Los gatos con acceso al exterior enfrentan riesgos que los de interior no. La decisión de dejar salir o no a tu gato depende de múltiples factores.
Mayor estimulación física y mental, oportunidad de expresar comportamientos naturales, exploración.
Tráfico, depredadores, enfermedades infecciosas, peleas con otros gatos, riesgo de perderse.
Los jardines vallados, el recinto exterior (catio) o los paseos con correa son alternativas que permiten disfrutar del exterior con mayor seguridad.