El Spitz Pequeño, denominado en alemán Kleinspitz, es una de las cinco variedades del Spitz Alemán y la segunda más pequeña de la familia, por encima únicamente del Pomerania o Zwergspitz. Como el resto de variedades del Spitz Alemán, el Kleinspitz se caracteriza por su abundante pelaje doble, con una capa interna densa y esponjosa y una capa externa larga y recta que forma una espectacular crin alrededor del cuello y los hombros. La cola, esponjosa y curvada sobre el lomo, es una de las señas de identidad más reconocibles de la raza. Se presenta en una amplia variedad de colores, incluyendo negro, blanco, crema, naranja, gris-lobo y particolores, entre otros.
El Spitz Pequeño tiene un carácter alegre, curioso y muy enérgico, con una personalidad más grande que su tamaño. Es un perro inteligente que aprende rápidamente, aunque su carácter independiente puede requerir consistencia durante el adiestramiento. Es muy leal y apegado a su familia, con quien disfruta de juegos y paseos, y puede desarrollar comportamientos de ansiedad por separación si se le deja solo con frecuencia. Su instinto de vigilancia lo convierte en un perro de aviso eficaz. El Kleinspitz requiere ejercicio diario moderado y cepillado regular, especialmente en temporada de muda. Es una raza ideal para quienes buscan un compañero activo y expresivo en un tamaño compacto y manejable.