Este artículo forma parte de una serie esclarecedora sobre genética felina parte uno y parte dos. Se recomienda comprender los fundamentos del ADN, genes y herencia antes de continuar.
La herencia del color del pelaje en gatos es compleja y fascinante. Los gatitos suelen heredar colores de ambos padres, pero algunos rasgos, como el gen rojo, están ligados al sexo y sólo aparecen en el cromosoma X. Esto significa que el color rojo se comporta de manera diferente en gatos machos y hembras. Los genes del color del pelaje interactúan de formas intrincadas, haciendo difícil una explicación científica completa. Este artículo ofrece una comprensión profunda, aunque para principiantes se recomienda leer la parte cuatro para una explicación más sencilla.
Es importante diferenciar fenotipo (el color observable) de genotipo (la composición genética real). A veces, la expresión genética de un gato (genotipo) y su apariencia (fenotipo) pueden no coincidir exactamente debido a interacciones genéticas y variabilidades en la expresión.
El negro es el color base en los gatos. El gen dominante B codifica la eumelanina, un pigmento negro. Sólo se necesita una copia para que el pelaje sea negro, lo que explica la frecuencia de gatos negros, especialmente en cruces no controlados como los gatos mestizos. Los alelos recesivos b y bl producen marrón (chocolate) y canela respectivamente cuando se combinan.
El color rojo o naranja está controlado por un gen ligado al cromosoma X. Los machos tienen un solo cromosoma X y las hembras dos, por lo que para tener gatitos rojos hembras ambos progenitores deben aportar el gen. Este gen codifica la feomelanina, un pigmento rojo. En machos, una copia del gen (O) los hace rojos; las hembras necesitan dos (OO). La forma recesiva (oo) permite que se muestre el negro o sus variantes.
Los gatos carey son casi exclusivamente hembras porque el gen rojo está ligado al X. Estos gatos portan un gen rojo y otro no rojo (Oo). Debido a la inactivación del cromosoma X, aparecen parches de rojo y negro en su pelaje, creando el patrón característico. Los gatos carey machos son muy raros (aprox. 1 en 3000) y suelen ser estériles, usualmente por una anomalía XXY.
El gen de pigmento denso, llamado gen diluido, controla la distribución del pigmento. El gen dominante D da pelajes oscuros normales, mientras que el recesivo homocigoto (d/d) diluye el color: negro a azul/gris, rojo a crema, chocolate a lila y canela a beige. Este gen es recesivo y puede permanecer latente durante generaciones, causando diluciones inesperadas.
Un gen modificador de dilución (Dm) intensifica los colores diluidos, produciendo tonos caramelizados como el caramelo azul. Además, una mutación presente mayormente en el Bosque de Noruega puede transformar la eumelanina negra en pigmento ámbar, dando colores únicos en esa raza.
El color blanco domina los genes de color previniendo la migración de células pigmentarias durante el desarrollo embrionario, así que los gatos blancos son fenotípicamente blancos independientemente de su genética subyacente. Sin embargo, pueden tener menos células pigmentarias, aumentando su sensibilidad cutánea y riesgos asociados. Incluso un gen blanco de un progenitor puede producir gatitos blancos, por lo que la cría responsable debe considerar los colores que el blanco enmascara.
Muchos gatos presentan manchas blancas por el gen de moteado blanco (S). Una sola copia basta para áreas blancas que van de pequeñas manchas a patrones amplios como el tipo smoking o manoplas. Diferentes patrones blancos, como los de los Ragdolls o Snowshoes, provienen de variaciones de este gen.
Para una explicación más accesible sobre la herencia del color del pelaje en gatos, considera leer la parte cuatro. Para aprender sobre la herencia de patrones en el pelaje, consulta la parte cinco.