El Bernedoodle es un perro cariñoso, inteligente y muy familiar, pero exige dedicación constante en cuidados, adiestramiento y ejercicio. Al no estar reconocido por la FCI ni por la RSCE, no existe un esquema oficial de criadores, así que la investigación personal es imprescindible: exige las pruebas de salud de ambos progenitores (displasia, APR, von Willebrand), visita al cachorro con su madre y desconfía de quien priorice el color del manto sobre la salud.
Ideal para: familias con niños que busquen un compañero juguetón y amable, propietarios que pasen tiempo en casa y puedan ofrecerle interacción y ejercicio diarios, personas alérgicas que necesiten un perro de muda mínima y propietarios primerizos dispuestos a invertir en educación y peluquería.
No recomendable para: personas que trabajan muchas horas fuera de casa, quienes busquen un perro de bajo mantenimiento u hogares sedentarios que no puedan cubrir sus necesidades de ejercicio. Puedes consultar los anuncios de criadores de Bernedoodle en Mundo Animalia.