Al igual que las personas experimentan cambios físicos y mentales con la edad, los gatos también sufren transformaciones que pueden afectar su comportamiento. Una vez que alcanzan aproximadamente los diez años, considerados como edad avanzada para los felinos, pueden desarrollar nuevos hábitos, entre ellos, un aumento en la vocalización. En este artículo exploramos por qué algunos gatos se vuelven más vocales al envejecer, destacando posibles causas y cómo los dueños pueden brindarles confort y cuidados adecuados.
En gatos mayores es común que aparezcan afecciones como la artritis o enfermedades dentales. El dolor puede provocar que tu gato vocalice con mayor frecuencia, a veces como una forma de comunicar su malestar. Las revisiones veterinarias regulares, preferiblemente anuales o semestrales para gatos sénior, ayudan a identificar y tratar las causas subyacentes del dolor. Además, proporcionar un ambiente cálido y acogedor puede aliviar el dolor asociado a las bajas temperaturas.
Al igual que en humanos, algunos gatos pueden sufrir un síndrome de disfunción cognitiva (SDC) que causa confusión, desorientación y ansiedad. Un gato con SDC puede maullar o aullar, especialmente por la noche, porque no reconoce bien su entorno o busca seguridad. Tu veterinario puede evaluar y recomendar tratamientos o estrategias para apoyar la salud cognitiva de tu felino.
La disminución de la vista, el oído o el olfato es habitual al envejecer y puede causar confusión en los gatos. Pueden volverse desorientados y vocalizar en busca de confort o ayuda. Detectar estos signos permite adaptar el entorno, por ejemplo, usando luces nocturnas y manteniendo rutinas conocidas para reducir la ansiedad.
El hipertiroidismo es un trastorno endocrino común en gatos de edad avanzada, que provoca síntomas como mayor apetito, sed excesiva, pérdida de peso y un aumento en la vocalización. Afortunadamente, esta afección puede confirmarse con análisis de sangre y tratarse eficazmente con medicación. Ante un cambio repentino en el comportamiento vocal de tu gato es fundamental acudir al veterinario.
La presión arterial alta puede desarrollarse en gatos mayores causando dolores de cabeza y malestar general. Los gatos afectados suelen vocalizar persistente expresando su incomodidad. Este problema se puede diagnosticar y controlar con atención veterinaria adecuada, mejorando la calidad de vida del animal.
Las condiciones degenerativas como la artritis dificultan el movimiento y pueden provocar aumento del maullido, especialmente al levantarse después de descansar. El uso de suplementos, analgésicos y la adaptación del entorno con camas suaves y acceso fácil a sus lugares favoritos contribuyen a un mayor bienestar.
Cuando un gato pierde autonomía física y capacidades sensoriales se vuelve más dependiente de sus cuidadores humanos en busca de protección y compañía. El incremento de vocalizaciones puede reflejar búsqueda de atención, soledad o ansiedad por separación. Mantener una interacción regular, juegos suaves y enriquecimiento ambiental ayuda a satisfacer estas necesidades emocionales de forma responsable.
Si bien un aumento en la vocalización puede ser parte del envejecimiento natural, es crucial considerar diversos factores médicos, cognitivos, sensoriales y emocionales que afectan a tu gato mayor. Una evaluación veterinaria rápida puede identificar enfermedades tratables como hipertiroidismo, artritis o disfunción cognitiva. Proporcionar un entorno confortable y adaptado a sus necesidades cambantes mejora la calidad de vida y fortalece el vínculo con tu compañero felino.
Si tienes un gato mayor que se ha vuelto más vocal, no dudes en consultar con tu veterinario. El diagnóstico precoz y el cuidado adecuado son claves para que tu amigo felino siga feliz y cómodo en sus años dorados.