La principal desventaja es su tendencia a la terquedad, sobre todo de cachorro, que se corrige con un adiestramiento constante y positivo. Tampoco lleva bien la soledad y puede desarrollar ansiedad si pasa muchas horas solo. Además, al ser un cruce reciente, su temperamento y su pelaje son menos predecibles que en una raza pura, y conviene vigilar la displasia de cadera.