Pastor Vasco

Esperanza de vida12 - 15
Precio Promedio300 € - 800 €
Peso18 - 3617 - 29
Altura47 - 6146 - 59
Pedigree
Pruebas de salud disponiblesRadiografía de displasia de cadera (ambos progenitores), Examen oftalmológico veterinario, Test serológico de leishmaniasis antes de la cría
ApodosEuskal Artzain Txakurra, Perro Pastor Vasco

Pros

Inteligencia y capacidad de aprendizaje excepcionales, con instinto de trabajo innato
Salud robusta: sin enfermedades hereditarias extendidas en la raza
Leal y muy unido a su familia; equilibrado y sociable bien socializado
Raza española autóctona con pedigrí RSCE
Se adapta a entornos rurales y urbanos si recibe suficiente ejercicio

Contras

Necesita un mínimo de dos horas diarias de ejercicio intenso y estimulación mental
Raza muy escasa: menos de 1.000 ejemplares con pedigrí; hay que esperar camada
El instinto de pastoreo puede llevarle a marcar los talones de niños pequeños
No tolera bien la soledad prolongada ni la vida sedentaria
No reconocida por la FCI, solo por la RSCE
Características
Tamaño
Ejercicios necesarios
Fácil de entrenar
Cantidad de desprendimiento
Necesidades de aseo
Bueno con los niños
Salud de la Raza
Costo de manutención
Tolera estar solo
Inteligencia
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El Pastor Vasco o Euskal Artzain Txakurra es una raza española de perro de pastoreo originaria del País Vasco, reconocida oficialmente por la Real Sociedad Canina de España (RSCE) desde 1995. Existen dos variedades oficiales: el Gorbeiakoa, de pelo corto y liso, y el Iletsua, de pelo largo y áspero. Es un perro de tamaño mediano, inteligente y muy trabajador, que hoy se encuentra en peligro de extinción: se calcula que quedan menos de 1.000 ejemplares con pedigrí. Encaja con familias activas y propietarios con experiencia que puedan ofrecerle ejercicio diario abundante, sobre todo en entornos rurales.

El Pastor Vasco ha acompañado a los pastores de ovejas latxas del País Vasco durante siglos: aparece en frescos del siglo XVI y en pinturas del siglo XVIII. La mecanización del campo en el siglo XX redujo drásticamente su población, hasta el punto de que en los años noventa apenas quedaban unos 700 ejemplares. La RSCE reconoció oficialmente la raza el 1 de junio de 1995, con sus dos variedades, Gorbeiakoa (por el monte Gorbea) e Iletsua ("peludo" en euskera). La raza aún no está aceptada por la FCI. Cada año, a finales de agosto, se celebra el Artzai Eguna en Uharte-Arakil (Navarra), donde compiten los mejores ejemplares de trabajo.

Es un perro de tamaño mediano y constitución atlética: los machos miden entre 47 y 61 cm y pesan de 18 a 36 kg; las hembras miden de 46 a 59 cm y pesan de 17 a 29 kg. La variedad Gorbeiakoa tiene un manto denso, suave y bien pegado al cuerpo, de color rojizo o leonado, a menudo con oscurecimiento en el hocico. La variedad Iletsua luce un pelo largo, áspero y ligeramente ondulado, en tonos leonados o canela. El estándar de la RSCE descalifica los mantos blancos, negros o grises. Los ojos son almendrados, de color avellana a ámbar, con una expresión viva e inteligente.

El Pastor Vasco tiene un temperamento equilibrado, seguro de sí mismo y sociable, tal y como recoge el estándar de la RSCE. Es un perro con un instinto de trabajo muy marcado, capaz de tomar decisiones de forma autónoma cuando maneja el rebaño, algo poco habitual entre las razas de pastoreo. Con su familia es leal y muy cercano, y bien socializado convive sin problemas con otros perros y animales. Conserva cierto instinto territorial que lo convierte en un buen perro avisador, sin llegar a ser agresivo. Necesita sentirse ocupado: un Pastor Vasco aburrido puede desarrollar conductas destructivas.

Es una raza muy fácil de adiestrar gracias a su gran capacidad de aprendizaje y a su deseo de trabajar junto a su guía. Responde de maravilla al refuerzo positivo con premios, juego y elogios; los métodos duros son innecesarios y contraproducentes. La socialización temprana durante los tres primeros meses es fundamental para canalizar su instinto territorial y de pastoreo. Destaca en deportes caninos como agility, obediencia y, por supuesto, en concursos de pastoreo. Conviene introducir órdenes de control de impulsos y una llamada fiable desde cachorro, dado su impulso natural de reunir y dirigir todo lo que se mueve.

