El osteosarcoma es la forma más común de cáncer óseo en perros, una enfermedad grave y agresiva que afecta principalmente a razas grandes y gigantes. Aunque también ocurre de forma rara en gatos, es poco común, especialmente en razas pequeñas de perros como los de juguete. Esta guía te ayudará a entender el osteosarcoma, reconocer signos tempranos y conocer las opciones de tratamiento para apoyar a tu querido compañero.
El osteosarcoma es un tumor maligno que se origina en las células óseas. Representa más del 95 % de los tumores óseos en perros, creciendo rápidamente y destruyendo el tejido óseo. Frecuentemente se desarrolla en los huesos largos alrededor de articulaciones como el hombro, la muñeca, la zona superior del corvejón y la parte inferior de la rodilla.
Las razas grandes y gigantes como el dogo alemán, San Bernardo, pastor alemán y rottweiler son mucho más propensas a desarrollar osteosarcoma. Aunque cualquier perro puede desarrollar esta forma de cáncer, la predisposición genética y el tamaño de estas razas contribuyen a una mayor susceptibilidad. Los perros de edad media, generalmente entre seis y ocho años, son los más afectados.
La causa exacta es desconocida. Los factores genéticos parecen tener un papel importante, especialmente en razas grandes, pero el osteosarcoma no se considera estrictamente hereditario. Otros posibles factores de riesgo incluyen traumatismos previos en huesos, fracturas o infecciones óseas. Influencias ambientales como la exposición a radiaciones podrían también influir.
Los síntomas iniciales pueden ser sutiles y confundirse fácilmente con artritis o lesiones. Entre ellos se encuentran:
El diagnóstico requiere un examen exhaustivo por parte de un veterinario. Técnicas de imagen como radiografías ayudan a identificar lesiones y tumores óseos. Se pueden realizar pruebas adicionales como análisis de sangre, biopsias y gammagrafías óseas para confirmar la malignidad y evaluar la extensión del tumor.
Aunque el osteosarcoma es agresivo y difícil de curar, la intervención temprana puede prolongar la supervivencia y mejorar la calidad de vida del perro. Las opciones de tratamiento incluyen:
Comprender el impacto del osteosarcoma destaca la importancia de controles veterinarios regulares, el reconocimiento temprano de síntomas y la toma de decisiones informadas sobre tratamientos y cuidados. Aunque esta enfermedad afecta mayormente a razas grandes, la crianza responsable, los chequeos de salud y la atención diligente son claves para el bienestar del perro.
Si tu perro muestra síntomas o recibe un diagnóstico de osteosarcoma, consulta con tu veterinario de inmediato para una evaluación detallada y discute todas las opciones de tratamiento y cuidado para asegurar el mejor resultado posible para tu mascota.