Las bolas de pelo se asocian sobre todo a los gatos, pero los perros también pueden tenerlas, aunque es mucho menos habitual. Una bola de pelo, o tricobezoar, se forma cuando el pelo ingerido se acumula y se compacta en el estómago del perro. La mayor parte del pelo que traga pasa por el aparato digestivo sin causar problemas. Sin embargo, a veces se acumula y provoca obstrucciones que generan molestias y problemas de salud.
Por qué se forman bolas de pelo en los perros
Los perros se acicalan menos que los gatos, pero aun así tragan algo de pelo al lamerse y asearse. Normalmente, ese pelo se elimina de forma natural con las heces. Ahora bien, si tu perro ingiere mucho pelo en poco tiempo o se lame en exceso por alergias, parásitos o irritaciones de la piel, el pelo puede apelmazarse y formar una bola en el estómago. Con el tiempo se le va pegando más pelo y la bola crece.
Las razas de pelo largo y los perros con alergias cutáneas tienen más tendencia a formar bolas de pelo, porque se lamen y se asean más. Las reacciones alérgicas, las pulgas u otros parásitos pueden hacer que tu perro se lama más y trague más pelo del normal.
Cómo prevenir las bolas de pelo en los perros
La prevención es la mejor manera de controlar las bolas de pelo. Estos son los pasos básicos que puedes seguir:
- Cepillado regular: cepillar a tu perro a menudo ayuda a retirar el pelo muerto y reduce la cantidad que traga. Las razas de pelo largo se benefician especialmente de un cepillado diario y de alguna visita ocasional a la peluquería canina.
- Buena hidratación: procura que tu perro tenga siempre agua fresca y limpia a su alcance. Una buena hidratación favorece la digestión y ayuda a que el pelo avance con más facilidad por el tubo digestivo. Puedes plantearte usar una fuente de agua para mascotas, que mantiene el agua fresca y más apetecible.
- Dieta nutritiva: una dieta rica en fibra favorece una digestión sana y ayuda a expulsar de forma natural el pelo ingerido. Los suplementos de omega 3 o de aceite de pescado lubrican el aparato digestivo y facilitan la expulsión de las bolas de pelo. Consulta siempre con tu veterinario antes de cambiar la dieta de tu perro o darle suplementos.
- Tratar los problemas de piel y los parásitos: trata cuanto antes las alergias, las pulgas, las garrapatas u otros irritantes. Así reducirás los lametones excesivos y la cantidad de pelo que traga.
- Cuidado del comportamiento: mantén a tu perro estimulado física y mentalmente para evitar que se muerda o se lama el pelo por aburrimiento.
Cómo reconocer las señales de un problema de bolas de pelo
A veces las bolas de pelo hacen que tu perro tenga arcadas, le den náuseas o vomite pelotas de pelo. También puedes encontrar bolitas de pelo húmedas en el suelo o en su cama. Si hay vómitos persistentes, diarrea o señales de molestias intestinales, conviene acudir al veterinario, porque podrían indicar una obstrucción.
Si tu perro tiene arcadas a menudo sin llegar a expulsar nada, está decaído o muestra signos de dolor, llévalo al veterinario cuanto antes. Un diagnóstico temprano puede evitar complicaciones graves. Entre ellas está la obstrucción intestinal, que a veces requiere cirugía.
Opciones de tratamiento para las bolas de pelo en perros
Si tu perro tiene un problema de bolas de pelo, el veterinario puede hacerle una exploración completa y recomendarte el tratamiento adecuado. Este suele incluir:
- Laxantes veterinarios para ayudar a que las bolas de pelo avancen por el tubo digestivo.
- Dietas especiales o suplementos que cuiden la salud gastrointestinal.
- Control de las alergias, las pulgas o los problemas de piel que provocan los lametones excesivos.
- En casos poco frecuentes, extracción quirúrgica de las bolas de pelo si causan una obstrucción.
Tu veterinario te orientará sobre la mejor opción y puede proponerte un seguimiento para ayudar a evitar que el problema se repita.
Conclusión
Aunque las bolas de pelo en los perros son poco comunes, pueden causar malestar y riesgos para la salud si no se vigilan. El cepillado regular, una dieta adecuada, una buena hidratación y la atención a la salud de la piel y al comportamiento son las principales medidas de prevención. Consulta siempre con tu veterinario si sospechas que tu perro tiene una bola de pelo, para que reciba un tratamiento a tiempo y eficaz. Con estos pasos, ayudarás a que tu compañero canino esté cómodo y sano.
Si estás buscando un perro nuevo y quieres empezar con buen pie, plantéate encontrar un cachorro de criadores responsables que den prioridad a la salud y al carácter.