Los gatos son conocidos por su independencia, pero también son criaturas muy observadoras que aprenden muchísimo de su entorno y de los seres con quienes conviven. Uno de los comportamientos más fascinantes es su capacidad para imitar o copiar acciones. ¿Pero realmente imitan conscientemente o es algo diferente?
Aunque los gatos no son imitadores en el sentido estricto como lo pueden ser los primates, sí exhiben comportamientos que recuerdan a la imitación. Esto se debe a varias razones:
Hay varios comportamientos que los dueños de gatos suelen observar:
Estudios sugieren que los gatos tienen neuronas espejo, como los humanos y primates, aunque en menor cantidad. Estas neuronas se activan tanto al realizar una acción como al observar a otro realizar la misma acción, lo que facilita el aprendizaje por observación.
A diferencia de los perros, que suelen buscar la aprobación humana en su aprendizaje, los gatos son más selectivos. Solo "imitan" comportamientos que consideran beneficiosos o que les generan interés. Esto los hace imitadores selectivos y pragmáticos.