El Azul Ruso es considerado el más aristocrático de los gatos. Su hermoso pelaje, sus brillantes ojos verdes y su elegante caminar son sin duda alguna sus mejores atributos físicos y, si además sumamos su carácter tranquilo y su suave voz, hallaremos la respuesta a tan bien merecido título.
El origen del Azul Ruso es incierto, se cree que se trata de una antigua raza de pelo corto, su piel era utilizada en Rusia para adornar cuellos y mangas de abrigos. En el siglo XVIII unos comerciantes ingleses compraron en Arkhangelsk, norte de Rusia, unos ejemplares de gatos azules iniciando de esta manera el interés por ellos en Inglaterra, en 1880 fueron exhibidos por primera vez. En los años cuarenta se tuvo que recurrir a hibridaciones con Siameses porque la raza corría serio peligro de extinción como consecuencia de la Segunda Guerra Mundial. No fue hasta la década de los sesenta cuando se empezó a trabajar en la recuperación del tipo original. En 1984 la raza fue oficialmente reconocida.
El Azul Ruso es un gato tranquilo y tímido. Se muestra muy reservado con personas y situaciones desconocidas. Necesitan un ambiente sosegado, con poco ruido y agitación. Suelen llevarse bien con otros animales, en cuanto a los niños, los tolerará si lo tratan suavemente, el Azul Ruso es fácilmente perturbable.
El Azul Ruso es un gato mediano y alargado, de extremidades largas y finas. Esbelto, de movimientos elegantes. La cabeza es corta con el cráneo chato. La nariz sin stop y las orejas grandes dirigidas hacia adelante. Los ojos verdes, de forma almendrada. El pelaje es corto, denso y muy suave, con pelusa abundante. El color ha de ser azul gris uniforme, con reflejos plateados.
El Azul Ruso no necesita una atención demasiado meticulosa, por su pelaje corto, bastaría con cepillarlo de vez en cuando para evitar la acumulación de pelo muerto.
Ocasionalmente se le limpiaran las orejas con algún producto específico.
Hasta el momento no se le atribuyen al Azul Ruso afecciones características, la selección natural ha convertido a este gato en una de las razas más sanas.
Datos de la raza“El garbo y la gracia de este gato me recuerda a las bailarinas balinesas” pensó Helen Smith una de las primeras criadoras del hasta entonces llamado Siamés de pelo largo. Sin ser consciente, acababa de dar nombre oficial a esta especie, desde entonces el termino Balinés es el usado para referirse a este amistoso felino.
El origen del Balinés lo produjo el cruce entre Siamés y Angora. Los primeros ejemplares se localizan en USA durante los años cuarenta aunque no fue hasta 1970 cuando se reconoció oficialmente la raza. Posteriormente, en 1983, se reconocería también en Europa.
El Balinés es un gato muy sociable y afectuoso aunque tiende a ser fiel a un solo un dueño pudiendo mostrar indiferencia hacia el resto de la familia. Amante del aire libre, el lugar perfecto para vivir será una casa o apartamento con acceso al exterior.
El Balinés es un gato de tamaño medio, de cuerpo esbelto y osamenta fina. La cabeza triangular con hocico fino, grandes y puntiagudas orejas y ojos almendrados de color azul intenso. Su pelaje es semilargo; fino y sedo, los colores; blanco, solid points y tabby points en varias coloraciones sólidas y tortuga, en general, las mismas variedades del Siamés.
El gato Balinés necesitará una atención especial al cuidado de su pelaje. Aunque no tiende a anudarse, conviene cepillarlo frecuentemente para evitar la acumulación de pelo muerto sobre todo en periodos de muda.
El Balinés, como su pariente el Siamés, suele padecer de Estrabismo (alteración del nervio óptico producida por el gen cs) y en menor medida también se han encontrado algunos casos de Nistagma (movimientos rápidos del ojo hacia delante y hacia atrás).
