Cada gato tiene una personalidad única, incluida la forma en que se comunica con sonidos. Algunos apenas maúllan, mientras que otros son muy expresivos, como los gatitos siameses y gatitos bengalíes conocidos por sus maullidos característicos. Entender los maullidos de tu gato puede fortalecer vuestro vínculo y ayudarte a responder a sus necesidades de manera responsable y afectuosa.
Si tu gato maúlla cuando te despiertas o al regresar a casa, probablemente te está saludando o buscando interactuar. A veces este maullido de “hola” es también una petición educada, como “¿me puedes dar algo de comer?” especialmente si ha estado solo un tiempo.
Cuando tu gato nota que estás concentrado en otra cosa, un maullido puede ser su forma de animarte a jugar o acariciarle. Si tocarle suavemente o sentarte cerca no funciona, prepárate para un aviso vocal que asegure que le prestes atención.
Los gatos aprenden rápido sus horarios de comida y a menudo anuncian la hora de comer con maullidos, a veces muy insistentes. Si while preparing food como un bocadillo de atún, prepárate para maullidos entusiastas. Dar comidas regulares y mantener una rutina tranquila ayuda a reducir el comportamiento demandante.
Un maullido o chirrido repentino puede ocurrir si tu gato se encuentra con algo inesperado, como verte en un lugar nuevo. Esta vocalización curiosa suele ser breve y refleja su naturaleza inquisitiva.
Algunos gatos emiten un ruido característico parecido a un parpadeo o trino cuando ven presas como pájaros. Suena como una imitación de sus llamadas, aunque el propósito exacto no está claro. No todos los gatos hacen este sonido; se observa principalmente durante la caza real, no durante el juego.
Los gatos enfermos o angustiados pueden esconderse pero también vocalizan con maullidos lastimeros o agudos si sienten dolor o están mal. Es importante no ignorar cambios repentinos en el comportamiento vocal y consultar a un veterinario pronto si sospechas de enfermedad.
Los gatos mayores a veces sufren cambios cerebrales similares a la demencia en humanos, lo que causa maullidos inusuales o frecuentes a horas extrañas. Si estás preocupado, consulta con el veterinario para consejos sobre cómo manejar estos comportamientos con compasión.
Los gatos que pasan largos períodos solos o sin suficiente estímulo pueden maullar con tono triste por compañía o entretenimiento. Proporcionar juguetes, jugar activamente y dedicar tiempo de calidad ayuda a su salud mental y reduce la soledad.
Los gatos sin esterilizar o castrar listos para reproducirse suelen vocalizar fuerte con una variedad de gritos y chillidos. La responsabilidad del dueño incluye esterilizar o castrar a tu gato cuando sea apropiado, lo que previene comportamientos estresantes y camadas no deseadas.
Aunque cada gato tiene maullidos únicos, prestar atención al contexto y al tono puede ayudarte a descifrar su significado. Responder con afecto, comida, tiempo de juego o atención veterinaria según la necesidad fomenta una relación de confianza y felicidad.
Recuerda que el maullido es principalmente una forma de comunicación con humanos más que con otros gatos, por lo que es tu oportunidad de sintonizar con los deseos y emociones de tu compañero felino.
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