición veterinaria para diseñar un plan adaptado a las necesidades específicas de tu gato.