Datos de la razaEl Bengalí es popularmente conocido como el gato leopardo, sin lugar a dudas, por el parecido físico con el salvaje felino. Se trata de animales de gran inteligencia, curiosos y juguetones. Les agrada el agua, herencia de sus antepasados selváticos. El porte es elegante, aunque de aspecto fuerte, debido a su musculatura y a la robustez de sus huesos.
El gato Bengalí se originó a partir del cruce entre un gato doméstico y otro salvaje; el gato leopardo de Asia (Felis bengalis). Hacia 1963, una experta en genética, la norteamericana Jean Mill, inició el programa de cría. La consolidación de la raza se produciría en la década de 1970 tras cruces posteriores con otras razas como , , y .
El Bengalí es un gato de carácter fuerte. Suele adaptarse bien a la convivencia familiar, aunque no hay que descartar comportamientos puntuales de inestabilidad producidos por su legado salvaje. Puede vivir en distintos ambientes, sin embargo, es preferible que dispongan de jardín o terraza.
El Bengalí es un gato mediano; compacto y musculoso, con extremidades fuertes. Ojos grandes y ovalados, nariz larga y ancha con la punta rojiza, característica de los tonos Tabby. Pelo corto de textura muy suave. El manto ha de ser Tabby (atigrado), el color de base puede ser marfil, crema, naranja o dorado. Las manchas del moteado serán oscuras, en tonos negros, chocolate o canela.
El gato Bengalí no necesita una atención demasiado meticulosa, por su pelaje corto, bastaría con cepillarlo de vez en cuando para mantener el pelaje brillante y también para evitar la acumulación de pelo muerto.
Aunque no es habitual, pueden aparecer cuadros puntuales de inestabilidad emocional. Esto es debido a sus genes primarios más salvajes. Las organizaciones competentes recomiendan más de cuatro generaciones de cruces con gatos domésticos para afianzar los genes de la domesticación.
Datos de la razaEl término Burmilla, como se puede deducir, proviene de la combinación lingüística de Burmés y de Persa Chinchilla, las razas de las que procede. El gato plateado, como se le suele denominar, goza de gran popularidad, aunque la raza, en sus inicios, contó con serios obstáculos por motivos genéticos.
La raza se originó, fortuitamente en Reino Unido, fruto del cruce entre un Persa chinchilla y una gata Burmés lila. La raza fue registrada por la CA (Cat Association of Britain) en 1983, aunque hasta 1994 no la reconoció oficialmente la FIFe (Federación Internacional Felina).
El Burmilla es un gato tranquilo e inteligente. Posee un carácter afectuoso y juguetón, ideal para la convivencia con niños y otros animales. Buena adaptabilidad a entornos interiores aunque también les agradan las escapadas al exterior.
El Burmilla es un gato mediano de apariencia compacta. Patas fuertes, las traseras ligeramente más largas que las delanteras. La cabeza es redondeada, de mejillas anchas. Los ojos deben ser verdes y enmarcados en negro. Su pelo es corto y brillante, de textura sedosa. Los colores admitidos son; de base blanco o plata, con los colores; negro, azul, chocolate, lila, canela, rojo y crema.
El Burmilla no necesita una atención demasiado meticulosa, bastaría con cepillarlo de vez en cuando para evitar la acumulación de pelo muerto.
Hasta el momento no se le atribuyen al Burmilla afecciones características, la selección natural ha convertido a este gato en una raza muy sana.
Datos de la razaSe puede decir que el Cornish Rex es un capricho de la genética, una mutación espontánea originó su curioso pelaje ondulado. Desde este hecho, allá por los años 1950 en Inglaterra, el Cornish Rex no ha parado de ganar adeptos, su carácter cariñoso y su fácil cuidado lo convierten en un excelente y excéntrico animal doméstico.
El nombre de Rex proviene de una raza de conejos con la mutación que origina el pelo rizado.
El primer Cornish Rex, de nombre Kallinbunker, nació en Cornualles (Inglaterra) hacia 1950. Aquella primera camada constaba de 5 gatitos aunque sólo Kallinbunker mostraba el característico pelaje. La raza se reconoció oficialmente en 1960 en Inglaterra y en 1970 en USA.
