Los perros suelen ser indiferentes a la limpieza del agua que beben y a veces optan por fuentes de agua aparentemente peligrosas cuando hay agua fresca disponible. Como dueño de una mascota, deberías saber cuáles son los riesgos potenciales que conllevan ciertas fuentes de agua al aire libre.
Algunos de los riesgos más preocupantes se esconden en fuentes de agua que parecen inocentes. Las charcas, los charcos y las áreas con agua estática son caldo de cultivo para bacterias como Leptospira (causante de la leptospirosis), Giardia, y Cryptosporidium. La leptospirosis puede provocar fallos renales y hepáticos graves, e incluso transmitirse a los humanos. La giardiasis causa diarrea crónica y pérdida de peso. Muchas de estas infecciones provienen de la orina u heces de animales silvestres que han contaminado el agua.
Las floraciones de cianobacterias son especialmente peligrosas. Aparecen en ríos, lagos y charcas con altos niveles de nutrientes, sobre todo en verano y cuando hace calor. Las toxinas que producen (microcistinas, anatoxinas) pueden causar daño hepático fulminante, convulsiones y muerte en pocas horas. El agua afectada puede tener un color verdoso, azulado o espumoso. Si sospechas floricin de algas, mantén a tu perro alejado del agua de forma inmediata.
El agua que rodea materia orgánica en descomposición (hojas, maderas, animales muertos) puede contener niveles elevados de bacterias patógenas. La ingestin de estas aguas puede provocar gastroenteritis aguda con vómitos, diarrea y fiebre.
El agua de escorrentas en campos tratados con pesticidas, herbicidas o fertilizantes puede ser tóxica para los perros. Lo mismo aplica a charcas en jardines tratados con productos químicos. Algunos pesticidas organofosforados o glifosato pueden provocar intoxicaciones graves.
Lleva siempre agua fresca en una cantimplora y un bol plegable durante los paseos. Entrénale para que beba solo de su cuenco. Mantenle con la vacunación al día, incluida la vacuna contra la leptospirosis. Si tu perro bebe agua sospechosa y presenta vómitos, letargo o diarrea, acude al veterinario sin demora.