Cuando tu gata está próxima a dar a luz, es fundamental tener preparados los datos de contacto del veterinario de urgencias, especialmente para atención fuera de horario. En España, la mayoría de los partos no se producen durante el horario habitual de las clínicas veterinarias, por lo que es vital tener acceso inmediato a servicios veterinarios de emergencia si surgen complicaciones. No dudes en llamar si sospechas que hay algún problema, incluso durante la noche; una acción rápida puede salvar vidas y garantizar el bienestar tanto de la madre como de sus gatitos.
Aunque los criadores y propietarios del macho suelen ofrecer apoyo, puede que no estén disponibles al instante para evaluar problemas específicos. Su orientación es muy valiosa, pero la atención veterinaria directa es imprescindible ante urgencias.
Notarás señales cuando tu gata esté a punto de dar a luz, como un ligero flujo y contracciones regulares. Normalmente, ella manejará el parto sin necesidad de intervención, sobre todo si ha tenido camadas previas. La madre limpia instintivamente a cada gatito, rompe la bolsa amniótica y asegura que el gatito pueda respirar, estimulándolo a alimentarse una vez que todos hayan nacido.
Estar presente y mantener la calma ayuda a tranquilizar a una madre primeriza nerviosa. Si observas signos de dificultad en el parto o que algún gatito no respira, contacta inmediatamente con el veterinario.
A veces, la madre puede tener leche insuficiente o estar demasiado agotada para alimentar, especialmente tras un parto complicado. En tales casos, es necesario alimentar a los gatitos con sustitutos comerciales de leche para gatitos y jeringa. Este proceso exigente conlleva alimentar al gatito cada dos horas, día y noche, durante las primeras semanas.
Conectar con criadores locales en España puede ser muy útil, pues otras gatas pueden acoger a los gatitos. Los gatos suelen aceptar sin problema gatitos adicionales, pero se requiere rapidez para que esta solución sea efectiva.
Los gatitos alimentados a mano también necesitan estimulación para eliminar desechos, lo que implica masajear suavemente el área anal con un paño limpio y tibio para imitar la limpieza materna.
En ocasiones, la gata madre puede trasladar a los gatitos a otro lugar. Esto puede deberse a factores ambientales como la limpieza del lecho, la iluminación o estrés causado por otras mascotas. Es importante no molestar demasiado a la madre, pero sí incentivarla a volver con ropa de cama limpia y su comida favorita, creando un espacio seguro y confortable.
Los gatitos nacen ciegos y abren los ojos entre los 7 y 10 días de vida. Es normal que sus ojos estén un poco pegajosos al principio; puedes limpiarlos con algodón y una solución salina muy diluida. Vigilar atentamente su salud en estos primeros días es crucial.
Presta atención a señales de enfermedad como deformidades, diarrea excesiva, vómitos o rechazo a la alimentación. La intervención veterinaria temprana mejora significativamente los resultados.
Siempre prioriza la salud y bienestar de la gata en las decisiones de cría. En casos de cesáreas, sigue el consejo veterinario respecto a la esterilización para evitar riesgos futuros derivados de cirugías repetidas. Practicar una cría responsable contribuye a la salud y longevidad de la madre y su descendencia.
Si buscas un gatito, opta por criadores reconocidos en España que priorizan pruebas de salud y socialización.
Prepararte para la llegada de tus gatitos implica saber cuándo acudir al veterinario, apoyar a la gata madre y comprender las necesidades tempranas de los recién nacidos. Fomentando vínculos con criadores locales y cuidando con responsabilidad, asegurarás un comienzo saludable para tus gatitos. Observa con atención, ofrece un entorno tranquilo y actúa rápido ante cualquier problema. Disfrutar viendo crecer a tus gatitos sanos y juguetones es una experiencia gratificante si se aborda con conocimiento y cariño.