El Cornish Rex es un gato juguetón y afectuoso, muy sociable, le encanta el contacto con los niños. Inteligente e independiente, si convive con otros gatos es fácil que acabe liderando al grupo. Suele adaptarse fácilmente a distintos ambientes aunque preferirá espacios interiores cálidos y confortables.
El Cornish Rex es un gato mediano, esbelto y musculoso de patas largas y delgadas. La cabeza es triangular de perfil recto y alargado, las orejas grandes y cónicas. Ojos ovalados en tonos acordes al manto. Su pelaje es rizado con ondulaciones, corto y denso, el tacto recuerda al astracán. El manto, admite todos los colores y points.
El Cornish Rex no necesita una atención demasiado meticulosa, bastaría con pasarles un guante de franela de vez en cuando para arrastrar el pelo muerto y mantener el pelaje brillante aunque también es recomendable habituarlos al baño esporádico con algún champú específico para evitar el exceso de grasa.
Por su alta temperatura corporal habrá que prestar atención a la limpieza frecuente de orejas, uñas y cola en el caso de los machos.
Se trata de un gato fuerte y sano. Durante los primeros años de vida se puede presentar algún catarro originado por la alta temperatura de su cuerpo y la escasa protección que ofrece frente a las inclemencias meteorológicas debido a la falta de pelo de guarda.
Otro aspecto a tener en cuenta es el relativo a su alimentación, en la edad adulta son animales de gran voracidad con tendencia a la obesidad si no les procuramos una dieta sana y equilibrada.
El Devon Rex pertenece a una de las razas felinas más singulares. A pesar de su parecido con el Cornish Rex, ambos poseen el peculiar pelaje Rex; pelo muy corto y ondulado, el Devon proviene de un gen distinto, descubierto diez años más tarde. Desde entonces, el Devon Rex no ha dejado de sumar simpatizantes gracias a su dócil carácter y su fácil mantenimiento.
El primer Devon Rex se descubrió casualmente en los años 60, en el británico condado de Devon. Su característico pelaje se debe a una inicial mutación genética natural del pelo liso al pelo rizado, aunque también ha influido el constante trabajo humano para mantener y mejorar las cualidades originales.
El Devon Rex es un gato muy afectuoso y juguetón. No le gusta la soledad, agradecerá la convivencia con otros gatos y, sobre todo, el contacto con seres humanos, de los que podrían crear verdadera dependencia. Se adaptará sin problema a cualquier entorno aunque suele preferir los espacios interiores.
El Devon Rex es un gato mediano, alargado y musculoso. Tienen las patas ligeramente torcidas respecto al cuerpo. Cuando más se evidencia este hecho, es en una posición muy característica que suele llamarse en “forma de O”. Los ojos son ovalados en colores luminosos y las orejas muy grandes. El pelo es corto, fino y rizado, al tacto recuerda a un melocotón. Se admiten todos los colores y dibujos.
El Devon Rex no necesita una atención demasiado meticulosa, como no pierden mucho pelo durante la muda, bastaría con pasarles un guante de franela de vez en cuando para arrastrar el pelo muerto y mantener el pelaje brillante aunque también es recomendable habituarlos al baño esporádico con algún champú específico para evitar el exceso de grasa.
A pesar de la fragilidad que puede presentar su aspecto, el Devon Rex es un gato fuerte y sano y suele disfrutar de una longeva existencia.
Se podría presentar algún problema con las orejas relacionado con el exceso de cerumen. En estos casos, habrá que prestar atención a la limpieza frecuente e incluso, si fuese necesario, aplicarles regularmente un producto específico que normalice la secreción.
El Korat forma junto al Británico de pelo corto azul, al Chartreux, al Azul Ruso y al Nebelung, las razas de pelo azul más conocidas. Pese a su formidable apariencia y su carácter afectuoso, no goza de la popularidad de alguno de sus otros parientes azules, en la actualidad en Europa son contados los criadores que trabajan la raza.
