Perdiguero de Burgos

Esperanza de vida10 - 14
Precio Promedio€500-€1,100
Peso25 - 3025 - 30
Altura62 - 6759 - 64
Pedigree
Pruebas de salud disponiblesRadiografía oficial de displasia de cadera, Radiografía oficial de displasia de codo, Test serológico anual de leishmaniosis
ApodosBraco de Burgos, Perdiguero Burgalés

Pros

Carácter tranquilo, noble y equilibrado
Olfato excepcional y gran capacidad de trabajo
Pelaje de mantenimiento sencillo
Dócil y fácil de adiestrar

Contras

Necesita una o dos horas de ejercicio diario
Fuerte instinto de caza
Orejas caídas propensas a otitis
Tendencia a engordar si baja su actividad
Características
Tamaño
Ejercicios necesarios
Fácil de entrenar
Cantidad de desprendimiento
Necesidades de aseo
Bueno con los niños
Salud de la Raza
Costo de manutención
Tolera estar solo
Inteligencia
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El Perdiguero de Burgos es una raza española de perro de muestra, originaria de Castilla y reconocida por la FCI con el estándar n.º 90 dentro del Grupo 7 (perros de muestra continentales, tipo braco). Es un perro de caza de talla grande, rústico y resistente, criado durante generaciones para la caza de pelo y pluma en los campos castellanos, y especialmente apreciado por su olfato excepcional y su forma metódica de trabajar el terreno. Más allá del campo, el Perdiguero de Burgos destaca por su carácter tranquilo, noble y equilibrado, lo que le convierte también en un buen compañero de familia para hogares activos. Es una raza adecuada para cazadores, para personas que practican deporte al aire libre y para familias con experiencia que puedan ofrecerle el ejercicio diario que necesita. No es la mejor opción para quien busca un perro sedentario de piso sin apenas actividad.

El Perdiguero de Burgos es una de las razas de muestra más antiguas de España, con origen en Castilla, concretamente en la provincia de Burgos, donde el tipo se consolidó a lo largo del siglo XIX. Según la Asociación Española del Perro Perdiguero de Burgos (AEPPB), varios factores favorecieron que la raza cristalizara en esta zona: la abundancia de caza menor, la fuerte tradición cinegética castellana y el papel de la provincia como nudo de comunicación entre regiones. Se considera que desciende de cruces entre pachones, sabuesos españoles y perros de muestra. Durante siglos, la caza con perro de muestra estuvo reservada a la nobleza, y solo con la democratización de la actividad cinegética el perdiguero se extendió entre los cazadores de a pie. La Real Sociedad Canina de España (RSCE) registró los primeros ejemplares en 1911, y la FCI reconoció la raza en 1954; el estándar actual n.º 90 se publicó en 1982 y se actualizó en 1998. Hoy el Perdiguero de Burgos sigue siendo, sobre todo, un perro de trabajo en activo. Clubes como la AEPPB y el Club Español de Amigos del Perro Perdiguero de Burgos, con sede en Burgos, mantienen el libro genealógico, organizan pruebas de trabajo y velan por la conservación de esta raza autóctona, que goza de buena salud poblacional en España, especialmente en Castilla y León.

El Perdiguero de Burgos es un braco de talla grande y constitución robusta y rústica, con una capa blanca e hígado que puede presentarse mosqueada, ruana o con manchas. El pelo es corto, denso y liso, fácil de mantener. Destacan su cabeza grande con orejas largas, triangulares y caídas, y una expresión dulce y muy noble. Los machos miden entre 62 y 67 cm a la cruz y las hembras entre 59 y 64 cm, con un peso de entre 25 y 30 kg.

El estándar de la raza describe al Perdiguero de Burgos como un perro tranquilo, sosegado y equilibrado, con una expresión dulce y muy noble. En casa suele ser un perro discreto y poco ladrador. No es un perro guardián: su instinto le orienta hacia la caza, no hacia la protección territorial. Es una raza inteligente y obediente que responde muy bien al adiestramiento en positivo. Los cazadores valoran precisamente su docilidad y su capacidad de aprendizaje: muestra y cobra la pieza con fiabilidad y trabaja de forma constante en cualquier terreno. Esa misma disposición facilita la educación básica en un entorno familiar, siempre que se empiece pronto y con sesiones cortas y coherentes. Su nivel de energía es alto. Un Perdiguero de Burgos sin suficiente ejercicio físico y estimulación olfativa puede desarrollar aburrimiento y conductas destructivas. Convive bien con otros perros, pero su fuerte instinto de caza obliga a trabajar la llamada antes de soltarle en zonas con conejos, aves u otros animales pequeños. Con gatos u otras mascotas pequeñas, la convivencia solo suele funcionar si crecen juntos desde cachorros.

