La incapacidad de orinar después de una cirugía puede ser una complicación angustiante y potencialmente grave en los perros. Esta situación puede surgir por diversas razones relacionadas con el procedimiento quirúrgico o la recuperación. Entender estos factores puede ayudar a los dueños a apoyar mejor la recuperación de sus mascotas.
Los agentes anesthésicos pueden afectar temporalmente la función de la vejiga. La anestesia puede causar relajación o adormecimiento temporal de los músculos, incluidos los que controlan la vejiga y la uretra. Esto puede interferir con la capacidad del perro para micionar normalmente justo después de la cirugía. El efecto es temporal, y generalmente se resuelve a medida que el perro se recupera de la anestesia.
Los procedimientos quirúrgicos pueden aumentar el riesgo de infecciones del tracto urinario (ITU). Estas infecciones pueden causar dificultad para orinar, aunque esto generalmente se acompaña de otros síntomas como el aumento de la frecuencia urinaria, lamer el área, y posiblemente sangre en la orina. Un veterinario puede diagnosticar una ITU con un análisis de orina.
El dolor postquirúrgico puede hacer que los perros eviten ciertos movimientos, incluida la micción. Los perros pueden asociar el acto de orinar con el dolor, especialmente si tuvieron una cirugía abdominal o perianal. Proporcionar una adecuada gestión del dolor bajo la guía del veterinario puede ayudar a aliviar este problema.
En algunos casos, los perros pueden desarrollar retención urinaria, una condición en la que no pueden vaciar completamente la vejiga. Esto puede ocurrir debido a una obstrucción, debilidad muscular, o problemas nerviosos. La retención urinaria es un problema médico serio que requiere evaluación veterinaria inmediata.
Si tu perro no ha orinado en las primeras 24 horas después de la cirugía, o si muestra signos de dificultad para orinar (pujar sin exito, lamer el área, vocalizar cuando intenta orinar), es importante contactar a tu veterinario de inmediato. En el caso de que el veterinario haya dado el alta al perro, avisale si no ha orinado. Ellos pueden necesitar evaluar al perro en busca de posibles problemas. En cualquier caso, siempre consulta a tu veterinario antes de proceder con cualquier tratamiento en casa.