Los gatos tienen fama de ser criaturas misteriosas y a veces difíciles de entender. Suelen ocultar sus emociones y sentimientos, especialmente cuando están enfermos o se sienten amenazados, como un mecanismo natural de defensa ante posibles peligros. Este comportamiento puede dificultar que los dueños identifiquen cuándo sus felinos necesitan ayuda.
A diferencia de los perros, que han desarrollado métodos claros de comunicación con los humanos, los gatos se comunican preferentemente con las personas del mismo modo que lo hacen con otros gatos. Depende de nosotros aprender e interpretar su lenguaje único. Afortunadamente, la investigación científica ha revelado datos fascinantes que nos ayudan a comprender mejor a los gatos que nunca antes.
En este artículo, exploramos cinco datos intrigantes sobre los gatos que la ciencia ha ayudado a descubrir, enriqueciendo nuestra apreciación por estas maravillosas mascotas.
Los gatos poseen un pelaje denso durante todo el año, lo que podría hacer creer que sufren en ambientes calurosos. Sin embargo, están evolutivamente preparados para soportar altas temperaturas. Descendientes de ancestros que habitaban en el desierto, conservan rasgos que les permiten manejar el calor de manera eficaz.
Por ejemplo, la temperatura corporal normal de un gato varía entre 37,7 y 39,1 grados Celsius — ligeramente superior a la humana — lo que hace que sean más sensibles al frío que al calor. Su transpiración es mínima, ya que solo sudan a través de las almohadillas de sus patas, produciendo poca humedad. Además, su pelaje actúa como aislamiento contra la luz solar intensa, protegiéndolos de un sobrecalentamiento.
Esta tolerancia natural al calor explica por qué muchos gatos buscan sitios cálidos, pero también por qué es esencial ofrecerles sombra y agua fresca para mantenerlos cómodos durante los días calurosos.
Desde el momento en que nacen, los gatitos comienzan a aprender la comunicación felina, empezando por sus primeros maullidos para atraer la atención de su madre. Los gatos usan alrededor de veinte tipos distintos de maullidos entre ellos, cada uno con un significado diferente.
De forma importante, los gatos han adaptado el maullido para comunicarse con los humanos, usando sonidos que suelen ser más llamativos y entrañables. Este comportamiento inteligente puede obtener comida, afecto u otras respuestas de sus dueños, demostrando la habilidad de los gatos para desarrollar un lenguaje inter-especies.
Entender estas señales vocales ayuda a los dueños a satisfacer mejor las necesidades de su gato y fortalece el vínculo entre ambos.
El característico ronroneo que hacen los gatos y su efecto calmante son bien conocidos, pero ¿te has preguntado cómo logran producir ese ronroneo constante mientras respiran normalmente? Los gatos usan una técnica llamada respiración circular, que les permite inhalar y exhalar simultáneamente mientras ronronean.
Mientras que los humanos deben aprender esta habilidad con el tiempo para tocar instrumentos de viento, los gatitos comienzan a ronronear con respiración circular desde tan solo una semana de edad. Esta fascinante adaptación respiratoria demuestra la singularidad biológica de los gatos.
Con la edad, la salud dental de los gatos puede deteriorarse y podrían perder varios dientes a pesar de un cuidado atento. Afortunadamente, los gatos se han adaptado bien a este proceso natural del envejecimiento. Pueden continuar comiendo eficazmente apoyándose en sus cuatro colmillos para sujetar la comida.
Además, los gatos son capaces de tragar piensos secos y otros alimentos enteros sin molestias, eliminando la necesidad de masticar mucho. Esta habilidad es importante para los dueños de gatos mayores, que pueden preocuparse por ajustar la dieta cuando faltan dientes.
Una de las hipótesis más intrigantes que han surgido de estudios recientes es que los gatos podrían detectar terremotos antes de que sucedan. Esta capacidad podría deberse a la gran sensibilidad de las almohadillas de sus patas, capaces de sentir vibraciones sutiles o cambios en la superficie terrestre.
Aunque se necesita más investigación para confirmar plenamente este fenómeno, muchos dueños de mascotas reportan cambios en el comportamiento de sus gatos antes de los temblores, como inquietud o intentos de huir del área. Esta sensibilidad también puede aplicarse a otros animales.
Como siempre, es fundamental brindar un ambiente seguro y confortable para las mascotas durante estos eventos naturales.