La reproducción de tu gato es una decisión seria y responsable que requiere investigación y preparación minuciosa. Cuando sabes que tu gato es un buen ejemplo de su raza y tienes planes para encontrar hogares adecuados y cuidadosos para los gatitos, entender los cambios en el comportamiento de tu gato durante este periodo te ayuda a brindarle el mejor cuidado.
Esta guía aborda qué esperar del comportamiento de tu gato desde la etapa inicial de celo, pasando por el apareamiento, gestación, parto, lactancia y destete de los gatitos hasta que estén listos para dejar el hogar.
Cuando tu gata entra en celo, se vuelve físicamente receptiva para el apareamiento. En cuanto al comportamiento, espera que muestre mayor apego y afecto. Puede volverse más vocal, llamando a un macho con maullidos fuertes, y mostrar inquietud o agitación, ya que se activan sus instintos naturales. Estas señales suelen indicar a los criadores que se puede organizar el apareamiento.
Una vez emparejada con un macho adecuado, el proceso de apareamiento en gatos suele ser ruidoso y puede parecer agresivo. Se espera escuchar muchos maullidos y ver mucha actividad, incluyendo persecuciones y algunos forcejeos ocasionales, que son comportamientos normales de dominancia y no peleas reales. Permitir este comportamiento natural sin interferir apoya un apareamiento exitoso.
El embarazo en gatos dura entre 60 y 67 días. Durante este periodo, tu gata puede experimentar varias fases de comportamiento. Al principio, puede mostrarse más cariñosa y pegajosa, y gradualmente volverse más tranquila y menos activa a medida que avanza el embarazo. Normalmente aumenta el apetito, pues necesita más nutrientes para alimentar a los gatitos en crecimiento, aunque cerca del parto el apetito puede reducirse.
Es común que muestre un comportamiento territorial o de reclusión mientras se prepara para parir. Es importante mantener un ambiente tranquilo y silencioso, y proporcionar un área de anidación cómoda con suficiente cama limpia. Observa la preferencia de tu gata para el lugar de anidación y adapta el espacio según sus necesidades.
Al acercarse el parto, el comportamiento de anidación se vuelve más evidente. Tu gata buscará un lugar tranquilo y aislado para dar a luz, a menudo prefiriendo un lugar oculto como una caja o debajo de muebles. Algunas gatas eligen la compañía de una persona de confianza, mostrando afecto y necesitando tranquilidad.
Durante el parto, el proceso puede llevarse a cabo de noche o de forma imprevisible. Evita molestar a tu gata a menos que observes signos de angustia o complicaciones, en cuyo caso debes contactar inmediatamente con el veterinario. Después de que nazcan los gatitos, minimiza el manejo para que la madre pueda vincularse y cuidar a su camada.
La etapa de lactancia requiere toda la atención y energía de tu gata para alimentar y cuidar a los gatitos. Gatas amables suelen tolerar que manipules la camada suavemente y bajo supervisión, permitiéndote ayudar a socializar a los gatitos y dar a la madre pausas para comer y descansar.
Sin embargo, algunas madres pueden ser muy protectoras y renuentes al contacto con los gatitos. Respeta sus señales y acércate despacio y en silencio. Comienza a manipular suavemente a los gatitos desde una edad temprana para favorecer su desarrollo social, asegurándote siempre de que tu gata esté cómoda con el proceso.
Aproximadamente a las seis a ocho semanas, los gatitos comienzan el destete, comiendo alimentos sólidos y mostrando más curiosidad y actividad. Sin embargo, es importante que los gatitos permanezcan con su madre al menos hasta las doce semanas de edad. Este tiempo extendido favorece un desarrollo físico y emocional óptimo y reduce el estrés para la madre cuando sus gatitos se separan.
Antes de que los gatitos vayan a sus nuevos hogares, aclimata a tu gata a ausencias cortas de sus crías aumentando gradualmente el tiempo que los gatitos pasan alejados de ella. Esto ayuda a reducir su angustia durante la transición. Es normal que busque a sus gatitos, pero este comportamiento suele desaparecer en un par de días.
Antes de emprender la cría, considera el compromiso a largo plazo. Los criadores responsables aseguran que la madre esté sana, tanto física como temperamentalmene, y que todos los gatitos encuentren hogares seguros y amorosos donde se satisfagan sus necesidades. Seleccionar cuidadosamente a los nuevos propietarios y proporcionar educación sobre el cuidado de la raza contribuye al bienestar animal y reduce el riesgo de dificultades en la reubicación.
La cría ética también implica seguir las mejores prácticas veterinarias para la selección de pareja, el embarazo y el cuidado de los gatitos, con el objetivo de mejorar la salud y el bienestar de la raza, evitando la sobrecría y apoyando el bienestar de la madre.
Entendiendo estos cambios de comportamiento, puedes cuidar a tu gata durante la cría y el cuidado de los gatitos con empatía y responsabilidad, asegurando salud y felicidad para la madre y su camada.