La artritis es una enfermedad dolorosa de las articulaciones causada por el desgaste del cartílago, lo que hace que los huesos rocen entre sí. Esto produce dolor, rigidez y disminución del movimiento. En los gatos, la artritis suele manifestarse con dificultad para saltar a los muebles o moverse con normalidad, siendo más común en gatos mayores.
Tu gato deberá ser evaluado por un veterinario para confirmar la artritis. El diagnóstico normalmente requiere radiografías de las articulaciones bajo anestesia para evaluar el daño y detectar cambios óseos como espolones. Se estima que hasta un 20% de los gatos desarrollan artritis durante su vida, incluso gatos jóvenes, por lo que es esencial vigilar los signos iniciales.
Los gatos con artritis suelen ocultar el dolor, por lo que debes observar cambios sutiles en su comportamiento, como reluctancia a saltar, esconderse, agresividad al ser tocados o vocalizaciones de dolor al levantarlos. La inflamación alrededor de las articulaciones o la rigidez visible también pueden ser indicios. Estos signos indican malestar y requieren atención veterinaria.
Mantener un peso saludable reduce la presión sobre las articulaciones; la obesidad empeora los síntomas de la artritis. Alimenta con una dieta equilibrada y de calidad, controlando las porciones. Fomenta sesiones de juego suaves y breves para mantener las articulaciones activas sin sobreexigirlas. Ayuda con el aseo, como el corte de uñas, si tu gato tiene dificultades.
Los veterinarios pueden recetar analgésicos específicos para gatos, como el meloxicam (conocido en España como Metacam). Es fundamental un dosificado correcto para evitar efectos adversos. Entre los tratamientos novedosos destacan los protectores articulares inyectables y la terapia con anticuerpos monoclonales.
Los suplementos como la glucosamina y la condroitina pueden ayudar a reparar el cartílago y reducir la inflamación. Los ácidos grasos omega-3 procedentes de aceites de pescado y extracto de mejillón de labios verdes también ofrecen beneficios. La administración debe ser a largo plazo para obtener resultados óptimos.
Algunos gatos se benefician de la acupuntura y la terapia láser de bajo nivel, ambas demostradas para aliviar el dolor y mejorar la movilidad de forma segura. El masaje suave y proporcionar calor, por ejemplo con una cama térmica en días fríos, puede calmar las articulaciones doloridas en casa.
Las revisiones veterinarias regulares son importantes para controlar la progresión de la enfermedad y ajustar los tratamientos. Observa cualquier empeoramiento de síntomas, cambios en el apetito o en el comportamiento y consulta al veterinario prontamente.
Adoptando un enfoque integral que combine el cuidado veterinario, ajustes ambientales y gestión amorosa en casa, podrás mejorar significativamente el confort y calidad de vida de tu gato con artritis en España.