El Pastor Vasco suele ser paciente y juguetón con los niños, especialmente si crece con ellos desde cachorro. Su carácter equilibrado y su apego a la familia lo convierten en un buen compañero para hogares activos con hijos. Hay que tener en cuenta su instinto de pastoreo: algunos ejemplares intentan "reunir" a los niños pequeños marcándoles los talones durante los juegos más movidos, una conducta que se corrige con adiestramiento temprano y redirección constante. Como con cualquier raza, las interacciones entre el perro y los niños pequeños deben supervisarse siempre.

Es una raza rústica y, en general, muy sana: no se conocen enfermedades hereditarias extendidas, en parte gracias a la selección por funcionalidad. La principal preocupación ortopédica es la displasia de cadera, habitual en razas medianas de trabajo, por lo que conviene pedir radiografías de cadera de ambos progenitores. Su esperanza de vida es de 12 a 15 años, y no es raro que la supere.

En España es imprescindible la prevención de la leishmaniosis, transmitida por flebotomos, especialmente en las zonas mediterráneas: collares o pipetas repelentes durante todo el periodo de actividad del mosquito, vacunación si el veterinario la recomienda y test serológico anual. La desparasitación frente a parásitos mediterráneos (filaria, garrapatas) también debe ser rutinaria.

El Pastor Vasco se adapta tanto al campo como a la ciudad, siempre que sus necesidades de ejercicio y estimulación mental estén cubiertas a diario. No es un perro para pisos pequeños con propietarios sedentarios: sin actividad suficiente desarrolla ansiedad y conductas destructivas. Lo ideal es una casa con jardín vallado o un entorno rural donde pueda moverse y, si es posible, trabajar. Está muy unido a su familia y no lleva bien quedarse solo durante muchas horas. Los cuidados rutinarios incluyen revisión veterinaria anual, limpieza de oídos, corte de uñas y prevención antiparasitaria constante, fundamental en el clima español.

El mantenimiento del manto depende de la variedad. El Gorbeiakoa, de pelo corto y liso, solo necesita un cepillado semanal para eliminar el pelo muerto. El Iletsua, de pelo largo y áspero, requiere cepillados más frecuentes —dos o tres veces por semana— para evitar nudos, especialmente detrás de las orejas y en los flecos de las extremidades. Durante las mudas estacionales de primavera y otoño conviene aumentar la frecuencia en ambas variedades. No necesita peluquería profesional ni cortes de pelo; basta con baños puntuales, revisión semanal de oídos y corte de uñas regular.

Es una raza de trabajo de alta energía que necesita un mínimo de dos horas diarias de ejercicio intenso. Los paseos cortos no son suficientes: necesita carreras, senderismo, juegos de búsqueda y, idealmente, tareas que imiten el trabajo de pastoreo. La estimulación mental es tan importante como la física: sesiones de adiestramiento, juguetes interactivos y deportes caninos como el agility le ayudan a mantenerse equilibrado. En cachorros conviene limitar el ejercicio de impacto hasta el año de edad para proteger las articulaciones en desarrollo. Un Pastor Vasco bien ejercitado es un perro tranquilo en casa.

El Pastor Vasco necesita una dieta completa y de calidad, rica en proteína animal, acorde con su elevado nivel de actividad. Lo habitual es repartir la ración en dos comidas diarias, ajustando la cantidad al peso, la edad y el trabajo que realice: un ejemplar que pastorea a diario necesita bastante más energía que uno de compañía. Los ácidos grasos omega 3 y 6 ayudan a mantener el manto en buen estado, y los condroprotectores (glucosamina y condroitina) pueden ser interesantes en perros de trabajo para cuidar las articulaciones. Hay que vigilar el peso y descontar los premios de adiestramiento de la ración diaria. Agua fresca siempre disponible.

Un cachorro de Pastor Vasco con pedigrí RSCE cuesta en España entre 300 € y 800 €, según el criador, la línea genética y los resultados de trabajo de los progenitores; las líneas de trabajo con historial en concursos de pastoreo son las más cotizadas. Es una raza económica de mantener: los gastos mensuales se limitan a una alimentación de calidad (40 € a 60 €), prevención antiparasitaria —imprescindible la de la leishmaniosis en España—, veterinario rutinario y un seguro opcional (15 € a 30 € al mes). Al no necesitar peluquería profesional, el coste de mantenimiento es inferior al de muchas razas de su tamaño.

Comprar un Pastor Vasco requiere paciencia: con menos de 1.000 ejemplares con pedigrí, los criadores son muy pocos y suele haber lista de espera. Busca criadores vinculados a clubes de la raza como EATA Elkartea y exige el pedigrí de la RSCE, la cartilla con las vacunas al día y el microchip. Pide ver a la madre con la camada en su entorno y pregunta por las radiografías de displasia de cadera de los progenitores y por el estado de leishmaniosis de los reproductores.

El cachorro nunca debe separarse de la madre antes de las ocho semanas; lo recomendable son doce. Desconfía de cualquier anuncio sin papeles: dado lo reducido de la población, los cruces sin pedigrí vendidos como Pastor Vasco son habituales. Puedes consultar los anuncios de criadores en Mundo Animalia.