Los gatos son compañeros encantadores e inteligentes, a menudo usan sus grandes ojos y su persistente ronroneo para convencer a sus dueños de compartirles algún manjar. Aunque estas actitudes pueden ser entrañables, alimentar a tu gato con las sobras de la mesa puede perjudicar seriamente su salud y bienestar.
Es tentador ceder a esas adorables súplicas por un bocado de tu comida. Sin embargo, compartir alimentos humanos suele alterar su delicado sistema digestivo y necesidades dietéticas, lo que a largo plazo puede causar enfermedades y visitas veterinarias costosas.
Como carnívoros estrictos, los gatos requieren una alimentación rica en proteínas animales y nutrientes específicos esenciales para su salud. La mayoría de las sobras contienen ingredientes como verduras, cereales, grasas o condimentos que no proporcionan una nutrición equilibrada para los gatos y pueden causar deficiencias o desequilibrios perjudiciales.
Muchos alimentos humanos son ricos en grasas, que los gatos no toleran bien. Alimentar con sobras grasas puede provocar inflamación del páncreas, conocida como pancreatitis, una condición grave que puede ser aguda, hemorrágica o crónica. La pancreatitis aguda causa enfermedad súbita que requiere atención veterinaria urgente para salvar la vida de tu gato.
Algunos alimentos humanos comunes son tóxicos para los gatos y nunca deben ofrecerse. Entre ellos están la cebolla, ajo, cebolleta, uvas, pasas y chocolate. Estos pueden causar problemas serios como anemia, insuficiencia renal, trastornos digestivos e incluso la muerte.
Incluso los premios saludables deben darse con moderación. Dar demasiada comida, especialmente inapropiada para gatos, puede hacer que tu gato tenga sobrepeso u obesidad. Esto aumenta el riesgo de enfermedades cardíacas, problemas articulares, diabetes y reduce su esperanza de vida.
Los gatos que viven en interiores suelen tener menos actividad física y acceso constante a alimento seco. Esto significa que las calorías extras de las sobras son menos propensas a quemarse, aumentando el riesgo de aumento de peso y complicaciones asociadas.
Aunque tu comida parezca saludable para ti, añadidos como mantequilla, salsas, sal y pimienta pueden alterar el estómago de tu gato y causar malestar digestivo. Estos aditivos a menudo son nocivos y pueden provocar vómitos, diarrea y molestias.
En lugar de compartir tu comida, mantén siempre disponibles premios comerciales saludables para gatos durante tus comidas. Elige marcas de confianza reconocidas por su calidad o prepara premios caseros donde controles los ingredientes. Siempre ofrece premios con moderación para mantener un peso saludable.
Compartir tu vida con un gato implica un compromiso con su nutrición y salud en todas las etapas. Evita darle sobras de la mesa o "comida humana" porque alteran su sistema digestivo y pueden provocar pancreatitis, obesidad y otros problemas de salud. En su lugar, ofrece una dieta equilibrada y específica para gatos, complementada con premios saludables dados de forma moderada, para asegurar una vida larga, feliz y saludable a tu amigo felino.
Para quienes buscan un gatito Maine Coon u otras razas, siempre adquiere de criadores reputados que prioricen la salud y el bienestar para apoyar la longevidad y felicidad de tu gato.