Todos entendemos el dolor de perder a un ser querido, pero podría sorprender saber que los gatos también pueden sufrir duelo. Pueden lamentar la pérdida de un dueño amado, un miembro humano de la familia o un compañero animal con quien compartían un vínculo cercano. Reconocer los signos y saber cómo consolar a tu gato en duelo puede marcar una gran diferencia en su recuperación. Esta guía ofrece consejos compasivos y basados en investigaciones para apoyar a tu amigo felino afligido.
Hoy en día, expertos veterinarios y especialistas en comportamiento animal aceptan que los gatos sí experimentan duelo. Las investigaciones han identificado signos comunes como pérdida de apetito, aumento de vocalizaciones, mayor apego o demanda de afecto, cambios en los patrones de sueño e incluso elegir lugares inusuales para descansar. Cada gato responde distinto; algunos demuestran un duelo profundo mientras otros muestran pocos cambios conductuales.
Si tu gato presenta cambios repentinos en su comportamiento tras la pérdida de un compañero, considera que podrían ser síntomas de duelo, pero siempre descarta causas médicas consultando al veterinario rápidamente.
Los gatos prosperan con la consistencia. Procura mantener sin cambios los horarios de alimentación, juego y los lugares de descanso para reducir el estrés adicional. Incluso pequeñas modificaciones en su entorno pueden aumentar su malestar mientras está en duelo.
Pasa tiempo de calidad acariciando, acicalando y hablándole suavemente a tu gato, acciones que generan confort y tranquilidad. Sin embargo, respeta los deseos de tu gato: algunos prefieren la soledad durante el duelo y buscarán cariño cuando estén preparados.
La pérdida de apetito es preocupante. Para tentar a tu gato, calienta ligeramente su comida favorita o añade caldo sabroso o jugo de carne. Ofrece las comidas en un ambiente tranquilo y relajante, y siéntate cerca para brindarle apoyo. Si rechaza la comida por más de uno o dos días, consulta con tu veterinario para prevenir posibles enfermedades hepáticas graves.
Utiliza comederos tipo rompecabezas o dispersa pequeñas golosinas por la casa para mantener a tu gato mental y físicamente activo. Estas distracciones elevan su estado de ánimo y favorecen un compromiso positivo cuando tu atención puede estar dividida.
Identifica qué ha perdido tu gato, ya sea compañía, tiempo de juego o afecto, y trata de suplir esos vacíos con medida. Evita apresurarte a introducir una nueva mascota en casa demasiado pronto, pues esto puede aumentar su estrés en lugar de aliviar el duelo.
Si tu gato manifiesta comportamientos problemáticos por angustia, intenta ignorarlos y recompensa las acciones tranquilas y calmadas con alabanzas suaves o caricias. Esto fomenta mecanismos saludables de afrontamiento sin reforzar conductas ansiosas.
Si los síntomas de tu gato persisten más allá de algunas semanas, empeoran o aparecen problemas físicos como pérdida de peso, letargo o vómitos, consulta con tu veterinario. Es posible que recomienden evaluaciones adicionales o te deriven a un especialista en comportamiento felino para un apoyo personalizado.
Algunos propietarios encuentran útiles remedios herbales de flores de Bach como la Estrella de Belén o tratamientos homeopáticos como Ignatia para aliviar el estrés por duelo. Estos suelen ser seguros pero deben discutirse con el veterinario antes de usarlos, especialmente porque algunas hierbas, como la Hierba de San Juan, pueden tener efectos secundarios. En casos raros de depresión prolongada, un veterinario profesional podría recomendar antidepresivos.
Introducir un nuevo compañero felino es una decisión que debe evaluarse cuidadosamente. Aunque en ocasiones un nuevo gato ofrece compañía, también puede generar confusión o estrés añadido en un gato en duelo que lucha por adaptarse. Permite que tu mascota actual tenga suficiente tiempo para recuperarse antes de hacer cambios en el hogar.
El duelo es un proceso natural e individual en los gatos, al igual que en las personas. Manteniendo la rutina, ofreciendo afecto suave, estimulando la alimentación, proporcionando distracciones, respetando sus necesidades emocionales y sabiendo cuándo buscar ayuda veterinaria, puedes acompañar a tu querido gato en este momento difícil con paciencia y cariño.