Es una raza rústica y, en general, muy sana: no se conocen enfermedades hereditarias extendidas, en parte gracias a la selección por funcionalidad. La principal preocupación ortopédica es la displasia de cadera, habitual en razas medianas de trabajo, por lo que conviene pedir radiografías de cadera de ambos progenitores. Su esperanza de vida es de 12 a 15 años, y no es raro que la supere.
En España es imprescindible la prevención de la leishmaniosis, transmitida por flebotomos, especialmente en las zonas mediterráneas: collares o pipetas repelentes durante todo el periodo de actividad del mosquito, vacunación si el veterinario la recomienda y test serológico anual. La desparasitación frente a parásitos mediterráneos (filaria, garrapatas) también debe ser rutinaria.