Si tu veterinario ha diagnosticado recientemente a tu gato con cáncer, es normal preguntarse por qué tu querido felino desarrolló esta grave enfermedad y si se podría haber hecho algo para prevenirla. Aunque existen algunos factores de riesgo conocidos, el cáncer felino suele surgir de una compleja combinación de genética, ambiente y, a veces, circunstancias desafortunadas.
Explicar por qué ocurren los cánceres en los gatos es un reto incluso para los veterinarios. Al igual que en humanos, muchos aspectos del desarrollo del cáncer felino permanecen desconocidos. Sin embargo, investigaciones veterinarias recientes están aportando nueva luz sobre posibles causas, especialmente el papel de virus en la activación de ciertos tipos de cáncer. Esto renueva la esperanza de mejorar los diagnósticos, la prevención y los tratamientos.
Investigadores de la Universidad de Colorado y otras instituciones han identificado tres nuevos virus posiblemente vinculados con cánceres felinos. Uno de ellos es el Gammaherpesvirus felino (Felis catus Gammaherpesvirus 1 o FcaGHV-1), detectado en gatos domésticos a nivel mundial con tasas variables entre el 5% y el 25%. Se cree que este virus se transmite horizontalmente, probablemente a través de mordeduras durante peleas, compartiendo factores de riesgo de transmisión con el virus de la inmunodeficiencia felina (VIF). De hecho, el ADN de FcaGHV-1 ha sido encontrado en gatos infectados con VIF, así como en tejidos de gatos con linfoma alimentario, un tipo de cáncer que afecta al tracto gastrointestinal, lo que sugiere un posible papel en el desarrollo del cáncer.
Además, el Virus de la Enfermedad de Newcastle (NDV), principalmente un virus aviar, ha mostrado potencial oncolítico contra células de linfoma felino. NDV y sus cepas genéticamente modificadas pueden infectar y provocar la muerte celular en células cancerosas felinas, presentándose como una prometedora terapia viral alternativa para casos resistentes a la quimioterapia convencional.
Finalmente, se están investigando los impactos de un virus felino similar a la hepatitis B, para evaluar su posible asociación con el cáncer y la salud felina en general.
Se cree que la transmisión de estos virus relacionados con el cáncer ocurre principalmente a través de peleas, siendo los gatos machos los más infectados probablemente debido a su mayor propensión a comportamientos agresivos. Los gatos machos mayores parecen particularmente vulnerables. Esto subraya la importancia para los propietarios de vigilar a los gatos que salen al exterior y minimizar las peleas, especialmente si tu gato suele regresar con heridas de encuentros con otros felinos.
Hasta que se esclarezcan mejor los mecanismos de infección, la opción más segura podría ser mantener a los gatos vulnerables dentro de casa o supervisados cuando estén al aire libre, especialmente en gatos con sistemas inmunitarios comprometidos o que tienden a pelear.
Identificar vínculos virales con cánceres felinos representa un gran avance en la comprensión de estas enfermedades. Este conocimiento es fundamental porque abre la puerta a potenciales vacunas, tratamientos antivirales y mejores herramientas diagnósticas, yendo más allá de tratar solo el cáncer una vez que se desarrolla.
Responder a la frecuente pregunta "¿por qué mi gato desarrolló cáncer?" se vuelve más factible con estos hallazgos. En definitiva, con más investigación y cuidados responsables, existe esperanza para reducir la incidencia de cáncer felino y mejorar el pronóstico de los gatos afectados.
Mientras avanza la investigación, la tenencia responsable sigue siendo clave. Llevar a tu gato al veterinario para revisiones regulares, mantener al día sus vacunas, minimizar el estrés y las lesiones evitando riesgos exteriores, sobre todo peleas, y fomentar la vida en interiores cuando sea posible, puede proteger su salud. Observar atentamente el comportamiento y estado de salud de tu gato ayuda a detectar temprano síntomas de enfermedades, incluido el cáncer.
Para quienes buscan un nuevo compañero felino, siempre considera adoptar un gato o gatito de fuentes responsables que prioricen la salud y el cuidado ético. Criadores responsables y refugios ofrecen animales sanos con cuidados apropiados y cribado genético, reduciendo el riesgo de enfermedades hereditarias y promoviendo un bienestar sostenible.
Respuesta rápida: No todos los cánceres felinos son causados por virus, pero investigaciones recientes muestran que algunos virus pueden aumentar el riesgo o jugar un papel en ciertos tipos de cáncer.
Los estudios detallados revelan que, aunque virus como FcaGHV-1 podrían estar vinculados a ciertos cánceres felinos, el cáncer es una enfermedad multifactorial. La genética, el ambiente, el estado inmunitario y la exposición a otros agentes infecciosos también influyen. Por ello, la infección viral es un factor posible, no la única causa, y se necesita más investigación para comprender completamente estas relaciones.
Respuesta rápida: Evitar peleas manteniendo a los gatos dentro de casa o supervisados, revisiones veterinarias rutinarias y mantener la salud general puede ayudar a reducir el riesgo de infección.
La transmisión teórica ocurre principalmente por mordeduras en peleas. Los gatos machos que salen al exterior y pelean tienen mayor riesgo de adquirir estos virus. Limitar el acceso al exterior, castrar a los machos para reducir agresividad y tratar rápidamente las heridas ayudan a minimizar riesgos. Además, fortalecer el sistema inmunitario con buena alimentación y cuidados veterinarios es importante.