El origen del Korat lo encontramos en Tailandia, el nombre lo adoptó de la provincia de Cao Nguyen Khorat, parece ser que en esta zona se veían más gatos azules que en el resto del país. Se trata de una antigua raza, manuscritos de la época Ayundhaya, en el siglo XIV, ya alababan la belleza de estos gatos. A Estados Unidos no llegaron hasta 1959 y a Europa (Alemania) más de diez después, en la década de los setenta.
El Korat es un gato afectuoso y tranquilo. Gran trepador, gracias a sus musculosas patas, son capaces de efectuar grandes saltos sin apenas esfuerzo aparente. Suelen mostrarse muy comunicativos, tienen una voz suave y agradable. Prefieren los ambientes interiores y se llevarán bien con otros animales.
El Korat es un gato mediano, musculoso y fuerte aunque de líneas muy suaves. La cabeza es redondeada, si se mira de frente, tiene forma de corazón. Los ojos grandes y redondos en tono verde luminoso. El pelaje, de corto a semilargo, lustroso y apretado, sin pelusa lanosa. El color ha de ser azul plateado uniforme, sin manchas ni rayas.
El Korat no necesita una atención demasiado meticulosa, por su pelaje corto, bastaría con cepillarlo de vez en cuando para evitar la acumulación de pelo muerto.
Hasta el momento no se le atribuyen al Korat afecciones características, la selección natural ha convertido a este gato en una de las razas más sanas.
Datos de la razaEl Selkirk Rex es una de las más recientes razas naturales cuya característica principal está en su pelo rizado.
Decimos raza natural porque ha nacido de una mutación espontánea en la que no ha tenido nada que ver la manipulación humana.
El origen de esta bella raza lo encontramos en el estado americano de Wyoming.
Se cuenta que en 1987, en un refugio para animales, donde se recogen perros y gatos callejeros para ser sacrificados, apareció una gatita de pelo rizado.
La directora del centro se interesó por ella entregándola a una conocida criadora de Persas quien se aventuró a cruzarla con uno de sus machos.
El resultado no pudo ser más óptimo, después de salvar no pocas vicisitudes en las primeras camadas, el programa de cría resultó y gracias a este trabajo podemos disfrutar en la actualidad de esta original raza.
El carácter del Selkirk es de los más cariñosos y pacientes del mundo felino, aceptando los a veces excesivos juegos de los niños con paciencia y tolerancia.
El aspecto, especialmente en los ejemplares de pelo corto, es muy parecido al que podemos comprobar en la piel de una pequeña oveja, de ahí que se haya dado en llamar a este precioso felino con el nombre de ‘gato ovejita’.
Es un gato de talla grande, huesos fuertes y cabeza redonda. Ojos redondos y del color adecuado al manto (del verde al azul intenso).
Existen dos tipos del pelo, semilargo y corto, y todos los colores están aceptados a la hora de la cría.
El Selkirk Rex es un gato de fácil cuidado ya que su pelo no debe ser cepillado con demasiada frecuencia. Los baños pueden espaciarse un poco más del resto de gatos.
El Selkirk Rex es un gato robusto que por lo general goza de buena salud.
En los ejemplares de pelo semilargo se podrían presentar casos de tricobezoares (bolas de pelo en el aparato digestivo), fácilmente tratables con alguna solución a base de aceite de parafina.
Esta raza está reconocida a nivel mundial por casi todas las Asociaciones Felinas existentes.
Información facilitada por: Agustín Núñez de Xandri's.
Datos de la razaEl Siberiano, junto al Maine Coon y al Bosque de Noruega, es uno de los integrantes de los llamados “gatos de bosque”. Al igual que sus compañeros, este gato está provisto de una exuberante y gruesa cabellera, densa e impermeable, imprescindible para la supervivencia en los climas más gélidos.
El origen de estos gatos se encuentra en las grandes zonas boscosas de Rusia y Ucrania. A pesar de no ser excesivamente conocidos en el resto de Europa y USA, en Rusia llevan varios siglos ejerciendo de gatos domésticos. Ya en tiempos de los Zares, los Siberianos eran los gatos palaciegos, encargados de mantener a raya a los ratones.
