El periodo medio de gestación en gatos dura aproximadamente 65 días, aunque puede variar algunos días. Las gatas pueden tener desde uno hasta ocho gatitos. La fecha exacta de concepción suele ser difícil de determinar, especialmente en gatos sin pedigree. Incluso si se esperan gatitos de raza, es importante saber que múltiples apareamientos pueden resultar en camadas con gatitos de diferentes edades.
Durante las primeras tres semanas, los signos de embarazo son mínimos. Un indicador temprano puede ser la pérdida de pelo en el cuello, señal de que la gata ha sido cubierta. Alrededor de la tercera semana, los pezones se vuelven rosados y erectos, especialmente notorio en gatas primerizas.
Entre las semanas cuatro y cinco, el veterinario puede palpar el abdomen para sentir los pequenos fetos, que miden poco m02 cm. A las seis semanas, el abdomen de la gata embarazada suele empezar a agrandarse si lleva varios gatitos. En la semana siete es posible incluso notar movimiento. Sin embargo, pueden darse embarazos psicológicos, por lo que siempre conviene corroborar con el veterinario si hay dudas.
Una semana antes del parto, la gata se muestra inquieta y busca un lugar tranquilo y calido para anidar. Proporciónele una caja para gatitos o una caja de cartón con mantas suaves en un rincón cálido y oscuro. Evite áreas frecuentadas por los miembros de la familia, ya que la gata prefiere privacidad. Añadir una manta térmica o una botella de agua caliente cubierta puede ayudar a mantener calientes a los primeros gatitos durante el parto.
Tu gata embarazada necesita una dieta rica en proteínas, aumentando gradualmente la cantidad de comida hasta un 50 % conforme avanza el embarazo. No administre medicamentos ni tratamientos antiparasitarios sin consultar primero al veterinario, pues algunos pueden dañar a los fetos. Habla con tu veterinario sobre el calendario de vacunación para asegurar un momento seguro y evitar exposiciones a vacunas con virus vivos durante la gestación.
A veces, la gata embarazada puede mostrar signos de volver a entrar en celo durante la gestación, lo que puede producir camadas con distintos padres. Mantén siempre a la gata embarazada dentro de casa para reducir riesgos de enfermedades y evitar apareamientos no controlados. Si observas contracciones prolongadas sin gatitos o complicaciones durante el parto, contacta inmediatamente con tu veterinario para recibir ayuda.
Cuando comienza el parto, intenta estar disponible sin interferir innecesariamente. El primer gatito suele nacer a las pocas horas de iniciarse las contracciones. Cada gatito va generalmente seguido de su placenta. Si aparecen complicaciones como un gatito atascado o contracciones débiles, busca asesoramiento veterinario urgente para garantizar la salud de la madre y sus crías.
Tras el parto, proporciona un ambiente tranquilo y cálido para la gata y sus gatitos. Observa la salud de la madre de cerca y asegura su comodidad durante la lactancia. La responsabilidad del propietario implica no permitir que la gata salga hasta que los gatitos estén destetados y vacunados, lo cual es vital para la salud y seguridad de todos. Continúa con revisiones veterinarias regulares para proteger el bienestar de tu familia felina.
Cuidar de una gata embarazada requiere atención, conocimiento y empatía, garantizando una experiencia segura y amorosa para madre e hijos. Para más información sobre cómo encontrar gatitos o criadores fiables de maine coon, visita fuentes de confianza y siempre prioriza la tenencia responsable de mascotas.