La hepatitis crónica activa en perros puede ser idiopcätica o secundaria a infección, färmacos o acumulación de cobre (razas predispuestas como el Bedlington Terrier y el Doberman).
Los corticosteroides y/o azatioprina para hepatitis autoinmune, la dieta con restricción de cobre y la D-penicilamina para hepatopatía por cobre son los enfoques principales.