En 1987 se estableció la raza en la mayoría de las federaciones felinas occidentales.
El Siberiano es un gato tranquilo y afectuoso aunque no especialmente sumiso, herencia de sus antepasados salvajes. Pese a todo, se trata de un excelente gato doméstico, sociable y comunicativo que se entenderá perfectamente con niños y otros animales.
De carácter activo, le encanta trepar. También agradecerá accesos al exterior para poder ejercitar sus dotes de cazador.
El Siberiano es un gato grande y macizo; patas musculosas, de largada media. Pies robustos y redondos, con mechones de pelo entre los dedos. Pelaje semilargo; denso y brillante, más largo en el cuello y patas traseras. En cuanto al color del manto, son admitidos todos los colores excepto el chocolate, canela, lila y fawn. Asimismo, se distingue a los ejemplares colorpoint llamándolos Neva Mascarade.
El Siberiano no necesita una atención demasiado meticulosa, bastaría con cepillarlo frecuentemente para evitar que el pelo se le anude, especialmente las sub-capas de la barriga. Conviene bañarlo en seco, con productos apropiados, ya que el agua le haría perder la impermeabilización del manto.
El Siberiano es el gato ideal para las personas alérgicas. Su dander (polvo o caspa producida por el cuerpo del gato), no contiene la proteina de Fel D1, causante del 80% de las alergias a los animales. El Siberiano no suele padecer ninguna anomalía específica de la raza. Son gatos saludables y vigorosos, resultado sin duda, de la propia selección natural a lo largo de los siglos.
Datos de la razaEl Sphynx produce, desde sus orígenes, el mismo grado de afecto que de rechazo. Para sus detractores es un gato raro; con cabeza de serpiente y orejas de murciélago. Sus incondicionales, en cambio, lo valoran como una excentricidad de la naturaleza. Lo cierto es que su desnudez no deja a nadie indiferente.
Los antiguos aztecas criaban por igual a perros y gatos sin pelo. Existen grabados precolombinos donde se pueden apreciar. Mucho después, en 1830 el biólogo alemán Rudolph Renger ya describía a los Sphynx en su obra “Historia natural de los mamíferos del Paraguay”. Posteriormente, en 1902 J. Shinick de Alburquerque (New México) publicó un artículo, junto a la fotografía de dos gatos desnudos, donde relataba que la raza estaba a punto de desaparecer. Desde entonces, criadores europeos y americanos han seguido interesándose por la raza, en la actualidad está reconocida por las principales federaciones.
El Sphynx es un gato tranquilo y cariñoso, necesita mucho contacto físico. También es muy juguetón, le encanta saltar y trepar. En casa, se adaptará perfectamente a la vida familiar, no suele tener problemas con otros animales y se mostrará paciente con los niños gracias a su, prácticamente, carencia de agresividad.
El Sphynx es un gato mediano, alargado y musculoso. La cabeza angulosa, con los pómulos muy salidos. Las orejas, grandes y separadas. La nariz corta y los ojos grandes, en forma de limón. La piel forma unos pliegues en el hocico, las orejas, los hombros y las patas. El pelaje se limita a un finísimo vello de tacto parecido a una gamuza. En cuanto a los colores, se admiten todas las variedades y combinaciones.
El Sphynx, debido a la ausencia de manto, necesitará un aseo regular ya que su piel produce mucho sebo al transpirar. Es recomendable bañarlo una vez al mes en los meses de calor y de forma más espaciada durante los meses de invierno con algún champú específico. Su piel también necesita una especial atención ante el sol, al no disponer de pelaje protector, están expuestos a las inclemencias del sol. Por tanto, además de elevar su temperatura y contribuir a que suden más y a que se puedan deshidratar, pueden sufrir quemaduras solares. De este modo, durante los meses de más calor tienen que estar siempre en espacios frescos y sombreados.
El Sphynx, pese a la fragilidad de su apariencia, suele ser un gato robusto y saludable. Lo único a tener en cuenta, por su carencia de pelaje, es no exponerlo a bajas temperaturas.
Datos de la raza