Los gatos atigrados están entre los patrones de pelaje más comunes y llamativos en gatos domésticos, pero el término "atigrado" incluye una amplia variedad de marcas y colores distintos. Aunque a primera vista los gatos atigrados pueden parecer similares, la verdadera variedad radica en su genética, que determina el tipo de patrón y los colores que tendrá el gato. En este artículo, exploramos la fascinante genética que crea los impresionantes patrones del pelaje atigrado y explicamos las diferencias entre ellos.
El término atigrado se refiere al patrón de marcas más que a colores específicos. Existen cuatro variantes principales de los patrones atigrados: atigrado carey, atigrado clásico, atigrado moteado y atigrado jaspeado. Algunos gatos combinan estos patrones con parches blancos u otros colores, aumentando la variedad.
El atigrado carey es el patrón en rayas que la mayoría imagina al pensar en un gato atigrado. Se asemeja a las rayas de un tigre con líneas verticales delgadas que recorren el cuerpo, continúan en las patas y forman anillos alrededor de la cola. Este patrón es genéticamente dominante, por lo que es muy común entre gatos mestizos y razas como el Bosque de Noruega, el Siberiano y el Manx.
El atigrado clásico, también llamado atigrado manchas, se caracteriza por rayas más anchas y gruesas, así como patrones en espiral y grandes círculos laterales. Este patrón es recesivo, por lo que el gato debe heredar esta variante genética de ambos padres para expresarlo, siendo menos común. Se encuentra en razas como el Bengalí (donde se conoce como marmoleado), el Angora Turco y el Maine Coon.
Los atigrados moteados muestran puntos o rosetas a lo largo de su pelaje en lugar de las rayas o remolinos típicos de otros patrones atigrados. Aunque la mayoría de los puntos son negros sobre un fondo más claro, la genética permite que los puntos tengan diferentes colores. Razas como el Ocicat y el Mau Egipcio suelen exhibir este patrón. El patrón moteado del Bengalí es muy valorado porque se asemeja a las marcas de gatos salvajes.
El atigrado jaspeado es un patrón más sutil y antiguo caracterizado por pelos que tienen bandas de múltiples colores, lo que produce un efecto sal y pimienta o sombreado sin rayas o puntos visibles en el cuerpo. La inspección cercana revela bandas distintivas en cada pelo. Este patrón es común en razas como el Somalí, el Singapura y el Abisinio, pero también aparece en muchos gatos atigrados domésticos.
La genética que controla los patrones atigrados es compleja, con varios genes importantes involucrados:
Además, otros genes influyen en los colores base del pelaje como negro, azul, canela, chocolate y lila, que se combinan con los patrones atigrados para producir la amplia variedad de apariencias en gatos atigrados.
| Gen | Alelo(s) | Efecto en color/patrón |
|---|---|---|
| Agouti (A) | A (dominante), a (recesivo) | A permite visibilidad del patrón atigrado; a/a enmascara dando pelaje sólido |
| Patrón atigrado (Taqpep) | TaM (dominante), Tab (recesivo), Sp | TaM = rayas tipo carey; Tab = remolinos clásicos; Sp = patrón moteado |
| Inhibidor de melanina (I) | I (dominante) | Produce atigrado plateado/ahumado al reducir pigmento |
| Naranja (O) | Variados | Gatos naranjas siempre muestran patrón atigrado visible |
Comprender la genética detrás de los patrones atigrados ayuda a criadores a preservar la diversidad y evitar problemas de salud relacionados con la cría irresponsable. Los futuros propietarios de gatos deben buscar criadores responsables que prioricen la salud y el temperamento además de los patrones y colores.
Independientemente del patrón de pelaje, todos los gatos se benefician de cuidados veterinarios regulares, una alimentación equilibrada y un ambiente estimulante para su bienestar físico y mental.
Respuesta rápida: Los gatitos suelen estar listos para dejar a su madre alrededor de las 12 semanas de edad, cuando están destetados, vacunados y socializados.
Los gatitos necesitan la leche y el cuidado materno durante las primeras semanas para una nutrición e inmunidad esenciales. A las 8-12 semanas, la mayoría ya están completamente destetados, han recibido las primeras vacunas y han comenzado su socialización. Esta edad asegura que los gatitos estén saludables, preparados conductualmente y mejor adaptados a nuevos hogares. La separación prematura antes de las 8 semanas no se recomienda porque pone en riesgo su salud y desarrollo social.
Si buscas un gatito en venta o adopción, siempre elige criadores responsables o centros de rescate que cumplan con las prácticas recomendadas de cuidado y crianza.