Marzo es el momento más esperado para los amantes de los perros en España, con exposiciones caninas de gran prestigio como Crufts en Birmingham, Reino Unido, sirviendo de referencia global. Aunque no se celebra en España, el impacto y las decisiones tomadas en este tipo de certámenes influyen en la cría y la propiedad del Cavalier King Charles Spaniel en nuestro país. Sin embargo, junto a la celebración, surgen controversias, especialmente relacionadas con ciertas razas de pedigrí.
Desde la emisión en 2008 del documental de la BBC Perros de Pedigrí Expuestos, se destaca el problema de estándares de raza poco saludables y el maltrato a estos perros, enfatizando en razas como el bulldog inglés y el Cavalier King Charles Spaniel, que priorizan la apariencia sobre la salud.
El Cavalier King Charles Spaniel es una raza pequeña muy querida por su temperamento cariñoso y su adaptación ideal como perro de compañía. No obstante, la reproducción selectiva para ciertos rasgos estéticos ha causado una exageración de características físicas que afectan su salud.
Principalmente, esta raza es propensa a la siringomielia—una enfermedad neurológica donde se forman quistes en la médula espinal debido a la proporción del cráneo que afecta la presión sobre los nervios, generando dolores crónicos similares a las migrañas humanas. Otra preocupación común es la enfermedad de la válvula mitral, un problema cardíaco hereditario.
Afortunadamente existen pruebas de detección para estas enfermedades, que son fundamentales para un cruce responsable. Estas pruebas solo pueden realizarse cuando el perro alcanza cierta edad para garantizar resultados fiables, por lo que la cría responsable implica esperar a que los perros tengan certificados de salud antes de reproducirse. Siguiendo estos protocolos, la incidencia de estas enfermedades puede reducirse con el tiempo, pero se requiere compromiso de criadores éticos y responsables.
En 2025, el ganador al Mejor de Raza fue un joven Cavalier King Charles Spaniel de dos años y medio que ya había tenido siete camadas. En España, al igual que en Reino Unido, no es fiable realizar pruebas de enfermedad de la válvula mitral antes de esta edad, por lo que criar perros jóvenes sin estos controles genera preocupación en el ámbito de la salud animal.
Esta decisión provocó críticas de defensores del bienestar animal y activistas, quienes presentaron una petición con más de 30.000 firmas solicitando al Kennel Club que haga obligatorias las pruebas de salud antes de registrar camadas. A pesar de estas demandas, el Kennel Club mantuvo su negativa a imponer controles obligatorios, dejando inquietudes sobre la protección del bienestar de esta raza.
Además, esta concesión contradice las propias normas y recomendaciones del Club Cavalier, mostrando una brecha entre las guías oficiales y las decisiones en el ring de exhibición. Esta disparidad alimenta el debate sobre la ética en la cría y la participación en exposiciones caninas.
Si aspiras a tener o criar un Cavalier King Charles Spaniel en España, es vital priorizar la salud y el bienestar sobre la estética. Al buscar un cachorro, escoge siempre criadores reconocidos y éticos que realicen pruebas de enfermedades hereditarias y sigan las pautas recomendadas.
Garantizar una cría responsable contribuye a mantener el encanto de esta raza conservando su calidad de vida. Los propietarios también deben estar atentos a señales de siringomielia o problemas cardíacos y trabajar estrechamente con su veterinario para revisiones regulares.
Respuesta rápida: La polémica sigue debido a los problemas de salud inherentes a la raza por la cría selectiva y la falta de cumplimiento obligatorio de controles de salud en eventos como Crufts.
Las enfermedades heredadas del Cavalier King Charles Spaniel y los estándares de raza que priorizan la apariencia sobre la salud han dado lugar a enfermedades como la siringomielia y la enfermedad mitral. Aunque estas pruebas existen, no son siempre obligatorias para la inscripción de perros o en decisiones de concursos, lo que lleva a premiar perros jóvenes sin un estado sanitario claro, en contradicción con una cría responsable. La sociedad y grupos animalistas continúan reclamando mayores controles para alinear la cría con el bienestar canino, un tema crucial en Crufts y otras exposiciones similares.