A muchos propietarios de gatos les surge una duda en algún momento: ¿Está mi gato bebiendo suficiente agua? Los gatos pueden parecer que beben muy poco y esto puede preocupar a sus dueños. Este artículo explica cuánta agua deben beber los gatos diariamente, cómo la dieta influye en su consumo y las señales para detectar si tu gato bebe en exceso o insuficientemente.
Los gatos necesitan acceso constante a agua fresca y limpia para mantenerse saludables. Su recipiente de agua debe vaciarse, limpiarse y rellenarse al menos una vez al día; idealmente dos veces para asegurar que el agua permanezca fresca y atractiva. Los gatos pueden ser muy exigentes con su fuente de agua; algunos prefieren el agua corriente de un grifo o fuente, mientras que otros son quisquillosos con el tipo de cuenco o la dureza del agua. A veces, los gatos beben de lugares poco convencionales como el lavabo o incluso el inodoro, lo cual debe evitarse por seguridad.
Las necesidades de agua varían según el peso corporal del gato, su dieta, nivel de actividad y factores ambientales como la temperatura. En general, un gato necesita aproximadamente 50-60 ml de agua por kilogramo de peso corporal al día. Por ejemplo, un gato saludable de 4 kg debería beber alrededor de 200-240 ml diarios. Los gatos más grandes o activos pueden requerir más hidratación. Asimismo, los gatos en ambientes cálidos suelen beber más para compensar la pérdida de líquidos.
Esta cantidad incluye la humedad contenida en su alimento. Los gatos que consumen principalmente comida húmeda obtienen una gran parte de su hidratación a través de sus comidas, reduciendo la cantidad que beben del cuenco.
Los alimentos húmedos como latas o sobres contienen habitualmente entre un 60% y un 80% de humedad, proporcionando una parte significativa de las necesidades diarias de agua de un gato. Una porción de 100 g de comida húmeda puede aportar entre 60 y 80 ml de agua, suficiente para cubrir la hidratación de aproximadamente 1 kg de peso corporal. Esta dieta se acerca a los niveles naturales de humedad que un gato salvaje obtendría de sus presas, apoyando una hidratación saludable.
Los piensos secos, en cambio, tienen solo alrededor de un 10% de humedad. Los gatos alimentados exclusivamente con comida seca deben beber mucha más agua para evitar la deshidratación. Desafortunadamente, muchos gatos no compensan con suficiente consumo de agua, lo que puede provocar problemas a largo plazo como enfermedades del tracto urinario y renales.
Si bien beber poca agua es preocupante, el consumo excesivo también puede indicar problemas de salud. No todos los gatos que disfrutan jugar con el agua están bebiendo en exceso; sin embargo, si tu gato bebe más de lo normal, acompañado de aumento de la micción, letargo o cambios en el apetito, es importante consultar al veterinario cuanto antes.
Las causas posibles de un mayor consumo de agua (polidipsia) incluyen diabetes mellitus, enfermedades renales o vesicales, problemas tiroideos e infecciones. Una evaluación veterinaria temprana puede detectar problemas subyacentes antes de que se agraven significativamente.
| Peso del gato (kg) | Ingesta diaria aproximada de agua (ml) |
|---|---|
| 1,4 (gatito) | ~70 ml |
| 2,7 (gatito) | ~135 ml |
| 4 (gato mediano) | 200-240 ml |
| 6 (gato grande) | ~300 ml |
Asegúrate de que tu gato siempre tenga múltiples fuentes de agua fresca ubicadas lejos de la comida y la bandeja sanitaria para fomentar hábitos saludables de bebida. Observa cualquier cambio notable en su consumo de agua, pues podría ser una señal temprana de enfermedad que requiere atención veterinaria.
Para más consejos sobre el cuidado, hidratación y salud de tu gato, visita recursos confiables de cuidado animal en España o consulta con tu veterinario de confianza.