La enfermedad de Von Willebrand (EVW) es una afección hereditaria que afecta a la coagulación sanguínea en los perros debido a una deficiencia en la proteína de coagulación llamada Factor de Von Willebrand. Esta guía se centra en la forma más grave, el Tipo II, explicando qué perros están en riesgo, cómo se hereda la afección y cómo los dueños y criadores pueden someter a prueba de forma responsable a sus perros para la EVW Tipo II.
La enfermedad de Von Willebrand afecta a la capacidad de la sangre para coagularse correctamente, lo que puede llevar a un sangrado excesivo por lesiones menores. A diferencia de la hemofilia, que afecta principalmente a los machos, la EVW afecta tanto a perros machos como hembras. La enfermedad tiene tres tipos:
Los perros con hipotiroidismo tienen un mayor riesgo de desarrollar EVW, a menudo sufriendo ambas afecciones simultáneamente.
Este trastorno hereditario prevalece principalmente en razas específicas. El Braco Alemán de pelo duro y el Braco Alemán de pelo corto son especialmente predispuestos a la EVW Tipo II. Los cruces con ascendencia de estas razas también pueden portar el gen mutado, pero son menos propensos a verse afectados a menos que ambas ramas de su linaje tengan la mutación.
La enfermedad sigue un patrón de herencia autosómico recesivo, lo que significa que:
Los posibles resultados del cruce incluyen:
Las decisiones de cría deben tomarse con cuidado y con conocimiento del estado de los perros para evitar producir cachorros afectados mientras se gestionan de forma responsable los perros portadores para la diversidad genética de la raza.
Si tienes o planeas criar Bracos Alemanes de pelo corto o de pelo duro, someter a prueba a tus perros antes del cruce es esencial. Las pruebas implican los siguientes métodos:
La combinación de pruebas genéticas y funcionales ofrece la evaluación más precisa. Habla con tu veterinario sobre las opciones de prueba para garantizar el mejor enfoque para tu perro.
Los criadores responsables utilizan los resultados de las pruebas de EVW Tipo II para evitar producir cachorros afectados. Los portadores pueden cruzarse con perros libres pero requieren un seguimiento cuidadoso del estado de la descendencia. Esto mantiene la salud de la raza mientras se preserva la diversidad genética. Priorizar las pruebas certificadas a través de laboratorios aprobados garantiza la fiabilidad y contribuye a mejorar los estándares generales de salud de la raza.
La enfermedad de Von Willebrand Tipo II es una afección hereditaria que puede afectar gravemente a la salud de un perro debido a la coagulación sanguínea deteriorada. Reconocer las razas en riesgo, como el Braco Alemán de pelo corto y de pelo duro, y realizar pruebas de ADN y de sangre funcionales antes de la cría son pasos vitales en la tenencia responsable de perros. Trabajar estrechamente con tu veterinario y criadores responsables ayudará a proteger el bienestar de tu perro y a apoyar la salud de las generaciones futuras.