Los anquilostomas son parásitos intestinales comunes que pueden afectar gravemente la salud de tu perro si no se controlan adecuadamente. Los dueños responsables deben saber cómo identificar los síntomas, prevenir las infestaciones y buscar tratamientos eficaces para proteger a sus mascotas.
Los anquilostomas son pequeños y delgados gusanos que viven en el intestino delgado de los perros infectados. Se adhieren a la pared intestinal, alimentándose de sangre y nutrientes. Esta alimentación parasitaria puede causar anemia, inflamación y malnutrición. Los cachorros y perros con sistemas inmunitarios debilitados son particularmente vulnerables a complicaciones graves que pueden poner en riesgo su vida.
Los perros pueden infectarse con anquilostomas de diversas maneras. Los cachorros pueden ingerir larvas a través de la leche materna, mientras que los perros adultos suelen adquirirlas del suelo contaminado durante los paseos o por consumir alimentos desechados o cadáveres. Las larvas de anquilostomas pueden penetrar la piel sana o ingerirse, por lo que la prevención es un desafío pero resulta imprescindible.
La detección temprana es fundamental. Los síntomas más comunes incluyen un pelaje opaco y seco, tos causada por la migración larval a través de los pulmones, letargo y encías pálidas que indican anemia. También puede observarse una pérdida significativa de peso y problemas gastrointestinales como diarrea o estreñimiento. Las infestaciones severas pueden provocar heces negras y pegajosas debido a la pérdida de sangre. Ver gusanos en las heces es raro, pero un claro signo de infestación. Cualquier indicio de tos, malestar digestivo o letargo requiere atención veterinaria inmediata, ya que la infección sin tratar puede ser fatal.
Es mucho mejor prevenir que curar. Sigue estas recomendaciones específicas para España:
Si sospechas que tu perro tiene anquilostomas, acude a tu veterinario para un diagnóstico preciso, que normalmente se confirma mediante el examen de una muestra de heces. El tratamiento consiste en administrar fármacos anthelmínticos veterinarios que eliminan los gusanos adultos.
Como estos medicamentos no eliminan las larvas, es esencial repetir el tratamiento cada 2-3 semanas hasta erradicar completamente la infección. En casos de anemia severa o mala salud causada por la infestación, el veterinario puede recomendar tratamientos adicionales, como suplementos de hierro o incluso una transfusión sanguínea para apoyar la recuperación.
No retrases la consulta veterinaria. Los anquilostomas no desaparecen sin tratamiento y pueden empeorar con rapidez. Sigue estrictamente las indicaciones del veterinario para preservar la salud de tu perro.
Aunque los perros son los principales hospedadores, las larvas de anquilostomas pueden causar irritación de la piel conocida como "picor del suelo" en personas que entren en contacto con suelo contaminado, especialmente si caminan descalzos. En raras ocasiones, las larvas pueden afectar tejidos más profundos u órganos en humanos. Mantener una buena higiene alrededor de las mascotas, limpiar sus heces y evitar el contacto con áreas contaminadas disminuye este riesgo zoonótico.
Una desparasitación y higiene responsables protegen tanto a tu familia como a tu perro. Visitas veterinarias regulares ayudan a asegurar que el protocolo antiparasitario siga siendo eficaz frente a posibles cambios en la resistencia parasitaria.
La infestación por anquilostomas en perros es una condición grave pero prevenible y tratable. Reconocer los síntomas a tiempo, seguir un plan de desparasitación recomendado por veterinarios, mantener una buena higiene y acudir pronto a la atención veterinaria garantizan que tu perro se mantenga sano y feliz. Protege a tu compañero querido informándote y actuando de manera proactiva en el control de parásitos.