El Perdiguero de Burgos es un perro muy apegado a su familia, dócil y paciente con los niños cuando se ha socializado correctamente desde cachorro. Su carácter tranquilo y noble le convierte en un buen compañero de familia para hogares activos con experiencia que puedan ofrecerle el ejercicio diario que necesita.

El Perdiguero de Burgos es una raza rústica y, en general, sana, con una esperanza de vida de 10 a 14 años. Las afecciones más citadas en la raza son la displasia de cadera y de codo, habituales en razas grandes, por lo que conviene exigir radiografías oficiales de los reproductores. Sus orejas caídas le predisponen a otitis recurrentes si no se limpian con regularidad, y algunos ejemplares pueden presentar problemas oculares o, con menor frecuencia, epilepsia. Como perro grande de pecho profundo, conviene también conocer los síntomas de la torsión gástrica y evitar el ejercicio intenso justo después de las comidas. Su tendencia a ganar peso fuera de la temporada de actividad exige controlar la ración. En España, y muy especialmente en un perro que pasa muchas horas en el campo, la prevención de la leishmaniosis es imprescindible. Esta enfermedad, transmitida por el flebótomo, es endémica en buena parte de la península, sobre todo en la mitad sur y el litoral mediterráneo. La pauta recomendada combina collares o pipetas repelentes con efecto antiflebótomo durante toda la temporada de riesgo (primavera a otoño), un test serológico anual y, si tu veterinario lo aconseja, la vacunación. El mismo plan preventivo debe cubrir filaria, garrapatas y los parásitos habituales en perros de caza, con desparasitaciones internas frecuentes por el contacto con piezas y agua de charcas.

El mantenimiento del pelaje es sencillo: el manto corto y denso del Perdiguero de Burgos solo necesita un cepillado semanal para retirar el pelo muerto, y baños ocasionales con un champú suave para perros. El punto que sí requiere atención constante son las orejas: largas, triangulares y caídas, retienen humedad y suciedad, por lo que conviene revisarlas y limpiarlas cada semana para prevenir otitis, sobre todo si el perro trabaja en el campo o se baña en ríos y charcas.

El Perdiguero de Burgos es un perro atlético criado para jornadas largas de caza en cualquier terreno. Necesita como mínimo una o dos horas diarias de actividad real: paseos largos, carrera, juegos de rastreo y búsqueda, o deportes caninos. Los juegos de olfato son especialmente recomendables, porque trabajan su mayor virtud y le cansan mentalmente. Puede vivir en un piso si recibe el ejercicio que necesita, pero su encaje natural es una casa con terreno en un entorno rural o periurbano. Soporta bien el clima de la meseta, tanto el frío como el calor moderado, gracias a su rusticidad. Vigila su ración de comida: es una raza con tendencia a engordar si su actividad baja, algo frecuente fuera de la temporada de caza.

El precio de un cachorro de Perdiguero de Burgos con pedigree inscrito en el LOE (Libro de Orígenes Español de la RSCE) se sitúa habitualmente entre 500 y 1.100 euros, con una media en torno a los 800 euros según la línea de trabajo y la reputación del criador.

Al ser una raza autóctona, el Perdiguero de Burgos se encuentra con relativa facilidad en España, sobre todo en Castilla y León y en otras zonas con tradición de caza menor. Antes de comprar, pide al criador la documentación del LOE y pregunta por las pruebas de salud de los padres: como mínimo, radiografías oficiales de displasia de cadera y codo con resultado apto. Un buen criador te enseñará a la madre con la camada, entregará al cachorro con microchip, vacunas y desparasitación al día, y podrá explicarte el carácter y la línea (de caza o de compañía) de sus perros. La AEPPB dispone de un servicio de información de camadas disponibles, y los clubes de la raza publican listados de criadores comprometidos con el estándar. En Mundo Animalia puedes consultar los anuncios de cachorros de Perdiguero de Burgos disponibles de criadores en toda España y filtrar por provincia para encontrar camadas cerca de ti. Desconfía de precios muy por debajo del rango habitual sin documentación: suelen indicar ausencia de pruebas de salud o cría sin control.