La salud de cualquier perro siempre conlleva cierta incertidumbre, pero las enfermedades hereditarias en razas de pedigree suelen ser conocidas y pueden detectarse mediante pruebas genéticas. En España, el Real Club Español de Perros de Raza y el Colegio Oficial de Veterinarios recopilan datos sobre estas enfermedades y recomiendan realizar exámenes de salud antes de criar, mejorando así la salud general de las razas.
Los criadores responsables y registrados en el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación colaboran en estas pruebas para reducir las enfermedades hereditarias y ofrecen garantías a los compradores sobre la salud de sus cachorros. Comprar a criadores reconocidos que participan en programas oficiales de cría ética contribuye a estos esfuerzos.
Si a tu perro le diagnostican una enfermedad hereditaria reconocida, es importante seguir ciertos pasos para informar al criador y buscar soluciones adecuadas.
Contacta con tu veterinario para obtener un diagnóstico escrito que incluya la enfermedad, el pronóstico y la evolución esperada. Pide permiso para compartir esta información con el criador y organismos pertinentes.
Verifica si hay pruebas genéticas disponibles para la enfermedad detectada y confirma si el criador realizó estas pruebas a los padres antes de criar. Esto ayuda a entender el grado de responsabilidad y los riesgos implicados.
Envía una carta certificada al criador incluyendo el nombre completo del pedigree de tu perro, fecha de nacimiento, copia del diagnóstico y fecha en que detectaste los primeros síntomas. Solicita que se suspenda temporalmente la reproducción relacionada con los padres de tu perro hasta resolver la situación. Si el criador no es el dueño del macho reproductor, debería informar también al propietario del mismo.
Envía copias de tu correspondencia y del informe veterinario al Real Club y al coordinador de salud de la raza. Esto ayuda a los organismos a supervisar problemas hereditarios y a reforzar iniciativas sanitarias.
Si la compra incluyó garantía sanitaria del criador y el perro es joven, puedes negociar un reembolso o ayuda para gastos veterinarios. Decide de mutuo acuerdo si mantener o devolver el perro, siempre priorizando su bienestar.
Muchas enfermedades hereditarias no tienen cura, pero se pueden manejar para mejorar la calidad de vida. Trabaja con tu veterinario para establecer planes de cuidado y manejo de síntomas específicos para tu animal.
Piensa en hacer pruebas a hermanos, padres u otros perros relacionados para esta enfermedad. Esta información es útil para futuras decisiones de cría que reduzcan la transmisión genética de enfermedades.
Si no logras una solución satisfactoria, contacta con la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN) y con la Oficina de Consumo de tu comunidad autónoma. Según la legislación de protección al consumidor, puedes tener derecho a reembolso o acciones legales si el criador mostró negligencia en las pruebas sanitarias.
Siguiendo estos pasos cuidarás a tu perro, fomentarás la cría responsable y contribuirás a mejorar la salud de tu raza.