Al crecer, los gatos suelen volverse menos activos, reduciendo su tiempo de juego, caza o exploración. Esta disminución natural en la actividad puede provocar aumento de peso, ocasionando obesidad y problemas de salud relacionados. Comprender los errores comunes en la alimentación puede ayudar a prevenir que tu gato tenga sobrepeso a cualquier edad. Aquí te presentamos cinco fallos frecuentes que cometen los dueños de gatos, junto con consejos prácticos para evitarlos y promover un cuidado responsable.
Los gatos suelen mostrar entusiasmo por las golosinas y a veces piden pedazos de tu comida o premios del tarro. Aunque las golosinas pueden ser útiles para adiestrar, como para que el gato acuda cuando se le llama, es fundamental respetar las porciones recomendadas por el fabricante. Evita ofrecer comida humana, incluso si parece saludable como pescado o carne, porque pueden ser muy grasosas o contener aditivos que fomenten el aumento de peso.
Algunos gatos desarrollan gustos poco comunes y prefieren alimentos como patatas fritas o queso, que no son aptos y tienen muchas calorías. Las golosinas comerciales para gatos también pueden contener alto contenido de azúcar y sal, lo que puede hacer que tu gato rechace opciones más saludables. Opta por premios naturales bajos en grasa, como trozos secos de pollo, que se ajustan mejor a sus necesidades nutricionales. Esto fomenta hábitos alimentarios saludables y ayuda a mantener un peso ideal.
Muchos propietarios combinan pienso seco, que el gato puede picar a lo largo del día, con comidas de comida húmeda suplementaria. Es muy importante medir cuidadosamente estas porciones. Dar demasiada comida húmeda puede incentivar la ingesta excesiva, especialmente si es el tipo favorito del gato. Ajusta el tamaño de las raciones según la edad, peso y nivel de actividad del gato y consulta con tu veterinario para recomendaciones específicas que eviten un exceso calórico.
Los gatos prefieren comer pequeñas cantidades durante el día, lo que les ayuda a regular el apetito. Limitar la comida a horarios fijos sin acceso libre puede llevar a que el gato coma en exceso en esas ocasiones. Proporcionar acceso libre a cantidades medidas de comida y agua fresca promueve patrones de alimentación equilibrados y reduce el riesgo de obesidad ocasionada por comer en exceso.
En hogares con varios gatos, alimentarlos juntos puede causar comportamientos de dominancia y robo de comida. El gato dominante podría ingerir más de su porción mientras que otros comen menos. Para evitar esto, ofrece las comidas supervisadas en espacios o habitaciones separadas y retira la comida que quede. Esto previene la sobrealimentación y asegura que cada gato reciba la nutrición adecuada.
Prevenir la obesidad es más sencillo que revertirla. Controla regularmente el peso de tu gato, idealmente dos veces al año, para detectar cualquier aumento innecesario a tiempo. Siguiendo estas cinco pautas en la alimentación, promoverás un peso saludable y una vida más feliz para tu amigo felino.