España es conocida por el amor a los animales, y el gato es una de las mascotas más populares entre los hogares españoles. En Estados Unidos, los gatos también son muy comunes, encontrando hogares con dueños dedicados con tanta frecuencia como en España.
Aunque hay vínculos culturales entre España y EE. UU., existen diferencias notables en cómo se aborda la tenencia y el cuidado de los gatos en ambos países. Este artículo explora los principales contrastes en las prácticas de cuidado, las actitudes culturales y las tendencias de tenencia entre España y Estados Unidos.
En España, muchos gatos tienen acceso al exterior, ya sea libre o supervisado, reflejando una tradición de dejar explorar y ejercitar a los gatos. En cambio, en EE. UU., más del 90% de los gatos viven exclusivamente dentro de casa, saliendo al exterior solo bajo estricta supervisión o en espacios cerrados.
Esta diferencia surge de puntos de vista contrapuestos: los propietarios españoles suelen considerar el acceso al exterior vital para el bienestar, mientras que muchos estadounidenses ven el vagar libre como inseguro por el tráfico, depredadores u otros riesgos.
La extracción de uñas (declawing) es prácticamente desconocida en España y se realiza solo por razones médicas válidas, reflejando regulaciones estrictas de bienestar animal. En EE. UU. sigue siendo común, estimándose que hasta el 50% de los gatos domésticos se someten a esta práctica principalmente para comodidad del propietario y evitar daños a muebles.
La extracción es dolorosa y elimina una defensa natural del gato, por lo que a los gatos sin uñas no se les debe permitir salir al exterior. En España, esta práctica es fuertemente rechazada por ser innecesaria y perjudicial para el bienestar felino.
Los centros de reubicación españoles generalmente mantienen a los gatos hasta encontrar un hogar definitivo adecuado, sin importar el tiempo que lleve, poniendo el bienestar del animal como prioridad.
En EE. UU., los refugios se dividen a menudo en "no-kill" y "kill". Algunos pueden sacrificar gatos sanos tras un periodo debido a limitaciones de recursos, reflejando el desafío de gestionar una población mayor de gatos callejeros y ferales.
Bañar gatos es raro en España y se reserva para necesidades médicas o eliminar toxinas. En EE. UU. algunos dueños bañan regularmente a sus gatos cada pocos meses y a veces rasuran razas de pelo largo en estados calurosos para evitar el sobrecalentamiento.
Además, en EE. UU. existe un mercado notable para vestir a los gatos con disfraces especialmente durante Halloween, algo poco común y generalmente desaconsejado en España por preocupaciones sobre el confort y el estrés de los gatos.
El seguro para mascotas tiene mayor penetración en España, con pólizas claras que generalmente cubren la mayoría de los costes veterinarios tras un copago.
Los sistemas americanos suelen ser más complejos, con coberturas variables que suelen reembolsar entre el 50 y 80% de los tratamientos, por lo que muchos propietarios optan por autocubrirse o ahorrar para gastos veterinarios.
En España, apenas un 10% de los gatos domésticos son de pedigrí, siendo mayoría los mestizos o comunes. Razas populares incluyen el Siamés y el Persa.
En EE. UU., los gatos de pedigrí representan cerca del 40%, con el Maine Coon más popular en comparación con la preferencia española por el Británico de Pelo Corto, que es el tercer favorito en EE. UU.
Alrededor del 25-29% de los hogares españoles tienen gatos, sumando aproximadamente 7 millones de gatos a nivel nacional. En Estados Unidos, casi un tercio de los hogares poseen gatos, con cerca de 60-65 millones de mascotas además de una población significativa de gatos ferales y callejeros.
Independientemente del país, la tenencia responsable implica priorizar el bienestar felino proporcionando un entorno seguro, cuidados veterinarios adecuados y respetando comportamientos naturales como el ejercicio y la socialización.
Cada práctica refleja diferencias culturales pero comparte el objetivo común de crear vidas felinas felices y saludables con un cuidado informado y respetuoso por parte de sus familias humanas.
Para quienes buscan un gatito Siamés, Persa o Maine Coon de criadores de confianza, siempre investiguen y elijan éticamente para apoyar la salud y el bienestar de futuros compañeros felinos.