La caspa en gatos se produce por una pérdida excesiva de células de la piel bajo el pelo, que aparece como pequeñas escamas blancas. Aunque todos los gatos mudan piel de manera natural, la caspa visible puede indicar problemas en la salud de la piel o en el cuidado. Comprender las causas y tratamientos ayuda a mantener el confort y la salud del pelaje de tu gato.
Todos los gatos desprenden células cutáneas como parte de su renovación normal, lo que generalmente no se nota gracias a sus hábitos de acicalamiento. Algunas escamas ocasionales en el pelaje o un pelaje apagado no suelen ser alarmantes. Sin embargo, la caspa excesiva que produce numerosas escamas blancas, un pelaje áspero o mate, o escamas visibles en los cepillos indica un problema. La caspa se detecta mejor en gatos de pelaje oscuro; para pelajes claros, inspecciona mechones de pelo cepillado contra la luz para observar las escamas.
Si notas caspa en tu gato, comienza evaluando su rutina de aseo. Los gatos son meticulosos al acicalarse, y la falta de acicalado o enfermedad puede requerir ayuda del dueño. Cepillar regularmente durante unos minutos cada día, especialmente en razas de pelo largo, ayuda a remover células muertas y evita que se formen nudos que atrapan escamas. Bañar suavemente a tu gato con un champú aprobado por un veterinario también puede reducir escamas antes de mejorar la higiene.
Además, revisa la presencia de parásitos como pulgas o ácaros, que pueden irritar la piel y causar caspa. El control eficaz de parásitos es fundamental para evitar que los síntomas empeoren.
Si la caspa persiste a pesar de una mejor higiene, puede indicar problemas de salud como dermatitis, alergias, seborrea o deficiencias nutricionales. En algunos casos, enfermedades sistémicas como diabetes o quemaduras solares pueden provocar piel escamosa. Observa también otros síntomas como zonas dolorosas, pérdida de pelo, rascado excesivo o cambios de comportamiento.
La caspa persistente justifica una revisión veterinaria para identificar y tratar la causa raíz, garantizando el bienestar de tu gato y evitando complicaciones.
Lleva a tu gato al veterinario si la caspa se acompaña de picor persistente, pérdida de pelo, heridas, cambios de comportamiento o si el cuidado en casa no mejora la situación. Un diagnóstico temprano puede prevenir el agravamiento de enfermedades cutáneas y mejorar la calidad de vida de tu compañero felino.
Recuerda que manejar la caspa en gatos implica un acicalado cuidadoso, buena nutrición y atención veterinaria proactiva para mantener a tu amigo felino cómodo y con su mejor aspecto.