Mudarse de casa es un momento inquietante no solo para las personas sino también para nuestros compañeros felinos. Los gatos prosperan con la estabilidad y la rutina, por lo que la mudanza puede causarles estrés y comportamientos extraños mientras se adaptan. Si te mudas con tu gato, comprender estos cambios te ayudará a brindarle el apoyo y cuidado que necesita para sentirse cómodo en su nuevo hogar.
Los gatos dependen mucho del olfato para sentirse seguros. Al mudarte, asegúrate de llevar objetos familiares como su cama, juguetes y mantas. Colocar estos en la nueva casa ayuda a tu gato a marcar su territorio y sentirse tranquilo. Si trasladarás plantas de exterior, ubícalas cerca de puertas traseras o salidas al jardín para proporcionarles aromas conocidos, facilitando su orientación y fomentando que permanezcan cerca de casa.
Si tienes más de un gato, la mudanza puede alterar sus relaciones establecidas. Podrías notar cambios en la jerarquía con algunos gatos mostrando mayor dominancia o agresividad temporalmente. Es importante darles tiempo y vigilar sus interacciones cuidadosamente, proporcionando abundantes recursos como areneros separados, comederos y zonas de descanso para minimizar el estrés y el conflicto.
Algunos gatos pueden volverse muy apegados o cariñosos tras la mudanza. Por ejemplo, frotarse más el rostro en ti o por la casa. Este comportamiento está vinculado a las glándulas de olor en sus mejillas, marcando su nuevo territorio y buscando confort. Atenciones suaves y frecuentes fortalecen tu vínculo y alivian su ansiedad.
Amasar es un comportamiento reconfortante que los gatos muestran desde cachorros. Después de mudarse, pueden amasar más sobre tu regazo o en sus sitios blandos favoritos, señalando satisfacción y necesidad de seguridad. Es su forma de buscar el calor y la tranquilidad que normalmente les aportaba su madre siendo pequeños.
La mudanza puede alterar la rutina de alimentación de tu gato. Algunos pueden pedir comida con más frecuencia o parecer más hambrientos como una forma de buscar seguridad. Lo ideal es proporcionar comida seca constantemente para permitir que coman a su ritmo durante el día, imitando sus hábitos naturales y favoreciendo su bienestar.
Aunque a tu gato le pueda atraer explorar el exterior, es más seguro mantenerlo dentro al menos durante unas semanas tras la mudanza. Esto le ayuda a aprender la distribución de su nuevo hogar y jardín, reduciendo riesgos de extravío. Esto es especialmente importante si tu gato solía salir regularmente. El confinamiento puede ser difícil, así que ofrece mucho estímulo mediante juguetes y repisas seguras desde donde pueda observar pájaros.
Tras mudarte, tu gato podría evitar su arenero o hacer sus necesidades en lugares inusuales. Esto suele deberse a estrés, confusión o sensación de inseguridad. La paciencia y mantener el arenero limpio y accesible son clave. Evita castigos y opta por dar confort y seguridad. Si el problema persiste más de unas semanas, consulta con tu veterinario para descartar origen médico.
Algunos gatos pueden intentar destrozar alfombras o arañar puertas cuando se sienten atrapados o frustrados tras la mudanza. Para proteger tu hogar, prueba colocar tiras de cinta adhesiva de doble cara o plástico en las zonas problemáticas; a los gatos no les gustan las texturas pegajosas o extrañas. También puedes ofrecer postes rascadores adecuados y juegos interactivos para canalizar su energía de forma positiva.
Cada gato reacciona de manera diferente a una mudanza. Muchos se adaptan rápido, mientras que otros necesitan semanas para asentarse por completo. Observa atentamente su comportamiento y salud. Ofrece cuidados tranquilos y constantes, horarios regulares de alimentación y mucho cariño. Si notas conductas preocupantes como esconderse prolongadamente, agresividad, rechazo a comer o problemas de eliminación, busca ayuda profesional con un veterinario o especialista en comportamiento animal.
Los comportamientos extraños en gatos tras una mudanza suelen ser señales temporales de estrés y adaptación. Comprendiendo estas respuestas comunes, proporcionando olores familiares, manteniendo a tu gato seguro dentro de casa inicialmente y ofreciendo mucha paciencia y amor, podrás ayudar a tu felino en esta transición complicada. Recuerda que siempre hay ayuda profesional disponible si te preocupa el comportamiento de tu gato.